PRODUCCIÓN ANIMAL
Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
Dr. Horacio Delpietro. 2002.
Información Veterinaria, CMVPC, Córdoba, 132:15-17.
Tal
como fuera informado a los matriculados y a los responsables del área Salud Pública
del municipio capitalino y los del Gran Córdoba, el día 22 de Noviembre próximo
pasado se llevó a cabo una conferencia sobre la problemática de los murciélagos
y su rol en la epidemiología de lo rabia.
Esta
Jornada nadó de lo inquietud de nuestra institución debido a la presentación de
casos de rubia en murciélagos en la ciudad de Córdoba, tal como fuera
notificado por el colega Dr. Omar Roboti M.P. 1309 y confirmado por el Instituto Antirrábico.
Este
evento, organizado por nuestra institución contó con la participación del Dr.
Horacio Delpietro, Jefe del Programa de lucha contra la Rabia del SENASA, quien
disertó ante numerosos colegas de capital e interior.
Igualmente
se contó con la participación del Dr. Juan Carlos Zalloco, del Departamento de
Zoonosis del Ministerio de Salud Pública de la provincia, quien hizo hincapié
en la necesidad de que los colegas remitan todo material sospechoso al
laboratorio de dicho Departamento (Santiago Cáceres 1885, Tel.
434-4112113-Córdoba) y a la necesidad de que el veterinario se encuentre
inmunizado contra la Rabia. Tanto los
exámenes de los cerebros de animales sospechosos como la vacunación de los
profesionales sujetos a riesgo, como somos nosotros, son totalmente gratuitos.
A
continuación transcribimos un resumen de la disertación, cuyo texto fue posible
transcribir gracias a la gentileza de los colegas Patricia Romagnoli y Luis
Pico, quienes entregaron a esta redacción los completos apuntes tomados durante
la mencionada conferencia.
Son
los únicos mamíferos que vuelan. Se
diferencian de las aves en que éstas evolucionaron a partir de los reptiles, en
cambio los murciélagos se originan de mamíferos adaptados al vuelo para
capturar sus presas más habituales, los insectos. Otra diferencia es que los murciélagos no
vuelan igual que las aves, es como si "nadaran" en el aire gracias a
que sus miembros anteriores están cubiertas con extensiones de piel.
Los
murciélagos se dividen en hematófagos (vampiros) y no hematófagos. Todos los murciélagos son útiles en él
ecosistema ya sea para controlar insectos dañinos, otros se alimentan de polen
y ayudan a la fertilización, otros son fructívoros y ayudan a diseminar las
semillas, los hay pescadores, etc. Aquí
en Argentina hay aproximadamente 57 especies de murciélagos, todas son útiles
menos el vampiro mordedor que es el único hematófago que hay.
La
mayoría de los murciélagos come insectos, a tal punto de que si no fuera por
estos animales en la ciudad de Córdoba y mucho mas al sur no podríamos vivir
por la cantidad de insectos.
Son
elementos muy eficientes dentro de los ecosistemas, tanto rurales como urbanos,
para el control de los insectos. Son
animales utilísimos, muy distinto a lo que es la rata y el ratón que son
animales tan dañinos constituyendo plagas que deben ser combatidas. Los murciélagos, por el contrario y en
general, debe ser preservados.
El
único perjudicial, desde el punto de vista sanitario y productivo, es el
murciélago mordedor que es el conocido como vampiro y que sólo se alimenta de
sangre. Los murciélagos no hematófagos
viven en las ciudades, los hematófagos o vampiros en áreas serranas o mineras,
donde encuentran cuevas para vivir.
Hematófagos
y no hematófagos presentan diferencias morfológicas que permiten en la práctica
rápidamente diferenciarlos.
La
diferenciación se hace por las "
1) Morfología
2) Materia Fecal
3) Mordedura
El
hematófago o vampiro (Desmodus rotundus), presenta una dentadura muy afilada, sobre
todo los incisivos superiores, las muelas están absolutamente atrofiadas,
siendo prácticamente invisibles. La
mordedura que produce mide aproximadamente 1 cc, es circular, en forma de
sacabocado, perforando la piel y el subcutáneo, llegando hasta el músculo,
dejando un sangrado en napa y manteniendo la hemorragia gracias a un
anticoagulante contenido en la saliva; y lame la herida como si fuera un
gato. Cada uno absorbe aproximadamente
30 cc de sangre y queda la herida sangrando casi una hora, produciéndose una
pérdida de otros 30 cc.
Los dientes más filosos son los incisivos
superiores y los caninos superiores e inferiores. Esta dentadura no la tiene ningún otro animal
en la naturaleza, aparte tienen un autoafilado en el roce con los caninos inferiores
y siempre mantienen el filo porque en los animales muy peludos logran cortar en
un solo bocado los pelos de un vacuno o un caballo para facilitar después la
mordedura.
El
murciélago hematófago no tiene cola y presenta labio leporino -lo que le permite
sacar la lengua rápido, lamer rápido e ir recogiendo la sangre- , posee orejas
bien paradas y tienen una excrescencia sobre la nariz que recuerda,
remotamente, al hocico de un cerdo.
