Franca Bidinost*. 1999. Presencia, 14(45):1999.
*Grupo de Reproducción y Genética, INTA Bariloche,
S.C. de Bariloche, Río Negro. ebariloc@inta.gov.ar
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Introducción
Conocer si las ovejas y cabras de nuestras majadas y hatos están gestando, es una información de mucho valor para el manejo de la hacienda y los recursos forrajeros. Para ello, se cuenta con un método rápido y eficiente.
La ecografía es una técnica que permite realizar estudios de los tejidos y órganos internos, aplicable tanto a animales como a personas. La misma se realiza mediante un equipo electrónico que consta de un transductor y una pantalla, donde se observan las imágenes. El principio de funcionamiento se basa en la emisión y recepción (transductor) de ondas sonoras de alta frecuencia que forman una imagen de los órganos inspeccionados. El tono y la textura de la imagen evidencian la densidad de los diferentes tejidos, lo que permite diagnosticar enfermedades digestivas, respiratorias, musculares, óseas y reproductivas, así como también detectar preñez, predecir partos simples o de mellizos, etc.
Esta práctica es rápida y efectiva para una detección precoz de la preñez. Disponer de este diagnóstico permite planificar estratégicamente el manejo de la majada, vender anticipadamente animales de refugo (ovejas viejas y/o no preñadas) y priorizar las categorías según sus requerimientos nutricionales. A su vez permite conocer la eficiencia del servicio a través del porcentaje de preñez y detectar problemas reproductivos. Esta información, acompañada de un segundo control (porcentajes de señalada y destete, etc.), permite estimar las pérdidas por aborto, la mortandad de crías post-parto debida a predación, a condiciones climáticas, o a otros factores de mortalidad.
Técnica operativa
Para trabajar se requiere que los animales tengan un ayuno previo de 12-18 horas. Existen dos métodos para detectar preñez por ecografía: vía rectal o vía abdominal. El primero consiste en inmovilizar la hembra en un cepo o contra las tablas de una manga, e introducir el transductor en el recto. En la pantalla se observa la vejiga, y los cuernos uterinos con distinta apariencia según la hembra esté preñada o no. La materia fecal en el tracto digestivo suele generar interferencia en la imagen.
A partir de los 40 días de gestación tal inconveniente se puede evitar mediante ecografía abdominal. Para esta vía se coloca el transductor en la zona inguinal (entre la ubre y la pierna), con la oveja de pie o en una camilla; en estos casos se requiere un lavado previo de dicha zona. En función de la edad gestacional, del ayuno de los animales y de la infraestructura existente, se pueden realizar entre 250 y 400 ecografías por día.
Diagnóstico de gestación
Es necesario realizar la ecografía a partir de los 26 días de gestación, momento en el cual el diagnóstico tiene una certeza muy alta (95-100 %); con anterioridad a este período el resultado suele ser incierto. La presencia de cotiledones placentarios a partir de los 40 días de gestación agiliza la tarea debido a una confirmación rápida de la preñez. Recién a partir del día 60, debido al tamaño fetal, ya resulta más práctica la vía abdominal. Entre los 42 y 56 días de gestación es posible la detección de mellizos, tarea que requiere más tiempo de observación y experiencia.
La estimación de la edad gestacional se realiza midiendo la longitud del feto (Gráfico 1). Otros indicadores serían el diámetro de la cabeza, la presencia de membrana amniótica y/o de latidos cardíacos (a partir del día 28), movimientos propios del feto (más de 38 días), diferenciación de patas, cabeza, cordón umbilical y cotiledones placentarios (día 40 en adelante), corazón, estómago y vejiga del feto (más de 60 días).

Resultados a campo
En la Ea. Leleque, en 1998 se practicó ecografía vía abdominal en 595 madres de plantel a los 56 (± 21) días de gestación. En el control de parición se verificó una eficiencia del 99,8 % en el diagnóstico.

Imágenes de ecógrafos
En el Campo Experimental Pilcaniyeu del INTA, con el objetivo de priorizar el manejo de aquellas hembras que resultaron preñadas por inseminación artificial (IA), se realizaron ecografías a los 37 (± 4) días post-IA. Al momento de las pariciones se determinó un 97 % de eficiencia en el diagnóstico, sobre un total de 585 ovejas.
En 1998 las ecografías permitieron dividir la majada en tres grupos: preñadas por IA (gestación de 50,5 ± 4,5 días), preñadas por repaso (gestación de 33.5 ± 4.5 días) y no preñadas. Al momento del control de parición se determinó una eficiencia en el diagnóstico del 99 %.
En un hato de 60 chivas criollas, cuyo servicio se desconocía, se detectó preñez por ecografía. Se determinó que las edades gestacionales eran muy variadas (entre 30 y 100 días). Al control de parición se confirmó el diagnóstico en el 100 % de los casos.
En la Ea. Pilcañeu, con el fin de comparar la tasa de preñez de dos categorías se practicaron dos detecciones sucesivas, con 45 días de diferencia, sobre 200 borregas y 200 hembras adultas Merino. En ambas fechas el resultado no manifestó diferencias entre categorías, registrándose el 94 % de preñez.
De esto se deduce que las mayores pérdidas en la categorías borregas se deben a mortandad postparto.
El Grupo de
Reproducción y Genética del INTA Bariloche ofrece asesoramiento y
entrenamiento en diagnóstico de preñez por ecografía.
Nota: En todos los casos
el equipo de ecografía empleado fue un ALOKA SSD500, con un transductor lineal
de 5MHz.
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