Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a: principal > Invernada o engorde a corral o feedlot
Aníbal J. Pordomingo*. 2004. Curso de Posgrado
Actualización en Invernada,
F.C.V. U.N.La Pampa y C.M.V. de La Pampa, Módulo IV.
*INTA Anguil - Fac. Ciencias Veterinarias UNLPam
El engorde en corrales se
ha instalado en la región como una alternativa más de
producción de carne con diversos objetivos. En algunos casos es
convertir granos a carne si económicamente la conversión es
rentable, y en otros, aunque puede ser poco
atractivo desde el punto de vista de la conversión, interesa
desde el conjunto del sistema de producción para liberar potreros,
eliminar cultivos forrajeros anuales de las rotaciones, incrementar la carga
animal del campo, asegurar la terminación y la salida o la edad a faena,
etc.
Para plantear el engorde a corral es necesario entender desde el principio que seremos nosotros y no el "el pasto" quien define la composición de la dieta del animal, cuánto va a comer y cómo lo hará. Es posible realizar encierres simples, con pocos insumos y lograr engordes aceptables. Las primeras definiciones pasan por la categoría a encerrar y la cantidad de animales. Luego resolveremos aspectos relacionados con la ubicación en el campo, la dieta o alimento y su suministro. Estos dos últimos son frecuentemente los condicionantes del planteo en términos físicos y económicos. Finalmente, es importante tener en cuenta los aspectos del diseño que puedan afectar la calidad del proceso de producción, entendiéndose por ello el diseño de las instalaciones y el manejo de los efluentes emergentes, factores éstos que pueden condicionar la gestión productiva en el mediano y largo plazo.
El encierre de terneros o terneras para producir
terneros gordos o vaquillonas gordas para faena es el de más
rápida evolución o menor duración. En el término de
Esta categoría (entre los 150 y los
Es fundamental en esta categoría controlar el nivel proteico de la dieta para no caer por debajo del 15 % de proteína bruta y mantener la oferta de nitrógeno no proteico (ej. proveniente de urea) por debajo de un tercio del total del nitrógeno ofrecido. Los oferentes proteicos comunes son el expeller de girasol o de soja, semilla de algodón, harina de pescado, afrechillo de trigo, harina de plumas, etc. Los terneros no manejan el nitrógeno con la eficiencia de los novillos o las vacas. También se debe controlar el nivel de macro-minerales (calcio, magnesio y fósforo) ya que muy probablemente (si la dieta está basada en los granos comunes = sorgo, maíz, avena, cebada) será necesaria su inclusión a través de núcleos u otros oferentes minerales corno la conchilla para aportar calcio, fosfatos de magnesio para aportar magnesio y fósforo, aunque este último será el menos deficiente. El mismo núcleo deberá aportar también micro-minerales (especialmente cobre, zinc, manganeso, selenio e hierro). Aunque es importante para definir este núcleo conocer las particularidades de la zona en lo que respecta a calidad de aguas y carencias o exceso de minerales si el establecimiento produce sus propios insumos.
En novillitos y novillos en engorde a corral las
expectativas de aumento de peso son mayores. Es esperable un aumento de
Esta categoría es menos exigente en
requerimientos de proteína bruta admitiendo un nivel de
La composición del alimento a utilizar es el
componente central de la definición del costo. Las dietas pueden variar
en su grado de complejidad yendo de las más simples que sólo son
ingredientes utilizados como ingresan al campo y mezclados por el mismo
productor, hasta aquellas en las que el productor procesa los ingredientes (comúnmente
los granos) e incluso compone su propio núcleo vitamínico y
mineral. La mayoría de los planteos actuales en la región
prefieren las mezclas simples donde en el campo se mezcla el grano (molido,
aplastado o entero) con un concentrado proteico que a su vez aporta algo de
fibra (concentrados comerciales, o subproductos de la industria aceitera como
el expeller de girasol, el expeller de soja o de semilla de algodón) y
con un núcleo vitamínico y mineral que provee los macro y
microminerales), a los que se suma una fuente de fibra en rollo o heno
(ofrecido entero, desmenuzado o molido). A veces se agrega urea para reducir la
necesidad de harinas proteicas (expellers de girasol, soja, etc.).
El ambiente ruminal que se crea cuando el animal ingiere una alta cantidad de almidón (ingesta típica de feedlot) la fermentabilidad de la fibra es muy pobre o nula. Por ello, el heno o fardo no necesita ser de alta calidad, ya que será muy poco digerido y sólo cumplirá un rol mecánico, de estímulo de la rumia y la motilidad ruminal. No será (a diferencia de la suplementación en pastoreo) un oferente de energía metabolizable importante. Este aspecto debe tenerse en cuenta ya que el heno constituye, en la mayoría de los encierres, el ingrediente mas engorroso de incorporar.
En dietas de feedlot el grano es el componente
mayoritario, donde excede el 65 % del total. El oferente proteico (expellers de
girasol o de soja) participa en el mínimo necesario para aportar la
proteína que la categoría requiere. En el cálculo debe
tenerse en cuenta el contenido de proteína de cada insumo, incluido el
del grano, que aunque proporcionalmente bajo (
En el cuadro 1.1 . pueden observarse algunas dietas
comunes en planteos de engorde de terneros (T1 a T5) y de novillos en
terminación (N1 a N3) en la región central de Argentina. Estas
dietas son simples debido a la escasez de alternativas por la carencia de
diversidad agro-industrial en la región. Puede observarse que, aunque
variables en sus componentes, son muy similares en composición
química dentro de cada categoría. Entre los detalles debe
resaltarse que el contenido de FDA (fibra) es similar en todas y próximo
al 10 % (valor mínimo deseable) del cual al menos el 60 % es fibra
efectiva proveniente del heno (rollo o fardo molido o desmenuzado). En los
casos en los que se utiliza expeller de soja la cantidad es menor a la
necesaria cuando se incluye expeller de girasol. Cuando se incluye un grano de
invierno como la avena, disminuye también la necesidad de expeller (de
soja o de girasol) porque el grano de avena hace un aporte proteico mayor que
el de maíz. Puede observarse que la participación de la urea
permite una reducción importante del uso de expellers (dietas T1a T4
versus T5), pero en ningún caso supera el 1 %. Niveles de
Cuadro 1.1. Composición
(%) de dietas comunes para engorde de terneros y de novillos
|
|
Ternero |
Novillo |
||||||
|
TI |
T2 |
T3 |
T4 |
T5 |
N1 |
N2 |
N3 |
|
|
Ingrediente |
||||||||
|
Expeller soja |
0 |
0 |
0 |
10,0 |
17,0 |
6,2 |
0 |
0 |
|
Expeller girasol |
22,0 |
22,0 |
17,0 |
0 |
0 |
0 |
l0 |
0 |
|
Maíz |
67,5 |
68,3 |
40,0 |
41,5 |
68,0 |
80,0 |
30,0 |
46,0 |
|
Sorgo |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
48,2 |
0 |
|
Avena |
0 |
0 |
34,5 |
38 |
0 |
0 |
0 |
42 |
|
Heno pastura |
7,0 |
7,0 |
5,0 |
7,0 |
12,0 |
10,0 |
8,0 |
8,0 |
|
Urea |
0,5 |
0,5 |
0,5 |
0,5 |
0 |
0,8 |
0 |
1,0 |
|
Macro núcleo vit.-min. |
3,0 |
0,0 |
3,0 |
3,0 |
3,0 |
3,0 |
3,0 |
3,0 |
|
Sal |
0 |
1,0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
Conchilla |
0 |
0,6 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
Fosfato magnesio |
0 |
0,3 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
Micro núcleo vit- min. |
0 |
0,3 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
|
Parámetros químicos |
||||||||
|
Proteína bruta, % |
15,1 |
15,1 |
15,0 |
15,0 |
15,0 |
13,2 |
13,1 |
12,9 |
|
Fibra (FDA), % |
12,7 |
10,2 |
13,3 |
9,9 |
9,9 |
10,3 |
10,2 |
10,0 |
|
EM, Mcal/kg MS |
2,74 |
2,83 |
2,72 |
2,82 |
2,82 |
2,80 |
2,83 |
2,84 |
Si se evalúan estas dietas desde su concentración
energética u oferta de energía metabolizable son dietas para
aumentos diarios de peso vivo de
Para garantizar la conversión de alimento a carne en estos planteos no debe obviarse o subestimarse el rol del suplemento mineral y vitamínico, complementado con ionóforos para evitar carencias y trastornos digestivos, con los consecuentes empachos por acidosis. Debe asegurase en ese suplemento mineral la presencia de sal común, calcio, fósforo y magnesio, sumamente necesarios para animales jóvenes en crecimiento. Dada las dificultades de mezclar cantidades pequeñas, se sugiere utilizar correctores minerales que ya traen sal y macro-minerales (Ca, P, Mg) premezclados con los micro-minerales y la monensina u otro ionóforo. Estas observaciones son muy importantes en los casos en que se plantee no utilizar ningún tipo de fibra larga (henos) o si se "encierra" sobre parcelas de rastrojo, sin henos en el alimento.
