PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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AGRICULTURA VERSUS GANADERÍA EN ZONAS DE APTITUD AGRÍCOLA

Lic. Miguel A. Peretti. 2001. Coordinador Área Economía, Est. e Inf., EEA INTA Marcos Juárez

 

- Últimos veinte años: una perspectiva histórica.

En el transcurso de las dos últimas décadas el cambio macroeconómico más importante fue sin duda la convertibilidad que produjo una modificación estructural de la economía  afectando en forma diferenciada a los distintos sectores productivos de bienes y servicios.

El cambio de los precios relativos que trajo la convertibilidad fue muy desfavorable para la mayoría de los sectores productivos de bienes  y especialmente para el sector agropecuario. Por otra parte los bienes no transables internacionalmente, así como la mayoría de los servicios  continuaron aumentando por un tiempo, creándose un desfasaje  entre ambos grupos de precios que nunca volvió a corregirse.

Tomando como base 1:1 la relación entre los índices de precios mayoristas y minoristas que había en 1960, en la década del 80 el promedio de esa relación fue 0,874:1 y a partir de la convertibilidad  desde 1992 hasta  fines del 2000 el promedio de dicha relación cayó a 0,435:1, el que por otra parte es muy similar a la actual (último mes junio/01) que fue  de 0,447:1.(Ver cuadro 1).

 

Cuadro 1: Evolución de la relación de índices de precios mayoristas y minoristas (Base 1960 = 1,00)

 

Año

Relación  May/Min

 

Año

Relación  May/Min

 

Año

Relación  May/Min

 

Año

Relación  May/Min

 

Año

Relación  May/Min

1960

61

62

63

64

65

66

67

68

69

1,000

0,963

0,960

0,976

1,001

1,016

0,920

0,894

0,842

0,824

1970

71

72

73

74

75

76

77

78

79

0,823

0,830

0,886

0,850

0,854

0,944

1,022

0,905

0,814

0,780

1980

81

82

83

84

85

86

87

88

89

0,700

0,735

0,958

0,985

0,931

0,958

0,797

0,771

0,902

1,000

1990

91

92

93

94

95

96

97

98

99

0,714

0,558

0,467

0,427

0,418

0,433

0,446

0,444

0,427

0,416

2000

Jun/01

0,434

0,447

 

Fuente: Elaboración propia en base a datos del INDEC.  (*) Hasta 1995: relación entre el Índice de Precios Mayoristas no Agropecuarios Totales (IPMNAT) y el Índice de Precios al Consumidor  (IPC) del INDEC. Desde 1995: el índice mayorista fue el  Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM ) del INDEC.

Conferencia: “La competitividad de los sistemas ganaderos con respecto a los agrícolas en la región pampeana”. 24º CONGRESO ARGENTINO DE PRODUCCIÓN ANIMAL

 

La principal consecuencia de los cambios macroeconómicos post convertibilidad en el sector agropecuario fue entonces que los valores de los bienes que produce el mismo cayeron drásticamente,  respecto al que tenían históricamente, en relación  a los bienes y servicios  que consume la familia rural (índice minorista  o de nivel de vida).

Lo anterior puede ser probado fácilmente comparando el valor, en pesos constantes minoristas de hoy, que tenían los ocho principales productos agropecuarios pampeanos antes y después de la convertibilidad (ver cuadro 2).

En la postconvertibilidad deben distinguirse a su vez dos subperíodos:  los siete  primeros años (91/98) y el último trienio (98/01) donde luego de las crisis económicas internacionales (Asiática, rusa, devaluación brasilera) los precios de los comodities agropecuarios cayeron fuertemente, estableciéndose un nuevo nivel donde han permanecido los últimos tres años.

 

Cuadro 2: Precio de los principales productos del Sector Agropecuario ajustados por el

Índice  de  Precios al Consumidor del INDEC. (Expresados en $ de Junio/2001).

PRODUCTO

PROM. PRECONV

PROM. POSTCONV.

1981-88

1991-98

1999-2001

TRIGO

MAÍZ

SOJA

SORGO

GIRASOL

NOVILLO

LECHE (GB)

CAPÓN  PORC

$/q

$/q

$/q

$/q

$/q

$/kg

$/kg

$/kg

31,91

26,38

53,07

20,74

55,76

1,80

14,21

2,31

14,42

11,76

23,82

8,99

22,58

0, 90

6,45

1,16

10,74

8,23

16,94

6,48

14,61

0,89

4,98

0,79

Fuente: Elaboración propia en base al Banco de Datos del Área Economía, Estadística e Informática  de INTA   Marcos  Juárez.

