Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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> Cría: Destete
María Durrieu* y Dr. Darío Camps**. 2002. Monografía de Intensificación en
Producción Animal,
Cátedra de Nutrición y Alimentación Animal, FV UBA.
*Alumna; **Tutor.
La eficiencia reproductiva es la variable de mayor
incidencia en el resultado físico y económico de la cría vacuna en nuestros
sistemas de producción. Entre los factores que afectan esos parámetros se
encuentran los requerimientos nutricionales de los vientres, relacionados con
su estado fisiológico y por la presencia de ternero al pie. La cantidad y
calidad del forraje, su distribución a lo largo del año y su variabilidad
condicionan la oferta forrajera, factor que influye también en gran medida en
la performance reproductiva de los vientres. La práctica del destete precoz
modifica especialmente los requerimientos de los vientres y a través de éstos
influye en la disponibilidad relativa del forraje. La técnica consiste en la
separación anticipada de los terneros de sus madres con relación al destete
convencional utilizado habitualmente. De esta forma se logra una redistribución
de los nutrientes durante la época de servicio, ya que la vaca en lactancia
eleva sus requerimientos nutricionales prácticamente al doble que una vaca
seca. Este achicamiento significativo de la lactancia puede tener un alto
impacto sobre el sistema de cría, especialmente en ambientes marginales donde
la oferta de forraje de calidad es limitada, incrementando también la capacidad
del sistema para soportar la aleatoriedad climática o cuando la condición
corporal de los vientres es baja. La interrupción de la lactancia durante el
servicio promueve cambios endócrinos que resultan en el acortamiento del
anestro posparto contribuyendo de esa manera al aumento de los porcentajes de
preñez. Los vientres en estados nutricionales no óptimos al momento del
servicio obtienen mejoras en sus ganancias de peso vivo, su condición corporal
e índices reproductivos cuando son destetados precozmente, produciendo un
impacto económico positivo. Sin embargo, la importancia e impacto de la
incorporación del destete precoz a los sistemas de cría como practica
sistemática está fuertemente condicionada a las características del sistema
sobre el cual se implementa.
Destete precoz es la técnica artificial basada en
el control del amamantamiento, para inducir la aparición del celo o mejorar el
estado de la vaca y consiste en la separación anticipada del ternero de su
madre respecto al destete tradicional (1).
Diferenciando las dos funciones que cumple la vaca
de cría, como productora de un ternero y como alimentadora de éste después del
parto, podemos definir al destete precoz como una técnica que minimiza ésta
última función. La misma es aplicable en condiciones de campo a partir de los
60 días de vida del ternero y 70 kilos de peso vivo. Es una herramienta que
permite disminuir la ineficiente transformación del pasto a leche para obtener
kilogramos de ternero.
El verdadero impacto de la incorporación de la
tecnología del destete precoz se fundamenta en el manejo de los vientres, con
la posibilidad de realizar una cría eficiente desde el punto de vista
reproductivo, promoviendo una mejor eficiencia en la utilización de forrajes,
mediante la substitución temprana de la leche materna como fuente de
alimentación del ternero(1).
La técnica debe ser evaluada para favorecer el aumento de carga, siempre que la oferta forrajera invernal o el diferimiento de especies estivales así lo permitan, mejorar el estado corporal de los vientres en regular estado y acelerar el reinicio de la actividad sexual posparto.
Tipos de
destete precoz (2)
-Precoz Selectivo
Se aplica sobre aquellas categorías que demuestran bajo
nivel nutricional antes del servicio. Normalmente estas son las vaquillonas de
segundo servicio, las vacas CUT (Cría último ternero), y las vacas cola.
En estas categorías es donde mejor se cubre el
costo del destete precoz.
-Precoz Sistemático
Se realiza sobre todo en el rodeo, manteniendo
secas las vacas durante 10 meses del año reduciendo significativamente sus
requerimientos. Menores requerimientos permiten un mejor manejo de campos
naturales y pasturas implantadas de baja calidad forrajera, permitiendo forzar
la tala y limpieza de los lotes aprovechando especies que se desperdiciarían
por su estado fenológico o su falta de palatabilidad, favoreciendo de esta
manera el rebrote de las más valiosas, al quitarles competencia. Este manejo
puede llevar en algunos casos a aumentar en un 50% la receptividad.
-Precoz de Contingencia
En los campos en los que se ha aumentado la carga
sobrepasando la oferta, hay un efecto de inercia a lo largo de los años en que
las vacas año tras año van perdiendo cada vez más estado corporal, atrasándose
con el correr del tiempo en su preñez entregando al destete un ternero cada vez
más liviano en un principio, hasta llegar con los años a degradar los lotes por
sobrecarga y de esta manera acelerar aún mas la pérdida de estado corporal
hasta reducir el porcentaje de preñez.
Por esto es conveniente tenerlo en cuenta al
definir el nivel de carga de un campo, tomando aquel que permita a las vacas
recuperar su estado corporal holgadamente en los años promedio, más aún cuando
no disponemos de reservas forrajeras suficientes.
En los años críticos podemos valernos del destete
precoz de contingencia, para evitar que se retrase el servicio y la preñez,
manteniendo en estado la vaca y los terneros cabeza.
Lo ideal es ir aumentando gradualmente la carga en
los campos, utilizando primero el destete precoz en las vacas flacas,
vaquillonas de segundo servicios y vacas CUT, luego como contingencia para
aquellos años críticos a todo el rodeo, hasta aplicarlo todos los años al total
del rodeo, para aumentar la carga.
-Destete a culata de camión
Este tipo de destete fue especialmente diseñado
para el retiro de los animales directamente del pie de la madre, con un mínimo
de 60 días y 65-70 Kg. de peso para trasladarlos a campos de invernada donde se
procederá a suplementarlos.
La cría termina en el momento en que la tecnología
permite al ternero tener una vida independiente de la leche materna y las vacas
se transforman en máquinas de producir terneros, independizando su rendimiento
de los riesgos climáticos. La nueva categoría de ternero, destetado
precozmente, es capaz de producir carne con una máxima eficiencia de
conversión.
Esta práctica permite bajar los costos del flete
por la mayor capacidad de carga en cantidad de cabezas y además darles acceso a
mejores campos (2, 9).
El comportamiento de los vientres, bajo las
condiciones usuales de manejo, representa una limitación para el buen funcionamiento
del sistema de cría. Esta limitación está dada por las características que
presentan las vacas gestadoras-alimentadoras de sus crías y que han sido
definidas de la siguiente manera:
¨
estacionales: debido a la dependencia por el
crecimiento de los pastizales tienden a concentrar las pariciones en una sola
época del año. Como consecuencia, la oferta de los terneros es marcadamente
estacional.
¨
inestables: climodependientes y, por lo tanto, con
importantes variaciones en la cantidad de terneros ofertados anualmente.