(Para mayor grado de detalle en la composición de dietas y sus resultados referirse a los ensayos de alimentación incluidos en el anexo a la presente publicación.)
La presentación del almidón en el rumen es el principal determinante de la fermentabilidad del mismo y consecuentemente del aprovechamiento del grano. La forma de molido en polvo es la de más rápida exposición y es frecuentemente utilizada. Pero, justamente por esa rápida exposición es susceptible de generar acidosis ruminal. Además, el almidón en polvo es fácilmente inhalado y puede provocar infecciones respiratorias.
Para reducir los defectos de la presentación
en forma molida y no perder digestibilidad del grano, se desarrolló el
procesado en copos (o aplastado en prensa, con humedad y temperatura). Este
método transforma al grano en una lámina fina con humedad y una
gelatinización parcial del almidón. La digestibilidad es muy
alta, y no se genera polvo que pueda provocar complicaciones respiratorias. El
tamaño de las partículas (láminas o flakes) es grande y no
superan
Otros métodos menos eficientes desde el
punto de vista físico pero económicamente más factibles
son el aplastado en seco o rolado y el aplastado en húmedo (con grano
conservado húmedo
El uso de granos húmedos (conservados con humedad o con humedad reconstituida) es una forma de incrementar la fermentabilidad de los granos en el rumen y su digestibilidad total pudiendo ofrecerse enteros, excepto en el caso del sorgo. El aplastado asegura sin embargo la buena utilización del grano y se recomienda aplastar el grano durante el ensilado. La información experimental indica también que la digestibilidad del almidón en rumen de los granos húmedos es mayor que en los secos (bajo un mismo tipo de procesado).
En el caso del maíz, se ha difundido en el
país el uso del grano entero por la reducción de costos que
implica no procesar el grano. Las eficiencias de conversión logradas con
grano de buena calidad (buen tamaño) son similares o escasamente peores
(10 %) a las logradas con grano molido o aplastado seco, aún en
categorías de buen tamaño corporal (novillos). El tamaño
del grano de maíz obliga a la rumia y el animal lo procesa en la
masticación. Algunos ensayos experimentales han evaluado la
proporción de grano de maíz detectado en heces en una
pérdida de
El silaje de planta entera de maíz o de
sorgo ha sido también incorporado a dietas de engorde a corral. Su
participación en las dietas depende sin embargo de una definición
anterior. El silaje no es un oferente de energía del nivel del grano, se
asemeja más a la energía que puede proveer un buen verdeo de
invierno o una buena pastura en primavera. Por ello, los encierres basados en
silajes de planta entera (ej. 80 % silaje de maíz + 20 % expeller de
girasol) permiten aumentos de peso de
Existen combinaciones intermedias enriquecidas con grano, donde el 50 % de la dieta es silaje de planta y el resto se completa con grano (30 %) y el expeller de girasol o soja (20 %). Estas dietas son energéticamente algo superiores a la de silaje puro, pero todavía descansan en la fermentación de una buena cantidad de fibra proveniente del silaje. El aumento puede ser superior al antes citado, pero no alcanza los niveles de un engorde típico basado en grano. Son, sin embargo, las de elección en encierres de acopio de temeros, encierres de post-destete, para planteos que luego terminan a campo en pastoreo o de vacas.
En las dietas típicas (de alto grano y baja fibra) el silaje de planta entera es utilizado para reemplazar la fracción de heno (u otra fuente de fibra). En estos casos, su inclusión sirve también para aportar humedad a la dieta, sobre la que se adhieren mejor los otros componentes, aumenta el volumen y mejora la homogeneidad del consumo. El silaje es más atractivo que el heno de baja calidad y hace un aporte adicional como "buffer" (amortiguador) del pH ruminal. Sin embargo, debido a la escasa cantidad (base seca) que se incluye de silaje en estas dietas, su incorporación se justifica si el tamaño del feedlot hace factible la incorporación de toda la infraestructura adicional que impone la confección, almacenado y extracción del silaje.
Existen experiencias exitosas de productores que, replicando resultados experimentales, han tenido éxito con planteos sin fuente de fibra (sin heno), basando los planteos a sólo grano, pellet de girasol y un complemento mineral y vitamínico con monensina. Anexados a este documento se resumen trabajos experimentales comparativos de dietas que incluyen el uso de grano entero con y sin fuente de fibra larga (heno molido). En este extremo, sin embargo, los riesgos son algo mayores. En grano debe ofrecerse necesariamente entero para aportar el efecto mecánico del grano entero sobre el rumen y el estímulo sobre la rumia que se provoca.
En un nivel intermedio entre los planteos con heno como fuente de fibra y los sin fibra (excepto la mínima aportada por el expeller de girasol o de soja), se encuentran aquellos que incorporan fibra a través del afrechillo de trigo, la raicilla de malta y las cáscaras (cáscara de girasol, de semilla de algodón o maní). De todas las cáscaras las menos "leñosas" o duras serían las mejores. Cuando se usa el afrechillo de trigo o la raicilla de malta debe tenerse en cuenta que estos son también oferentes de proteína bruta en cierta medida. Tienen además un buen nivel energético y alta digestibilidad.
La acidosis es el principal problema del engorde a corral con alto grano. Por su rápida fermentación, el almidón produce acidificación del rumen. Se incrementa el contenido de ácido láctico (la producción de ácido aumenta y su transformación a otras formas disminuye) en rumen y cae el pH. También aumenta la absorción de ácidos hacia la circulación sanguínea. El animal entra en un estado acidótico y comatoso. Se acalambra la musculatura ruminal y la circulación periférica se hace más lenta. Se pierde elasticidad en el sistema circulatorio. Particularmente el venoso se ve muy afectado y se edematizan los tejidos. El edema genera inflamaciones (muy visibles en las extremidades), el animal camina con dificultad con dolores, y se producen heridas en la piel y en las articulaciones. La funcionalidad ruminal se ve afectada porque se hieren las paredes del rumen, se inflama y erosiona la superficie de absorción, incluso se desarrollan llagas sanguinolentas que dan vía de ingreso a infecciones que terminan provocado abscesos hepáticos. Animales con acidosis subclínica ven retardado su crecimiento y ritmo de engorde por no sólo una menor eficiencia ruminal sino también por una menor funcionalidad hepática, causales de un consumo deprimido y una menor eficiencia de conversión.
La presencia del ionóforo (monensina) es muy importante para evitar el sobre-consumo y la acidosis o empacho. La monensina es un ionóforo monovalente que opera como protector del sobre-consumo. La regulación del consumo es fundamental para evitar caer en un síndrome acidótico. Su modo de acción es múltiple. En primer lugar afecta las poblaciones bacterianas en el rumen. Promueve una fermentación de mayor captura de energía en formas de ácidos débiles más reducidos (propiónico vs. acético). Reduce la metanogénesis (formación de metano - gas), la tasa de proteólisis ruminal y la población de protozoos. Interviene en el balance de algunos minerales y en su absorción en las bacterias del rumen (afecta la bomba de sodio y potasio). Reduce además las poblaciones de coccidios y la degradación de vitaminas o pro-vitaminas.