 

De la observación del cuadro se desprende que en la postconvertibilidad, hasta 1998, los productores habían perdido entre el 50 (carne bovina y porcina) y el 60% (girasol) del ingreso real (capacidad de compra minorista) que generaban sus productos.

Dicha pérdida se agudizó en el último trienio (99/01), esta vez influenciada por la caída de precios en los mercados internacionales.

Por otra parte en términos de precios mayoristas, es decir en su capacidad de compra de insumos para producir, los valores de los productos agropecuarios se mantuvieron relativamente mucho más estables si comparamos los períodos de pre y post  convertibilidad hasta 1998. Ello significa que los costos operativos en términos de producto agropecuario no variaron significativamente. Sin embargo otros costos indirectos de la empresa agropecuaria si se incrementaron en términos reales, especialmente la mano de obra y la mayoría  de los servicios,  cuyos precios  siguieron de cerca la evolución del índice minorista.

La reacción a los profundos cambios descriptos  fue una  extraordinaria transformación de las  empresas del  sector agropecuario,  así, para poder sostener el ingreso real, o atenuar su disminución,  muchas  de ellas decidieron aumentar su escala y como consecuencia muchas otras fueron desplazadas y obligadas a desaparecer.

El grupo de empresas que permaneció en el sector aumentó la asignación de superficie a los productos que brindaban los mayores márgenes de corto plazo y al mismo tiempo trataron de incrementar la productividad y los márgenes de todas las actividades.

Esa gran transformación también afectó profundamente la relación entre actividades agrícolas y ganaderas. La ganadería vacuna en particular sufrió en la década del 90 una  importante reducción  de su superficie ocupada para permitir la expansión de los cultivos agrícolas.

 

 

Así, si tomamos los cinco principales granos  mencionados anteriormente (trigo, maíz, sorgo, soja y girasol) en  el gráfico 1 podemos  observar que su superficie cultivada que a comienzos de  la década del 80 (79/81) era de 15,1 millones de ha y había crecido hasta 16,3 millones a comienzos de la década del 90  (89/91), en los últimos diez años crece 6,8 millones de hectáreas, llegando a 23,1 millones como promedio de las últimas dos campañas. De esa manera la tasa anual de incorporación de tierras a agricultura, que en la década del 80 fue de 120.000 ha/año, se acelera significativamente en el período post convertibilidad pasando a 680.000 ha/año en la década del 90

En agricultura, sin embargo, toda la gran transformación, acompañada por importantes cambios tecnológicos, no significó mayores ingresos reales unitarios (por ha) y en áreas, como la zona núcleo agrícola, donde el uso del suelo en agricultura ya era muy intenso y la expansión post convertibilidad estuvo muy acotada, el ingreso también disminuyó a nivel regional.

En un trabajo que hicimos a fines de 1998  realizamos un análisis detallado de la agricultura de la zona núcleo agrícola de Argentina (S de Sta. Fe, N de Bs. Aires  y SE de Cba.)(1), que ocupa un área de 6,9 millones de ha, donde se comparó el resultado de una hectárea agrícola en dos períodos homogéneos, preconvertibilidad (1982/88) y postconvertibilidad (1992/98).  La conclusión de dicho estudio fue, que habiendo tenido en cuenta todos los cambios operados en la agricultura en cuanto a la combinación de cultivos,  cambio de tecnología, aumento de rendimientos, etc., el resultado neto de una hectárea  agrícola, medido en pesos minoristas constantes había descendido un 49%.

En el área estudiada, a pesar de que la agricultura ocupó un 12% más de superficie y produjo en promedio 2,4 millones más de toneladas por año de granos, el cambio de los precios relativos y el nuevo contexto macroeconómico hizo que el resultado final fuera una sustancial disminución de capacidad de compra del sector en su conjunto, la cual en  promedio se redujo en  877,6 millones de pesos por año.

