PRODUCCIÓN ANIMAL

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

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El problema del zorro colorado

(Primera parte)

Med. Vet. Javier Bellati. 1986. Presencia INTA Bariloche, 1(5):24-25.

 

Es por todos conocida, en especial por el productor Patagónico, la polémica que, año a año, suscitan los daños que ocasiona el zorro colorado y las metodologías aplicadas para impedirlos.

Lamentablemente, por esa vía, el problema, lejos de solucionarse, se ha convertido en una disputa constante en la que participan, ardorosamente variados sectores de nuestra sociedad, como productores rurales, funcionarios públicos, periodistas, investigadores, cazadores, conservacionistas, empresarios turísticos, comerciantes de frutos del país y sus manufactureros, etc., etc.

Todos ellos alimentan el debate polémico, defendiendo intereses privados o públicos y utilizando sus verdades, sus medias verdades, sus exageraciones o, directamente, sus conscientes o inconscientes falacias.

 

 

En este primer artículo sobre el zorro colorado se tratará de analizar esa polémica, objetivamente, aunque se tenga la certeza que, seguramente, él realimentará la misma.

El nudo de la cuestión radica, fundamentalmente, en la escasa información científicamente comprobada con que se cuenta y, complica la situación el hecho de que todas las dudas técnicas que existen son sistemáticamente utilizadas en forma emocional, para apuntalar los más variados argumentos.

El investigador norteamericano Bart O'Gara comentaba, refiriéndose a una polémica similar producida entre productores ovinos y conservacionistas, que: "En ambos bandos existen individuos extremistas, con opiniones radicalizadas, circunstancia que se complica por la muy humana tendencia a asociar los puntos de vista más extremos con los de todos los miembros de la oposición.  La polarización y el enfrentamiento son, por lejos, más frecuentes que los compromisos y la cooperación entre ambos grupos.  El problema radica en que los dos grupos están siendo heridos por la falta de entendimiento y la información falsa o mal utilizada".

Es posible que, el citado análisis, pudiera ser extrapolado sin variantes para el problema del zorro colorado en nuestro país.

La desinformación o la escasez de información que nos aqueja, en este tema, tiene sus principales causas en que:

a) No se conoce cuál es la tendencia de la población de zorros colorados, es decir, si aumenta o disminuye, ni cuál es la influencia que, sobre esa tendencia, tienen la caza y el trampeo.

b)  No ha sido convenientemente evaluado el daño que causa este predador en los hatos y majadas patagónicas.

c)  No se conoce cuál es la función ecológica del zorro colorado, en los ambientes modificados por el hombre.

Dichos puntos y algunos otros permiten que se hagan afirmaciones no probadas que, a su vez, suelen ser rebatidas con argumentos opuestos, también caracterizados por la falta de comprobación.  Por ello, se pueden escuchar frases como: "...el zorro colorado se encuentra en peligro de extinción" o "...el número de ejemplares de esta especie ha aumentado en forma alarmante"; " ... los zorros matan un alto porcentaje de corderos" o si la cantidad de zorros baja se producirá la invasión de otras plagas, habituales presas de este animal, como la liebre y la avutarda" o "...el zorro no se alimenta de liebres ni de avutardas".

Ninguna de esas afirmaciones deberían ser hechas sin temor a equivocar, debido a que los datos necesarios para avalarlas, o no existen o son excesivamente escasos o tienen carácter local.

A pesar de ello, tales suposiciones son usadas con el fin de presionar a los funcionarios provinciales, para que abran o veden la caza del zorro y para "informar" a la opinión pública.

Se debe reconocer que, ambos bandos polemistas tienen argumentos valederos.  Los ganaderos que sufren los daños provocados por depredadores quieren detenerlos o minimizaros.  Los conservacionistas defienden lo que consideran un recurso de todos, con sus valores inherentes.

¿Llegará el día en que, las dos posiciones confluyan en una, armónica y beneficiosa para ambas corrientes de opinión?.

Si se continúa, por un lado, afirmando que todo el sistema ecológico debe permanecer intangible y, por el otro, que todo animal no doméstico debe desaparecer, seguramente ese día no llegará.

Afortunadamente, están apareciendo algunas posiciones moderadas, en ambos bandos.

Hay ganaderos que toleran un cierto grado de daño (algo así como un impuesto a la fauna y conservacionistas que admiten que las poblaciones de animales silvestres pueden llegar a ser reguladas.  Si esas posiciones lograran consenso se podría llegar a la ansiada armonización, mediante la información y la discusión.

Cabe destacar que ya existen países en los que se llegó a acuerdos interesantes, como en el caso de Canadá, donde algunos estados provinciales pagan a los productores por los daños que causan los depredadores, cuando se han aplicado las prácticas recomendadas para su buen manejo.  Obviamente, pensar algo así para nuestro país parece, por ahora, utópico.

