Se afianza la hipótesis de que las aguas del sur provincial provocan cáncer

Marcelo Irastorza. 2003. Diario Puntal, Río Cuarto, pcia. de Córdoba,

23 de noviembre de 2003, 12-13.

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Es por los altos índices de arsénico que poseen. Los afectados, pobladores de zonas rurales y también urbana, presentan tumores de piel, colon y estómago. Crece la preocupación entre médicos.

 

- Yo no me a­rriesgo. No la to­mo ni cuando cebo mate.

Carlos Neu­mann es un trabajador ru­ral que vive en un campo cer­cano a Río Cuarto, camino al Autódromo. Hace tres años que está allí. Y el primer consejo que le dieron apenas arribó a ese lugar es que no to­me de ese agua.

“La probé por curiosidad y es fea. Tie­ne gusto a sal”, dijo el hombre de andar campechano y hablar simple.

El agua potable no llega a ese sector. Y Carlos tiene que trasladarse hasta un pico público, que está enfrente a la Ciu­dad de los Niños, para poder llenar los bidones, para consumo familiar.

Las aguas subterráneas que se en­cuentran en el suroeste de la ciudad tienen arsénico. En niveles bajos, pero con ese agente contaminante que desembar­có en la llanura chaco‑pampeana duran­te la formación de la cordillera andina, arrastrando cenizas volcánicas.

"El agua de la ciudad está libre de ar­sénico. Los vestigios recién se hallan en el corte suroeste, fuera del ejido urba­no", dejó en claro la titular del EMOS, Cristina Bologna.

El arsénico es tóxico y hasta canceríge­no, dicen los especialistas. Y a medida que uno se interna en el sur provincial los niveles de este componente químico suben estrepitosamente.

Tal el caso de la localidad de Mattaldi, donde las aguas tienen 1,1 miligramo por litro de arsénico, superando el lími­te permitido de 0,05 miligramo por litro fijado por las normas internacionales.

En su libro titulado "Aguas y Agua­das", el médico veterinario Guillermo Bavera habla de la presencia del arséni­co en las aguas: «En general, es un pro­blema que se presenta sólo en las aguas subterráneas. En muchas áreas predo­mina el arsénico en las aguas de la pri­mera napa (freática), no así en las na­pas más profundas semisurgentes o sur­gentes". Y cita como ejemplo la franja que va desde el suroeste de la ciudad de Río Cuarto hasta el sur provincial.

"En algunas zonas de la provincia de Córdoba, la intoxicación crónica con ar­sénico es endémica, ya que algunas aguas, como en cercanías de Mattaldi, tienen 1,1 mg/1 de arsénico", señala.

‑¿Qué significa eso?

‑Que es un índice altísimo y terrible­mente peligroso para la salud huma­na, contestó en diálogo con PUNTAL Bavera, quien es profesor titular de la cátedra de Producción Bovina de Carne.

En dicho texto, el docente universita­rio sostiene que "la elevada toxicidad del arsénico y sus compuestos exige un riguroso control de las aguas sospecho­sas, pues aun en dosis pequeñas pueden acumularse en el organismo y provocar intoxicaciones crónicas".

Antiguamente, la enfermedad se lla­mó "El Mal de Bell Ville", porque en esa ciudad cordobesa aparecieron los dos primeros casos, en 1917. Hoy, el mal en cuestión recibe el nombre de Hidroarse­nicismo Crónico Regional Endémico (HACRE) y tiene su origen en el consu­mo prolongado de agua de pozo con al­tos niveles de arsénico.

El arsénico está presente en las napas acuosas de las poblaciones rurales de Jujuy, Salta, Formosa, Tucumán, San­tiago del Estero, Santa Fe, La Pampa y Córdoba. En esta última provincia, por ejemplo, se encontraron valores cerca­nos a los 3,1 miligramos por litro.

Hugo Nicolli, investigador del CONI­CET, demostró la presencia de altos índices de arsénico en la zona. antes men­cionada. En su trabajo, se lamenta por la falta de obras hídricas que hubieran paliado este problema que afecta, sobre todo, a la población rural.

“El agua maldita”

Bajo el título “El agua maldita de los pueblos del sur", PUNTAL publicó un informe especial, con fecha 17 de se­tiembre de 2000, en el que se advertía sobre la presencia en el agua de sustan­cias peligrosas tales como arsénico, flúor, nitratos y nitritos.