Finalmente debemos señalar que el vampiro tiene el dedo pulgar muy desarrollado. Son animales muy longevos, pudiendo superar
los 17 años.
Los
murciélagos no hematófagos tienen dentadura con muelas bien desarrolladas,
adaptadas para triturar los alimentos duros de los que se nutren (insectos,
frutos, etc.) y presentan cola.
En
cuanto al hábitat, los murciélagos insectívoros viven en ramas huecas o en
árboles chicos, mientras que los vampiros habitan grandes huecos, cavernas o
minas abandonadas.
El
murciélago hematófago desde el momento en que se alimenta exclusivamente de
sangre produce una materia fecal pastosa, semilíquida, de color negro debido a
la oxidación de la hemoglobina, de olor hediondo y que chorrea por las paredes
de la cueva.
En
cuanto al murciélago insectívoro, la materia fecal presenta un aspecto muy
diferente a la de los hematófagos, es una materia fecal dura, segmentada que
recuerda en cierta medida la del ratón.
Tomando
un segmento de esta materia fecal y rompiéndolo enseguida se va a dar cuenta de
qué es lo que comen: van a encontrar patitas de insectos, restos de quitina,
cáscaras de semillas, etc.
La
mordedura de un murciélago insectívoro se caracteriza por ser punzante, mientras que la del murciélago hematófago es circular (
Es importante destacar que todos los murciélagos,
hematófagos y no hematófagos pueden transmitir la rabia, y que ambos pueden
morder, sobre todo cuando están atontados, aunque el murciélago no hematófago
generalmente sólo muerde cuando está atontado.
Morder al hombre es una situación extrema. Las pérdidas económicas que producen los
vampiros es mayor por la absorción de sangre que por la transmisión de la
rabia. Nosotros hemos hecho cálculos que
en la Argentina el daño económico a la ganadería es
En
la Argentina se encuentran murciélagos hasta en Tierra del Fuego y hasta en ese
lugar pueden aparecer casos de Rabia. El
caso de Rabia en murciélagos más austral ocurrió en Esquel (Chubut), a los 42º
de latitud sur, mientras que a partir del paralelo 34, hacia el norte, empieza
el área de distribución del murciélago hematófago (Desmodus rotundus). Sin embargo el área de distribución de la
Rabia Paresiante se encuentra al norte del paralelo 29 y al este del meridiano
76.
La
razón por la que no coinciden el área de distribución del vampiro con la de la
enfermedad que transmite se debe buscar en la baja densidad de estos animales,
lo que impide la difusión de casos epidémicos.
Esta es la situación de la Provincia de Córdoba, esperando que la
situación del ecosistema no se altere y que no se produzca una sobrepoblación
de murciélagos hematófagos, lo que conllevaría una mayor probabilidad de Rabia.
Una
diferencia para tener en cuenta en la mayor difusión de la rabia entre
murciélagos hematófagos que entre murciélagos no hematófagos es que los
primeros son más agresivos y se muerden con mayor asiduidad.
Si
bien hay informes sobre enfermedades transmitidas por los murciélagos (Ej. Histoplasmosis) la única y más importante es
la Rabia. El problema de la Rabia en murciélagos no hematófagos (los más
comunes en Córdoba) se ha empezado a estudiar hace pocos años, todavía no se
conoce muy bien la epidemiología ni la sintomatología de la Rabia en estos
animales. Se puede asegurar que es un
problema latente, no sólo en nuestro medio sino en aquellos países que han
erradicado la Rabia Urbana, pero que pueden sufrir algún episodio transmitido
por los murciélagos (Ej. Gran Bretaña,
Uruguay, etc.)
Entonces,
la Rabia de los murciélagos insectívoros generalmente es un fenómeno que se
observa mas en áreas urbanas, dado que en éstas áreas existe una densidad de
población mayor de murciélagos que en las áreas rurales.
Esto
es debido a la mayor proliferación de insectos atraídos por el acumulo de
basura y por la gran iluminación de nuestras urbes. A ello se suma la mayor posibilidad de
encontrar refugios en las viviendas (cielos rasos, tapaderas de cortinas,
etc.). Un hecho que también ha favorecido la multiplicación de los murciélagos
es la desaparición de sus predadores naturales, como por ejemplo las lechuzas.
Pueden
ser molestos por cuestiones higiénico-sanitarias, pero lo importante es que, en
estos casos, se los debe espantar y nunca exterminar.
El
murciélago problema es el que se
encuentra durante las horas del día, incapaz de volar y que se deja atrapar
fácilmente por un niño o por un perro. Estos
son los casos en que se sospecha Rabia y en donde la mordedura del animal
enfermo, especialmente en los labios del perro que lo atrapa, puede ser muy
grave.
El
virus de la Rabia se replica in situ, dentro de la mordedura, en todos los
huéspedes susceptibles a la rabia y de ahí por vía nerviosa avanza hacia el
Sistema Nervioso Central, en donde se replica masivamente. Posteriormente se lleva a cabo una
distribución centrífuga, a través de las lágrimas y la saliva, sobre todo, y es
a través de ésta que se produce la transmisión de la enfermedad.
