Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de
Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional
de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba,
República Argentina
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J. K. Bertrand*. 2005. Revista Angus, Bs.As.,
228:84-88.
*Universidad de Georgia, EE.UU.
Debido a las crecientes
necesidades de información genética, muchas asociaciones de
Criadores Estadounidenses han desarrollado recientemente, o están desarrollando,
programas de evaluación genética de la carcasa.
Tradicionalmente, estos programas han utilizado principalmente mediciones obtenidas a partir del animal faenado. Sin embargo, muchos cabañeros han recolectado datos obtenidos por ultrasonido en el animal vivo y enviado dicha información a las asociaciones.
Como consecuencia, algunas asociaciones de criadores están utilizando las mediciones obtenidas en los reproductores para predecir valores genéticos de carcasa, y otras están intentando decidir la mejor manera de utilizar dichas mediciones en sus programas de evaluación genética.
El propósito de este trabajo, es presentar información acerca de la utilidad de las mediciones realizadas por ultrasonido en los reproductores jóvenes para predecir el valor genético de carcasa.

Varios estudios han demostrado que
con la ultrasonografía es posible medir el área de ojo de bife,
el espesor de grasa, y el porcentaje de grasa muscular con aceptable
precisión.
Sin embargo, no es suficiente que
esta técnica pueda ser utilizada para medir con precisión estos
rangos, también deben comprobarse que las mediciones realizadas en el
reproductor pueden ser utilizadas para predecir cambios en las características
de la res de animales enviados a faena. La Tabla 1 contiene estimaciones de las
heredabilidades de las mediciones de área de ojo de bife, espesor de
grasa entre la 12ª y 13ª costilla, y porcentaje de grasa intramuscular
en animales vivos. Las estimaciones de la tabla fueron obtenidas a partir de
reproductores de un año principalmente toros, ajustadas a los
Tabla 1: Heredabilidades estimadas de mediciones ultrasonográficas en reproductores bovinos ajustadas por edad.

La primera fila de las estimaciones de Meyer (1999) son
en Ganado Brahman, la segunda fila es en Santa Gertrudis.
La tabla 2 informa sobre las correlaciones genéticas entre las mediciones de la res en los reproductores de un año (365 días) y las mismas mediciones realizadas en animales faenados terminados a los 15 - 16 meses de edad. Las tres características presentadas en la tabla fueron ajustadas por edad.
Tabla 2: Estimación de correlación genética entre rasgos de carcasa determinados por ultra sonido
en reproductores de 365 días de edad y novillos terminados de 15-16 meses de edad.

Con excepción de la
estimación de correlación genética (0.23) informada por
Crews y Kemp entre la medición del espesor de grasa a nivel de la
12ª y 13ª costilla en toros y la misma característica en novillos
terminados, las correlaciones genéticas en todos los estudios fueron
> 0.66 para características similares medidas en reproductores
jóvenes y ganado terminado. Es interesante remarcar que el promedio de
espesor de grasa entre la 12ª y 13ª costillas en toros de un
año (
En contraste, las vaquillonas de
un año en el mismo estudio tuvieron un espesor de grasa promedio entre
la 12ª y 13ª costilla de
Las correlaciones presentadas en
la tabla dos fueron para características ajustadas por edad. Wilson y
col. ajustaron las mediciones de área de ojo de bife y espesor de grasa
entre la 12ª y 13ª costillas en reproductores de 1 año por
peso y edad. En el mismo estudio, las mediciones de carcasa realizadas en
ganado faenado fueron ajustadas por edad. Las correlaciones genética
estimadas entre las mediciones de área de ojo de bife y espesor de grasa
entre la 12ª y 13ª costillas en toritos de 1 año y novillos
faenados fueron 0.71 y 0.75 respectivamente.
Reverter y col. utilizaron datos
obtenidos de ganado Hereford y AnGus Australiano para estimar parámetros
genéticos entre mediciones de carcasa en novillos y vaquillonas, y
mediciones ultrasonográficas en toros y vaquillonas de 15 meses de edad.