“Desde el suroeste de la ciudad de Río Cuarto y abarcando poblaciones de los departamentos Roque Sáenz Peña y Ge­neral Roca, las napas contienen sustan­cias tóxicas que se van acumulando en el organismo y lo van envenenando, coinciden varios estudios” reseñaba.

Hace quince años que el dermatólogo riocuartense José Jaule atiende casos de hidroarsenicismo. "Mis pacientes son mayores de 60 años y vienen del sur de la provincia. Desde chicos tomaban agua de pozo con arsénico", dijo.

‑¿Hay relación directa entre el arsénico y el cáncer?

‑Sí, en el caso del cáncer de piel.

Sin embargo, en Laboulaye la edad de los últimos pacientes atendidos es me­nor a los treinta años. “En el lapso de seis meses, operé a tres personas de cáncer de colon. El tema, para nosotros, es muy preocupante porque vivimos en un departamento cuyas aguas tienen alto contenido en arsénico y que ade­más se caracteriza por tener patología cancerosa”, señaló a PUNTAL el médico Carlos Bolgan, director en uso de licén­cia del Hospital Regional de Laboulaye. Frente a este cuadro de situación, los especialistas aconsejan traer agua de otras ciudades o comprar agua mineral tanto para el consumo propiamente di­cho como para cocinar.

¿Qué es el HACRE?

El Hidroarsenicismo Crónico Re­gional Endémico es una en­fermedad que tiene su origen en el consumo prolongado de agua de pozo con altos nive­les de arsénico. Puede provo­car cáncer.

¿Dónde está?

En el país la zona afectada forma una "jota" que nace en Salta y muere en el sur de Córdoba. En la región, aparece en el suroeste de la ciudad de Río Cuarto y se extiende hacia el sur provincial.

Laboulaye: el 25 % toma agua en mal estado

El 25 por ciento de la población de La­boulaye, que tiene 21.000 habitantes, toma agua en mal estado, dijo a PUN­TAL el médico cirujano Carlos Bolgan, director del Hospital Regional de esa ciudad, en uso de licencia.

“Ya la publicación Journal of Medicine habla de que el departamento Roque Sáenz Peña tiene un porcentaje impor­tante de concentración de arsénico en sus aguas. Y también es sabido que es­te mismo departamento registra mu­chos casos de cáncer de colon y de estómago”, señaló el profesional.

Bolgan no duda de que existe una re­lación directa entre los casos de cáncer y el arsénico existente en las aguas de esta población sureña.

“Aparte hay gran cantidad de nitritos y nitratos que son también perjudicia­les para la salud” acotó.

Laboulaye no tiene agua potable y es­tá esperando que se construya el acue­ducto. “La obra parte de La Laguna, pasa por La Carlota y llega hasta La­boulaye. Tiene un costo total de 33 mi­llones y está prevista en el Presupuesto 2004 de la Provincia” se­ñaló.

Siempre llamó la atención la cantidad de casos de cáncer que se originaban en esa ciudad y siempre se manejó la hipó­tesis de que la causa estaba por el lado de los altos niveles de arsénico en las aguas.

“No solamente esta enfermedad (el hi­droarsenicismo) se manifiesta en la piel, sino también en el colon y el estó­mago, a manera de cáncer”, puntualizó.

El mal endémico todavía sigue acechando a los pobladores, sobre todo de las zonas rurales, y no sólo a quienes tienen ya más de 60 años sino también a los menores de 30, cuentan con preo­cupación los profesionales.

Una enfermedad endémica

¨       En 1917 aparecieron los dos prime­ros casos. La enfermedad fue bautiza­da como “El Mal de Bell Ville”, porque los pacientes eran de esa ciudad cor­dobesa. Hoy se la conoce como HA­CRE (Hidroarsenicismo Crónico Regio­nal Endémico).

¨       Tiene su origen en el consumo de agua de pozo con altos niveles de ar­sénico. Este es un componente quími­co de tipo tóxico y cancerígeno y con efecto acumulativo en el organismo.

¨       La región más afectada por la pre­sencia de arsénico en las napas freáticas es la llanura chaco‑pampeana, donde quedaron depositadas las ceni­zas volcánicas, con el agente contami­nante, durante la formación de la cordi­llera andina.

¨       Los síntomas que se observan a simple vista son testes en la piel o una composición más gruesa de ésta, al igual que manchas amarillas en todo el cuerpo. También, produce cefaleas y náuseas.

¨       Pero los especialistas dicen que Puede derivar en casos de cáncer de piel, esófago, estómago, colon y vejiga.

 

Facsímil del informe de PUNTAL del 2000 donde se advertía sobre el arsénico en las aguas

 

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