¨
ineficientes: la doble transformación
forraje-leche-producto arroja una eficiencia de conversión energética muy pobre
(9).
Luego de que los nutrientes son consumidos y
absorbidos, son utilizados por los distintos tejidos, ya sea para el
mantenimiento de las funciones celulares normales, como para crecimiento,
formación de los tejidos fetales, producción de leche, carne, etc., así como
para la formación de reservas corporales, incluyendo reservas energéticas
(lípidos, glucógeno) y proteicas.
Es especialmente durante la gestación y la
lactancia que el concepto de uso diferencial y redistribución de los nutrientes
toma particular importancia. Estos procesos representan un tremendo incremento
en las demandas de requerimientos de tal magnitud que el metabolismo global del
animal debe alterarse para acomodarse a la nueva situación. Una falla en
ajustar rápidamente la fisiología a las nuevas demandas puede resultar en
trastornos metabólicos clínicos o subclínicos, que reducirán la eficiencia de producción
y/o reproducción (8).
El alimento consumido por cualquier ser vivo se
destina primero para cubrir sus funciones vitales, luego para producir (leche,
grasa) y, una vez que ellos hallan sido cubiertos, se reinicia el ciclo
reproductivo (6).
En la actualidad existen en el país alrededor de 2
millones de vientres a los cuales anualmente se les practica diversos manejos
durante la lactancia: destete temporario, "enlatado", adelantado y
precoz. El objetivo prioritario de estos manejos es mejorar los índices de
procreos de los rodeos interviniendo en un período crítico que define la
producción de terneros del año próximo: la lactancia.
El interesante nivel de adopción de estos manejos
está asociado al conocimiento de los altos requerimientos nutricionales de las
vacas en ese estado fisiológico y al mayor o menor impacto producido por los
manejos implementados. Es suficientemente conocido que la interrupción de la
lactancia provoca un doble efecto positivo sobre el comportamiento reproductivo
posterior de los vientres. Por un lado, el menor drenaje de nutrientes se
expresa en una rápida mejora de la condición corporal, alcanzándose altos
índices de preñez y menores intervalos entre el parto y la concepción
siguiente. Por otra parte, en el caso de los destetes definitivos o con apartes
(adelantados, precoces o temporarios) se anulan los procesos inhibitorios
derivados de la presencia del ternero al pie, que afectan la reanudación
temprana de los ciclos estrales en el posparto (3).
En particular, el comportamiento de los vientres
bajo las condiciones usuales de manejo representa una seria limitación para
alcanzar máximas producciones de terneros. El doble rol que deben cumplir las
vacas, gestar y alimentar por un prolongado tiempo a sus crías, define la ineficiencia
de los sistemas. La imposibilidad de superar la barrera del 60% de
procreos muestra las dificultades que tiene la cría en los diferentes ambientes
en donde se desarrolla la actividad (3).
De las técnicas mencionadas, sin dudas, la de mayor
impacto es la separación definitiva de los terneros a los dos meses de edad lo
cual implica que las vacas bajo este sistema se puedan manejar como secas
durante 10 meses (3). El amamantamiento es sustituido por la
utilización de concentrados y forrajes de calidad suficiente, conservados o en
pie, hasta lograr un peso mínimo estipulado.
De la mano de un aumento en el porcentaje de
preñez, terneros más pesados y mayor carga, la producción se eleva
significativamente. Varios estudios comparados (Lusby and Wettermann, 1980;
Lusby et al., 1981; Lusby and Parra, 1981) coinciden en demostrar un
acortamiento del período parto-concepción promedio del rodeo al implementar el
destete anticipado de 60 días de vida del ternero; así el destete con estas
características se convierte en una técnica para la manipulación de la
distribución de la preñez. Aumenta sustancialmente el número de vacas cabeza de
parición por la concentración de celos que provoca.
Los efectos de la implementación del destete precoz
son de alto impacto cuando se lo utiliza para provocar un ajuste rápido de la
eficiencia reproductiva. Sin embargo, debe entenderse que el destete anticipado
será una herramienta disipadora de procesos biológicos, pero no correctora de
deficiencias en la planificación de la nutrición global del rodeo en el largo
plazo (4).
Cuando la alimentación de un rodeo se presenta como
un factor limitante, ya sea en cantidad como en calidad, lo primero que se inhibe
es la reanudación de la actividad sexual de los vientres. Las vacas sufren un
anestro post parto que retrasa y disminuye la preñez (2). En una
sequía o con escasez de forraje, al no lograr las vacas de cría consumir lo
necesario demoran mucho tiempo en reiniciar sus celos. Las soluciones que se
presentan ante esta situación son: o bien mejorar la alimentación del rodeo o
disminuir los requerimientos de las vacas. No obstante ser las sequías e
inundaciones fenómenos contrapuestos, las normas a tener en cuenta en el manejo
del rodeo prácticamente son las mismas, ya que ambas lo primero que afectan es
la disponibilidad de recursos forrajeros y por lo tanto la alimentación de los
animales. A
lo que hay que dar prioridad en este momento es a la alimentación de las vacas
con ternero al pie que tienen altos requerimientos nutricionales, para producir
leche y evitar severas pérdidas de condición corporal que afectarían la
fertilidad del próximo servicio. Ante la falta de alimento, existirían dos
caminos de solución: o se lleva forraje a los animales, o se sacan animales del
campo (5).
El destete precoz busca liberar a las madres de los
requerimientos de la lactancia por lo menos 45 días antes de que el servicio
llegue a su fin. Al cortar la misma, los requerimientos bajan abruptamente en
casi un 50% (2). Reducir los requerimientos de lactancia permite
tener vacas con menor cantidad y calidad de forraje, y por lo tanto tener más
vacas con la misma oferta forrajera.
Si el ternero compite con la madre por la oferta
forrajera y el establecimiento debe criar en pastoreo directo los terneros
destetados precozmente hasta un peso de venta equivalente al del ternero de 6
meses, sería necesario incorporar al costo del destete solamente la
alimentación a corral y la suplementación adicional(4).
En suma sobre la misma base forrajera disponible,
un destete anticipado con recría en el campo hasta el peso de venta del ternero
común en el mercado, permitiría un incremento de la carga en madres así como
transferir forraje de otoño a invierno, en forma de reservas corporales para
subsanar el bache de invierno (2).
Teniendo una vaca cuyos requerimientos han
disminuido significativamente tanto en cantidad como en calidad podemos
aprovechar la circunstancia para talar aquellos lotes con forrajes de baja
calidad a la espera de un buen rebrote. Estos lotes si bien son inadecuados
para categorías en invernada o en lactancia, resultan suficientes para mejorar
la condición corporal de las vacas secas. Naturales, llorones, agropiros y festucas,
que aunque pierden calidad después de la encañazón, pueden mantener vacas sin
cría al pie, y si se los tala pueden darnos rebrotes de buena calidad en otoño,
a principios de primavera y en ciertos casos aún durante el invierno. Otra
alternativa es el repaso de remanentes que han dejado categorías en invernada
intensiva y de no aprovecharlos deberían ser desmalezados (2).
