PRODUCCIÓN ANIMAL
Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Clima y
ambientación
EEA INTA General Villegas. 1999. Rev. De la soc. rural de Jesús María,
116:40.
El malestar conocido como golpe de calor, que afecta a las personas durante la temporada estival, también ataca a los animales en el campo y perjudica la producción ganadera, según un estudio difundido por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). "El golpe de calor o sofocación, como se conoce el accidente sanitario de la época estival, con altas temperaturas y humedad ambiente, puede provocar mermas en la producción de carne y leche o mortandad de animales en pastoreo", señala el informe. El fenómeno se presenta especialmente en el ganado bovino cuando las altas temperaturas se combinan con un alto porcentaje de humedad que “reduce la pérdida de calor por evaporación a través de la piel y del tracto respiratorio”, puntualiza la información.
El estudio, desarrollado por por la EEA General
Villegas, provincia de Buenos Aires, del INTA, indica que las posibilidades del
golpe de calor se presentan cuando la temperatura se mantiene por encima de los
30 grados centígrados, con una humedad superior a 70 por ciento por un período
prolongado. Cuando "el animal se ve imposibilitado de eliminar rápidamente
calor, trata de compensar el problema disminuyendo su metabolismo", lo
cual provoca una "drástica disminución en la ganancia de peso", con
lo que se afecta la productividad de los rodeos. Si el fenómeno se agudiza,
"el animal aumenta la frecuencia respiratoria y cardíaca hasta un límite
fisiológico que puede derivar en el colapso cardiorrespiratorio y muerte»,
agrega el INTA.
Los animales más expuestos a padecer estos problemas
son “los de gran tamaño y peso corporal, de razas británicas o europeas,
sometidos a un régimen alimentario y de manejo para alta producción de carne o
leche”, indica el estudio. Por tal motivo, se recomienda a los productores
asegurar un volumen de agua por animal equivalente a 10 por ciento de su peso y
mantenerse alerta ante las altas temperaturas y los elevados porcentajes de
humedad. En esos casos se aconseja flexibilizar la intensidad de las rotaciones
del pastoreo y hacer los cambios de parcelas al anochecer, en forma lenta para
evitar el estresamiento de los rodeos.
También se advierte a los ganaderos que eviten arreos y encierros sin sombra por tiempos prolongados, aunque sean para vacunaciones o desparasitaciones. Finalmente, se recomienda disminuir el suministro de pasturas "muy pasadas" (no frescas) y evaluar la instalación de medias sombras en los potreros para proteger la salud del ganado.
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