PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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Arrendar o no arrendar

Arrendar campos es la opción de los australianos

Julie Grant. 2003. Hereford, Bs.As., 67(632):86-92.

Traducido por Inés Vitalini.

Introducción

La opción de arrendar campo­ en lugar de seguir con el sistema tradicional de ser el propietario de la tierra, está siendo cada vez más elegida por los criadores Australianos, reconociendo que la posesión del título de propiedad, no siempre alcanza a la flexibilidad financiera y beneficios ofrecidos por el arrendamiento.

El profesor y asesor Rob Napier, dice que los administradores más importantes de los negocios agrícolas de todo el mundo están arrendando tierra, capitalizan­do animales y formando sindicatos de maquinaria, como una manera de apuntalar su capital, hacer crecer su negocio y alcanzar economías de escala.

Parece que las nuevas tecnologías y demandas del mercado están allanando el camino para que los ne­gocios utilicen de manera más eficiente la mano de obra, tierra y capital. Estas tendencias están forzan­do a la industria ganadera a que se centre en las efi­ciencias, siendo el sistema de arrendamiento, una forma de usar más tierra para hacer más eficiente el uso de la mano de obra disponible y capital.

Tradicionalmente, los productores Australianos han manejado los negocios de propiedad de la tierra y explotación de la misma de manera conjunta

Sin embargo, la industria en Australia se está dando cuenta de que dichos negocios se pueden manejar de manera independiente, como por ejemplo, cuando se arrienda campo, se comparte campo o se maneja como un joint venture donde una paste puede ser propietaria de la tierra y otra puede manejar el  negocio ganadero, estableciendo ventajas financieras e innovativas, haciendo finalmente más efi­ciente el negocio.

En la actualidad, el arrendamiento en Australia se practica en pequeñas proporciones de tierra y por lo general se basa en negociaciones informales entre el arrendador (propietario de la tierra) y el arrendatario (en la mayoría de los casos, el vecino).

Según NSW Agriculture, rara vez se publica un aviso de una propiedad en arrendamiento, pero con mayor frecuencia se usan los servicios de consignatarios o vendedores de hacienda para atraer a posibles arrendadores o arrendatarios.

BENEFICIOS PARA EL PROPIETARIO (ARREN DADOR)

El arrendamiento del campo puede ser una opción para los productores que se quieren retirar de la ac­tividad o para los individuos que quieren asegurarse un ingreso fijo o estable de la tierra que poseen.

En muchas situaciones, las generaciones que desean retirarse no quieren vender la propiedad con la esperanza de que las ge­neraciones que vienen se encarguen del manejo de las mismas, de esta manera se mantiene la propiedad de la tierra, recibe un ingreso, mantiene su capital y libera mano de obra.

La compra de campo limita a los produc­tores desde el punto de vista financiero a que amplíen sus inversiones, mientras que el arrendamiento de tierra le permite al arrendatario expandir sus operaciones con poco gasto de capital.

Roderick Grieve, economista regional de Albany en el Oeste de Australia, en su artí­culo de Farmnote "Arrendar tierra para ga­nadería", destaca que los productores de­ben considerar varios aspectos cuando lle­gan a un acuerdo de arrendamiento, tales como los económicos, ausencias temporarias y la capacidad de pasar por el campo. Asegura que la renta acordada y la valoración del capital, pueden mostrar un mejor in­greso para el propietario, comparado con la posibili­dad de venderla e invertir lo recaudado.

Otra posibilidad es que el propietario necesite un "re­creo" temporario del campo, sin renunciar a ser el propietario y el arrendamiento resulta entonces una alternativa atractiva.

En muchos otros casos, los hijos del propietario no están preparados o no tienen la edad suficiente para tomar el control del establecimiento, sien­do una opción viable para mantener el funcionamiento y propiedad del campo hasta que estén listo para asu­mir la responsabilidad de manejo.

Napier mencionó que es importante el manejo y control de los activos, no de los activos "pesados" (tierra, construcciones, maquinarias), sino de los activos "livianos" como la gen­te, planes y organización, que son los que hacen la diferencia.

"Algunas veces, una pareja mayor puede estar conforme con el arren­damiento que les permite quedarse en su casa de campo, seguir siendo parte de la comu­nidad y recibir una renta en efectivo", comentó Na­pier.

Asimismo, destacó que el arrendamiento puede tener ventajas particulares para la gente joven, dándole la oportunidad de establecer su negocio ganadero, pues muchos tienen dificultades para juntar el capital ne­cesario para la comprar de la tierra, y a través del arren­damiento, pueden comenzar a trabajar y a acumular capital.


Aquellos que tienen éxito con los arrendamientos y otros arreglos, reconocen que es necesario estar bien capacitados, especialmente para negociar, comuni­carse, trabajar con otras personas, manejar y comer­cializar.