A través de todos estos efectos combinados,
la monensina aumenta la eficiencia de uso de la dieta, homogeniza y regula el
consumo, y reduce la acidosis subclínica. Se han determinado mejoras en
la eficiencia de conversión entre el 8 y el l2 % y eliminación
del 100 % del riesgo de acidosis con la adición recomendada y rutinaria
de monensina en las dietas de alto contenido de grano en feedlot. Hasta
Entre los aspectos básicos a tener en
cuenta, el primero de todos es el nivel de consumo. En esas categorías
jóvenes el consumo será equivalente al
Es importante tener este aspecto en cuenta para no
subestimarlo. En segundo lugar, el acostumbramiento merece especial
atención. En ese período el rumen del animal deberá
acostumbrarse progresivamente a fermentar altas cantidades de almidón
sin que se provoquen trastornos digestivos. Durante los primeros
Si bien muchos trabajan ofreciendo a voluntad (comedero lleno), sería ideal alimentar en forma intermitente varias veces al día (3 o más) para evitar grandes volúmenes en el comedero que pueden resultar en sobre-consumo por parte algunos animales, la separación de las fracciones componentes del alimento por selección o por migración de las partículas más finas hacia el fondo del comedero. En la práctica se recomienda ofrecer el alimento al menos dos veces por día, dividiendo en 2 la oferta diaria (según los cálculos sugeridos anteriormente). Al ofrecer 2 o 3 veces al día el consumo será más homogéneo, la separación de componentes de la dieta menor, habrá menor incidencia de acidosis subclínica (empacho) y menor desperdicio.
Se sugiere planear el comedero con un frente de
La rutina de alimentación es importante. No deberían alterarse o molestarse los animales innecesariamente con pesadas u otros movimientos innecesarios. Toda pesada o vacunación debe ser planeada tratando de evitar ayunos prolongados que puedan exponer a sobre consumos y empachos posteriores.
El primer análisis y más directo del
negocio del encierre a corral es el costo - beneficio de la conversión
de alimento en el comedero a carne. Como puede observar en los cuadros
siguientes (A y B), el negocio depende de la eficiencia de conversión y
fundamentalmente la relación de precios entre el precio de compra del
ternero y el precio de venta del animal gordo. La eficiencia de
conversión está muy ligada a la categoría animal. Los
animales jóvenes tienen eficiencias mayores que los más grandes.
De los cuadros emana que, a los precios actuales del gordo, existe un rango de
precios de compra o ingreso al corral mayor para justificar la actividad en las
categorías jóvenes. En el novillo el negocio es menos atractivo y
muy sensible al precio del novillo al ingreso. En esta categoría la
eficiencia de conversión rondará entre el 7 y el
Siendo el grano el insumo principal, debería realizarse la evaluación a costo de producción y a costo de oportunidad de sus insumos. Generalmente se realiza primero en base al costo de oportunidad del grano (valor de mercado) y se opina sobre la factibilidad del negocio sobre esa base. Pero debe entenderse que este cálculo provee información del ingreso marginal posible y no sobre la ganancia o pérdida neta de la actividad. Dicho de otra forma, realizado por costo de producción (por supuesto si tengo capacidad de producir el grano) puedo concluir que el negocio del engorde puede ser rentable, pero similar o no tan rentable como vender el grano.
El segundo análisis y más complejo, es el del negocio en su conjunto en el sistema de producción de toda la empresa. En Argentina ha sido éste y no el otro, el motivador de la implementación de engordes en confinamiento de bovinos para carne. En algunos casos resulta un cambio de capital de una forma en otra, pero permite el acopio de mayor carga para aprovechar el forraje de primavera con mayor eficiencia (engordes de acopio y de posdestete), en otros permite la terminación de animales jóvenes (terneras y terneros o novillitos) como gordos descargando el campo o descomprimiendo temprano planteos de cría. Ante emergencias climáticas (sequías e inundaciones) ha sido la herramienta que rápidamente permite descomprimir el campo de categorías de alta demanda de calidad. Y, en los planteos agrícola, permite reformular las actividades y las rotaciones eliminando verdeos de invierno o de verano. Para algunos planteos de cría ha sido una alternativa a la venta de terneros al destete.
Este segundo análisis es particularmente necesario cuando se plantea el encierre sobre silajes de planta entera o grano húmedo, ya que la convertibilidad de estos alimentos en otras formas o su venta directa como en el caso del grano seco es menos viable o inviable por lo que no tiene costo de oportunidad luego de producido el silo.
A. Ejemplo de dieta para engorde y costos del alimento
A corral de novillos
|
|
% |
PB, % |
$/kg |
|
|
Grano Maíz |
77.2 |
8.5 |
0.28 |
0.216 |
|
Heno (rollo) |
12 |
14.0 |
0.20 |
0.024 |
|
Pellet girasol |
8 |
31.0 |
0.30 |
0.024 |
|
Pellet soja |
0 |
48.0 |
0.50 |
0.000 |
|
Urea |
0.8 |
280.0 |
0.70 |
0.006 |
|
Suplem. Min vit + mon. |
2 |
0.0 |
0.84 |
0.017 |
|
|
|
13.0 |
|
0.287 |
|
Sumin. y otros |
8% |
|
|
0.023 |
|
Total, $/kg alimento |
|
0.309 |
||
Parámetros físicos
|
Peso inicial |
|
|
|
|
Peso final |
|
||
|
Peso medio |
|
||
|
Consumo |
2.8 % PV |
||
|
Consumo |
|
||
|
APV |
1.34 kg/d |
Eficiencia de conversión y costo |
|
|
Período |
89 días |
kg alim/kg APV |
$/kg PV |
|
Costo alimentación |
3.12 $/d |
4:1 |
1.24 |
|
Costo alimentación |
279 $ |
5:1 |
1.55 |
|
Costo/kg PV |
2.32 $/kg |
5.5:1 |
1.70 |
|
Precio venta |
2.05 $/kg |
6:1 |
1.86 |
|
Ingreso venta |
861 $/animal |
7.5:1 |
2.32 |
Efecto del precio de compra sobre el engorde
|
$/kg PV compra |
Ternero $ |
Inversión $ |
Dif. |
|
|
1.80 |
540 |
819 |
42 |
5 % |
|
1.85 |
555 |
834 |
27 |
3 % |
|
1.90 |
570 |
849 |
12 |
1 % |
|
1.95 |
585 |
864 |
3 |
0 % |
|
2.00 |
600 |
879 |
18 |
-2 % |
|
2.05 |
615 |
894 |
33 |
-4 % |
|
2.10 |
630 |
909 |
48 |
-5 % |
|
2.15 |
645 |
924 |
63 |
-7 % |
|
2.20 |
660 |
939 |
78 |
-8 % |
|
2.25 |
675 |
954 |
93 |
-10% |
B. Ejemplo de dieta para engorde y costos del alimento
A corral de temeros
|
|
% |
PB, % |
$/kg |
|
|
Grano Maíz |
74.2 |
8,5 |
0.28 |
0.208 |
|
Heno (rollo) |
8 |
12.0 |
0.20 |
0.016 |
|
Pellet girasol |
10 |
31.0 |
0.30 |
0.030 |
|
Pellet soja |
5 |
48.0 |
0.50 |
0.025 |
|
Urea |
0.8 |
280.0 |
0.70 |
0.006 |
|
Suplem. Min vit + mon. |
2 |
0.0 |
0.84 |
0.017 |
|
|
|
15.0 |
|
0.301 |
|
Sumin. y otros |
8% |
|
|
0.024 |
|
Total, $/kg alimento |
|
0.325 |
||
Parámetros físicos
|
Peso inicial |
|
|
|
|
Peso final |
|
||
|
Peso medio |
|
||
|
Consumo |
3 %PV |
||
|
Consumo |
|
||
|
APV |
1.20 kg/d |
Eficiencia de conversión y costo |
|
|
Período |
100 días |
kg alim/kg APV |
$/kg PV |
|
Costo alimentación |
2.15 $/d |
4 :1 |
1.30 |
|
Costo alimentación |
215 $ |
5: 1 |
1.63 |
|
Costo/kg PV |
1.79 $/kg |
5.5:1 |
1.79 |
|
Precio venta |
2.15 S/kg |
6 :1 |
1.95 |
|
Ingreso venta |
602 $/animal |
7.5 :1 |
2.44 |
Efecto del precio de compra sobre el engorde
|
$/kg PV compra |
Ternero $ |
Inversión $ |
Dif. |
|
|
1.80 |
288 |
503 |
99 |
20 % |
|
1.85 |
296 |
511 |
91 |
18 % |
|
1.90 |
304 |
519 |
83 |
16 % |
|
1.95 |
312 |
527 |
75 |
14 % |
|
2.00 |
320 |
535 |
67 |
13 % |
|
2.05 |
328 |
543 |
59 |
11 % |
|
2.10 |
336 |
551 |
51 |
9 % |
|
2.15 |
344 |
559 |
43 |
8 % |
|
2.20 |
352 |
567 |
35 |
6 % |
|
2.25 |
360 |
575 |
27 |
5 % |
En planteos temporarios algunas de estas
sugerencias pueden resultar irrelevantes pero es útil tener algunas de
ellas en cuenta, especialmente si el encierres es de lotes numerosos, que
superan los 200 animales y exigen de una logística espacial. Si se van a
superar los 500 animales en encierre, el diseño de los corrales y de
todo el movimiento alrededor, tanto de alimento como de efluentes, es
conveniente que sea pensado previamente. En particular, imaginar el escenario
ante inclemencias climáticas persistentes como lluvias, vientos, etc.
