J.R. Lagger, H.T Mata*, G.H. Pechin*, A. T Larrea*, R.N. Otrosky*, R.
O. Cesan*, A. G. Caimier*
y G. E. Meglia*. 2000. Veterinaria Argentina, 17(165):346-354.
*Integrantes del grupo de trabajo de la Facultad de Ciencias
Veterinarias, UNLPam.
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El agua es esencial para las vacas lecheras. Es necesario conocer la calidad físico-química y bacteriológica actual y la evolución de la misma a lo largo de los años. Los tambos inscriptos en SENASA, para ser habilitados para exportar leche a la Unión Europea, entre otros requerimientos se les exige dos análisis de la calidad del agua por año. En este trabajo se destacan los altos niveles de Sólidos Totales Disueltos, la Dureza, Sulfatos y otros minerales que se deben tomar en cuenta ya que pueden afectar la performance productiva de las vacas lecheras. Es importante destacar que en una evolución muy positiva, todos los establecimiento dieron negativos en contaminación bacteriana. En muestreos anteriores se diagnosticó Escherichia coli; esta situación fue corregida por las indicaciones del grupo de trabajo de la Facultad de Veterinaria de General Pico, La Pampa. Esto refuerza la idea de tomar las muestras en el punto de uso, buscando en los casos positivos la causa u origen de contaminación. La presencia de bacterias, como E. colí en el agua, representa un riesgo para la salud de las personas que trabajan y viven en el campo y es también causante de mastitis, afectando el bienestar y la salud animal, la calidad y la cantidad de leche. Al enjuagar la máquina de ordeñar y el equipo de frío con agua contaminada, estamos contaminando la leche, afectando la calidad y esto va en detrimento del precio final que percibe el productor. Es parte de nuestra tarea profesional, alertar sobre esta situación.
Palabras clave: calidad de agua; tambos; La Pampa.
El agua potable es un vital para la vida y es
escasa. Si bien el 70 % de la corteza terrestre esta cubierta por
agua, sólo el 0,65 % es potable, el 2,05 % está congelada, son
los hielos continentales, y la mayor parte, el 97,3 % esta en los océanos y
mares, que contienen más de
Es necesaria para el mantenimiento de los fluidos corporales y un el balance iónico adecuado. Es vehículo de la digestión, absorción, el metabolismo y transporte de los nutrientes hacia y desde los tejidos. Participa en la eliminación por heces y evita el exceso de calor producido por el organismo, provee el entorno fluido para las heces, orina y saliva. Interviene en la regulación de la sudoración, la evaporación de la superficie corporal y la respiración.
Las vacas lecheras en su composición
corporal tienen de
Otro rol que cumple el agua en los establecimientos es como vehiculo para los detergentes para limpieza y la desinfección del equipo de ordeñe y de frío, vital para obtener leche de calidad. La dureza del aguja disminuye la efectividad de detergentes. En los establecimientos estudiados, hemos hallado altos niveles de dureza, que requieren más detergentes para la limpieza y se traduce en mayores costos. Además las aguas duras y alta concentración de STD corroe los caños e instalaciones, disminuyendo la vida útil de las mismas.
No debemos olvidar que esa misma agua es la que bebe el personal y las familias del campo.
Hay enfermedades que pueden ser trasmitidas por el agua. Se ha reportado ántrax, pododermatitis, tuberculosis, leptospirosis, salmonelosis, brucelosis y coccidiosis. También en el agua se pueden desarrollar algas tóxicas como el alga azul.
La calidad del aguja no es muy tomada en cuenta cuando se decide la instalación de establecimientos lecheros. Hemos observado enormes inversiones en grandes establecimientos, llamados megatambos, con serios problemas en la calidad de agua. Si bien no hay mucha información disponible, se presume que la calidad del agua debe estar orientada a su uso y a pesar de la gran tolerancia de los animales, en producción lechera y pensando en altas producciones, lo ideal es que la calidad sea similar a la requerida para los seres humanos.
El objetivo de este trabajo fue conocer la situación actual de los establecimientos lecheros de la provincia de La Pampa en torno al tema de la calidad química del agua de bebida y compararla con los muestreos realizados en 1997 respecto a 1998. Actualmente, en 1999, se continua con el muestreo para observar la evolución de la misma. Las inundaciones producidas recientemente han afectado las napas, desconocemos aún el impacto real, pero quizás en forma positiva, porque no hemos observado mayor concentración de STD por el uso excesivo del agua, donde podría ocurrir, en los grandes establecimientos, con gran concentración de animales.
