Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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> Agua en
el cono sur de América
Irma Vila Pinto*. 2002. El agua en
Iberoamérica; de la escasez a la desertificación. Edit. Alicia Fernández
Cirelli y
Elena Abraham. Publ. por CYTED XVII, CETA y Fac. Cs.
Veterinarias UBA. 63-72.
Depto. de Cs. Ecológicas, Facultad de Ciencias,
Universidad de Chile, Santiago, Chile.
La meseta de
altura conocida como altiplano que se extiende entre los 17° y 27° S sobre los
La demanda
alta del agua, la cual es mayor que la disponibilidad en estos sistemas
requiere en el presente del conocimiento adecuado para el manejo sostenible de
ellos. El hombre está produciendo un impacto importante en los “bofedales”,
principalmente por el uso consuntivo del agua, tanto superficial como subterránea
a una tasa no precisada, disminuyendo los acuíferos lo cual pone en peligro la
disponibilidad del agua superficial. El agua existente en los humedales
altiplánicos corresponde al factor gravitante y fundamental que hace posible el
desarrollo del hombre y la biota andina en esta planicie de altura. Este trabajo
sugiere una metodología interdisciplinaria de trabajo para la gestión del
recurso.
Palabras claves: Altiplano. Clima semi-árido. Humedales.
La cordillera
de Los Andes alcanza entre los 14° y 27° S sobre los
Figura 1.Ubicación de la meseta de altura o
“ALTIPLANO”

La historia
geológica del altiplano chileno se traza al Precámbrico aproximadamente 1.000
Ma (Charrier 1997). Geomorfológicamente, esta región se caracteriza por gran
diversidad de cuencas endorreicas, generadas durante el Terciario y el
Cuaternario, cuando la región experimentó intensa actividad volcánica y
sedimentaria, la cual afectó a extensos sistemas lacustres que evolucionaron a
cuencas evaporíticas de diverso tamaño, proceso que continua hasta hoy y
determina la existencia de lagos, lagunas salinas y salares en la región (Chong
1988). El ambiente altiplánico posee clima semi-árido con promedios de entre
200 y
Entre los sistemas
acuáticos altiplánicos más importantes cabe citar los humedales. Estos son llamados
“bofedales” en la región y son formaciones vegetales que se establecen en un
ambiente edáfico, principalmente orgánico, caracterizado por una condición
hídrica de saturación permanente. Los “bofedales” sustentan diversidad
biológica de flora y fauna de importancia. Poseen valor económico y cultural
para el hombre andino porque han sido por siglos las zonas de abrevadero del
ganado de altura, los auquénidos llamas, vicuñas y alpacas.
La demanda
alta del agua, la cual es mayor que la disponibilidad en estos sistemas
requiere en el presente del conocimiento adecuado para el manejo sostenible de
ellos. El hombre está produciendo un impacto importante en los “bofedales”,
principalmente por el uso consuntivo del agua, tanto superficial como subterránea
a una tasa no precisada, disminuyendo los acuíferos lo cual pone en peligro la
disponibilidad del agua superficial. El agua existente en los humedales
altiplánicos corresponde al factor gravitante y fundamental que hace posible el
desarrollo del hombre y la biota andina en esta planicie de altura.
El hombre
también podría llegar a verse afectado directamente a través de una disminución
de los caudales superficiales destinados a la agricultura, disminución del
potencial de forraje de las praderas naturales, etc.
Durante los
últimos años el estado de Chile se ha preocupado por complementar la normativa
legal de administración de los recursos hídricos establecida en el Código de
Aguas para la protección de los sistemas acuáticos altiplánicos mediante la
prohibición de explotar los recursos subterráneos. De acuerdo con la legislación
de Chile, la Dirección general de Aguas debe proteger las áreas que alimentan
las zonas de humedales. Estas modificaciones se relacionan con la protección y
conservación de los humedales del altiplano (vegas y bofedales) mediante la
prohibición de explorar y explotar los recursos subterráneos que son la base
esencial para estos ecosistemas, tomando en cuanta que dichos humedales
representan por sí mismos ecosistemas únicos que además sustentan especies
altamente frágiles o raras en diversos géneros.