La ubicación del sitio y el posterior diseño de las instalaciones requiere de varias definiciones previas que en primer lugar involucran a la escala (cantidad de animales) y en segundo lugar a la hidrología de lugar y externalidades (efectos posibles sobre el agua, el aire y aspectos sociales o culturales; ej. proximidad a centros urbanos, paisajes, etc.). (ver Gestión Ambiental en el Feedlot Guía de Buenas Prácticas).
Los rumiantes (los bovinos) son más eficientes para producir carne o leche en climas templados y secos que en climas cálidos y húmedos. Están más preparados para adaptarse al frío que al calor. Por ello, de tener elección, la instalación de feedlots de gran escala en el mundo ocurre en climas templados a templado fríos y semiáridos. Además, de ser posible, el grueso del engorde ocurre durante los meses de otoño, invierno y primavera, tratando de reducir la magnitud de los encierres en verano. En las otras regiones también se encuentran engordes a corral pero la adecuación a las condiciones ambientales exige de mayores costos e impone menores eficiencias.
En la elección del sitio sería conveniente considerar primero las posibilidades de drenaje desde cada corral y la colección de efluentes en una vía de drenaje común hacia una laguna de decantación y de almacenamiento de efluentes, particularmente en regiones de buena precipitación. Luego se procederá al diseño espacial de los corrales.
Sería conveniente que en el sector elegido el piso sea de buena compactación o compactable por los animales, en un lugar elevado, con buen drenaje. La pendiente general debería no superar el 4 % en el sentido opuesto a la ubicación del comedero y no ser menor que el 2 % para que el agua de lluvia y excrementos líquidos tenga una salida rápida del corral. Ello evitará el encharcamiento y anegamiento. Debe particularmente protegerse el área próxima al comedero incrementando incluso la pendiente en ese sector si existe el riesgo de lluvias frecuentes o de alta intensidad. Pendientes inferiores al 2 % exigen de alomados en los corrales y remodelado del terreno para dirigir escurrimientos. Pendientes superiores al 4 % pueden exponer al escurrimiento descontrolado y a la erosión hídrica ante precipitaciones intensas.
El suelo debería ser el más firme posible para que los efluentes líquidos movilizados por la lluvia no infiltren. En primer lugar la infiltración provoca anegamientos y compromete el espacio disponible para el animal, dificulta el movimiento de los animales y expone a afecciones de patas y prepucio por estar en contacto con ese medio húmedo y sucio permanentemente. El anegamiento afecta además directamente al consumo y a la eficiencia de conversión. Los animales comerán menos y convertirán ineficientemente debido al gasto energético adicional de moverse en un medio anegado. En segundo lugar, la infiltración transporta nutrientes excretados por los animales en las heces y orina y se corre el riesgo de contaminar las aguas subterráneas. Es mejor controlar y poder dirigir los efluentes a sitios de evaporación y uso posterior. Tampoco serían indicadas las superficies demasiado duras como los pisos de cemento o muy endurecidos con piedra o tosca por sus efectos sobre el animal. Las superficies muy pedregosas resultan frecuentemente en patas lastimadas, heridas infectadas, problemas de articulaciones de las patas y limitaciones al movimiento.
Se recomienda que los corrales donde los animales
pasan todo su tiempo y son alimentados, tengan un espacio mínimo de
Los
Por motivos de higiene, protección del piso y de funcionalidad en la distribución es importante que los comederos estén sobre uno de los lados del corral y no dentro del mismo. Aunque ello imposibilita que ambos lados del comedero puedan ser utilizados por el animal y exige de una mayor longitud de comedero, los aspectos prácticos de la alimentación lo justifican. Es necesario que los carros de alimentación, mixers o camiones de distribución alimenten de la forma más limpia posible, permanezcan siempre limpios y no sean expuestos a la contaminación con efluentes o excrementos, para evitar el traslado o transmisión de enfermedades, contaminaciones, o comprometer la palatabilidad del alimento. En planteos precarios o transitorios, donde se alimenta dentro del corrales, el tractor y mixer han sido el principal factor de destrucción de piso, anegamientos y complicaciones en el acceso de los animales a los comederos, incluso responsables de accidentes con los animales o con los comederos (golpes, quebraduras de patas y costillas, etc.).
Los comederos deberían coincidir con el sector más alto del corral o al menos en un área donde no se corre riesgos de acumulación de agua y formación de barro. En los casos en los que se levanta el centro de los corrales con lomas de tierra para aumentar el área seca en los corrales, debería asegurase que el agua fluya en la dirección opuesta a los comederos.
AUnque la forma y material de los comederos variará mucho en función del costo, algunos elementos que aportan a la funcionalidad e higiene deben tenerse en cuenta. El comedero debe permitir un acceso fácil del animal a la comida y la recolección de la misma sin esfuerzo por parte el animal. Para ello es conveniente que el interior del comedero sea los más liso posible, de caras internas redondeadas, sin ángulos que dificultan al animal la recolección del alimento o la limpieza rápida. En su exterior es deseable que sea de caras o lados rectos. Ello facilita la limpieza rápida hasta el suelo, evitando la acumulación de alimento y excrementos debajo del comedero o adherido a sus lados por dificultad de acceso. Esto ocurre con comederos demasiado convexos (las anchos arriba que abajo, de sección semicircular o apoyados sobre patas con áreas libres. Es preferible levantar el interior del comedero si se estima que quedará muy profundo con mampostería. En los casos en que los costos obligan al uso de comederos del tipo bandeja, deberían despejarse del piso lo suficiente como para poder limpiar sin dificultad.
Es conveniente compactar muy bien o proveer un piso
de cemento o entoscado de al menos
El área de la calle en contacto con la cara externa del comedero debería permanecer bien limpia. Para ello la calle debe limpiarse con facilidad por lo que es conveniente que la cara exterior del comedero sea plana y vertical en 90º con respecto al suelo, caras apertura hacia fuera o redondas dejan áreas difíciles de limpiar contra el área de contacto del comedero con el suelo. El alimento que se acumula se descompone rápidamente y, además de ser un foco de putrefacción y desarrollo de enfermedades, genera olores indeseables que pueden alejar a los animales del comedero y afectar el consumo voluntario. Algunas experiencias proponen incluso como conveniente dar una pequeña inclinación hacia el corral a la pared exterior (pared que da a la calle de alimentación) para reducir la posibilidad de contacto con partes móviles de implementos de limpieza con la pared.