Cuando la oferta forrajera es abundante tanto en
calidad como en cantidad y no tenemos la posibilidad de aumentar el stock de
vientres, como para elevar la carga, es conveniente retrasar el destete para
obtener terneros más pesados (2).
Mejoras en el manejo
Condición corporal de la vaca y resultado reproductivo
Existe una alta correlación entre el estado
corporal de la vaca, su índice de preñez, y el peso de sus crías al destete así
como entre el estado corporal de la vaca y el porcentaje de grasa corporal que
esta posee (2).
La condición corporal de la vaca al parto esta
asociada con el anestro post-parto, el intervalo parto-parto, la producción
láctea e inclusive la sanidad del ternero. Sin la suficiente reserva corporal,
las vacas no se desempeñan reproductivamente en forma aceptable. Con condición
corporal 5 o superior (escala de 1-9) durante el servicio, se logran % de
preñez superiores al 90% (2). Las vacas con condición corporal baja
tienen intervalos entre partos más largos, siendo que con una condición
corporal óptima éste será más corto, de manera que al evaluarla en épocas
críticas se pueden tomar medidas para llegar al parto, lactancia y servicio con
un estado corporal apropiado (1).
Al reducir los requerimientos de las vacas se logra
una rápida recuperación de reservas corporales. Mediciones realizadas en zonas marginales
demostraron que las vacas a las que les fueron destetados precozmente los
terneros un año, mantuvieron durante los tres años posteriores al destete
precoz un 15 % más de preñez que el rodeo general. También se ha demostrado que
reduce el porcentaje de pérdida de terneros entre parto y destete, sobretodo en
zonas de monte o de difícil acceso al rodeo.
Vacas con CC 3 al momento del servicio difícilmente superan el 60 % de preñez, mientras que otras con CC 4 no superan el 80 %, si no se modifican las condiciones nutricionales durante el servicio. Por otro lado, Kunkle y Sand (1990) coinciden con otros autores americanos en que la CC menor a 5 durante el servicio resulta en porcentajes de preñez bajos, por lo que las vacas deben estar en buena condición al parto, y deben mantener o mejorar la misma durante el servicio.
Tabla de condición
corporal para bovinos de carne sistema americano (2)
|
Características |
Flacas |
Limite |
Moderadas |
Gordas |
|||||
|
Puntuación |
1 |
2 |
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
|
Debilidad Física |
Si |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Atrofia Muscular |
si |
si |
Leve |
|
|
|
|
|
|
|
Colum. vertebral visible |
si |
si |
si |
Leve |
|
|
|
|
|
|
Cant. De cost. Visibles |
todas |
todas |
todas |
3-5 |
1-2 |
|
|
|
|
|
Cobertura grasa |
|
|
|
|
|
poca |
total |
total |
En cost. |
|
Puntas de cadera visible |
si |
si |
si |
si |
si |
si |
Poco |
|
|
|
Polizones ubre gorda |
|
|
|
|
|
|
|
poco |
Si |
|
Esp. De grasa subcutánea |
0 |
0 |
1.3 |
2.8 |
4.8 |
7.4 |
10.4 |
13.7 |
17.3 |
Condición corporal y
su correlación con las reservas energéticas (2)
|
Condición |
Relación de P.V:% con respecto a la categoría moderada |
% grasa/P.V. (Desbastado) |
mm de grasa subcutánea |
Escala en Kg aprox. de P.V. con patrón condición 5 (400 Kg) |
|
1 |
74 |
0 |
0 |
296 |
|
2 |
80 |
4 |
0 |
320 |
|
3 |
86 |
8 |
1.3 |
344 |
|
4 |
92 |
12 |
2.8 |
368 |
|
5 |
100 |
16 |
4.8 |
400 |
|
6 |
108 |
20 |
7.4 |
432 |
|
7 |
116 |
24 |
10.4 |
464 |
|
8 |
126 |
28 |
13.7 |
504 |
|
9 |
136 |
32 |
17.3 |
544 |
Varias experiencias evidenciaron que la respuesta en
la fertilidad del rodeo al destete precoz depende de la CC de la vaca,
coincidiendo los estudios en que aquellas con moderada CC y con al menos 60
días posparto, ciclan en períodos de 2 semanas, mientras que las con CC pobre y
menos de 60 días posparto, 3 ó 4 semanas posdestete. La práctica del destete
precoz puede mejorar las CC inferiores cuando es realizada oportunamente
durante el servicio (2 meses antes de su finalización).Las vacas con CC mayores
a 5 no mejoran su tasa reproductiva como consecuencia de la práctica (1).
Efecto de la lactancia reducida (60 d) versus lactancia de 6 meses (D.Conv.) sobre
la condición corporal de vaquillonas A.Angus de primera parición
(Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de
La Pampa, Santa Rosa, 1994-95) (4)

Vacas de segundo servicio
Es posible la implementación del destete precoz en
todo el rodeo, sin embargo no todas las categorías tienen los mismos
requerimientos nutricionales. Las vaquillonas de primer parto y segundo
servicio son las que merecen mayor atención, ya que además de estar creciendo y
amamantando tienen que volver a ciclar en el menor tiempo posible para poder
quedar preñadas durante la temporada de servicios (6). Los bajos
porcentajes de preñez se acentúan en el segundo servicio de las vaquillonas,
así como es afectada su fecha media de parto.
Esta categoría se ve beneficiada tanto ella como su
cría. Uno de los problemas más comunes en la cría del ganado bovino es el bajo
porcentaje de preñez que normalmente acusan las vacas de segundo servicio. Al
reducir a la mitad sus requerimientos a los 60 días del parto, se logra una
preñez más segura, se llega al peso adulto si aún no se ha alcanzado y en el
caso de los animales vacíos al tacto, un estado corporal óptimo para faena
antes del invierno. Por último, por ser una categoría de baja producción
láctea, se puede lograr un ternero más pesado, al cubrir mejor los requerimientos
de éste (2).
Vacas CUT
Otra posibilidad de aplicación de esta técnica se
da con las vacas CUT, ya que uno de los mayores beneficios se da en esta
categoría pues permite un rápido engorde y por lo tanto su venta anticipada,
sin ingresar con ellas al invierno (2).
Inseminación artificial
Permite emprender esa técnica sin ternero al pie,
facilitando los movimientos y acelerando el primer celo (2).