Con el fin de
proteger la diversidad biológica incluido el hombre andino, se ha proyectado
conocer la disponibilidad del agua, su dinámica física y química conjuntamente
con los requerimientos hídricos de la flora y de la fauna. De acuerdo con las
características más relevantes que sustentan un humedal se han desarrollado
objetivos específicos para el estudio y la estimación de los recursos hídricos
asociados a sistemas de humedales en la zona altiplánica chilena, sobre la base
de la estimación de las tasas de evapotranspiración y evaporación en zonas de
vegas y bofedales.
Para desarrollar
este objetivo se programaron las actividades siguientes:
¨
Caracterización
hidrobiológica de formaciones representativas de vegas y bofedales y su proceso
de formación.
¨
Caracterización
del régimen hidrológico espacio-temporal en la zona de estudio.
¨
Caracterización
hidroquímica e isotópica de aguas que alimentan vegas y bofedales.
¨
Estimación
de evaporación desde superficies libres en torno a zonas de vegas y bofedales.
¨
Estimación
de tasas de evapotranspiración desde zonas de vegas y bofedales.
El origen, la
edad geológica, asociados al clima extremo de la zona, han producido una
variada gama de humedales, los cuales varían desde los Lagos Titicaca, Poopó y
Chungará a lagunas, ríos y amplia variedad de salares. Entre ellos, los
sistemas más frecuentes y extensos son los “bofedales”, los cuales se
caracterizan por presentar un microrrelieve muy ondulado interconectado por
canales. Este microrrelieve, está directamente relacionado con la presencia de
especies herbáceas dispuestas en cojines compactos. La mayoría tiene un perfil
profundo generalmente orgánico, compuesto por raíces vivas, muertas y abundante
materia orgánica en descomposición. Se forman sobre suelo de turba alcalina. La
diversidad biológica de estos sistemas y la velocidad que ha adquirido la
salinización durante los últimos años requiere de una gestión urgente para su
conservación.
En general se
identifican cuatro características básicas que sustentan un humedal:
¨
Geomorfología,
la cual determina la forma y el tamaño del humedal.
¨
Hidrología:
las variaciones de disponibilidad hídrica (intra e interanuales) influyen en
las variaciones de biomasa y de especies del humedal. Está muy relacionada con
los factores climáticos.
¨
Hidrogeoquímica:
depende de la composición geológica de las zonas de recarga y de la geoquímica
propia del humedal. Regula la naturaleza de las comunidades vegetales.
¨
Biología:
como expresión de las adaptaciones de los seres vivos a las condiciones
climáticas, hidrológicas, geomorfológicas y geoquímicas.
Este tipo de
humedales posee un valor económico y cultural para la gente de la zona, además,
se relaciona directamente con el uso ganadero de estos sectores debido a su
productividad como forraje. Estas vegas y “bofedales”, respecto a los sistemas
zonales del entorno, manifiestan una enorme diversidad biológica, con un mayor
número de especies vegetales las cuales son propias de estos sistemas.
Se ubican en
la zona altiplánica, generalmente sobre los
También están
en laderas de montañas o conos volcánicos donde existen vertientes o ríos
superficiales o subsuperficiales los “bofedales” son ecosistemas que se
caracterizan por presentar un microrrelieve fuertemente ondulado con una red
intrincada de canales o cursos de agua corriente. Este microrrelieve está directamente
relacionado con la dominancia de especies herbáceas en cojines compactos por
sobre las especies rizomatosas que forman los céspedes planos o regulares de
las vegas del mismo sector del norte de Chile. Su perfil es profundo y
generalmente orgánico, compuesto por raíces vivas, muertas y materia orgánica en
descomposición. La vegetación es de color verde intenso en el período de
lluvias y amarillenta en el período de sequía. La Tabla 1 detalla los humedales
más importantes del altiplano sur.
Tabla 1. Características de
Humedales en estudio.