BENEFICIOS PARA EL ARRENDATARIO

Para el arrendatario, el arrendamiento brinda una gran variedad de ventajas financieras y ofrece la li­bertad de invertir en actividades que generan ingre­sos, en lugar de tratar de manejar las cargas del capi­tal. Al arrendar tierra, el arrendatario puede evitar estar atrapado en la red de complicaciones financie­ras, en las que por lo general, se embarcan los pro­ductores para obtener financiaciones cuando quie­ren comprarlas. Por lo tanto, sin la necesidad de en­contrar los fondos para compras que requieren in­versión de capital, el arrendatario está disponible para expandir el área de su arrendamiento y poder explorar la adop­ción de prácticas innovadoras sobre nue­vas actividades.

FACTORES A CONSIDERAR EN UN ARRENDAMIENTO

Cuando se considera la opción de arrendar o comprar un campo, existen varios factores claves que se debe­rán tener en cuenta, como por ejemplo: proporción máxima del área cultivable, establecimiento de pas­turas, política de almacenamiento durante épocas de sequía, etc.

Podrá ser necesario llegar a un acuerdo sobre la im­plantación de pasturas, especialmente durante la últi­ma etapa de la misma, definiendo ciertos factores como seguro y responsabilidades de mantenimiento.

Los términos de un arrendamiento varían considerable­mente y no hay cláusulas estándar. Por lo general, el pla­zo mínimo es de un año, para permitirle al arrendatario una temporada completa de producción, especialmente si se arriendan campos en zonas de cultivo. Los arrenda­mientos por períodos cortos incentivan a los locatarios a que sobreexploten la tierra (por ejemplo, a través de cultivos intensivos o altas cargas animales), ya que no tienen interés en la productividad futura de la tierra, siendo uno de los factores más importantes a tener en cuenta el po­ner por escrito y firmar el contrato de arrendamiento, para la protección de ambas partes.

¿CUÁLES SON LAS DESVENTAJAS DELARRENDAMIENTO?

Una de las principales preocupaciones en este tema es el contrato en sí mismo, pues pueden tener muchas páginas, llenas de vocabulario legal en el cual la mayo­ría se pierde. En este momento es cuando la frase "no se olvide de leer las letras chiquitas" entra en juego, pues muchos productores firman acuerdos de arrenda­miento que son complejos sin comprenderlos en su totalidad.

El manejo de riesgo es una herramienta clave para el arrendador al momento de definir el contrato. Muchos productores trabajan duro para construir una reputación fuerte y confiable en el manejo de su tierra y, en conse­cuencia, deben evaluar cuidadosamente a los posibles arrendatarios, minimizando los riesgos potenciales. La mayor desventaja de todo acuerdo de arrendamiento es que el arrendatario no tiene control pleno de sus activos. La seguridad siempre es un tema que los pro­ductores consideran al arrendar, si la disponibilidad de tierras fuese limitada, complica los proyectos de ex­pansión del arrendatario una vez que éste se ha esta­blecido.

¿Pero qué sucede con la tradición de ser el pro­pietario de su campo?

La mayoría de los productores están de acuerdo en que ser propietario de la tierra y comprar activos era una medición del éxito logrado y una forma en la que nues­tros ancestros manejaban los negocios. Sin embargo, la economía globalizada de hoy, hace que el flujo de di­nero tenga una relevancia muy alta para las institucio­nes financieras respecto del criterio tradicional de acti­vos de capital.

En Australia, el 99,6 % de los propietarios de los cam­pos son sociedades de familia (ABARE, 1996). Con este nivel de propiedad, aparece la noción de exclusividad de la propiedad de la tierra, que puede reducir la tasa de cambio en el sistema ganadero. Este no es el caso de Europa, UK, USA o Asia, en donde los arrendamien­tos son las opciones preferidas, inyectando juventud e innovación en la industria ganadera.

Grandes cantidades de capital de los negocios rurales de Australia están atados a la propiedad de la tierra, por lo general con deudas que el negocio no puede afron­tar. Actualmente la deuda del campo es de 17,9 mil millones de dólares y por lo menos la mitad de esta cifra se debe a préstamos para comprar tierras (ABARE, 1996). Los productores son los propietarios de su tierra, pero tienen pocos recursos para desarrollar negocios significativos, sobre todo en aquellos que exigen inno­vaciones.

Esto significa que para la industria ganadera de Austra­lia en su conjunto, el arrendamiento tal como lo están experimentando las industrias de otros países, lleva a importar capital y experiencia a todo el sistema gana­dero.

Los tiempos están cambiando y con estos cam­bios, las concepciones tradicionales de propiedad de la tierra están siendo dejadas de lado por las ventajas emprendedoras de otros sistemas.

 

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