Efectos en el sistema
La implementación de la técnica del destete precoz
plantea, al menos, dos desafíos: qué hacer con las vacas y qué hacer con los
terneros. En el primer caso depende de la profundidad del cambio deseado. Con
los terneros existe una amplia gama de posibilidades que va desde la retención
total en el campo de cría hasta la concreción de distintas formas de asociación
o venta a diferentes pesos/edades.
Modificaciones en la carga
La reducción del período de altos requerimientos en
cantidad y calidad de forraje (lactación) permitiría disponer de forraje para
mejorar la condición corporal del vientre o incrementar su número. La magnitud
del incremento de carga depende fuertemente del tipo de oferta forrajera
disponible o ecosistema en cuestión.
La liberación de raciones por disminución de los
requerimientos de las vacas madres es mayor en la medida en que se acorta el
período de lactación. Pasar de un destete a los 6 meses a uno de 4 significaría
un 10% menos de demanda anual de raciones por parte de la vaca y uno a los 2
meses representaría un ahorro del 25%, con respecto al de 6 meses (10). El
impacto del destete precoz será mayor ya que no sólo ocurre una liberación de
raciones por disminución de los requerimientos, sino que se produce una
reducción en la calidad de los requerimientos, permitiendo la utilización en la
dieta de fracciones de la biomasa que antes no podían ser consideradas
aprovechables por su baja calidad (4).
Sin embargo, la importancia de la incorporación del
destete precoz en los sistemas de cría como práctica sistemática está
fuertemente condicionada a las características del sistema sobre el cual se
implementa. Así, en ambientes del noreste de la Argentina luego de experiencias
de varios años de duración, se confirmó la posibilidad de incrementar la carga
de vacas en un 50% manteniendo al pastizal natural como única fuente de nutrientes
(Monje et al., 1993). Estos resultados son particularmente relevantes porque
responden al intento de modificar los resultados económicos del sistema,
apoyados en la hipótesis de ocupar con más vientres la receptividad ociosa
derivada de la drástica reducción de los requerimientos nutricionales dada por
el destete precoz (3).
En ambientes templados semiáridos, donde la oferta
en cantidad es limitada y los sistemas de cría soportan altas cargas, la mejora
en la productividad del sistema se verificaría principalmente en el incremento
de la fertilidad del rodeo (% de preñez) por el efecto sobre la condición
corporal de la vaca (4).
DESTETE TRADICIONAL
Vaca con ternero al pie, 5 lts de leche. CC: 5 (400 Kg.)
179 Mcal/día/100 vacas
6 meses
32400 Mcal/6meses/100 vacas
Vaca seca gestante 1/3 medio
130 Mcal/día/100 vacas
3 meses
11700 Mcal/3meses/100 vacas
Vaca seca gestante último 1/3
160 Mcal/día/100 vacas
3 meses
14400 Mcal/3meses/100 vacas
TOTAL 58500 Mcal/año/100 vacas
DESTETE PRECOZ
Vaca con ternero al pie, 5 lts de leche. CC: 5 (400 Kg.)
179 Mcal/día/100
vacas
2 meses
10740 Mcal/2meses/100 vacas
Vaca seca gestante 1/3 medio
130 Mcal/día/100 vacas
7 meses
27300 Mcal/3meses/100 vacas
Vaca seca gestante último 1/3
160 Mcal/día/100 vacas
3 meses
14400 Mcal/3meses/100 vacas
TOTAL 52440 Mcal/año/100 vacas
Disminución de requerimientos por aplicación del
DP: 1 – (52440/58500) x 100 = 10.36%
Destino de los terneros
Al implementar el destete precoz, se redefine el
rol de las categorías del sistema de cría, permitiendo al ternero tener una
vida independiente de la leche materna y las vacas se transforman en máquinas
de producir terneros. La nueva categoría de ternero, destetado precozmente, es
capaz de producir carne con una máxima eficiencia de conversión (4.5:1 en MS) (4)
y atender la necesaria diversificación de los mercados (9).
Los terneros destetados pueden engordarse hasta
diferentes pesos, sacándolos a los 105-110 Kg., 150-160 Kg., 260 Kg. como
bolita en engorde a corral, etc. El tradicional "baby-beef"
conformado por terneros con una edad próxima a los 8 meses, es una categoría
históricamente aceptada en franjas exigentes del mercado (media res de no más
de 74 Kg.).
Las características del medio donde se desarrolla
la cría determinan que las categorías aptas para utilizar eficientemente el
recurso forrajero sean los animales con bajo nivel de crecimiento y alta
capacidad para almacenar reservas corporales. En un estudio de simulación, el
mayor impacto en rentabilidad se obtuvo con la situación de extrema especialización
manteniendo en el campo sólo vientres adultos. Este sistema llevaría a la venta
del ternero al destete, eliminando del sistema todas las categorías en
crecimiento. El destete a camión, diseñado para esta categoría, retira los
terneros directamente del pie de la madre y los traslada a los campos de
invernada (9).
El peso inicial junto con la disponibilidad
forrajera son de los factores que más influyen en el resultado del destete,
vinculándose ambos con las ganancias esperadas de los terneros. Como regla
general no se debería destetar terneros con peso individual menor a 60-70
Kg. Como concepto deberíamos pensar en destetar terneros de un adecuado
tamaño de manera que su desempeño sea bueno pero de edad temprana para que los
toros tengan suficiente tiempo para preñar a esas vacas a las que se les saca
el ternero.
El ternero
La alimentación, el manejo y los costos son
condicionantes del destete precoz. Si se implementa una estrategia nutricional
adecuada, numerosos ensayos han demostrado que no existen diferencias
importantes en el crecimiento de terneros destetados anticipadamente con sus
pares mantenido con las madres hasta una fecha de destete convencional (10).
Dependiendo de la calidad de la pastura base, la
calidad del suplemento y la duración de la suplementación, el ternero de
destete precoz puede tener un ritmo de crecimiento algo inferior o similar a
los que continúan al pie de la madre o incluso superior si la vaca ha tenido
una alimentación deficiente durante el periodo de lactación (10).
Los resultados de varias experiencias indican que
el periodo a corral es una condición necesaria de la práctica de destete, pero
no debería ser considerado más importante que el periodo de suplementación en
pastoreo. Durante la etapa de corral los terneros pueden mostrar alta
variabilidad en la evolución de su peso. Algunos se adaptan mejor que otros al
destete y cambio de dieta (4).
El origen de los terneros y la producción de leche
de la madre son factores que inciden en el comportamiento del ternero en esa
adaptación a la dieta sólida. La edad y el peso de destete podrían afectar
también la performance de los terneros en ese periodo. Sin embargo, las
experiencias destinadas a avaluar el comportamiento en esa etapa indican que la
respuesta tiene una alta variabilidad individual y estaría menos relacionada al
peso inicial (10).
El ternero debe tener una edad no menor a los 60
días y un máximo ideal de entre 75 y 90 días para asegurar un lote parejo (2).