La contaminación encontrada con Escherichia coli en alguno de los establecimientos, fue corregida gracias a las indicaciones del grupo de trabajo al productor, solucionando el problema. La contaminación bacteriana es grave, porque afecta la salud de la familia rural, la higiene y desinfección de los equipos de ordeñe, porque el enjuague final se hace con agua, que está contaminada y contaminará el equipo nuevamente. El agua contaminada es también causante de mastitis. Todos estos factores, que se conocen al analizar la calidad de agua, impactan y afectan directamente la calidad de la leche en detrimento de los ingresos del productor.
Los parámetros que se están evaluando son:
1.-
Sólidos Total Disueltos (STD): Es la suma de todo lo disuelto en el
agua. Incluye sales inorgánicas, materia orgánica y otros
materiales. Las sales son calcio, magnesio, bicarbonato, cloruros, sodio,
sulfatos y minerales traza.
De acuerdo con el NRC '89, el ganado puede soportar
un rango de 7.000 hasta 10.000 mg/litro, pero otros informes señalan que
las vacas lecheras pueden soportar hasta 7.200 mg/litro. De acuerdo a la
experiencia observada en La Pampa, niveles mayores a 5.000 mg/litro
estarían afectando la producción, sobre todo en verano. Con
valores mayores a 5.000, cuando se trajo agua de otras fuentes de menor
concentración de STD, mejoró la performance de las vacas. En general
se recomiendan en mg/litro: 2.900 para aves, 4.300 para cerdos, 6.400 para
caballos; 7.200 para vacas lecheras, 10.000 para ganado de carne y 13.000 para
ovinos.

2. Dureza:
Generalmente se considera la suma de Calcio y Magnesio expresados como
equivalente de Carbonato de Calcio (CO3Ca) expresadas en ppm. Cuando
el agua contiene menos de 100 ppm de CO3Ca es agua blanda, menos de
270 ppm es semidura, menos de 360 ppm es dura y por encima de 470 ppm es muy
dura. Estas sales forman las llamadas "piedra de leche", que es
necesario eliminar con los detergentes ácidos. Cuanto más dura es
el agua, más frecuencia de uso de los detergentes ácidos,
aumentando los costos de producción. También afectan la eficacia
de los detergentes alcalinos neutralizándolos, siendo necesario aumentar
la cantidad y por ende el gasto de estos insumos. Aparentemente la dureza no
sería un problema para la salud del ganado lechero, es más, se
habla de "aguas engordadoras", ricas en Calcio. Otros elementos como
hierro, aluminio, zinc y manganeso pueden contribuir a la dureza del agua,
pudiendo ser tóxicos si están en altas determinadas
concentraciones.
3. Los Cloruros se presentan en general combinados con otros minerales. El cloruro de magnesio produce efectos osmóticos, con desequilibrios hídricos que finalizan en crisis diarreicas, con caídas en la producción. Los cloruros y los carbonatos de sodio y de potasio están asociados con altos consumos de agua (Revis, 1982). Vacas adultas soportan concentraciones de 1 % de Cloruro de Sodio en agua, pero por encima de 1,2 % el consumo decrece y concentraciones superiores al 2 % son tóxicas.
4. Los Sulfatos son más dañinos que los cloruros. Son comunes los de magnesio y sodio. Por encima de 700 mg/l, debido al efecto osmótico, serian causantes de diarreas, que se observan, con mayor frecuencia en verano,
5. El Calcio, importante mineral en la estructura ósea, es necesario para crecimiento y desarrollo normal, pero el exceso puede producir trastornos como la Hipocalcemia Puerperal. Debe ser tomado en cuenta en la dieta del preparto para prevenir esta enfermedad, lo mismo para el Magnesio, causante de diarreas.
6. Respecto a los Nitratos, en USA para el consumo humano se acepta como límite máximo 10 ppm; en Argentina CAA hasta 50 ppm. Se sugiere que valores de 200 ppm no afectarían a vacas adultas, pero si a terneros lactantes. Puede ser un riesgo preparar sustitutos lácteos con dicha agua.
7. El Amoníaco, sumamente tóxico, no fue hallado en estas muestras.
8. El Fluor
no pasaría la barrera mamaria. Sin embargo trabajos de Greenwood et al,
encontraron que vacas alimentadas con dietas que contenían 10, 55 y 109
ppm de Fluor desde los 3 meses hasta los 7 años, la leche
contenía 0,06, 0,14 y 0,20 ppm. El NRC 89 cita de 10 a 15 ppm de F en
agua de pozos; los valores hallados están por debajo de dichos valores.