Los comederos deberán llevar por encima una
protección de hierro, madera o alambre que opere de cerco eliminando la
posibilidad de que los animales se metan en los comederos, que desperdicien el
alimento y que los salten por encima. No existen diseños fijos de
protectores, lo modernos se hacen de una sola línea de caño o dos
de hierro dispuesta por sobre el comedero, del lado del corral o por sobre
aproximadamente el centro del comedero a 40 o

El libre acceso al agua limpia y fresca es
fundamental para sostener un buen consumo y engorde. El consumo de agua depende
de la categoría y tamaño del animal, la dieta y fundamentalmente
de la humedad y temperatura ambiente. Se recomienda la instalación de
dos bebederos separados dentro de cada corral (con capacidad para
El diseño de la provisión de agua
deberá tener capacidad para ofrecer con seguridad al menos
Además de servir a una mejor
distribución de los animales en el corral reduciendo la presión
sobre los comederos, el alejamiento del comedero evita que los animales lleguen
a abrevar con mucho alimento en la boca y ensucien el agua. El bebedero
debería localizarse en la mitad del corral más alejada del
comedero, al menos
Cuando las pendientes han sido previstas y la
superficie corregida a pendientes entre el 2 y 6 %, no se requieren lomas
interiores para proveer a los animales de superficies secas y limpias. Sin
embargo en corrales con muy poca pendiente (
Se sugiere las lomas tengan un ancho de al menos
La sombra provee enfriamiento y alivio
térmico en regiones donde las temperaturas exceden frecuentemente los
El grado de saturación y movimiento del aire
son factores centrales en la eficiencia refrigerante de la sombra. El
diseño de la sombra deberá permitir una remoción
rápida permanente del aire. Debe tenerse en cuenta que la presencia de
sombra es un factor de concentración de animales, heces y humedad. La
disposición de la sombra deberá permitir una alta eficiencia en
el uso de la misma, el alejamiento de los comederos en lo posible y
también un secado del suelo. Áreas con sobra permanente son
más húmedas y concentradoras de heces. Generalmente las sombras
extendidas de norte a sur son más secas que las de este a oeste. Se
sugiere que el área de sombra a lograr debería ser de
Tamaños sugeridos y ubicación de sombras artificiales
Para evitar
restringir el movimiento del aire y alcanzar proyecciones de sombra
significativas se sugiere que las estructuras de sombra tengan al menos

Forestaciones en cercos próximos a los corrales proveen también de barreras al viento reduciendo la incidencia del viento en climas fríos y lluviosos o muy ventosos o incluso como oferentes de sombra. Sin embargo, debe tenerse en cuenta la ubicación y las características de la masa arbórea. Los árboles de hoja permanente deben evitarse en las barreras al este y al norte, los de hoja caduca serían los indicados para esos sectores ya que voltean las hojas en invierno y no limitan en ingreso de energía solar en esa época. Los lados sur y suroeste y oeste pueden protegerse con árboles siempre verdes que representan una barrera permanente a los vientos del sur, fríos y frecuentes en invierno.
Las forestaciones se plantean como barrera cuando
incorporan más de una línea de árboles. La
separación entre estos dependerá mucho del tipo de árbol,
pero desde el punto de vista práctico no deberían tener menos de
Se sugiere que el grosor de la cortina no
debería exceder 3 veces la altura de la misma. En la medida que la
cortina crece en densidad y grosor la pared al viento es mayor, el movimiento
de aire a través de la misma es menor y, aunque el ascenso de aire en la
cara expuesta al viento es máximo, el descenso de la masa luego de
pasada la cresta de árboles es muy rápido reduciéndose el
tamaño del área protegida. El ancho de una cortina o
cinturón de árboles no debería superar las 7 filas en un
ancho de
Adicionalmente, los bosques o plantaciones pueden proponerse para incrementar la evaporación de aguas y reducción del nivel de freática a través de la evapo-transpiración de la masa arbórea en áreas con drenaje pobre o comprometidas con freáticas altas. Finalmente, las plantaciones en cortinas o en bosques permiten mejorar la imagen de todo el área por su efecto enriquecedor del paisaje.
La ubicación de las calles de
alimentación depende de la distribución de los corrales. Por
estas calles transita el alimento, son las denominadas "limpias" y
deberían corresponderse con los sectores más altos del predio,
con drenaje en un sentido (alejándose de las instalaciones de
preparación de alimentos y de alto tránsito) y abovedadas para
que no acumulen agua y barro. La calle de alimentación debería
permitir el tránsito cómodo de dos transportes de alimento en
sentido opuesto para ir y poder regresar por la misma sin verse obligado a
transitar por calles sucias. El ancho frecuente es de al menos de

Las calles por las que transitan los animales (o calles sucias) hacia los corrales de alimentación o viceversa son calles que se ubican sobre el lado opuesto a los comederos. Son más sucias, están expuestas al tránsito de los animales y sus excrementos. Están en áreas mas bajas y en ellas también coincide la estructura de recolección de los efluentes líquidos de los corrales. En ellas (a sus lados) deberían planearse los canales colectores del drenaje de los corrales en tránsito hacia una laguna de decantación. Deberían también se abovedadas para que permanezcan secas y sequen rápido luego de una lluvia. En estas calles es muy importante el diseño de la pendiente general para evitar que se encharquen y aneguen. En planteos de encierre que no han tenido en cuenta el flujo y manejo del escurrimientos y efluentes, frecuentemente se observan charcos o lagunas que inutilizan las calles e incluso avanzan sobre los corrales.
Debido a los movimientos frecuentes de los animales
en un feedlot y a la alta concentración por unidad de superficie, si los
traslados no se logran con tranquilidad y de forma fluida, el nerviosismo se
generaliza y se expone todo el feedlot a trastornos del comportamiento,
alteraciones de la rutina y finalmente a depresión o irregularidad en el
consumo. El estrés generalizado puede terminar en depresión
inmunológica y en avance de enfermedades diversas. Es conveniente que
estas calles sean lo suficientemente anchas para traslados cómodos pero
también posibles de ser bloqueadas con las mismas tranqueras de acceso a
los corrales. Un ancho de al menos
Los corrales de recepción son corrales que se deben ubicar en la cercanía de los corrales de manejo y tratamiento de los animales, generalmente también conectados al muelle de descarga. En su diseño se deberían tener en cuenta los aspectos de diseño comentados para los corrales de alimentación, excepto que el espacio disponible por animal podría ser de la mitad porque los animales estarán transitoriamente en estos corrales. Deben tener comedero y agua y ser de fácil ingreso y egreso, y una calle de acceso del carro de alimentación al comedero.
En estos corrales se ingresa con los animales que recién llegan al feedlot. Es el lugar donde descansan, se los alimenta a dietas fibrosas (alto contenido de henos o silajes) y desde donde se los lleva al corral del manejo para vacunaciones, implante, curaciones, marcado, señalada, castraciones, control de parásitos u otros tratamientos. Generalmente un lote sin problemas sanitarios no debería permanecer más de una semana en este corral para ser trasladado a los corrales definitivos. En algunos casos de orígenes dudosos respecto de enfermedades se puede utilizar estos corrales para imponer una "cuarentena" a los animales mientras se los acostumbra allí a la dieta de alto contenido de grano.
Es conveniente tener al menos un corral de este tipo. Los corrales de recepción sirven también para tener transitoriamente animales que han sufrido algún trastorno metabólico (acidosis), heridas u otro tipo de afección pasajera, pero no aquellos con enfermedades infecciosas que puedan contaminar el corral y luego contagiar tropas que ingresan al predio. Para animales enfermos se construyen los corrales de enfermería u hospital.
Son corrales que deben tener rápido acceso
desde los corrales de manejo pero deberían estar aislados del movimiento
de los animales sanos. Se deben ubicar preferentemente alejados de los corrales
de alimentación y de los de recepción. Se deben planear con
espacios similares a los de recepción y con un diseño similar en
comederos y provisión de agua. Estos corrales se destinan a animales
enfermos con manifestaciones clínicas de enfermedades infecciosas y que
se encuentran en tratamiento. Se planifican al menos un par de ellos con una
capacidad para
Se debería disponer de
El manejo de efluentes líquidos y estiércol requiere del diseño de estructuras de captura o concentración, recolección, procesamiento y reuso o dispersión de las excretas (Figura l). La información sobre la escala del feedlot (cantidad de animales a contener) y sobre las características topográficas, edáficas, hidrológicas y climáticas del sitio constituye la base del diseño. El objetivo debe ser la contención y manejo de los efluentes líquidos y sólidos para reducir al mínimo los escapes al medio y el proceso debería iniciarse con la estimación de los volúmenes a generar y consecuentemente a contener, tanto en líquidos como en sólidos.
Figura 1.- Esquema de una estructura de manejo de efluentes líquidos
y de estiércol en el diseño de un feedlot.