El ambiente
altiplánico posee clima semi-árido y el eje norte sur presenta lluvias entre
200 y
En cuanto a
los aspectos agroclimáticos, se divide en dos sectores:
¨
El
occidental: con una pluviometría media de 200-
¨
El
oriental: con una pluviometría poco mayor de los
Algunas
depresiones cerradas del altiplano chileno drenan sus aguas (en forma
superficial y subterránea) hacia los salares de Surire, Huasco y Coiposa por el
sector norte. Los relieves volcánicos presentes en el altiplano son producto de
la presencia del importante sistema lacustre Chungará-Cotacotani, el cual
origina también uno de los principales ”bofedales” de la región, el “bofedal”
de Parinacota, y posteriormente al río Lauca. Más al sur de la región, una
importante red riachuelos y lagunas sostiene al “bofedal” de Isluga.
La mayor
parte de estos recursos de agua no son aprovechables, exceptuando el río Lauca,
el cual aporta sus aguas (por medio de obras de canalización) a la central
hidroeléctrica de Chapiquiña y luego, aumenta el caudal del río San José.
Dentro de las
vegas altoandinas se tienen dos tipos:
¨
Vegas
altoandinas de salares o depresiones cerradas
¨
Vegas
altoandinas de riberas de cursos de agua o depresión abierta
La calidad
química de los sistemas acuáticos altiplánicos tales como los Lagos Titicaca,
Poopó, Chungará, Huasco y Ascotán entre otros muestran composición salina alta
(Vila y Muhlhauser 1987; Muhlhauser et al 1995). Además, ésta es muy variable
en las distintas zonas del humedal. En promedio, el orden de abundancia de cationes
y aniones se detalla a continuación:
Cationes Na+ K+ Li, Ca, Mg
Aniones Cl- , SO4=
, HCO3- CO3=
La
composición química de las aguas del altiplano y la precordillera es muy
variada, en características que fluctúan desde la propia fusión de nieves hasta
salmueras, presentando la mayoría de ellas un contenido significativo de sales
que limitan su uso (Alonso y Vargas, 1985, 1988). A ello se agrega la presencia
de elementos con valores superiores a las normas internacionales, como arsénico
para uso en agua potable y bordo en riego (Alonso, 1992). Estas características
se atribuyen a tres agentes condicionantes principales: composición geológica,
clima árido y volcanismo.
En cuanto los
procesos de salinización, en el Altiplano y Precordillera existen numerosas
cuencas cerradas
con superficie variable, desde unos pocos hasta varios miles de km y en cuya
parte más baja se ubican lagunas y salares que tendrían una compleja historia
geoquímica. La sucesión de eventos de precipitación de sales en períodos
geológicos secos y de su redisolución en épocas húmedas, entre los cuales se
intercalan frecuentemente episodios volcánicos, se reflejan en la columna
estratigráfica. En esta suele encontrarse estratos salinos a distintas
profundidades que constituyen fuentes de solutos, en especial para aguas
subterráneas.
La
salinización del agua en estas cuencas es producto de dos mecanismos. Uno es el
de incorporación de solutos como consecuencia de reacciones químicas de
alteración de rocas. Otro, posterior, es el de su concentración por evaporación
que puede llegar hasta la precipitación de sales. Par ambos procesos se ha propuesto
diversos modelos físico-químicos cuyos resultados se deberían comparar con
observaciones de terreno.
En el
altiplano crecen sólo especies criófitas, lo cual conforma un clima de estepa
de altura, con especies tales como el matorral, los coironales y los bofedales.
En áreas rocosas se encuentran llaretas que crecen adheridas a la superficie.
La pradera herbácea de mayor potencial la constituyen pajonales de coirón (géneros
Festuca y Stipa).
La vegetación
de los “bofedales” está adaptada a las condiciones ambientales extremas de la
Puna altoandina. Las especies dominantes en estos sistemas son:
Oxychloe andina
Distichia muscoides
Patosia cfr. Clandestina
Scirpus atacamensis
Cuando el
nivel freático se encuentra a mayor profundidad dominan las gramíneas perennes
de los géneros Deyeusia y Festuca, entre otras. En las pozas y lagunas formadas
abunda una flora acuática representada por algas y plantas superiores.