Su peso debería ser superior a los 65 Kg., aunque ello es variable debido a
factores genéticos y factores ambientales tales como el ritmo de crecimiento
durante los primeros 60 días de vida, dependiente de la producción de leche de
la madre (4).
Si se decide realizar un destete precoz masivo,
habrá que armar tropas parejas con diferencias dentro de una misma tropa
inferiores a los 30 Kg., respetando un mínimo de 60-70 Kg. (2).
El ternero de destete a los 60 días requiere de
cuidados especiales en su alimentación. A los dos meses de vida el animal esta
empezando a incorporar a la dieta algo de forraje, pero todavía tiene
limitantes para utilizar el pasto por no tener totalmente desarrollada la
capacidad ruminal y fermentativa
La investigación con respecto a la forma de destete
de terneros con al menos 60 días de vida concluye en que la separación del
ternero de la madre debe ser brusca, pasándolo a una dieta totalmente sólida
sin leche suplementaria. Practicado el destete, los terneros quedan en los
corrales y el rodeo de madres regresa al potrero (4).
Transición de Lactancia a Rumiante
El rumen de los terneros funciona a los 120 días de
edad de manera suficiente para que se produzcan ganancias de peso
satisfactorias sin los beneficios de la leche o sustitutos lácteos (7).
La leche materna cumple con los requerimientos del
ternero hasta los 70-90 días de vida, a partir de este momento no satisface
todas sus necesidades (2).
El pasaje de monogástrico lactante a rumiante es un
evento progresivo en el ternero que ocurre entre los 30 y 70 días de vida del
animal, permitiendo un aprovechamiento gradual del forraje.
Ese proceso puede acelerarse o atrasarse
dependiendo de la dieta a la que se expone el ternero. Si se lo expone a dietas
sólidas, con fibras digestibles, se estimula el desarrollo del rumen y de la
capacidad fermentativa de forrajes. Cuanto más rápido ocurre ese desarrollo,
antes se puede eliminar la dependencia del ternero de la leche materna. En la
medida en que el animal empieza a consumir dietas sólidas fermentables, se
desarrolla progresivamente la capacidad de fermentación ruminal y de
utilización de componentes del alimento que en las condiciones anteriores
serian indigestibles (4).
De la mano del destete precoz debemos acelerar este paso utilizando alimentos de alta digestibilidad y fermentación para la obtención de grandes volúmenes de ácidos grasos volátiles de alta calidad y aprovechamiento.
Evolución relativa en
tamaño de los estómagos de un ternero (2)
|
|
Al Nacer |
A los 60 días |
A los 90 días |
Animal adulto |
|
Redecilla y rumen |
38% |
60% |
64% |
85% |
|
Librillo |
13% |
13% |
14% |
17% |
|
Cuajo |
49% |
27% |
22% |
8% |
|
Sumatoria% |
100% |
100% |
100% |
100% |
Es de destacar la disminución de tamaño que sufre
el cuajo en los primeros 60 días, siendo reemplazado por la redecilla y el
rumen en forma categórica (2).
Cronograma
Se debería pensar en 10 días de corral con ración
balanceada y fardos y luego un período en pasturas de por lo menos 60 días más
con suplementación.
Etapa de corral
El periodo de encierre en corrales tiene como
objetivo el acostumbramiento de los terneros al destete y fundamentalmente el
acostumbramiento a la alimentación sólida. En la primera semana debería
elevarse progresivamente el consumo voluntario y estabilizarse en la segunda.
Las características del alimento, la sanidad y la infraestructura son los
condicionantes de esa etapa (4).
La etapa de los corrales debe terminar cuando todos
los terneros coman ración. En general hay seguridad que esto se cumpla a los 7
a 10 días del destete. Puede extenderse entre 10 y 12 días para el promedio de
la tropa y entre 15 y 20 días para los más tímidos. Es recomendable no pasarlos
a pastura hasta tanto la tropa no haya alcanzado un nivel de consumo promedio
de 800 gr de balanceado por día (2).
Debe lograrse rápidamente el consumo de balanceado.
Un paso previo interesante para acelerar su ingesta es realizar, mientras los
terneros permanecen aun al pie, la técnica del creep feeding, que consiste en
racionar los terneros utilizando escamoteadores para evitar el acceso de sus
madres a la ración (2).
En caso de que los terneros sean desparejos es
importante lotear los animales, ya que disminuye la dominancia en el comedero.
También es importante apartar aquellos animales que demoran más en comer
ración, para que sin competencia lo hagan antes.
El desarrollo incipiente de la actividad ruminal en
el ternero exige que el alimento a ofrecerle sea de alta calidad
(digestibilidad) y con una fracción limitada de fibra. La dieta debería ser
altamente palatable y balanceada en función de los requerimientos del ternero.
Debe basarse en concentrados energéticos (granos) y proteicos (soja, expeler de
girasol, etc.) previamente mezclados y complementados con minerales, vitaminas
y fibras de buena digestibilidad como el heno de alfalfa. Las mezclas de
concentrados balanceados con 18 % de proteína bruta con no más de 50 % de heno
de alfalfa son las aconsejadas. Asimismo, el heno y el silaje de avena de buena
calidad han sido utilizados también como complemento de la dieta con iguales
resultados a los de alfalfa (4).
Se debe tener en cuenta la fragilidad del animal y
la importancia de darle un buen alimento homogéneo, digestible, nutritivo y
palatable. También en esta etapa la forma de presentación reviste gran
importancia; si bien se puede ofrecer la mezcla molida, el pelleteado mejora el
consumo del alimento, reduce el efecto del polvo sobre el consumo y en la
incidencia de afecciones pulmonares por inhalación.
Los concentrados balanceados para ternero a base de
granos de maíz, avena, gluten de maíz y expeller de soja con aproximadamente el
18 % de proteína bruta, saborizados y pelleteados han sido utilizados con éxito
en numerosos ensayos y planteos comerciales. Dada la escasa capacidad
fermentadora del ternero en esta etapa es conveniente que la carga de amoniaco
y urea de la dieta sea mínima. Por ello, la ración para ternero debe contener
proteínas verdaderas y evitar el uso de urea u otras fuentes de NNP que se
basan en la fermentabilidad ruminal para producir proteína microbiana en el
rumen (4).
Durante el primer día, e inclusive el segundo, los
terneros pasan la mayor parte del tiempo balando, buscando a sus madres y el
consumo de alimento es bajo o nulo (4). Sólo es necesario que los
terneros reciban agua hasta que se tranquilicen. Una vez que se han
tranquilizado se les puede ofrecer, siempre en los comederos, 500 gr de heno de
buena calidad por cabeza, preferentemente picado. No es conveniente dar el heno
en rollos o fardos enteros y en otro lugar que no sean los comederos, debido a
que estos desvían la atención de los terneros por los comederos, que es donde
se encontrara el principal alimento (el balanceado). Conviene comenzar durante
los tres primeros días con heno y algo de balanceado en proporción 75:25. El
heno puede ser ofrecido una vez por día y preferentemente molido o picado. Será
conveniente ofrecer el concentrado repartido en dos veces en el día (4).