Todos los rasgos de carcasa
colectados, excepto el peso de la res, fueron ajustados por peso de carcasa,
mientras que todos los rangos medidos por ultrasonido fueron ajustados por
edad.
Se utilizó espectroscopía infrarroja cercana (NIRS: near infrared espectoscopy) para medir el porcentaje de grasa intramuscular en las reses. Las correlaciones genéticas entre las mediciones de carcasa en AnGus y las mediciones por ultrasonido realizadas en toros AnGus vivos para área de ojo de bife, espesor de grasa en la grupa, espesor de grasa entre la 12ª y 13ª costilla y porcentaje de grasa muscular fueron 0.29, 0.82, 0.79 y 0.47 respectivamente. Las mismas correlaciones genéticas estimadas en base a reproductores y animales faenados fueron: 0.94, 0.82, 0.87 y 0.28 para toros Hereford y 0.16, 0.96, 0.99 y 0.46 para vaquillonas AnGus y 0.46, 0.34, 0.02 y 0.93 para vaquillonas Hereford.
Devitt y Wilton estimaron las
correlaciones genéticas entre las mediciones por ultrasonido en toritos
de un año y las mediciones de carcasa en novillos de
Las estimaciones de correlación genética entre las mediciones de área de ojo de bife, espesor de grasa entre la 12ª y 13ª costillas y escore de marmolado - porcentaje de grasa intramuscular en carcasas de novillos y mediciones por ultrasonido y mediciones en toros vivos fueron: 075, 0.91 y 0.68, respectivamente. Aunque las correlaciones ajustadas por edad fueron mas variables que las estimaciones reportadas por bibliografía, las estimaciones de mediciones por ultrasonido, mediciones de carcasa o ambas ajustadas por peso indicaron que las mediciones de estas características en reproductores y animales faenados estuvieron altamente correlacionadas desde el punto de vista genético.
Uno de los beneficios potenciales del uso de las mediciones ultrasonográficas en reproductores jóvenes, es la capacidad de predecir el valor genético de carcasa en forma más precoz que cuando proviene la información de las carcasas de su progenie. Debido a que es posible medir área de ojo de bife, espesor de grasa y porcentaje de grasa intramuscular en el propio animal, es posible predecir los deps de merito de carcasa en esos toros para utilizarlos en las decisiones de selección. Sapp y col. realizaron un estudio en el que fueron seleccionados diferentes pares de toros Angus para tres rodeos de Georgia. Los pares de toros fueron seleccionados para crear grandes diferencias fenotípicas en su performance de porcentaje de grasa intramuscular al año ajustado por edad dentro del mismo grupo contemporáneo. Cada año, los toros fueron asignados al azar para servir entre 14 y 30 hembras Angus comerciales, y la progenie de novillo resultante fue enviada a un feedlot y faenada a una edad promedio de 480 días. La progenie de novillos de toros con alto porcentaje de grasa intramuscular tuvo mayor marmolado (p< 0.05) y mejor calificación de la res (p<0,05) que la progenie de novillos procedente de toros con mediciones de bajo porcentaje de grasa intramuscular.
Los datos de ultrasonido de todos
los toros que trabajaron en los rodeos citados fueron combinados con otros
registros colectados por la Asociación Americana de Angus. Los deps
fueron computarizados utilizando toda la información disponible
después de ajustar las mediciones a los 365 días, y las
mediciones realizadas en vaquillonas a los 390 días. La regresión
ajustada por edad del escore de marmolado en la progenie de novillos en
función de los deps de porcentaje de grasa intramuscular determinado por
ultrasonido en los toros, tuvo un coeficiente de regresión altamente
significativo (90,5). Este coeficiente significa que por cada punto porcentual
de diferencia en el dep de porcentaje de grasa intramuscular del toro hubo una
diferencia un poco mayor a 9/10 en el escore de marmolado observado en la
progenie.