A modo de
ejemplo de la vegetación de los “bofedales”, se puede mencionar que en el
“bofedal” de Parinacota se han descrito 24 combinaciones de 16 especies de
herbáceas y de matorral (Caviedes y Serey, 1992). La mayor parte
de la biomasa vegetal corresponde a Oxychloe andina (Juncaceae),
una geófita, rizomatosa de hojas cortas y duras. Esta planta sólo
crece sobre los
La comunidad
de plantas acuáticas tanto en los lagos como en los humedales está
caracterizada por una vegetación sumergida dominada por Myriophillum
elatinoides, Azolla foliculoides, Elodea, Potamogeton, Potamogeton
pectinatus, Callitriche stagnalis y la especie emergente Deyeuxia sp.
En el ecotono
tierra/agua se hacen dominantes dos especies del matorral: Parastrephia
quadrangularis y Parastrephia lepidophylla. La composición
florística varía dependiendo de la pendiente, flujo de agua y orientación.
Taxonómicamente se puede considerar como endémicas de la Puna a los siguientes
géneros de plantas encontradas en el humedal de Parinacota (Kalin
Arroyo, 1982); Oxychloe, Azorella, Gentiana, Werneria y Parastrephia.
La vegetación
en los humedales de alta altitud depende fundamentalmente de las condiciones hidrológicas.
En un gradiente desde terreno seco a zonas inundadas en el ecotono del mismo
bofedal de Parinacota, la estructura de la biomasa de O. andina muestra
diferencias significativas: en el borde más seco, aguas arriba, el cual se
inunda ocasionalmente por período de tiempo cortos, se encuentra una biomasa pequeña.
La biomasa máxima se observa en áreas que son inundadas frecuente o
permanentemente (Tabla 2). Las zonas ecotonales del humedal pueden tener una
alta biodiversidad, sin embargo debido a factores locales, la biodiversidad
puede ser difícil de predecir. La mayor riqueza de especies está asociada con
áreas permanentemente inundadas, mientras la menor biodiversidad se observa
cerca del borde que limita con el sistema terrestre semi-desértico.
Tabla 2. Biomasa de Oxychloe
andina en un gradiente en Parinacota. Valores medios
de 10 localidades en cada zona °1
D.S. (Muhlhauser 1997)

Los
subsistemas lóticos y lénticos de la Reserva Lauca son ricos en fauna acuática.
Los invertebrados están representados principalmente por crustáceos, insectos y
gastrópodos. El valor más importante de los invertebrados acuáticos en los
humedales es el papel que tienen en el soporte sostenido de las cadenas tróficas
(Murkin y Wrubleski, 1988). En bofedales como Parinacota y lagos como Chungará
y Cotacotani los invertebrados acuáticos están mayoritariamente asociados con
macrófitas y detritus vegetal. La abundancia de los grupos dominantes de
invertebrados pueden ordenarse como sigue: Desmenuzadores (Anfípodos) del género
Hyalella; Pastoreados (caracoles de los géneros Taphius y Ancylllus);
filtradores y colectores Diptera Chironomida); Hemiptera, Coleoptera,
Odonata, Trichoptera y Ephemeroptera; otros consumidores Anélidos, Hirudineos
(sanguijuelas), Oligoquetos.
Existen
diferencias leves entre los ambientes lénticos y lóticos. Por ejemplo, en los
canales del humedal donde el flujo de agua está en un rango entre 0,2 y 0,4 m/s
las especies vegetales dominantes son: Myriophillum elatinoides, Elodea potamogeton,
Potamogeton pectinatus y Minulus luteus.
En las lagunas
donde el flujo del agua está en un rango entre 0.05 y 0,1 m/s las plantas
dominantes son: Rannunculus sp., Azolla fillculoldes y Lemna
giba (De Carolis, 1986). Un patrón de distribución similar se observa con
la fauna acuática. En los canales los grupos dominantes son: raspadores y desmenuzadores
(Anfípodos y Tricópteros). En las lagunas predominan los filtradores
(Zooplancton y Dípteros Quironómidos). En la red de canales las lagunas
pequeñas funcionan como nodos, conectando una red de diferentes cursos de agua.
