Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
Jeff Grognet. 1997. Rev. Hereford, Bs.As., 63(613):16-18.
Explicándolo
en forma simple, la inmunidad es la habilidad del organismo pra destruir las
bacterios o virus. La mecánica de una respuesta de inmunidad es muy compleja.
Solo
recientemente los investigadores han logrado hacer uso de la teoría de la
inmunidad para efectuar recomendaciones prácticas acerca de las prevencion de
enfermedades infecciosas en los terneros. Cuando una bacteria entra en el
cuerpo debe causar un daño para que su presenci sea detectada. Una vez que el
organismo invasor es reconocido, un ejército de linfocitos (un tipo de células
blancas de la sngre) convergen al lugar para matar a las bacterias invasoras.
Hay
muchos tipso de linfocitos, pero el rol primario de todos los tipos es producir
anticuerpos, esas proteinas que neutralizan a los agentes infecciosos.
Los
linfocitos no están presentes en los fetos muy jóvenes. en la medida en que los
tejidos del cuerpo del feto se diferencian, ellos se forman y gradualmente
ganan en habilidad de producir anticuerpos.
La
edad del feto, sorprendentemente, no es determinante de la inmunidad. Más bien, la naturaleza del invasor es el
factor clave. Por ejemplo, el feto
puede producir anticuerpos a la BVD e IBR tan temprano como a los 90 días de
gestación. En contraste, no puede
responder al E.coli o la infección de la leptospira hasta el día 180.
La
inmunidad fetal desaparece poco antes y después del parto. Por unas pocas semanas antes y por un
período de tiempo después del nacimiento, la actividad del sistema inmunológico
del ternero es reducido por altos niveles de cortisol presente en la vaca y en
el ternero. Durante 10 a 14 días
después del nacimiento, los terneros no pueden iniciar una respuesta
inmunológica ante agentes infecciosos.
Como
resultado, la muerte, producto de enfermedades infecciosas, puede ser alta en
este grupo de edad. Para ayudar a proteger a los terneros e incrementar la
sobrevivencia durante este período, la naturaleza les ha proporcionado la
inmunidad pasiva.
Este
término es usado para describir anticuerpos protectores obtenidos pasivamente
de una fuente externa, en este caso de la madre.
Los
anticuerpos existentes en el flujo sanguíneo de la vaca son incapaces de cruzar
la barrera de la placenta. Los terneros pueden recibir anticuerpos de sus
madres vía calostro.
Durante
las últimas tres semanas de preñez, los anticuerpos del flujo sanguíneo de la
vaca se alojan en la ubre de tal manera que en el parto, la concentración de
anticuerpos en la leche alcanza su pico y después decae rápidamente.
La
absorción de anticuerpos desde el intestino al torrente sanguíneo difiere con
cada clase de anticuerpos (IgG, IgM, IgA).
Cuando el ternero tiene 24 hrs. de nacido, incontable número de
anticuerpos pueden atravesar las paredes del intestino. Los anticuerpos consumidos después de haberse
cerrado el intestino no pueden alcanzar el torrente sanguíneo, pero aún pueden
ayudar a combatir agentes infecciosos dentro del intestino.
Tiempo o rango de
absorción de anticuerpos desde el intestino en terneros recién nacidos.
|
Horas del
nacimiento |
Porcentaje de
absorción |
||
|
IgM |
IgA |
IgG |
|
|
0 |
100 |
95 |
90 |
|
16 |
0 |
100 |
95 |
|
22 |
|
0 |
100 |
|
27 |
|
|
0 |
Los
terneros con adecuada inmunidad pasiva tienen una buena oportunidad de destruir
las bacterias y virus efectivamente.
Aquellos que son inmunodeficientes (que carecen de adecuados anticuerpos
calostrales) están más expuestos a sucumbir a las enfermedades
infecciosas. Los terneros hijos de
vaquillas tienen grandes riesgos de inmunodeficiencia por varias razones:
·
Las
vaquillonas producen calostro que contiene bajos niveles de anticuerpos.
·
Las
vaquillonas producen bajos volúmenes de calostro, debido al menor desarrollo de
las glándulas mamarias.
·
Debido
a que las vaquillonas han estado expuestas a menor cantidad de organismos
infecciosos, comparado con vacas maduras, tienen un espectro de anticuerpos
menos variado en su calostro.
·
Finalmente,
las vaquillonas tienden a tener mayores dificultades de parto; por lo tanto sus
terneros nacen más débiles. Terneros débiles usualmente consumen menores
volúmenes de calostro.
La
mayor razón para la inmunodeficiencia es una inadecuada absorción de
anticuerpos a través del calostro a una temprana edad. Todo lo que se haga para mejorar la
absorción de anticuerpos mejora la inmunidad del ternero.
Ello
involucra asistir a los temeros a obtener sus primeros tragos de calostro
inmediatamente después de nacido. Aquellos temeros que tienen dificultades para
mamar deben recibir calostro de vaca adulta congelado, entibiado suavemente en
horno microonda, proporcionado ya sea con una botella o una sonda
estomacal. Ellos necesitan el
equivalente al 5% de su peso corporal (2 litros para un ternero de 40 kilos) en
las primeras 6 horas de vida y el mismo volumen nuevamente dentro de las
próximas seis horas. Estos anticuerpos
quedan atrapados dentro del intestino y atacan cualquier organismo que
encuentran en él.
El
número de anticuerpos calostrales direccionados contra organismos que provocan
diarrea como el E.coli pueden potenciarse mediante la vacunación de las vacas
contra esos agentes.
Para
mejorar la inmunidad de los terneros contra la diarrea provocada por el E.coli,
se debe proporcionar fuentes de anticuerpos en concentrados comerciales
preparados que contengan anticuerpos IgG.
Se ha comprobado que éstos reducen las pérdidas por muerte debido a las
diarreas provocadas por el E.coli. Refuerzos calostrales proporcionados con la
leche no dan buenos resultados debido a que contienen anticuerpos IgA.