Otro efecto importante que produjo la convertibilidad fue una gran  revaluación  del peso o devaluación del dólar y así todos los productos pampeanos mencionados a pesar de haber perdido valor en su capacidad de compra de nivel de vida (cuadro 2) aumentaron sus precios en dólares en el mercado interno, pero también su costo en dólares se incrementó fuertemente. Ese hecho disminuyó, en cierta medida, la gran competitividad  internacional de los rubros agropecuarios pampeanos y en algún caso como el porcino, cuyo precio en dólares pasó de 0,60 en la década del 80  a 1,10 U$/kg en la postconvertibilidad, atrajo una gran competencia externa al mercado interno, que significó la desaparición de miles de productores y la reducción a la mitad del stock nacional de esa especie.

 

EVOLUCION DEL PRECIO DEL NOVILLO
 

 


En ganadería bovina, la revaluación significó que el precio en dólares del novillo también se incrementara de 0,47 a 0,82 U$/kg, pero a éste último precio, ningún otro país pudo todavía competir en nuestro mercado. Sin embargo, aunque la producción bovina no tuvo que enfrentar la competencia externa, sí enfrentó la competencia por el recurso tierra  de  los rubros agrícolas que le restaron casi siete millones de hectáreas de sus mejores suelos  (Gráf. 1).

La disminución de superficie ganadera   de la  última década obligó en general a un importante cambio tecnológico e intensificación de los sistemas productivos en este rubro, de esa forma  la actividad logró sostener en niveles estables la producción de carne, aún con un stock algo disminuido.

           

- La relación agricultura-ganadería de los últimos años. Período 99/01.

A diferencia de los sucedido con la agricultura  la transformación ganadera, en algunos casos, logró a  través del cambio tecnológico volver a niveles de ingresos reales por hectárea de la década del 80, a pesar de recibir precios del 50% inferiores en moneda constante (cuadro 2) según el índice minorista.

 

(1) Peretti, M.A. “Competitividad de la empresa agropecuaria argentina en la década de los `90”. Revista Argentina de Economía Agraria. Nueva serie. Volumen II Nº 1/Otoño 1999. AAEA. Págs. 27 a 41.

En el primer gráfico de la figura 1 se presenta la evolución del precio del novillo en los últimos veinte años, y, en los tres gráficos de barra de la parte inferior, se resumen  los promedios de precios (en dólares, en pesos constantes mayorista y en pesos constantes minorista) de los períodos más significativos para el análisis comparativo que son, como se expresara más arriba, la década del 80 (80/88) y los dos  subperíodos postconvertibilidad  (91/98 y 98/00).

 
 

 

 

 

 

 

 

 


Cuadro de texto: Fig. 1: EVOLUCIÓN DEL PRECIO DEL NOVILLO EN LOS ÚLTIMOS 20 AÑOS(Período 1980-2000)

 


En los tres últimos gráficos de la figura 1 se puede apreciar claramente que la evolución del precio del novillo siguió la misma tendencia que el resto de los productos pampeanos en los períodos previo y posterior a la convertibilidad, es decir se incrementa su precio en dólares, se mantiene constante su precio ajustado por el índice mayorista, y disminuye drásticamente su precio ajustado por el índice  minorista, que es el que en definitiva interesa al productor por que es el que determina su ingreso real, o sea su capacidad de compra de “nivel de vida”.

Es muy importante destacar sin embargo que, dentro de la convertibilidad, en los subperíodos hasta el 98 y después del 98 el novillo fue el único producto pampeano  de los ocho mencionados, cuyo precio en moneda constante no cayó en el último trienio.

Lo anterior se puede apreciar claramente en el cuadro 3, donde se presentan los precios promedios de los ocho productos para los períodos 91/98 y el último trienio 98/01, luego de la crisis económica internacional que deprimió el precio de los comodities en el mercado mundial. En el cuadro se puede observar que mientras los precios de los demás productos cayeron entre el 19 (leche) y el 32,3% (girasol) el precio del novillo fue la única excepción con un aumento del 4,6%.

 

Cuadro 3: Precio de los principales productos del Sector Agropecuario ajustados por el  Índice

de  Precios Mayoristas  del INDEC. (Expresados en $ de Junio /2001).

PRODUCTO

PROMEDIO POSTCONV.

DIFERENC.

(%)

1991-98

1999-2001

 TRIGO

 MAÍZ

 SOJA

 SORGO

 GIRASOL

 NOVILLO

 LECHE (GB)

 CAPÓN  PORC.

