Fundación Proteger.
2008. www.proteger.org.ar
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Introducción
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Hay un
enorme cambio de escala en la ganadería de islas, empujado por la expansión de
los monocultivos de soja, dijo el director de PROTEGER.
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La
Justicia y los otros poderes del Estado deben reaccionar ante estos desafíos y
avanzar -como con la Ley de Bosques, hacia un ordenamiento territorial ambiental
aplicable a las actividades agropecuarias, reclamó.

Oficialmente se reconocieron 292 focos de incendio de pastizales en el Delta (Foto: José Maria Serpi.)
Santa Fe, 17
abril 2008 (prensa Proteger).- “Si bien la quema de pastizales se ha usado como
parte de las prácticas agropecuarias, a la luz del conocimiento actual sobre
conservación del suelo, protección de la biodiversidad y mitigación del cambio
climático, no hay duda de que se trata de una práctica perimida e
irresponsable. Esperamos que la Justicia tome medidas ejemplarizadoras, mientras
el Estado en su conjunto avanza en la planificación, ordenamiento y control de
las actividades productivas”, advirtió hoy el director general de la Fundación
Proteger, Jorge Cappato.
Como se sabe,
esta mañana la ciudad de Buenos Aires amaneció cubierta por una espesa nube de
humo que causó un aluvión de casos agudos respiratorios. Las quemas en el delta
del Paraná no ceden y los inconvenientes con el correr de los días aumentan. El
Gobierno dispuso el cierre de las rutas 9, 12 y 14 por la falta de visibilidad,
mientras se suspendían aterrizajes en Aeroparque. Oficialmente se reconocían
292 focos de incendio de pastizales en el Delta.
“Con los
incendios intencionales, masivos y sistemáticos en las islas del Paraná, un
ecosistema vulnerable y de alto valor para la biodiversidad y para otras
actividades económicas de gran importancia, estamos asistiendo a un desatino de
grandes proporciones”, subrayó Cappato, quien también es el coordinador
nacional del Comité Argentino de la Unión Mundial para la Conservación de la
Naturaleza (UICN).
Monocultivos e impactos
“Los
humedales del Paraná se utilizaban hasta hace pocos años en épocas de sequía,
trasladando allí el ganado para que siga alimentándose con el ‘forraje de
islas’, pero en los bordes de las mismas. Ahora hay un impresionante cambio de
escala -más de un millón de vacas sólo en el Delta. Debido a la expansión
agrícola, específicamente por el boom de la soja, los grandes monocultivos han
desplazado a la agricultura familiar, a los tambos y empujado a otras áreas,
como las islas fluviales, a la producción ganadera”, explicó Cappato.
“Si uno viaja
hoy entre Santa Fe y Buenos Aires, lo único que se ve es un mar de soja. Ante
la pregunta ‘¿donde está el ganado?’, la respuesta es muy simple: las vacas
están en las islas, ya no sólo en la periferia, sino en toda la parte alta de
las islas”, indicó.
“En este caso
también, como en el caso de los desmontes para soja, lo más barato para un
productor irresponsable es prender fuego y hacer uso de quemas sistemáticas, sin
importar las consecuencias”.
“De este
modo, la materia orgánica destinada a conservar el suelo, al quemarse se
transforma en dióxido de carbono y se inyecta a la atmósfera, siendo este gas
uno de los principales gases de efecto invernadero. Es un desastre por donde se
lo mire. Si las generaciones futuras tuvieran voz estarían diciendo que esto es
de una atrocidad, un egoísmo o una ignorancia sin límites”, apuntó.
“El humo y
los problemas de salud derivados de la contaminación del aire, son otras de las
consecuencias largamente denunciadas por organizaciones como el Taller
Ecologista de Rosario desde 2004, cuando en la temporada seca el humo de los
incendios intencionales en las islas entrerrianas, empujados por el viento del
este hizo sentir sus efectos en la ciudad”, recordó Cappato.
Ahora Buenos Aires
“Ahora lo que
vemos es lo mismo, pero esta vez sobre Buenos Aires y con un cambio de escala
de características espectaculares, sólo si consideramos que se han detectado
unos 300 incendios intencionales en los últimos días en las islas cercanas”.
“Es
inconcebible escuchar que la culpa de lo que vivimos es del viento, o que el
problema es que las quemas ‘escaparon de control’. La causa real es la magnitud
de los cambios, la falta de planes de manejo agropecuario sustentable y la
carencia de una mayor capacitación y concienciación de los productores”.
“Yendo un
poco más allá, hay una necesidad imperiosa de que la Justicia, el conjunto de
los poderes del Estado puedan reacomodarse rápidamente a estas nuevas situaciones
y desafíos, a estos gigantescos cambios de escala y avanzar -como en el caso de
la Ley de Bosques-, hacia un ordenamiento territorial ambiental aplicable a las
actividades agropecuarias”, reclamó Cappato.
“No se trata
de un discurso contra la ganadería, pero tampoco es posible que los ciudadanos
y el Estado sigamos pagando los costos de los impactos económicos, sanitarios,
sociales y ambientales de actividades productivas que necesitan -insistimos- de
un urgente ordenamiento y control”, destacó.
Las cuentas completas
“Además de
las pérdidas de vidas humanas y haciendo un balance estrictamente económico,
nuevamente es necesario hacer ‘las cuentas completas’ de los costos que se
están transfiriendo a la sociedad y a otras actividades económicas: sólo hablando
de transportes de cargas detenidos, pérdida de horas laborales, trastornos en
la actividad industrial, movilización de fondos y equipos del Estado para
atender a la emergencia y gastos hospitalarios. La degradación de los
humedales, la pérdida de biodiversidad y la erosión de un patrimonio natural
que tiene un enorme potencial para el desarrollo de actividades como el
turismo, por sólo citar una de ellas, son otros tantos costos a incluir en el
balance”, indicó.
“Tampoco es
posible olvidar que las islas y humedales del Paraná cumplen funcionen
absolutamente irreemplazables como mitigar las inundaciones y sequías, regular
el clima, purificar el agua, recargar los acuíferos y alimentar los ciclos de
reproducción y desarrollos de la pesquería fluvial más importante del país,
entre otras”, dijo finalmente.
NOTAS E
INFORMES RELACIONADOS
Año
2006
QUEMAR POR DINERO: Propuestas del Taller
ecologista de Rosario, frente a las quemas indiscriminadas en las islas del
Paraná. http://www.proteger.org.ar/archivos/download/QuemaPastizales2006.pdf
Año
2004
DIARIO LA CAPITAL: Entrevista a Jorge Cappato,
apropósito de las quemas irresponsables en las islas del Paraná. http://www.proteger.org.ar/archivos/download/QuemaPastizales2004.pdf
Recomendados:
Videos e informes clave sobre soja: www.proteger.org.ar/soja
Desmontes y Ley de bosques: www.proteger.org.ar/desmontes
Pobreza en el NEA-Litoral: www.proteger.org.ar/pobreza
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