Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor
Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de
Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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CABIA, Cámara
Argentina de Biotecnología de la Reproducción e Inseminación Artificial. 2002. Rev.
Hereford, Bs.As., 67(629):58-62.
Las
biotecnologías aplicadas a la reproducción bovina han tenido una importancia
superlativa en el mejoramiento genético de los animales. Entre ellas la inseminación artificial es la
biotecnología de la reproducción que mayor impacto masivo ha tenido en la
producción animal en las últimas décadas.
En
nuestro país es utilizada a partir del año 1935. Como todos sabemos, estas tecnologías por sí solas no son
beneficiosas, sino herramientas cuyos resultados dependerán del uso que hagamos
de las mismas. Por lo tanto es
necesario cuidar todos los aspectos que hacen al éxito final.
Por
ello, cuando planificamos una inseminación, a la hora de elegir el semen a
utilizar no todo termina en la elección del toro apropiado para nuestro rodeo,
sino que debemos tener en cuenta otros factores que hacen a la calidad total
del producto, como son:
♦
Sanidad
de los toros dadores de semen
♦
Lugar
de recolección y procesamiento del semen
♦
Calidad
biológica del producto
♦
Trazabilidad
del origen del semen
Estos
factores que muchas veces son olvidados por los ganaderos al momento de
planificar su compra de semen están contemplados en la Ley Nº 20.425/73 y en el
Decreto Nº 4.678/73, que regulan las actividades de inseminación artificial.
Los
centros de IA que tienen toros alojados en sus instalaciones para la colección
de semen están encuadrados en la categoría de "Centros Integrales de
I.A." y están habilitados para la colección, el procesamiento, el
almacenamiento y la comercialización del semen producido en sus instalaciones y
también para el almacenamiento y la comercialización del que hubieran
importado.
Asimismo
están habilitados como "Bancos de material seminal" aquellas empresas
que se dedican a acopio, conservación y comercialización de semen procesado en
los centros nacionales o proveniente de importaciones. Durante 2001 centros y bancos importaron
1.673.679 dosis por un valor de U$S 4.154.573; de ellas el 66,54 % correspondió
a socios de CABIA.
Estas
dos categorías de establecimientos operan bajo la supervisión del SENASA quien
controla y fiscaliza tanto la sanidad de los padres dadores como las
instalaciones necesarias para un correcto procesamiento del material seminal
que luego se comercializará en el mercado interno y en el mercado
internacional. Durante el año 2001 se
exportaron 52.927 dosis, por un valor de U$S 149.686, y durante el primer
semestre de 2002, 45.610 dosis por valor de U$S 115.938.
Cuando
un toro ingresa a un centro de I.A. habilitado es conducido a su lazareto donde
cumplirá una cuarentena que consiste en un período de aislamiento durante el
cual se realizan los exámenes físicos generales y los controles sanitarios de
rutina relativos a brucelosis, tuberculosis, leptospirosis, trichomoniasis y
vibriosis genital bovina, como así también pruebas adicionales para
diagnosticar paratuberculosis, IBR, BVD, EBL etc.. Hoy en día en la nueva
situación económica de la Argentina (perfil exportador) todos estos controles
son muy importantes pues permiten que los padres dadores de semen que los hayan
aprobado reúnan las condiciones sanitarias necesarias para la exportación de su
semen.
Una
vez que el toro ha cumplimentado la cuarentena pasará al área de producción
donde se mantendrá alojado en piquetes especialmente diseñados para evitar
contacto con otros animales y en los que permanecerá hasta su retiro del
centro.
Los
controles sanitarios de los toros deben ser renovados semestralmente y son
controladas por el SENASA (Área de certificaciones de animales y subproductos)
con lo que se sigue garantizando la sanidad y el origen del producto. Durante el año 2002 el SENASA habilitó 518
toros dadores de 13 razas; de ellos el 68,9 % correspondió a socios de CABIA.
(Sin embargo, existirían en el país muchos dadores de semen más, que operarían
al margen de estas habilitaciones). Que el toro dador reúna los requisitos
sanitarios y los mantenga a través del tiempo no es suficiente, pues una vez
cumplidos éstos debemos prestar atención al lugar de recolección del semen que
debe reunir condiciones de buena higiene, permitir el movimiento cómodo de
animales, contar con desinfección regular, con la esterilización de los
materiales, con personal idóneo, etc, etc.. Las reglamentaciones que regulan la
actividad nos dan la pauta de lo importante que esto resulta para todo el
sistema de procesamiento de semen con respecto de la buena calidad del producto
final.
El
cumplimiento de los requisitos sanitarios, sumado a la disponibilidad de una
tecnología adecuada para la extracción, dilución, fraccionamiento, envasado,
congelación y almacenamiento del semen, nos aseguran un producto que,
debidamente identificado, reúna las condiciones requeridas para su uso o
comercialización en el mercado interno o el externo.
Esta
identificación de las dosis de semen, ya prevista en el Anexo al decreto Nº
4.678/73, principalmente en su capítulo IV, que recalca la necesidad de 'dosis
perfectamente identificadas' a efectos de 'avalar las certificaciones de
identidad y calidad zootécnica e higiénico-sanitaria de los reproductores
dadores...' son de particular importancia para los programas y planes
sanitarios que exigen garantías de trazabilidad, tanto desde el punto de vista
del consumidor de la carne (nuestros potenciales clientes) como desde el de una
eventual emergencia sanitaria.
Hoy
en día Argentina es un país mirado desde el exterior por la excelencia de sus
carnes bovinas y ovinas y por ende de su genética. Debemos cuidar todos los factores tanto sanitarios como de
calidad para que no solo conquistemos los mercados externos sino también
logremos el mejor producto para nuestro propio consumo interno.
Por
ello, a la hora de elegir la compra de semen, es imprescindible considerar
todos estos aspectos que hacen a la calidad total del producto, y que sólo
están debidamente garantizados por las empresas que cumplen con las
reglamentaciones vigentes.
Muchas
de estas empresas forman parte de CABIA (Cámara Argentina de Biotecnología de
la Reproducción e Inseminación Artificial), con Personería Jurídica Nº
1.501.250, es el ente que agrupa a la mayoría de los Centros de IA, Bancos de
Semen, Equipos de Transferencia de Embriones, Laboratorios de Diagnóstico
Veterinario y Veterinarios especializados en reproducción animal. También la integran cátedras e institutos
del sector Docencia e Investigación dedicados a la reproducción animal.
CABIA
fue fundada en enero de 1978 con el nombre de Cámara Argentina de Inseminación
Artificial - CADIA, y en 1987 adopta su denominación actual. Desde entonces ha trabajado activamente en
defensa y desarrollo de las actividades en el área de la reproducción
bovina. Ha colaborado con la Secretaría
de Agricultura y Ganadería, el SENASA, la Sociedad Rural Argentina y otros
organismos para mejorar distintos aspectos de su actividad así como también el
desarrollo de protocolos sanitarios, convenios etc.
En
julio de 1999 CABIA recibe el premio Academia Nacional de Agronomía y
Veterinaria de ese año en mérito a su trayectoria y su accionar.
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