El
animal que más riesgo tiene de entrar en contacto con un murciélago rabioso es
el gato, ya que éste puede trepar, caza murciélagos instintivamente y los
devora empezando por la cabeza, lo que implica el riesgo cierto de recibir una
mordedura en los labios (órganos muy inervados) o ser lastimado por los huesos
del cráneo, en donde el cerebro es una fuente primaria de virus.
Por
más cercanía que tenga el hombre con los murciélagos, estos rehuyen su
presencia, por ende difícilmente se los encuentra y mucho menos durante el
día. Cuando se encuentran estos animales
en horas diurnas, incapaces de volar y lo arrastrándose es una señal de
enfermedad, como puede ser la Rabia y es en ese momento que se tienen que
extremar las medidas de seguridad.
Cualquier
tipo de murciélago puede morder (ya sea por defensa o por rabia), por lo que su
manipulación debe ser realizada con guantes gruesos e instrumental adecuado
para examinar la cavidad bucal y hacer la identificación entre murciélagos
insectívoros y hematófagos.
Existe
riesgo también para los animales domésticos, especialmente el gato que es
predador de los murciélagos. Si este es
mordido puede contraer la rabia, pero la ingestión del murciélago rabioso no
conlleva peligro, ya que los jugos gástricos inactivan al virus rábico.
En
caso de encontrar un murciélago cerca de un animal doméstico se envía el
murciélago al laboratorio y se revisa bien animal para ver si presenta
mordeduras. En caso de dudas se vacuna
al animal como si fuera una persona (5 dosis seguidas con un intervalo de 3
días entre vacuna y vacuna) y se realiza la vigilancia del mismo por un término
de 6 meses. Si no se le tiene confianza al propietario del animal de que
realizará los controles apropiados y el murciélago no fue encontrado hay que
sacrificar al animal.
Es
raro que el período de incubación dure más de 30 días. Si alguna persona estuvo
en contacto con este animal o con el murciélago hay que vacunarla también. El
hombre puede trasmitir la rabia por saliva como cualquier otro mamífero.
Con
respecto a las medidas que debe tomar una persona mordida por un murciélago (o
por cualquier otro animal) del cual se sospecha el padecimiento de la Rabia,
quedan a consideración del médico actuante, quien debe atenerse a las medidas
estipuladas por la O.M.S.
No
existen portadores asintomáticos, los murciélagos sufren la rubia como
cualquier otro mamífero y cuando están infectados terminan
muriendo. Los mordidos por un animal rabioso que no mueren es
porque son resistentes a la enfermedad y no la contraen, el virus es repelido
por sus propios defensas. Los enfermos eliminan el virus por saliva y por
lagrimas. La hiperexcitabilidad los
lleva a morder con más frecuencia por eso son muy peligrosos tanto los
murciélagos como los vampiros encontrados en el suelo o fuera de su
hábitat. Tienen un periodo de
eliminación más largo que en el perro e incluso eliminan virus 10 días antes de
manifestar síntomas. Los murciélagos rabiosos son apartados de su grupo, quedan
aislados y pierden capacidad de volar.
El
daño que sufre lo producción pecuaria a través de la pérdida de peso por la
debilidad consecuente o la anemia, la mortandad de terneros por la anemia y por
los miasis a consecuencia de los mordeduras, es mucho mayor que la mortandad
por la mismo Rabio Paresiante.
Excitación,
problemas posturales, mirada perdida, opistótono.
Cerebro
o cabeza enfriado con hielo o congelado sin ningún conservante. Manipular con guantes.
Los
procedimientos diagnósticos se basan en las pruebas de inmunofluorescencia y la
inoculación en ratones, procedimiento que tarda 21 días en dar un resultado
definitivo.
En
número de 5, 1 por día durante 3 días seguidos y luego 1 cada 3 días hasta
completar las 5.
En
animales domésticos mordidos por un murciélago que no se pudo enviar el
laboratorio esté o no vacunado se realizan 6 o 7 vacunas con un intervalo
de 3 días y se les realiza el control durante un término de 6
meses siempre y cuando los propietarios sean bien
dispuestos y con todos los recaudos del caso.
De
acuerdo a la legislación provincial puede ser realizado por el veterinario que
designe el dueño del animal mordedor o, en caso conflictivos, en el Instituto
Antirrábico.
Como
hemos señalado, los murciélagos que conviven con el ser humano en las grandes
ciudades son extremadamente beneficiosos y salvo los casos de hacinamientos
masivos, no producen ningún tipo de problema higiénico sanitario. Normalmente no son agresivos y
en caso de estar afectados por la Rabia, la misma no se
difundiría mas allá del animal o persona mordida, ya que por razones de
especificidad hacia el huésped, el virus
del murciélago no se propagaría en la población humano o de los animales
domésticos.
Por
ello, sin desestimar las más elementales normas de control
sanitario y prevención de lo
Rabia, no debemos caer en un alarmismo desproporcionado y, por el contrario,
debemos tomar conciencia de que la convivencia hombre-murciélago no solo es
inevitable sino altamente beneficiosa.
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