En los feedlots a cielo abierto, los efluentes líquidos son generados a partir de las deyecciones y el aporte de agua de las precipitaciones. El área del feedlot, las precipitaciones y las condiciones del suelo o piso de los corrales (textura, compactación y pendientes) definen el volumen de líquidos (Figura 3.l). El sistema de captura de efluentes tendrá sentido si se corresponde con un buen diseño topográfico y tratamiento del piso de los corrales para reducir al mínimo la infiltración y facilitar el escurrimiento controlado (NSW Agriculture, 1998).
Diagrama del diseño del flujo de efluentes en escurrimiento superficial (NSW Agriculture, 1998)

De manera similar, los volúmenes de sólidos generados (estiércol) deben ser estimados, y luego planificado su manejo de acuerdo a pautas que permitan maximizar la retención de nutrientes y otros elementos con potencial contaminante en la masa de estiércol, minimizando su movilización no controlada, y preparando su traslado fuera de los corrales y su uso posterior.
Las instalaciones para el manejo de efluentes se componen de un sistema de recolección de los líquidos en escurrimiento superficial a través de una estructura de drenajes primarios y secundarios colectores y su captura en sistemas de tratamiento (decantación de sólidos, reducción de materia orgánica y evaporación de agua) y almacenamiento para su posterior uso (riego).
Se entiende por área de escurrimiento de efluentes a la superficie de todo el feedlot que recibe o captura líquidos, lo que finalmente deberán ser conducidos y tratados evitando su infiltración o movimiento descontrolado. El área deberá incluir:
♦ área de corrales de alimentación, recepción y enfermería,
♦ área de corrales y manga de manejo o tratamientos,
♦ caminos de distribución de alimento y de movimiento de animales,
♦ áreas de almacenamiento y procesamiento de alimentos,
♦ áreas de acumulación de heces de la limpieza de los corrales,
♦ áreas de silajes,
♦ área de lavado de camiones.
En algunos casos el área de corrales recibe los efluentes de los sectores destinados al almacenamiento y procesado de alimentos, en otros estos sectores no comparten la misma pendiente por los que sus escurrimientos deben ser conducidos por vía independiente hacia las lagunas de decantación y almacenamiento.
Adicionalmente, debe tenerse muy en cuenta cualquier posible ingreso de escurrimientos externos al área del feedlot, pendientes arriba, que pudiera incrementar la cantidad de agua a drenar. Ante la posibilidad de ganancia de efluentes es necesario desviar esa carga antes de que ingrese al área de feedlot. De lo contrario se pierde control de los volúmenes que se recogerán y se incrementan los costos de la estructura de efluentes (se requerirán lagunas más grandes) como los riesgos de erosión del piso y el deterioro de las instalaciones. Estos sistemas de desvío de escurrimientos deben ser diseñados con salida permanente en drenaje hacia canales colectores y descarga en áreas más bajas con mucha vegetación, lagunas con salidas que retoman el cauce natural de las aguas luego de pasado el sector del feedlot, o lagunas de decantación y almacenamiento que pudieren ofrecer agua para riego u otros usos.
Drenajes
El sistema de drenajes debería se concebido para: 1) evitar el ingreso de escurrimientos superficiales al área del feedlot, 2) crear un área de escurrimiento controlado, 3) colectar el escurrimiento del área del feedlot y transferirlo, vía sistemas de sedimentación, a lagunas de decantación y sistemas evaporación, y 4) proveer sistemas de sedimentación para remover sólidos arrastrados en el líquido efluente, con el objeto de manejar los efluentes y proteger los recursos hídricos locales de la contaminación, evitar la formación de barros y sectores sucios propicios para el desarrollo de putrefacciones, olores y agentes patógenos.
Dentro de los corrales
El control de la escorrentía, la
erosión y los sedimentos dentro de los corrales están
determinados por la pendiente, la longitud de los corrales, las
características de la superficie, y la compactación de la
interface suelo:estiércol. Para asegurar buenos drenajes, minimizar los
movimientos de tierra y controlar la erosión y el movimiento de
sedimentos es conveniente que la pendiente se encuentre entre el 2 y 4 % (NSW
Agriculture, 1998). Pendientes superiores al 4 % incrementan los riesgos de
erosión. El largo de los corrales no debería exceder los
Los bebederos deberían estar cerca de las vías de drenaje del corral para evitar que el agua rebalse o salpicaduras de los bebederos por los animales recorra o se distribuya en la superficie del corral incrementando los riesgos de deterioro del piso. En ese mismo sentido, los bebederos deben ser construidos de material u otro recurso sólido, resistente a las roturas y pérdidas frecuentes.
Adicionalmente, la tierra y material fecal acumulado debajo de los cercos o lados de los corrales es motivo de embanque del agua impidiendo el tránsito libre hacia los canales de drenaje. Es conveniente limpiar con frecuencia (mensual, bimensual o de acuerdo a la necesidad) debajo de las costas para evitar ese efecto.
Entre corrales
El drenaje de efluentes entre corrales debería ser parte de un diseño que contempla la recolección de todos los efluentes y su direccionamiento hacia una laguna de decantación. En los feedlots grandes, con varias filas de corrales, los canales primarios de drenaje confluyen en canales secundarios de mayor capacidad y diseñados para soportar un tránsito de mayor caudal. Estos finalmente confluyen en uno central que desemboca en el sistema de sedimentación, previo al ingreso al sistema de almacenamiento.
Los canales primarios en los que drenan los corrales pueden ser de tierra compactada o de cemento. Los segundos son más seguros y eficientes, toleran velocidades mayores de tránsito del agua y auto-limpiantes (se sugiere 3 m/s; NSW Agriculture, 1998), pero más costosos. Los de tierra son más simples pero el agua transita más lentamente y exigen mayor mantenimiento y limpieza. Estos canales no deberían acumular vegetación. Esa vegetación desacelera el tránsito de material, acumula materia orgánica, provoca estancamiento del agua. La limpieza de estos canales vegetados es muy agresiva sobre las paredes y las remueve exponiéndolas a la erosión.
El cálculo del tamaño y pendientes de
estos canales (primarios, secundarios o colector central) depende de los
volúmenes a transportar y el contenido de sólidos. En el
diseño se sugiere que se tenga en cuenta la cantidad de agua a conducir
recogida de una lluvia definida de alta intensidad y cantidad de una frecuencia
de 20 años. Los canales de drenaje construidos en cemento podrían
diseñarse para velocidades de 3 m/s y los de tierra para velocidades no
superiores a los 0,6 m/s, dependiendo del tipo de suelo presente. Se sugiere
que los canales secundarios y colector central tengan paredes con pendiente de
1:3, una distancia libre al pelo de agua de
Estos sistemas están diseñados para detener el escurrimiento y permitir a decantación de materiales sólidos antes de ingresar el líquido a las lagunas de evaporación y almacenamiento. Su función es reducir la acumulación de sedimentos y evitar el colmatado de las lagunas de posteriores. Disponer de dos o varias estructuras de sedimentación sería conveniente para poder limpiar unas mientras se utilizan la otras, aunque ello dependerá de la frecuencia de lluvias en la región y los costos (Sweeten, 2000; NSW Agricultura, 1998; Swanson et al., 1973; Lott, 1995).
Los tipos de sistemas de sedimentación se
clasifican en lagunas de sedimentación o decantación, depresiones
y terrazas, variando en profundidad y tiempo de retención de los
líquidos. Las lagunas son de más de
El sistema debe desacelerar el agua para lograr una
sedimentación de al menos el 50 %, de los sólidos. Debe ser
fácil de limpiar con maquinaria por lo que el piso debe estar muy bien
compactado y estabilizado para poder trabajar aún con humedad. Se
sugiere incluso la incorporación de una lámina de
Además de la descarga normal entre la laguna
de sedimentación y la evaporación o de almacenamiento,
debería planearse un vertedero de desborde para que, en caso de que la
laguna se llene muy rápidamente, se pueda dirigir del excedente hacia
las otras lagunas. Se sugiere también la construcción de disipadores para reducir la
velocidad de ingreso de los efluentes a la laguna de sedimentación. La velocidad
flujo del agua en la laguna de sedimentación no debería superar
los 0,005 m/s, la altura de lado libre por encima del pelo de agua sería
de
De toda el agua que ingresa por lluvia al
área del feedlot, la cantidad que escurre es menor al 100 % de la misma,
una fracción se evapora y otra es retenida y se absorbe en el suelo. En
sectores compactados como los corrales y las calles la infiltración es
baja y es mayor en áreas vegetadas o de poco tránsito.