Esta bien documentado el efecto del Fluor en huesos y dientes e incluso otros
trastornos como laminitis (Crissman et al, 1980), el máximo tolerable
que da el NRC es de 40 ppm de Fluor en la dieta.
9. El
Arsénico ha sido encontrado como elemento esencial en no rumiantes y
posiblemente lo sea en rumiantes. Los niveles de toxicidad establecidos por el
NRC fueron de 50 ppm (50 mg/1) por las formas inorgánicas y de 100 ppm
por las formas orgánicas. Ensayos realizados por Marshall
señalaron que vacas lecheras alimentadas con dietas de 200 ppm de
Arsénico, no produjeron efectos adversos. Se requieren más estudios al
respecto.
Hay muy pocos trabajos en esta área, sin
embargo podemos asumir que los minerales solubles en agua puedan ser absorbidos
por el animal. Una situación que se puede presentar es con el Calcio.
Por ejemplo si el agua contiene 500 mg/litro (las vacas consumen
Se tomaron muestras de agua de la totalidad de los
megatambos, denominándose así a los que tienen más de 300
vacas en ordeno, y muestras de 9 tambos medianos de dicha cuenca lechera, con
un número de vacas entre 100 y 300.
Las muestras de agua fueron tomadas de las
instalaciones de ordeño, que es en el lugar de uso. Si se tomaran
directamente del pozo, se estaría obviando posibles contaminaciones por
heces o tanques de agua sucios, o con pájaros muertos, como se ha
demostrado en este trabajo.
Se dejó correr el agua durante 5 minutos, se
flameó la boca de la canilla y se tomaron muestras con asepsia para
realizar el cultivo bacteriológico de unidades formadoras de colonias
(UFC) de bacterias coliformes y Escherichia coli. También se realizaron
los siguientes análisis químicos: Sales Totales Disueltas (STD),
por método gravimétrico, y Dureza Total (DT), Cloruros (Cl),
Sulfatos (SO4)), Nitratos (NO3), Nitritos (NO2),
Amoníaco (NH3), Calcio (Ca), Magnesio (Mg), Flúor (F)
y Arsénico (As), por métodos colorimétricos.

Al igual que en los primeros muestreos, en ambas
categorías de tambos se encontró un agua con elevada salinidad,
muy duras y altos niveles de sulfatos. Existe una gran variabilidad en la calidad
de agua entre tambos. Los valores elevados de DT observados dificultan el
lavado convencional de los equipos de ordeño, pudiendo afectar la
calidad final de la leche. En tambos medianos, también se observaron
concentraciones de F y As que deben ser tomadas en cuenta en el consumo total
de dichos minerales. Con respecto a los conteos de bacterias coliformes, todos
se hallaron por debajo de los límites máximos para consumo
humano, debido a algunas medidas correctivas tomadas luego del primer muestreo.
Este trabajo incremento la relación del
grupo de trabajo de la Facultad de Ciencias Veterinarias de General Pico, La
Pampa, con los productores de dicha Cuenca. Los propietarios solicitaron
muestras adicionales de agua, porque querían y necesitaban conocer la
calidad de la misma, en distintos lugares del campo. Se detectaron errores y se
discutieron recomendaciones como las siguientes:
Realizar controles periódicos:
1. ¿Hay suficientes
bebederos en el establecimiento? Se debe partir de la premisa que el agua debe
estar disponible, en cantidad y calidad (limpia) en todos los potreros donde
los animales pastorean. Se ha reportado que cuando se realiza pastoreo rotativo
y las vacas tienen bebederos. aumenta el consumo de agua y la producción
en un 5 %.
2. ¿Estos bebederos
están en condiciones, funcionan correctamente? Se requiere un control
diario de los mismos. Son usuales la rotura de flotantes, rebalsan los
bebederos, se produce barro que puede predisponer a afecciones de las patas (pietín)
o la ubre (Mastitis). Puede también estar faltando el agua.
3. Limpieza periódica y
eliminación de algas, hay 7 variedades de ellas que son tóxicas
(Gorham 1964 - NRC 89).
4. Se debe comprobar si es
adecuado el caudal de alimentación de caños, suficiente
presión de agua disponible.
5. Chequear la posibilidad de
corriente eléctrica en los bebederos.
6. Si es posible instalar un
medidor de agua para control y monitoreo.