Los peces
están representados en los humedales por dos especies, un pequeño bagre (Trichomycterus
laucaensis, "suche"), dominante en los sistemas lóticos y
Orestias sp., "corvinilla", un ciprinodóntido, dominante en los
sistemas lénticos.
En estos
sistemas de alta altitud es posible encontrar tres especies de anfibios: Pleurodema
marmorata y Telmatobius peruvianus (Leptodactilidae) y Bufo spinolosus
(Bufonidae). Los humedales de alta altitud de la Puna son también un
refugio para una rica avifauna, dentro de la cual muchas especies son migratorias,
importante son la "tagua gigante (Fulica gigantea), que es endémica. El
"pato jergón chico" (Anas flavirostris). La
"guayata" (Chloephaga melanoptera) y la "gaviota
andina" (Larus serranus).
Hasta ahora
las relaciones tróficas entre las comunidades de vertebrados e invertebrados
acuáticos, anfibios y aves no han sido investigadas. Ocasionalmente dos
roedores entran desde el sistema terrestre al bofedal, se trata de: Lagidium
viscacia (vizcacha) y Phyllotis boliviensis (lauchón orejudo)
(Muhlhauser, 1997). La comunidad avícola es muy abundante tanto en número de
especies como en su abundancia, destacan tres especies de flamencos, la tagua
gigante, la gaviota andina y una gran diversidad de patos.
Como ejemplo
de funcionamiento de un humedal se han estado realizando trabajos de
investigación interdisciplinarios en el sistema de humedales llamado “bofedal
de Isluga”. Se encuentra hoy protegido de permisos de extracción de agua,
especialmente porque es un importante sitio de asentamiento de poblaciones
humanas altiplánicas.
La cuenca del
río Isluga se sitúa entre las cuencas del Salar de Surire y Salar del Huasco y
forma parte de la cuenca del salar de Coipasa al igual que la hoya del río
Lauca. El río Isluga nace del nevado de este nombre y después de traspasar la
frontera chileno-boliviana cambia su nombre por el de Sitaní hasta que se infiltra
en los llanos del salar de Coipasa. Su hoya cubre aproximadamente
No era
posible establecer un balance hídrico en todos los sectores de este bofedal por
no conocerse con precisión las entradas y salidas en todos ellos. Por esta
razón fue necesario identificar un sector de gran extensión con entradas y
salidas conocidas que permitiera establecer dicho balance con el mínimo error posible.
Para cumplir
con lo anterior se hizo un análisis prospectivo del bofedal de Isluga en toda
su extensión que incluyó descripción vegetacional, geomorfológica, hidroquímica
e isotópica. Para luego, a partir de toda esta descripción, proceder a elegir
una zona donde realizar un análisis micro del “bofedal” estableciendo los balances
necesarios que permitan establecer la demanda hídrica propia de estos sistemas
vegetacionales. La Tabla 3 detalla las características químicas de este
humedal, las cuales son significativamente variables entre zonas de distinto
grado de inundación, detallada como estaciones diferentes de análisis.
Tabla 3. Características químicas
de las zonas del Humedal de Isluga

Se ha
intentado fijar el marco conceptual en el cual se desarrolla la conservación de
humedales en el mundo y en Chile, y de cómo estos conceptos se relacionan con
la temática del desarrollo sostenible y la conservación de la diversidad
biológica.
Estas
actividades intentan identificar de manera integral la legislación nacional e
internacional vigente relacionada con la protección, conservación y manejo de
humedales, así como las relaciones, compatibilidades y compromisos que se han
asumido en este marco. Esta actividad será una guía fundamental para orientar
el desarrollo de los lineamientos y de todas las acciones que se deberán
diseñar para operar la Estrategia Nacional de Conservación de los Humedales del
país. Así, se ha logrado identificar en término de variaciones estacionales la
hidrología, las características de la calidad química del agua, la flora y
fauna acuáticas y de la vegetación de las vegas
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