Frecuentemente los valores utilizados en los cálculos son de
Si se utiliza un coeficiente de escorrentía de 0,8 para corrales, calles y otros sectores duros y 0,4 para áreas con vegetación graminosa, el cálculo del volumen de laguna a construir sería (metodología sugerida Lott y Skerman, 1995; citado por NSW Agriculture, 1997):
V = Qp (l/w)^/v (Lott y
Skerman, 1995)
Donde:
V = Volumen de efluentes contener en el sistema de
sedimentación (m3)
Qp = Tasa de ingreso (m3/s) para una tormenta de la intensidad máxima esperable cada 20 años.
l/w = relación entre la longitud y el ancho en la dirección del flujo en la laguna a construir
v = velocidad del flujo (m/s); máximo = 0,005 m/s
^ = factor escalar. Lambda (^) es un factor que tiene en cuenta la acumulación de sedimentos y la frecuencia de remoción:
Sistema de sedimentación l/w ^
Depresión
Terraza
Laguna de decantación
Se plantea a continuación, a manera de ejemplo, el cálculo de una laguna de sedimentación para un feedlot con capacidad para 5000 animales (según metodología sugerida por Lott y Skerman, 1995; citado por The NSW Inter.-Departamental Committe of intesive animal industries. 1997).
Datos del feedlot:
Capacidad = 5000 animales
Área de captura en el
feedlot (Área) =
Área de corrales =
Caminos, drenajes y otros =
Áreas con
vegetación graminosa =
Coeficiente de escorrentía (CE) = 0,8
Longitud del área =
Ancho del área =
Pendiente = 9 m/km
Datos climáticos:
Intensidad de la lluvia = 54 mm/hora
Precipitación total (Ppt)
=
Tiempo de concentración del agua (Tca) = 42 mm/(54 mm/hora)*60 min/hora = 47 minutos = 2820 segundos.
Cálculos:
Qp =
Área (m2) Ppt (m) CE./Tca =
Qp =
Relación entre el largo y el ancho de la laguna (1/w) = 3
Se
utiliza para este ejemplo como factor escalar al correspondiente para una
laguna de sedimentación,
según
el cuadro precedente: ^ = 6
Máximo
permisible de velocidad de flujo (v) = 0,005 m/s
Cálculo del volumen
mínimo a contener:
V = Qp (l/w)^/v =
1,43*3*6/0,005 =
Dada la acumulación de sólidos estas lagunas o piletas tienden al colmatado rápido por lo que deben ser limpiadas con frecuencia. El material que precipita rápidamente es el más pesado conteniendo tierra y nutrientes de mayor densidad. La acumulación por tiempos prolongados genera fermentaciones, olores desagradables y es un medio propicio para el desarrollo de enfermedades y plagas. Sería conveniente que no transcurran mas de 3 semanas de acumulados los líquidos en estas lagunas luego de una lluvia y menos de 1 semana si se dispone de sistemas de evaporación antes de ingresar a la laguna de almacenamiento (NSW Agriculture, 1998). El flujo de los líquidos hacia las otras lagunas debería ser controlable no solo por desborde sino por medio de una compuerta regulable para evitar acumular el sobrenadante por tiempos demasiado prolongados en esta laguna impidiendo su secado y limpieza.
En los
sistemas modernos de manejo de efluentes se propone la incorporación de
una batería de varias lagunas de sedimentación más pequeñas
y poco profundas (
Una alternativa a las lagunas de sedimentación es la construcción de canales de tierra que por tamaño y pendiente funcionen de sedimentadores. En esta opción los canales se construyen más amplios que los comunes colectores de efluentes desde los corrales y con pendiente controlada, inferior al 1 %. El ingreso de los efluentes en estos canales, sin aceleración en canales previos, permite iniciar un proceso de decantación rápido luego de una lluvia. El líquido conducido por estos canales es vertido en una laguna de evaporación o directamente en la de almacenamiento si la primera no se justifica por el tamaño del feedlot. En la boca del vertedero a la laguna es conveniente construir una maya de matriz de hierro, caños verticales o maderas que opere de filtro grueso para reducir la velocidad de los líquidos en ese punto e impida el ingreso de materiales largos y de baja densidad que puedan luego obstruir sistemas de riego u otros.
Estos sistemas requieren de una limpieza frecuente y el control del estancamiento. Se pretende un movimiento lento de los efluentes y la decantación de los solutos pero no un estancamiento y enlagunado. Se debe evitar que los canales se conviertan en lagunas de almacenamiento. Por otra parte, en el diseño de este tipo de canales se debe tener en cuenta los volúmenes a mover por ellos y la capacidad de todo el sistema para evitar los desbordes y el anegamiento de calles o banquinas. Otra condición necesaria es el impermeabilizado de los mismos para evitar la infiltración y la lixiviación de nutrientes con potencial contaminante. En las condiciones optimas, esta alternativa ha permitido alcanzar sedimentaciones del 75 al 80 % de los solutos (Swanson et al., 1977; Loudon et al., 1985).

(Foto de G.
Johnson en NSW Agricultura Feedlot Manual, 1998)
En la totalidad de la superficie del feedlot las
pérdidas por infiltración deberían ser mínimas y las
producidas por evaporación dependerán del tiempo de permanencia
del agua en la superficie del feedlot y en las lagunas precedentes. Los
diseños de mayor seguridad contemplan una relación entre agua de
escorrentía/precipitada de
Desde la laguna de sedimentación el líquido fluye hacia los sistemas de evaporación y finalmente hacia las lagunas de almacenamiento. Estas lagunas se diseñan para contener los líquidos y sus funciones son:
a) la captura de la escorrentía del feedlot para minimizar la polución del suelo y los recursos hídricos,
b) el almacenamiento del agua de escurrimiento para su posterior uso en riego,
c) el tratamiento del agua recogida antes de su aplicación,
d) la recolección del agua efluente para continuar evaporación.
Las lagunas de almacenamiento deben ser lo suficientemente grandes como para almacenar efluentes por períodos extensos, de un año o mayores (Sweeten, 1988b). Deberían ser capaces de contener el balance agua entre ingresos por escorrentía y salidas por riego y evaporación en un año del percentil 90 % más húmedo. Los rebalses deberían ser infrecuentes. El tamaño en volumen variará entre 10 y 20 veces el tamaño del de las de sedimentación, variación particularmente debida a la precipitación anual esperable, las pérdidas por infiltración y por evaporación, y los usos del agua acumulada (Sweeten, 2000).
Toda la superficie de las lagunas deberá
estar bien sellada con arcillas u otros materiales, incluso plástico o
cemento para evitar la infiltración y contaminación de
freáticas (Walker, 1995). Un mínimo de
El diseño debe tener en cuenta la
pérdida de capacidad por acumulación progresiva de sedimentos.
Entre el 20 y el 50 % de los sólidos que ingresan al sistema de
sedimentación fluyen hacia la laguna de almacenamiento. Esta
pérdida depende de la tasa de acumulación y de la de
remoción. Aunque frecuentemente poco visible, el movimiento de
sedimentos y suelo desde el área del feedlot con la escorrentía
es importante y debe ser minimizado. Determinaciones en Nebraska (EE.UU.) sobre
feedlots con infiltración controlada, indican movimientos de 10 a
Las lagunas de tratamientos de efluentes y de
almacenamiento tienden al autosellado del piso en el tiempo si la
compactación inicial ha sido suficiente y el suelo no es excesivamente
arenoso (Sweeden, 1988b). Estudios
conducidos en California (Robinson, 1973) determinaron una reducción de
100 veces en la conductividad hidráulica del suelo de lagunas de
sedimentación luego de 6 meses de uso, proceso que se acelera con el
mayor contenido o agregado de arcillas (Plullips y Culley, 1985). Estudios
conducidos por varios autores (Lehman y Clark, 1975; Lehinan et al., 1970, Clark,
1975) han detectado escaso o nulo enriquecimiento de nitratos por debajo de
Las lagunas deben ser también de
fácil acceso para su limpieza ya que habrá que remover
periódicamente el material sedimentado. El sedimento es en parte
estiércol y suelo, variando en proporciones entre
La extracción del sedimento puede hacerse inmediatamente de retirado el sobrenadante o esperar un desecado mayor y mover menos agua. Ello depende de las condiciones climáticas y del equipamiento para la remoción de sedimentos. En algunos casos el tipo de maquinaria exige de una barro acuoso para poder remover el material (equipos de succión), en otros los equipos (palas o barredores mecánicos) son mas eficientes con material seco (Sweeten y McDonald, 1979; Linderriarin et al, 1985). En estos últimos se deberá deshidratar hasta alcanzar contenidos de humedad del 60 % o menos. Para acelerar la desecación puede ser necesario romper la estructura laminar o encostrado del sedimento.