La obtención de la información necesaria y confiable es lenta y costosa.

Cuando el investigador habla de los plazos necesarios para proveerse de información fidedigna recibe, como protesta, frases del tipo de: "...pero, en ese tiempo, no quedan más ovejas", o sino “...pero, en ese tiempo se acabaron los zorros”

Las alternativas son  invertir medios, esfuerzo paciente y confianza para llegar a la dilucidación de las dudas o desgastar a los sectores interesados en la infructuosa y eterna polémica.

Como contribución a la toma de decisión, en ese sentido, cabe citar una frase de J. Berryman, que dice: "El control de los depredadores es un tema emocional, para el cual, simplemente, no existen soluciones fáciles ni respuestas concretas".

¿Cuál es el daño provocado por el zorro colorado en las majadas patagónicas?

(Segunda parte)

Med. Vet. Javier Bellati. 1986. Presencia, INTA Bariloche, II(8):16-18.

 

En algunas zonas de la Patagonia, el zorro colorado está signado como la causa mas importante, y algunas veces como la única, de mortalidad de la hacienda lanar.  Por ello es combatido generalmente con dureza, aunque con menor o mayor éxito por el productor

Lamentablemente interrogantes como ¿Qué importancia tiene el daño que producen los zorros? o ¿Cuál es la pérdida real de cabezas por depredaci6n por zorro y por otras causas? por falta de informaci6n confiable, no pueden ser contestadas con certeza.

Que el zorro mata corderos no es novedad, pero que dicha pérdida no ha sido evaluada con precisi6n, tampoco lo es. Sin embargo, el hecho que la economía del productor lanero se mueva entre márgenes tan estrechos y que la mortandad por zorros contribuya a hacer mas exiguos los réditos, obligan a tomar cartas en el asunto decididamente.

 

 

La información qué se necesita, para responder a aquellas incógnitas, puede lograrse de registros de producci6n y pérdidas que llevan algunos productores, pero desgraciadamente pocos lo hacen y en muchos casos esa documentación no es de fácil obtenci6n.

Otra forma de acceder a la información requerida exige estudios debidamente planificados y a cargo de investigadores y productores.  Australia y Estados Unidos han obtenido muchos conocimientos por éste sistema.

En los últimos años, el INTA ha trabajado en esa línea de investigaciones en varias zonas de la Patagonia, determinando las causas de mortalidad en varias categorías de ovinos. Sus esfuerzos se centraron sobre corderos en edad perinatal, que es la categoría que soporta las pérdidas mas importantes.  Se entiende como mortalidad perinatal a la que ocurre desde el nacimiento hasta los siete días de edad.  Este tipo de estudio demanda que se efectúen necropsias de los corderos muertos facilitados por los productores de una zona predeterminada.  Los trabajos de ese tipo llevados a cabo hasta el presente, determinaron que tanto los partos distócicos como la depredación de los zorros, fueron causas de muerte en número importante, pero que la mayoría de los corderos de edad perinatal mueren por hambre y/o por exposición a factores climáticos severos.

En el cuadro siguiente se grafican varios de estos estudios.

 

Autor

Año

Zona

Número de

Corderos

Examinados

Porcentaje de

corderos muertos

por zorros

Simmons

1973

Patagonia

306

3

Olaechea y Colab.

1979

N.O. Río Negro

406

2,46

Olaechea y Colab.

1980

N.O. Río Negro

167

6,58

Olaechea y Colab.

1981

N.O. Río Negro

249

13,65

Bellati y Colab.

1981

Tierra del Fuego

217

7,37

Robles y Colab.

1984

Tierra del Fuego

80

1,25

Olaechea

1984

Apeleg (Chubut)

104

8,65

Bellati y Colab.

1985

N.O. Río Negro

406

14,03

 

Como puede observarse los porcentajes de animales muertos por depredación por zorros, sobre el total de corderitos examinados, es variable, dependiendo de la zona y del año en que se hizo el estudio. Estos resultados no pueden ser extendidos a todo el territorio patagónico, ni pueden utilizarse en forma parcializada para determinar una supuesta inocuidad del zorro como se empeñan en demostrar algunas entidades conservacionistas.  Los porcentajes de depredación varían en una zona de un año al otro y también entre zonas y a veces de una estancia con sus linderas.

La mayoría de los productores de ovinos sostienen que el impacto de estos depredadores no se concentra en la primer semana de vida del cordero, sino que es mas agudo a lo largo de sus primeros meses, y especialmente durante su estada en las veranadas.

Tal afirmación es lógica, si pensamos que la mayoría de las causas de muerte perinatal, enfriamientos, distocias y fracasos respiratorios, disminuyen sensiblemente su influencia una semana después del nacimiento.