El segundo día se pondrá en los comederos 500 gr de
heno y sobre este 400 gr de balanceado, en una sola entrega. El balanceado será
peleteado y tendrá como mínimo un 18% de proteína, 70% de TND, saborizante, y
es conveniente que posea un antibiótico y un coccidiostato en forma preventiva.
Se administra en una sola entrega para evitar que los más voraces puedan vaciar
los comederos, y de esta manera darle a los más tímidos la oportunidad de
acceder al alimento.
En este día se debe comprobar que todos los animales
que permanecen en los corrales principales consumen su ración. Los que no la
consumen deben ser pasados a un corral para tímidos y terneros con problemas,
donde la competencia por el alimento será menor y se puede realizar un mayor
control sobre los terneros problema (2).
A partir del tercer día se puede incrementar la
proporción de concentrado balanceado en la dieta diaria aproximándose a una
oferta de heno y concentrado balanceado en partes iguales. Incluso, la
proporción de concentrado puede ser mayor que la de heno hasta una relación
30:70.
El consumo diario debe evolucionar desde un nivel
equivalente al 1% del peso vivo durante los dos primeros días, al 2% en el
cuarto o quinto día y alcanzar el 3% del peso vivo en el séptimo y octavo día,
para estabilizarse en este nivel.
Así el ternero destetado con 70 Kg seria esperable
que comiera alrededor de 700 gr. de heno más concentrado durante dos días,
luego incrementar a 1.4 Kg para alcanzar un consumo de 2 – 2.1 Kg diarios en la
segunda semana de encierre (4).
El cuarto día y subsiguientes, se suministra en una
sola entrega, 1 Kg de heno y el balanceado correspondiente, llegando así a
promediar, en el período de corral, los 0.800 a 1kg de balanceado diario, antes
de pasar los terneros a pastura, donde se continuará con el balanceado al l8%
de proteína hasta completar los 30 días, manteniendo siempre una oferta de 1,2%
del peso vivo. Si la tropa no se ha adaptado bien a la ración es conveniente
que siga a corral un par de días más (2).
La infraestructura
Para reducir el estrés y favorecer el consumo de la
ración es imprescindible realizarlo a corral. Los corrales deben ser
dimensionados con un mínimo de 7 metros cuadrados por animal y un máximo de 10,
teniendo en cuenta no superar los 250 terneros por corral, no siendo
conveniente manejar lotes mayores a 100 terneros (4).
Respetando estas dimensiones se evita el
hacinamiento o que los animales deambulen por grandes superficies y no lleguen
a tomar contacto con los comederos.
La concentración en una superficie pequeña expone
al contacto excesivo entre animales, el entorpecimiento de la circulación, al
anegamiento del suelo y a la agresividad (4).
Es imprescindible contar con un corral pequeño cada
tres grandes para pasar los terneros problema, con capacidad para contener el
10% del total de la tropa destetada en los otros corrales (2).
Es conveniente implementar protecciones contra el
viento y las corrientes frías si los destetes ocurren en invierno, y contra la
insolación excesiva en primavera y verano. El abrigo del frió y el acceso a la
sombra, en lugares ventilados (con circulación de aire) son importantes para
reducir el estrés del ternero (4).
La mejor ubicación de la sombra es en el extremo
del corral contrario a la aguada, de manera que los terneros para acceder a
esta deban atravesar el corral por entre las líneas de comederos.
Es fundamental la disponibilidad de agua fresca y
limpia en forma permanente. Se necesita un metro lineal de bebedero cada 100
terneros (dándoles acceso a un solo frente), es conveniente que su altura no
supere los 45 cm. y que tenga maroma, para evitar problemas de acceso. La
carencia, aun temporaria de agua, puede alterar el ritmo de consumo del ternero
y, en consecuencia, su adaptación.
Los comederos se deben disponer en forma tal que no
se complique la circulación de los animales, que no se los exponga a esfuerzos
contra alambrados y paredes o permita que los terneros se metan en los
comederos y ensucien el alimento (4).
Se deben calcular 30-40 cm. lineales de comedero
por animal para permitir que todos accedan simultáneamente a estos,
especialmente durante la etapa inicial (2).
Etapa de campo
Luego de la etapa a corral, el animal puede seguir
a corral o en pastoreo. Si se pretende continuar con los terneros a campo, deberá
implementarse una suplementación en pastoreo.
El suplemento energético a campo deberá
planificarse como para cubrir aproximadamente el 40% del consumo diario (entre
el 1 y 1.5% de pv/dia) durante dos meses o hasta superar los 100 Kg. de peso
vivo (razas británicas) (4).
Es muy importante en ésta etapa mantener el
horario, la rutina y la calidad del alimento en la suplementación
La disponibilidad de pasturas en la etapa de campo
define, por un lado las ganancias de los terneros y por otro el costo en
ración. La misma debe tener un 18% de proteína y que ésta sea de calidad; en
éste punto es importante la fuente de la proteína. El porcentaje de fibra
no puede ser alto, ya que se utilizará en animales con poco desarrollo ruminal.
Sobre pasturas o verdeos de buena calidad (mas de
18% PB) el grano molido, aplastado o quebrado es un buen suplemento, con
resultados similares a los obtenidos con balanceados comerciales. Sin embargo,
los balanceados comerciales aportan además de energía y proteína, minerales, vitaminas
y antibióticos previniendo posibles carencias o afecciones (4).
El forraje deberá ser de alta calidad y buen
contenido de materia seca (mínimo 20%). Sobre un pasto de calidad, el ternero
podrá alcanzar un consumo diario de MS del 3% de su peso vivo. Si se descuenta
el 40% que se le ofrece cono suplemento concentrado, el 60% restante deberá
obtenerlo del forraje que pastoree y sólo lo lograra si el pasto es de buena
calidad (4). Una vez en la pastura se suspende la oferta de heno,
para favorecer el consumo de ésta y del balanceado. Es conveniente que la
pastura sea de buena calidad, sazonada, y que tenga un buen balance entre
gramíneas y leguminosas. Sería conveniente también realizar cambios diarios de
parcela y avanzar desflorando para evitar cargas parasitarias, empastes, y
lograr así el máximo aumento diario de peso vivo (ADPV) llevando de esta manera
un control del consumo de pastura por los animales.
De existir dudas con respecto a la calidad del
pasto, será conveniente complementar con heno. El heno que mejor complementara
la dieta es el de alfalfa, pero se podrá utilizar el de avena o silaje de maíz.