7. Tener en cuenta que los
aumentos de producción de leche, no sólo nos puede dejar con poca
capacidad en la máquina de ordeñar, sino también en todo
el sistema que provee agua a las vacas.
1. ¿Se observan
anormalidades en el agua?
a.
Olor. Debe ser inodora, es decir sin olor.
b.
Color: Límpido transparente.
c.
Sabor ligeramente dulce, el gusto amargo o salado responde a sales de magnesio
y de sodio respectivamente,
d. Aspecto. Observar presencia de sedimentos, partículas, etc.
1. Observar de dónde toman el agua los animales.
2. Verificar síntomas como diarreas, calambres y verificar el posible origen,
3. Controlar cuales son las fuentes de agua.
4. Comprobar si el agua de bebida de los animales es la misma que consume la gente y si ésta tiene síntomas. En la provincia de Buenos Aires se han detectado aguas con más de 400 mg/litro de Nitratos, lo cual es tóxico para chicos y terneros lactantes.
1. El origen probable del agua
es:
a. Del molino a napa.
b. Del río, arroyo.
c. De tajamar o represa.
d.
Actualmente en la provincia de La Pampa, se está ejecutando un proyecto
de traslado de agua por acueductos desde el Río Colorado.
2. ¿Cuánto hace
que se usa dicha agua? Investigar
3. Si se ha hecho algún cambio recientemente.
4. Si la fuente de agua tiene
algún sistema de protección contra la contaminación.
5. Si el agua cambia durante las
diferentes estaciones, o en las secas o lluvias.
6. Si hay cerca depósitos
de basura, de rellenos, de bosta o químicos.
Si sospecharnos problemas en la calidad de¡
agua, deberíamos intentar otra fuente de agua y comparar el
comportamiento, ver si los animales prefieren una u otra, puede haber problemas
de evidente palatabilidad. No todos los contaminantes afectan la palatabilidad.
En la práctica los productores que tienen agua con alta
concentración de STD, buscan alternativas con nuevos pozos o de otras
zonas.
La calidad de agua depende del uso que se le da a
la misma. Si las primeras observaciones indican problemas, es recomendable
analizar:
1.
Análisis químico básico
a. pH
b. Nitratos
c. Dureza
d. Minerales = sulfatos, cloruros, sodio, calcio, magnesio y minerales traza.
2.
Metales tóxicos y pesticidas
a. Arsénico
b. Fluor
c. Herbicidas utilizados en
labranza cero, por las cantidades utilizadas.
3.
Bacteriología
a. Coliformes. Indican
contaminación fecal, no necesariamente causen enfermedades.
b. Patógenos. Si hay animales, como terneros en guacheras con diarreas y se aíslan Salmonellas en el agua podría determinarse como causa. Se ha detectado en tambos de la provincia de Buenos Aires, contaminación con Pseudomonas aeruginosa, con antecedentes de mastitis.
La cloración del agua puede resultar una
medida efectiva para matar bacterias en concentraciones de
Seguramente este es uno de los principales
problemas de los tambos, la ausencia de manejo de efluentes. Se producen dos
problemas graves. A la larga los efluentes estancados contaminan las napas, con
bacterias y otros residuos orgánicos como los nitratos y se
desaprovechan los minerales de los efluentes que son el Potasio, el
Fósforo y el Nitrógeno, utilizándolos como fertilizantes
en el campo. Esto requiere un estudio y un asesoramiento específico,
análisis del suelo para conocer las cantidades de P, K y N del mismo y
verificar si lo soporta. También depende del cultivo forrajero que se va
a implantar. Esto requiere una planificación a largo tiempo, requiere
suficiente capacidad de almacenaje de los efluentes, correcta
distribución en los potreros, conociendo el tipo de suelo, debe estar
alejado de los cursos de agua, que podemos contaminar, las cantidades pueden
variar en las distintas estaciones del año y no es aconsejable aplicar
en los días de lluvia. No se recomienda más de
Es muy importante tomar conciencia que la falta de manejo de los efluente nos lleva a la contaminación de nuestras propias aguas y nuestras familias.
1.
Maynard Rona1. 1989. Nutrición Animal. Publicado por la OEA.
2. NRC
89. Nutrient
Requeriments of Dairy Cattle. Séptima
Edición.
3.
LAGGER, J R y otros. Parámetros Físico-químicos del agua
en Tambos de La Pampa. SETCA 1er Reunión Latinoamericana.
Resúmenes, pagina 32
4.
Laboratorio de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UN La Pampa.
5.
Manual de Prevención de Polución Ambiental de la Agricultura. The
Scottish Office 1997
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