Para el caso de corderos de mas de una semana de vida, la única información técnica disponible ha sido recogida por el autor de esta nota con la colaboración de la Lic. Julieta Von Thungen.  En ese estudio, trabajando con corderos muertos entre 7 y 60 días de edad, se determinó que la acción del zorro había sido la causa de mortalidad mas importante, llegando al 43,47 por ciento de los casos, quedando la inanición y las infecciones, como las causadas por enterotoxemia, en un nivel secundario.

Esta información es orientativa y  no permite evaluar la situación  de manera de determinar donde deben tomarse medidas de control extremas contra el depredador, ni donde no deben tomarse tales medidas.  Tampoco sirve para establecer políticas al respecto.  Sin embargo, es útil para sacar algunas conclusiones como: Que la depredación por zorros es importante en corderos mayores de una semana, que existen otras causas de mortalidad que deben tenerse en cuenta en el momento de las evaluaciones y de la determinación de manejos tendientes a minimizar las pérdidas productivas.  Eso último debiera ser atendido especialmente por aquellos productores que no pueden concurrir asiduamente a sus campos y. que muchas veces no reciben las informaciones de manera directa.

 

ESTIMACIÓN DE LAs pérdidas por zorro colorado de corderos de 1 a 60 días de edad en el departamento de pilcaniyeu, R.N.

(Tercera parte)

Med. Vet. Javier Bellati. 1986. Presencia, INTA Bariloche, 2(12):43-44.

 

Como hemos comentado en anteriores oportunidades no existen aún estimaciones de las pérdidas producidas por zorro colorado en el ganado ovino.  Debido a que casi no existen registros de parición es muy difícil saber a la señalada cuantos corderos se han muerto y mucho menos conocer las causas.

Este artículo comenta una estimación de la pérdida de corderos para el departamento de Pilcaniyeu, en base a datos provenientes de diversos orígenes: unos procedentes de censos provinciales (total de cabezas ovinos y cantidad de productores según el tamaño de la majada, porcentaje de ovejas en la majada), otros provenientes de los trabajos de determinación de las causas de mortalidad de corderos de 0 a 7 y de 7 a 60 días de edad realizados en 1985 y 1986 por personal del grupo de Fauna Silvestre del INTA Bariloche y finalmente otros que fueron supuestos por técnicos de INTA Bariloche entendidos en la materia (porcentaje de parición, señalada por tamaño de majada, porcentaje de pérdidas perinatales y porcentaje de pérdidas hasta la señalada).

Este cálculo, que tiene errores obvios de precisión por ser una estimación, intenta cuantificar la pérdida de corderos hasta la señalada y de ella la que produce el zorro colorado en el Departamento.

 

Tabla 1.- Estratificación de las majadas según tamaño, número total de cabezas y de ovejas

madre y porcentaje de parición y señalada supuestos para cada estrato.

 

Con los datos que aparecen en la tabla 1 podemos calcular la cantidad efectiva de corderos nacidos en cada estrato productivo y cuantificar la diferencia parici6n-señalada.  A partir de aquí podemos calcular la cantidad de corderos muertos por zorro colorado con los siguientes elementos:

a) Se estima que el 66,66 % de los corderos que mueren lo hacen antes de los 7 días de edad y el 33,33 % entre los 7 y los 60 días de edad.

b) Según lo determinado por el grupo de Fauna Silvestre del INTA Bariloche, en 1986 el  porcentaje de mortalidad por zorro colorado, sobre el total  de corderos muertos es del 13,48 % para los corderos de menos de 7 días de edad y de 42,04 % para los de 7 a 60 días de edad.

La suma de ambas cifras es igual a la cantidad de corderos muertos por zorro colorado desde el nacimiento a la señalada (Tabla 2).

 

Tabla 2.- Número total de corderos nacidos y de corderos perdidos en total y por zorro colorado según estratos

y porcentajes correspondientes. Número de corderos nacidos y perdidos entre parición y señalada y

número de pérdidas atribuibles a la acción de los zorros colorados.

 

En síntesis, la combinación de estos porcentajes nos indica que de cada 100 corderos que mueren en el Departamento de Pilcaniyeu, antes de la señalada, 23 lo hacen a causa del zorro colorado.

Según esta estimación el zorro colorado mató 13.378 corderos por año, lo que representa el 7,29 ojo de todos los corderos nacidos en el departamento.  Mueren en total 58.204 corderos, es decir el 31,74 ojo de los nacidos.        

Los porcentajes de pérdida no son los mismos para  los distintos estratos productivos.  El rango de pérdidas totales va del 47,6 % para el estrato inferior, al 15,79 % para el estrato superior.  Lo mismo ocurre al contabilizar las pérdidas por depredación. para el estrato inferior la pérdida es de 10,94 % de los corderos nacidos y de 3,62 % para el estrato superior.

 

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