Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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agropecuaria
Ing. Agr. Juan Silveyra.
1997. Agromercado, 12(133):68-69.
Este
documento, cuya finalidad es el financiamiento del sector primario, tanto
agrícola como ganadero y tambero, se ha convertido en una herramienta
profundamente utilizada en la comercialización de granos.
E1
warrant es una operatoria de crédito mobiliario establecida por la Ley 9643,
que permite a los sectores productivos obtener créditos, entregando en
depósito mercaderías como frutos o productos agrícolas, ganaderos,
forestales, mineros o de manufacturas nacionales, que se encuentran almacenadas
en depósitos fiscales o de terceros autorizados por el Poder Ejecutivo
Nacional.
La
entidad que emite y respalda el warrant se denomina warrantera y se
responsabiliza por la cantidad y calidad de los bienes custodiados en depósito,
para lo cual emite un certificado de depósito que le entrega al depositante,
con un documento anexo que se denomina “warrant”. Ese certificado es el título
representativo de la propiedad de la mercadería depositada, cuya
transferencia de dominio se realiza a través de un endoso. El warrant es el
documento de crédito que, mediante su endoso, permite entregar en garantía los
derechos crediticios de los bienes especificados en el certificado de depósito.
El
cliente le endosa el warrant al banco, con lo que obtiene un préstamo cuyo
aforo y tasa de interés se pactan libremente entre ambas partes. El warrant,
por ley, tiene una validez de 180 días y puede ser renovado a su vencimiento;
de lo
contrario, el
cliente debe cancelar el préstamo en el banco, quien le devolverá el warrant
debidamente cancelado. Una vez realizada esta operación, el cliente puede
presentar el certificado de depósito y el warrant cancelado ante la warrantera,
que le hará entrega de las mercaderías depositadas, cuando se trata de un
depósito de terceros, o las dejará liberadas, cuando se trata de un depósito
del propio cliente. En caso que no fuera ni cancelado ni renovado, el banco
pedirá a la warrantera el remate de las mercaderías, que tiene carácter
extrajudicial y el cual no se suspende por muerte del depositante ni por
concurso o quiebra, ni por otra causa que no sea por orden judicial escrita,
previa consignación de los fondos adeudados. El producto del remate se entrega
al banco acreedor.
En la jerga comercial, los bienes
“warranteables” son los que, al reunir ciertos requisitos, pueden ser objeto de
un warrant.
Según información del sector, el índice de
falta de pago, desde 1991, es del 0,4%, un porcentaje bajo si se tiene en
cuenta que la mitad de esos incumplimientos se produjeron tras el efecto
tequila, cuando los bancos no renovaban créditos y pedían la venta de la
mercadería.
Según algunos operadores de warrants,
teniendo un instrumento con tan fuerte garantía de orden real, el comportamiento de la tasa
debería ser "a la baja", frente a otro tipo de garantías. La tasa del
préstamo la fija el banco y es libre entre el deudor y el acreedor. La
warrantera establece una tasa adicional por sus servicios, que incluye
depósito, seguros y vigilancia.
El
sector de los granos y derivados fue uno de los últimos en ingresar en los
programas de financiamiento. Actualmente todos los bancos tienen un sector de
Agrobusiness y buscan acercarse al productor. El warrant ha sido en muchas
ocasiones la llave de entrada para poder brindarle los servicios financieros a
través del mismo capital de trabajo.
No
sólo los bancos han encontrado esta noble herramienta, sino la
comercialización entera de granos en los distintos mercados hace un uso
profundo de los servicios del “warrantear” (verbo impuesto) en sus
instalaciones, de forma tal que además de garantizar los convenios de venta,
posibilita el acceso al crédito para manejar de esta forma la estrategia de
precio y almacenaje sin tener la necesidad de desprenderse del cereal en época
de
cosecha, donde los
valores caen por exceso de oferta. Los exportadores, en su mayoría, utilizan
esta herramienta para ampliar la capacidad de almacenaje con la de los acopios
y campos cerca del lugar de producción, de la forma más segura, sin necesidad
de limitarse a las capacidades de descarga en puertos o fábricas y a problemas
de transporte en plena cosecha. Estos son algunos de los ejemplos que podemos
citar que se desprenden de los servicios del warrant.
Es
necesario que esta herramienta pueda llegar al productor más directamente. La
agroindustria ya la utiliza como estrategia y herramienta financiera. El
productor, en este esquema de mercado, generalmente es el último en la cadena y
en principio el que más lo necesita. Él es el que invierte y arriesga en la
actividad, y cuando llega el momento de la venta, no le quedan recursos
financieros para manejar el precio y destino de sus cosechas, debiendo vender y entregar en el acopio más
cercano, o al que le haya prefinanciado los insumos vaya a saber a qué tasa.
A
través de los servicios disponibles, hoy puede conseguir almacenaje
garantizado por un warrant, contactos comerciales con todos los canales de
venta y financiación de bancos o inversores privados nacionales o del exterior
que buscan, a través del warrant, la forma más segura de invertir sus fondos.
Los
ganaderos no quedan al margen de esta operatoria. El capital vacuno puede ser
usado como garantía y tener un uso financiero de sus activos. Un rodeo de
cría, cuya tasa de retorno de por sí es baja, (beneficio/capital invertido por
tiempo), puede ser usado para garantizar préstamos, cuya aplicación de fondos
tenga otros destinos de inversión en la actividad. La vaca seguirá pariendo el
ternero y el productor podrá tener mayor liquidez para mejorar sus flujos de fondos.
El
acreedor tendrá una de las garantías más seguras y nobles como respaldo de la
suma otorgada. El tambo es otra actividad de la cual el valor del vientre pesa
mucho en la distribución del capital, pudiéndose utilizar de la misma forma que
la cría.
El
crédito, recurso creado para el sector agropecuario y hoy agravado por las
circunstancias de la globalización de la economía, efecto arroz ‑caipirinha,
con las restricciones para las calificaciones del crédito y aumento de tasa de
interés, encuentra un aliado en el warrant, instrumento que debe ser
preservado con un manejo profesional y responsable por parte de los usuarios,
inversores y emisoras, para estar al lado del sector de mayor aporte a la economía
del país: el Agro.
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