$/q

$/q

$/q

$/q

$/q

$/kg

$/kg

$/kg

13,93

11,30

22,95

8,64

21,82

0,86

6,22

1,09

 

 

 

 

 

 

 

 

10,83

8,44

17,07

6,57

14,76

0,90

5,04

0,80

 

-22,2

-25,3

-25,6

-23,9

-32,3

+4,6

-19,0

-26,6

 

Fuente: Elaboración propia en base al Banco de Datos del Área Economía, Estadística e Informática de INTA  Marcos Juárez.

 

Como se expresara más arriba los resultados económicos comparativos de los rubros agrícolas y ganaderos pampeanos variaron significativamente con las condiciones macroeconómicas que afectaron ambas actividades en los distintos períodos, pero también fueron influenciados por la incorporación de tecnología y sus consecuentes  cambios de productividad.

La justificación económica de la permanencia de sistemas mixtos y de la incorporación  de la ganadería en planteos agrícolas en zonas con suelos de alta aptitud agrícola requiere, en general, planteos ganaderos de alta productividad. Ello es así porque en los últimos años en los cultivos agrícolas extensivos, la incorporación  de nuevas tecnologías ha sido masiva lográndose importantes aumentos de eficiencia vía incrementos de productividad y/o reducciones de costos.

Dentro de las 50 millones de hectáreas de la Región Pampeana existen condiciones ecológicas muy variadas donde  naturalmente prevalecen planteos  agrícolas, ganaderos o mixtos y pueden fácilmente mostrarse la conveniencia económica de cada uno de ellos. En general, a medida que aumenta la aptitud agrícola de los suelos es más difícil justificar la permanencia de la ganadería extensiva.

A pesar de lo expresado y en base al contexto de precios relativos del último trienio todavía creemos que la ganadería de bovinos para carne puede competir favorablemente con los cultivos agrícolas aún en la zona agrícola núcleo de la Región Pampeana.

Para concluir mostraremos algunos márgenes comparativos que permiten avalar lo expresado.

En un trabajo reciente(2) calculamos los M.B. de las tres alternativas netamente predominantes en la zona núcleo agrícola, en el cuadro 4 se presentan los resultados de dicho estudio expresados en pesos de hoy ajustados por el índice mayorista.

 

Cuadro.4: Márgenes Brutos  con rendimientos promedio de la Zona Núcleo Agrícola Pampeana (*)

PERIODOS

MAÍZ

($/ha)

SOJA 

($/ha)

TRIGO/SOJA 2ª

($/ha)

M.B. Prom.

($/ha)

Promedio 83/88

195,34      (3)

358,49      (2)

379,89      (1)

321,37

Trienio 95/98

379,16       (2)

318,62     (3)

414,82      (1)

356,45

Trienio 98/2001

272,77        (1)

233,34     (3)

263,66       (2)

248,93

Ref.: Los números entre paréntesis indican el orden del MB en cada período.

(*)   En moneda constante de junio 2001 ajustados por el Índice de Precios Mayoristas IPIM.

Fuente: Serie Hojas Informativas “Costo Beneficio en Cultivos de Verano”. M. Peretti, et al. EEA M. Juárez. 1983-2001.

 

En la última columna tomando la proporción media de siembra de cada cultivo se calculó un MB agrícola promedio.

Se desprende del cuadro 4 que a través de la incorporación tecnológica el MB agrícola había subido un 11% desde mediados de la década del 80 a la del 90, pero en el último trienio, y a pesar de que se siguió aumentando la eficiencia de los cultivos, los aumentos de rendimientos y disminuciones de  costo no pudieron neutralizar la baja generalizada de los precios de mercado de los productos.

Dado que en ganadería no existen planteos generalizados como en los márgenes agrícolas ni, como en éstos, estadísticas regionales de productividad anual,  a los fines de comparar márgenes se decidió tomar los datos de una experiencia que hace más de veinte años se desarrolla en el área estudiada como es la Unidad Demostrativa Agrícola Bovina de la EEA Marcos Juárez del INTA.

 

(2) Peretti, M.A. et al. “Fechas de siembra de maíz común y maíz transgénico  Bt. Campaña 2000/01”. Maíz: resultados de ensayos campaña 2000/01. Información para extensión Nº 68. EEA Marcos Juárez. Julio 2001. Págs. 17 a 24.