La información procedente
de este estudio demostró que las mediciones de porcentaje de grasa
intramuscular en animales jóvenes pueden ser usadas para obtener deps en
los toros de un año, y utilizadas como herramientas de selección
para mejorar el grado de marmolado de la progenie.
Bertrand y col. demostraron que
las correlaciones genéticas entre las mediciones ultrasonográficas
realizadas en el animal vivo y las mediciones de carcasa en animales
terminados, fueron > 0,70. Los programas de progenie basados solamente en
información ultrasonográfica de la descendencia lograrían
un progreso genético similar y al mismo costo que un programa de
progenie en base a la evolución de carcasa realizado con la misma intensidad
de selección. La correlación genética necesaria para que
los programas basados en ultrasonido logren un proceso similar a los actuales
programas basados en mediciones de carcasa, probablemente sea menor a 0,70
debido a una mayor intensidad de selección y a la disponibilidad de
mediciones realizadas directamente sobre el animal con el uso del ultrasonido.
Hay muchos ejemplos en la
bibliografía que señalan que las correlaciones genéticas
están muy cerca o son superiores a 0,70, lo que indica que las
mediciones realizadas por ultrasonido en el animal vivo en reproductores de un
año, deberían ser incluidas en las evaluaciones genéticas
de carcasa a nivel nacional.
La pregunta que surge es
cuál es la mejor manera de incluir la información de los animales
vivos en programas de evaluación genética. La correlaciones
genéticas entre los rasgos de carcasa y las mediciones por ultrasonido
parecen ser inferiores a la unidad. Por lo tanto, según lo establecido
por Bertrand y col, la mejor opción en la actualidad para beneficiarse
de esta relación favorable es que las asociaciones de criadores colecten
la información en animales vivos y en faenados y analicen ambos tipos de
datos mediante modelos de rasgos múltiples para evaluación
genética. Esto brindaría beneficios adicionales. Primero, el uso
de la información mediante ultrasonido permitiría predecir los
deps de carcasa en forma mas precoz que únicamente en base a los datos
de carcasa de progenie. Dado que el rezago de importancia para la industria es
la carcasa en el animal terminado, la exactitud de un dep basado solamente en
la información ultrasonográfica no podría ser mayor que la
correlación genética entre el ultrasonido y las
características de carcasa al predecir la performance de la progenie en
una característica de res. Por lo tanto, un segundo beneficio del uso
combinado del ultrasonido e información de carcasa es que seria posible
lograr una lata exactitud en toros debido a la gran cantidad de
información de carcasa de animales terminados.
Como fue presentado por Bertrand y
col, es necesario continuar las investigaciones para determinar el manejo y la
edad para recolectar información más conveniente para lograr las
mayores correlaciones entre los reproductores y el ganado faenado. Un tercer
beneficio de colectar los datos en forma conjunta por parte de las asociaciones
de criadores seria lograr una base de datos que ayudaría a cuantificar
las relaciones genéticas entre las características de carcasa y
el ultrasonido a diferentes edades y con diferentes grados de
terminación. Algunas asociaciones están presentando los deps de
carcasa en base a mediciones por ultrasonido en reproductores de un año
de edad. Es difícil cuantificar el impacto directo que estos deps
tendrán sobre las diferencias en la progenie; por lo tanto un cuarto
beneficio de tener suficiente información para estimar con exactitud las
relaciones genéticas entre los rasgos de carcasa y ultrasonido es que la
información obtenida por este ultimo puede ser convertida en rasgos de
carcasa para una mas fácil interpretación y uso. Probablemente
los programas de evaluación genética serán basados en los
datos de ultrasonido, dado que son mas fáciles y económicos de
obtener; sin embargo, por las razones explicadas mas arriba, es prudente
continuar colectando los datos de carcasa del animal faenado, al menos en el
futuro inmediato.
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