En estos dos casos se deberá revisar la oferta de nutrientes de la totalidad de
la dieta porque es posible que sea deficitaria en proteína y deba corregírsela
con algún concentrado proteico (4).
Si bien debe considerarse un contenido mínimo de PB
en la dieta, en pasturas de alfalfa altamente digestibles debe cuidarse del
exceso de nitrógeno ofrecido ya que podrá ser tóxico para el animal. Asimismo,
deberá agregarse una fuente de fibra en caso de pasturas o verdeos muy tiernos
para evitar el empaste y descompensaciones de la fermentación.
Se sugiere que el potrero sea chico para evitar el
recorrido de largas distancias y las caminatas que los alejen de los comederos (4).
Es importante implementar una rutina de
alimentación y un plan sanitario preventivo. El seguimiento de la carga
parasitaria y el desparasitado deben ser conducidos con rutina dado que el
nivel de defensas del ternero es bajo.
Será conveniente evitar maniobras traumáticas tales
como la castración, marcado y señalización durante este periodo post-destete (4).
A partir de los 30 días de iniciado el destete, se
puede reemplazar el balanceado de l8% de proteína por otro con l5% (manejo recomendable
económicamente) o suspenderlo. En caso de continuar suministrándolo, se debe
hacer a razón del 1% del peso vivo (P.V) de balanceado hasta alcanzar los 120
Kg. de P.V. (2).
Sanidad
El estrés del destete precoz tiene influencia
directa sobre la salud y el bienestar del ternero post-destete. Se debería
completar las maniobras de castración, descornado y señal al menos 10-14 días
antes de la realización del destete (7).
Para evitar problemas sanitarios de importancia,
debido a la concentración de cabezas en los corrales, es conveniente realizar
entre 10 y 15 días antes del destete la vacunación masiva de los animales a
destetar con vacunas contra queratoconjuntivitis, IBR y clostridiosis varias.
Un punto importante a tener en cuenta es que por ser de escasa edad (60 días)
los terneros no tiene bien desarrollado su sistema inmunológico, por lo tanto
no es conveniente adelantar mucho la vacunación de los mismos. Si existieran
antecedentes graves por la proliferación de alguna enfermedad en especial sería
recomendable la vacunación de la vaca antes del parto, y realizar un programa
sanitario previo al destete
El primer día y antes de ocupar los corrales
aplicar un c.c. de ivermectina, y un complemento vitamínico mineral que
balancee las falencias zonales. Es muy importante que en el balanceado esté
presente como componente un coccidiostático (2).
Impacto económico
La estacionalidad de la producción, la
inestabilidad en la cantidad de terneros ofertados anualmente y la baja
eficiencia de la compleja transformación de pasto a producto, conllevan a
considerar a los vientres como una inadecuada herramienta de trabajo para
quienes fijan objetivos relacionados a maximizar la producción de terneros (3).
El impacto económico de esta técnica depende en
buena medida del manejo futuro de los vientres y de si se retienen o no esos
terneros hasta su total engorde.
El costo adicional por ternero que implica el
destete precoz y el precio del ternero son las dos variables de gran incidencia
que deben considerarse al implementar el destete precoz.
El resultado de la inversión del destete precoz, se
vería al año siguiente con un mayor número de terneros, pero también a corto
plazo, al agregársele valor a una vaca que hubiera entrado al invierno flaca y
vacía, frente a entrarla en buen estado y preñada.
Medir el impacto económico de aplicar ésta técnica
implica valorar la ganancia directa y el comportamiento en todo el rodeo.
Eligiendo aquellos vientres que tendrán baja
perfomance reproductiva, ésta técnica es rentable en casi cualquier condición.
Si el destete precoz se hace a aquellas vacas que tienen baja condición
corporal en condiciones normales se obtiene un importante beneficio en la
preñez. El mayor impacto de la anticipación del destete sobre el rodeo de cría
ocurre cuando, además de una mejora sustancial de la eficiencia reproductiva
del rodeo, se logra un aumento de la carga (4).
En algunos casos puede constituir la herramienta de
cambio de la escala productiva de la empresa al permitir una mejora sustancial
y permanente de la eficiencia reproductiva, una mayor utilización de la oferta
forrajera o la combinación de ambos factores. En otros, particularmente en
planteos con carga animal ajustada a la oferta potencial y con alta eficiencia
reproductiva, su implementación no redundaría en ventajas económicas y podría
inclusive condicionar o complicar el manejo general.
Costo del destete precoz
El costo principal del destete precoz está en la
suplementación necesaria para reemplazar la leche materna y la decisión de
incorporar su práctica en forma sistemática depende fundamentalmente de los
índices de parición usuales del establecimiento y el costo de recriar los
terneros de destete.
En general, la incorporación del destete precoz en
situaciones de crianza sobre pastizal natural conlleva a la utilización de
elevados niveles de suplementación, aumentando sustancialmente los costos del
sistema. Pero aún bajo condiciones desventajosas para el criador, la
combinación de los efectos carga y preñez dan como resultado aceptables
márgenes adicionales (9).
Este costo varía según si se utiliza alimentos
completos o si en las etapas finales utilizamos mezcla de granos de propia
producción con núcleos especialmente formulados. El resto de los insumos de
mayor impacto lo componen el heno (fardo o rollo), la mano de obra y los
comederos. La media sombra, la aguada, y los corrales, son de bajo impacto
debido a su alta durabilidad, esto no descarta la conveniencia de considerar su
amortización (2).
Otra derivación del destete precoz, aún poco
explorada entre los criadores, es la posibilidad de concretar negocios de
asociación con los otros actores del sector. Las características particulares
de la producción de terneros "bolita " a corral o en condiciones de
altos niveles de suplementación en pasturas hacen que aparezcan novedosos
sistemas de asociación o capitalización. Esto es así, ya que por el sólo hecho
de incorporarse al sistema, las dos partes tienen ventajas adicionales (3).
El criador, al destetar a los dos meses de edad
provoca un gran impacto en su sistema, que se traduce en mayores índices de
procreos, mayor carga animal, mayor proporción de vacas gordas a la venta y
mayor facilidad para manejar eficientemente el pastizal. La otra parte,
incorpora al sistema de engorde la categoría de mayor eficiencia de conversión
de alimento a carne, produce la categoría de mejor precio en el mercado actual
y tiene la oportunidad de ofrecer el producto en todas las épocas del año (3).
Las cantidades de
alimento balanceado a consumir por ternero y por día, en promedio son:
|
Peso kg |
Consumo diario kg |
Aumento diario kg |
Alimento por kg de aumento |
|
70 |
1.5 |
0.65 |
2.3 |
|
100 |
2.25 |
0.75 |
3.0 |
|
150 |
3.25 |
0.82 |
4.0 |
|
200 |
5.0 |
0.91 |
5.5 |
Estos valores variarán en función de la calidad del
alimento balanceado, calidad y cantidad de pasto y estado de los terneros al
destete (11).