 

En dicha Unidad de 180 hectáreas se realiza un planteo mixto, con 66% de Agricultura, cultivando trigo, maíz y soja, y Ganadería (33%), aproximadamente en 60 hectáreas, en la que se desarrolla una actividad de ciclo completo cría-recría-invernada de la propia producción. El rodeo tiene 120 vacas y una carga promedio de 3:1 EV/ha en los últimos años.

En dicho esquema productivo se utiliza solo pasturas perennes base alfalfa, completándose la alimentación con heno (rollos de propia producción) y suplementación estratégica con maíz.

En los últimos cinco años dicho planteo fue estable, así como su productividad media que fue de 540 kg/ha año considerando hectáreas ganaderas y 607 kg/ha sobre la superficie efectiva, es decir la que se restó anualmente a la actividad agrícola del sistema.           

Las ventas ganaderas anuales de la unidad son novillos livianos terminados (380 kg),  vaquillonas de 300 kg y el descarte del rodeo de cría (vacas de 400 kg). La compra anual es solo un toro.

En el cuadro 5 se resume el cálculo del MB ganadero basado en los promedios de insumos utilizados y productos logrados en la Unidad Demostrativa descripta.

 

Cuadro 5: Resultados comparativos Ganadería en el período 95/98 vs. 99/2001 (en $ de junio/2001)

VENTAS (*)

1995/98

($)

1999/01

($)

 

 

Novillos           (53 cab)        19.536  kg

Vaquillonas     (38     )        11.058 

Vacas refugo  (15     )          5.820  

Toro refugo     (1      )             550  

 

 

16.527,46

9.454,59

3.090,42

311,85

 

 

16.931,85

9.952,20

3.142,8

316,8

 

 

INGRESO BRUTO TOTAL           ($)

29.384,32

30.343,65

 

INGRESO BRUTO                   ($/ha)

489,74

505,73

1

 

2

3

4

5

6

7

Pastura perenne base alfalfa

(Gtos.Implantación /4 más mant. anual)

Reserva de forraje (rollos)

Grano (Maíz p/suplementación)

Sanidad

Mano de Obra

Renovación toro

Varios ( 3% de å 1 a 4 )

37,62

 

29,10

52,44

21,66

21,69

14,16

4,96

36,86

 

29,10

34,01

17,32

23,09

14,62

3,52

 

COSTO OPERATIVO            ($/ha)

181,63

158,52

 

MARGEN BRUTO                  ($/ha)

308,11

347,21

(*) En base a ventas promedio de los últimos años de la Unidad Demostrativa en 60 ha dedicadas a la actividad ganadera.

Fuente: Elaboración propia en base al  Banco de Datos del Área Economía, Estadística e Informática  de INTA   Marcos  Juárez.    

Debe notarse que en los períodos comparados, los dos últimos trienios, la producción anual se mantuvo constante y las variaciones en el MB de la actividad se deben solo a las variaciones en el precio de los insumos y los productos.

 

El MB/ha en el último trienio aumentó el 12,7% por un aumento en el precio del ganado que en promedio para todas las categorías fue de solo el 3,26% y por reducciones en los costos siendo  las más significativas, el costo del grano (-35%) por la caída  del precio del maíz y la sanidad (-20%) por la eliminación de la vacunación contra aftosa.

Resumiendo  la información de los cuadros 4 y 5 se puede observar que en los dos últimos trienios la relación entre los márgenes agrícola y ganadero del ejemplo se invierte totalmente, ya que en el período 95/98 el MB agrícola (356,45 $/ha) superaba en el 15,6% al ganadero 308,11 $/ha, mientras que en los últimos tres años el MB ganadero (347,21 $/ha) supera  al agrícola (248,53 $/ha) en el 39,7%.

Hasta aquí hemos realizado una comparación estrictamente económica utilizando  solo la variable margen bruto de cada actividad, por lo cual en este punto es necesario señalar algunas consideraciones importantes:

·        En el ejemplo se compara  un planteo ganadero de alta eficiencia con una agricultura, que si bien utiliza un alto nivel tecnológico y obtiene buenos rendimientos, éstos corresponden a los resultados logrados por el promedio de los productores del área.