Algunas dietas utilizadas en diversos ensayos con destete a los 60 días y luego de 10 días en corrales:
a) 85 días, 1 % PV/día
pastura de
festuca
balanceado
comercial (40% maíz, 60% expeller de girasol)
aumento diario:
493gr.
b) 130 días
Base de pastura de
agropiro alargado, festuca, trébol frutilla y lotus tenuis
30 días:
balanceado comercial de 18% PB
30 días:
balanceado comercial de 16% PB
Hasta los 130
días pastura sin suplemento
Aumento diario:
578 gr.
c) Base de pastura de alfalfa
40 días: 1 Kg.
balanceado comercial
23 días: 1Kg.
maíz molido
Aumento diario:
680 gr.
d) 50 % suplemento concentrado para ternero (18% PB) +
50% heno de
alfalfa 18.9% PB: 585 gr./día
heno de avena
(6.9% PB): 615 gr./día
silaje de avena (8.5 %PB): 658 gr./día
e) 130 días
62 días:
suplemento concentrado (1.6 %PV) y verdeo de avena en pastoreo directo
68 días: verdeo
de avena en pastoreo directo
Aumento diario: 490 gr./día
a)
Hidalgo et al. (1996)
b) Sciotti et al. (1996)
c)
Facultad de Agronomía
d)INTA
Anguil (Pordomingo et al., 1996)
e)
INTA Anguil (Pordomingo et al., 1996)
Precios: (a)
Cebada de 4º*: $180/ton + flete; Origen: tres
Arroyos, Bahía Blanca
Maíz molido: $ 300/ton + flete
Alimento Balanceado*1:
$335/ton + flete
Heno de alfalfa: $ 100/ton
Flete: $15/ton/150 Km.
Ternero: $ 2.3
Fuente: Ing. Gallo Llorentes, Animal
*COMPAL Cía. De Alimento SACel
MS: 92.9% Cenizas 2.6%
Fibra: 10.2% TND 78%
PB: 11.4% FDA 10.5%
EM (Mcal/Kg.MS) 2.9% FDN 31.7%
Digestibilidad 81.4% Lípidos 1.6%
*1 Ternero recría de 60d: 15% PB
Ventajas del Destete Precoz:
¨
Reducción de los requerimientos nutricionales de los
vientres
¨
Incremento de la condición corporal de las vacas
¨
Reinicio de la actividad ovárica en los vientres
¨
Aumento del porcentaje de preñez
¨
Mayor concentración de las pariciones
¨
Independencia del período de altos requerimientos de la
estación de mayor oferta forrajera
¨
Potencial para incrementar la carga animal
¨
Mejor estado general de la hacienda
El acortamiento de la lactancia en la vaca de cría
permite incrementar la eficiencia y la estabilidad del sistema. La restricción
de la lactación a través de un destete precoz es una herramienta de alto
impacto ante emergencias en la oferta forrajera, en el ordenamiento del manejo
reproductivo y en la utilización del forraje de baja calidad. La alimentación y
destino del ternero destetado incorpora una complicación técnicamente salvable,
pero que para muchos puede ser una limitante importante, ya sea por la falta de
recursos alimenticios adecuados para el ternero o el costo de los mismos. La
incorporación de la técnica deberá contar con objetivos claros y presupuestados
en su impacto y costo.
Como se mencionó anteriormente, la importancia e
impacto de la incorporación del destete precoz en los sistemas de cría como
práctica sistemática está fuertemente condicionada a las características del
sistema sobre el cual se implementa. En algunos casos puede constituir la
herramienta de cambio de la escala productiva de la empresa al permitir una
mejora sustancial y permanente de la eficiencia reproductiva, una mayor
utilización de la oferta forrajera o la combinación de ambos factores. En
otros, particularmente en planteos con carga animal ajustada a la oferta
potencial y con alta eficiencia reproductiva, su implementación no redundaría
en ventajas económicas y podría inclusive condicionar o complicar el manejo
general.
(6)-Destete Precoz
(Ing. Agr. Andrés Halle), Suplemento ExpoChacra
(11)-Destete Precoz
de Ternero (Lic. Horacio A. Gerde), Junta de Producción de Bovinos para Carne
de Purina de Arentina, Buenos Aires, 1998.
(3)-Destete Precoz
en Cría Vacuna (INTA)
(4)-Destete Precoz
en la Región Pampeana Semiárida (Dr. Aníbal Pordomingo)
(9)-Destete Precoz y
Producción de Terneros "Bolita". Dos Opciones orientadas a la
Intensificación de la Cría Vacuna (Ing. Agr. Ariel R. Monje), Primer Congreso
Nacional sobre Producción Intensiva de Carne (1997)
-Diferencias en la
Ganancia de Peso Atribuibles al Destete Precoz en Terneros Cruza en el N.O. de
Corrientes (Arias, Adolfo A. - Capellari, A. - Revidatti, María A. -
Slobodzian, Ana), Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, EEA
Corrientes. Facultad de Ciencias Veterinaria - Universidad Nacional del
Nordeste
(7)-Early Weaning Beef Calves (Russ Danielson), June
1997.
(1)-Efectos del
Destete Precoz sobre el Peso Vivo, la Condición Corporal y la Preñez de
Vientres Cruza en Corrientes (Arias, Adolfo A.- Revidatti, María A. – Capellari,
Adriana – Slobodzian, Ana), Facultad de Ciencias Veterinarias – UNNE. INTA –
EEA Corrientes.
-Efectos del Destete
Precoz sobre la Performance Reproductiva de Vacas de Cría Pluríparas (Callejas,
S., Hidalgo, L., Cauhépé, M., Otero, M.), Feb. 1998, Revista Argentina de
Producción Animal, Vol. 19 Nº 2: 323-329 (1999).
-Effects of Early Weaning and Body Condition Store at
Calving in Performance of Spring Calving Cows (H.T. Purvis, C.R. Floyd, K.S.
Lusby and R.P. Wettemann), 1985
(2)-Introducción al
Destete Precoz de Terneros (Ing. Zoot. Javier Prack)
(10)-Las
implicancias del destete precoz en la cría de bovinos para carne en la región
semiárida central (Ing. Agr. Aníbal Pordomingo), Primer Congreso Nacional sobre
Producción Intensiva de Carne (1997)
(5)-Manejo del rodeo
de cría en situaciones de emergencia (Ing. Agr. Jorge Carrillo, Med. Vet. Julio
César Burges), Grupo de Sistemas de Producción, EEA INTA Balcarce.
(8)-Partición de
nutrientes durante la preñez y la lactancia: mecanismos de homeostasis y homeorhesis
(Dr. Carlos N. Corbellini), UEEA INTA Mercedes.
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