·        La ganadería evaluada si bien es de alta productividad, no es un modelo teórico sino que ha sido probado durante años en una explotación mixta de escala comercial (180 ha) y que se maneja como una empresa.

·        La herramienta del MB no es en general adecuada para comparar actividades agrícolas y ganaderas, ya que esta última provee ingresos encubiertos de largo plazo, como aportes a la fertilidad física y química de los suelos, que no están evaluados por el MB.

·        El uso del MB también oculta todos los beneficios en materia de sostenibilidad, estabilidad y disminución de riesgo que aporta la ganadería en los sistemas mixtos.

·        En la comparación no se tienen en cuenta los aspectos financieros que en general son desfavorables a la ganadería que exige mayor capital por hectárea, así como distintas combinaciones de capital de corto y largo plazo.

·        En la realidad existe una mayor facilidad financiera relativa para hacerse de capital de trabajo (créditos de labranza y siembra) en agricultura que en las actividades ganaderas.

·        Las habilidades y requerimientos de manejo son especialmente diferentes para la agricultura donde los aspectos de gerenciamiento y gestión son relativamente más simples porque utiliza más alta proporción de tecnologías de insumos, que en la ganadería donde para lograr altos niveles de productividad son fundamentales las tecnologías de procesos.

 

Todas las consideraciones complementarias explican, en parte, porque a pesar de la reducción drástica de sus márgenes económicos el proceso de agriculturización ha continuado en los últimos años.

Finalmente creemos que existe un dato muy importante del contexto económico en el sector agropecuario que fundamenta más que ningún otro el avance de la agricultura sobre la ganadería.  Dicho  factor es el hecho de que la expansión agrícola, en una gran proporción de casos, se realizó sobre tierras alquiladas con contratos accidentales y de corto plazo, formas de tenencia totalmente incompatibles con cualquier actividad ganadera intensiva o extensiva.

Hasta aquí solo se ha presentado un ejemplo para la zona agrícola núcleo, en la realidad del sector existen otros múltiples planteos ganaderos para distintas áreas ecológicas que podrían compararse entre sí y con la actividad agrícola en esas mismas regiones, pero creemos que en la mayoría de los casos la tendencia será similar a la presentada, y a medida que se analicen áreas con suelos y condiciones más marginales para la agricultura los resultados serán más favorables a la ganadería. Se debe advertir sin embargo que en cualquier contexto los únicos esquemas ganaderos rentables son los que maximizan la productividad de los recursos disponibles en cada área.

 

- Coyuntura actual.

Por último nos resta decir que no sabemos por cuanto tiempo más se van a mantener las relaciones de precio de los últimos años. En agricultura se hace cada vez más larga la espera de recomposición de los precios internacionales, en la presente campaña hay algunos indicios de recuperación, pero, de no mediar situaciones muy adversas en los países productores, difícilmente se vuelva a los niveles de mediados de la década pasada (95/98).

En cuanto a ganadería el análisis realizado hasta aquí se refirió a su evolución y su relación con la agricultura en los últimos años, con énfasis en lo ocurrido en los dos últimos trienios. Sin embargo desde hace algo más de dos meses, el mercado de carne vacuna comenzó a reflejar todos los factores negativos que venían acumulándose por más de un año, especialmente desde la reaparición de los primeros brotes de fiebre aftosa en el rodeo nacional, el posterior cierre de las exportaciones y la intensificación de la recesión general de la economía.

En el gráfico siguiente se muestra una instantánea de mediados de setiembre del 2001 referido a como quedaría la comparación agricultura-ganadería con respecto a las situaciones históricas analizadas para los dos últimos trienios.

 

En  el gráfico 2 se observa que respecto al último trienio, tomando los precios actuales esperados a cosecha (MAT), el MB agrícola no se mejora en forma significativa (+6,4%),  en  cambio se produce un deterioro del orden del 23% en el MB  ganadero.

La evolución futura de la relación agricultura-ganadería dependerá de la recuperación del precio del kg vivo a los niveles promedio de los últimos años, hecho que a su vez está estrechamente ligado a que se remuevan los dos principales factores señalados como causa de la situación actual, es decir: a)  que se produzca la reapertura de los mercados internacionales  y b) que se opere un mejoramiento sustancial en el desempeño de la economía general del País.

 

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