La frecuencia de limpieza de estas lagunas de almacenamiento se define en términos de años (frecuentemente entre 1 y 3) y depende de la cantidad de sedimento acumulado, la producción de olores emanados de procesos fermentativos en el estiércol asociado al sedimento, la detección de infiltraciones o de necesidades de arreglos estructurales. La eficiencia de captura de sedimentos en las lagunas anteriores se vera reflejada en la tasa de acumulación de los mismos en esta laguna.
El material semisólido colectado puede utilizarse para fertilización de potreros de la misma manera que con el estiércol recogido de los corrales o de las pilas de almacenamiento, o bien puede almacenarse en dichas pilas. En la medida en que las lagunas tengan oportunidad de secarse y el material decantado pueda ser removido, se reduce la generación de olores desagradables y el riesgo de desarrollo de plagas y patógenos. Ello demandaría de un diseño que contemple más de una laguna de almacenamiento para permitir el secado y limpieza de una mientras la otra está en funcionamiento.
Se clasifica a las lagunas en:
a) Lagunas de retención o acróbicas: Se utilizan para retener en forma temporaria el líquido efluente hasta su aplicación a la tierra a través del riego.
b) Lagunas anaeróbicas o facultativas. Se utilizan para conservar efluentes por tiempos prolongados y permitir el tratamiento parcial del agua antes de su uso.
Las lagunas de tipo aeróbico tendrán
profundidades de
Oxidaciones y fermentaciones de la materia orgánica son necesarias para reducir el contenido total de materia y destruir agentes patógenos, pero pueden generar otros y promover emisiones gaseosas por volatilización (N y S), degradantes del aire. La incorporación de sistemas de aireación permite degradación aeróbica y reducir la emisión de olores indeseables pero la alternativa más económica es generalmente el uso intermitente de los líquidos y la remoción periódica del sedimento.
Las tendencias actuales en los diseños modernos indican una preferencia por la construcción de mayor número de lagunas de escasa profundidad para maximizar la precipitación de solutos, la degradación aeróbica de la materia orgánica y la evaporación de agua (Sweeten, 2000). El vaciado y limpieza frecuente de las lagunas de almacenamiento reduce las emisiones fermentativas, de olores desagradables.
a. Estimar el volumen a contener:
♦
Determinar el
área de captura de efluentes
♦ Determinar el valor de la precipitación anual total correspondiente al promedio del 10 % de los años más húmedos de los últimos 20 años.
♦
Seleccionar un
coeficiente de escorrentía
♦ Determinar la evaporación anual estimada para las condiciones climáticas del año antes descrito.
b. Definir el numero de lagunas de almacenamiento a construir: Se recomienda planificar más de una laguna de los tipos seleccionados de acuerdo a la producción de líquidos y la capacidad de evaporación de la región, comunicadas entre si. Estos diseños permiten un mejor control de los volúmenes y facilitan la limpieza.
Tamaño de las lagunas: Los tamaños son variables. Los citados a continuación se sugieren por facilidad de construcción y manejo:
Lagunas aeróbicas:
♦
Ancho:
Lagunas anaeróbicas:
♦
Ancho:
♦
Largo:
♦
Profundidad al pelo de
agua:
c.
Determinar el período de almacenaje:
El diseño de las lagunas depende del sistema adoptado. Si se opta por la construcción de una batería de lagunas aeróbicas, la capacidad total de contención deberá definirse de acuerdo a los volúmenes netos a retener, descontada la evaporación anual de los ingresos estimados anualmente, menos el uso anual. La incorporación de lagunas en serie puede ser progresiva, en la medida en que se acumula efluente. Por otro lado, si se opta por lagunas anaeróbicas como sitio de almacenamiento final, las lagunas aeróbicas se planearan para contener en máximo escurrimiento durante 6 meses, para drenar el exceso hacia las lagunas anaeróbicas. Con el transcurso del tiempo, el líquido acumulado pierde calidad como fertilizante y se incrementa el desarrollo de agentes indeseables. El uso, luego de 6 meses de acumulación seria recomendable.
Un ejemplo:
Al efecto de integrar la información
presentada precedentemente se desarrolla el siguiente ejemplo. El factor de
mayor incidencia en el volumen de efluente generado es la precipitación
anual. En segundo lugar inciden la superficie de la cual se colecta el efluente
y la capacidad de evaporación neta (evaporación-precipitación)
anual del medio. Sobre la base de un planteo de capacidad para 1200 animales y
Cuadro 3.1. Efecto de la capacidad de evaporación neta del ambiente sobre la magnitud del efluente retenido y
el tamaño de los sistemas de evaporación, tratamiento y almacenamiento de efluentes en un feedlot con capacidad
para 1200
animales y una superficie de captura de efluentes de
|
|
Región |
||
|
húmeda |
sub-húmeda |
seca |
|
|
Precipitación, mm |
1000 |
800 |
600 |
|
Evaporación anual, mm |
1300 |
1300 |
1500 |
|
Evaporación neta, mm |
300 |
500 |
900 |
|
Superficie del feedlot, m2 |
20000 |
20000 |
20000 |
|
Coeficiente escorrentía |
0.7 |
0.7 |
0.7 |
|
Efluente generado, m3 |
14000 |
11200 |
8400 |
|
Almacenamiento aeróbico |
|||
|
Numero de lagunas |
2 |
2 |
2 |
|
Ancho, m |
50 |
50 |
40 |
|
Largo, m |
70 |
60 |
60 |
|
Superficie, m2 |
3500 |
3000 |
2400 |
|
Profundidad, m |
1 |
1 |
1 |
|
Captación de efluente, m3/laguna |
3500 |
3000 |
2400 |
|
Capacidad del sistema, m3 |
7000 |
6000 |
4800 |
|
Capacidad anual, m3 |
14000 |
12000 |
9600 |
|
Permanencia, meses |
6 |
6 |
6 |
|
Evaporación/laguna, m3 |
525 |
750 |
1080 |
|
Evaporación, m3 |
2100 |
3000 |
4320 |
|
Efluente que egresa, m3 |
11900 |
8200 |
4080 |
|
Almacenamiento anaeróbico |
|||
|
Número de lagunas |
2 |
2 |
1 |
|
Ancho, m |
40 |
40 |
40 |
|
Largo, m |
50 |
50 |
40 |
|
Superficie, m2 |
2000 |
2000 |
1600 |
|
Profundidad, m |
3 |
2 |
2 |
|
Captación de efluentes, m3/laguna |
6000 |
4000 |
3200 |
|
Captación del sistema, m3 |
12000 |
8000 |
3200 |
|
Evaporación/laguna, m3 |
600 |
1000 |
1440 |
|
Evaporación, m3 |
1200 |
2000 |
2880 |
|
Efluente retenido, m3 |
10700 |
6200 |
2640 |
|
m3 /laguna |
5350 |
3200 |
2640 |
|
Evaporado/producido, % |
23.6 |
44.6 |
68.6 |
|
Efluente retenido/producido, % |
76.4 |
55.4 |
31.4 |
|
Efluente retenido por animal, m3 |
8.9 |
5.2 |
2.2 |
Se describen los elementos tenidos en cuenta para el caso del ambiente más húmedo citado en el Cuadro anterior:
1. Datos de escala y clima
♦
Superficie de feedlot (incluye capacidad para
1200 animales en corrales, corrales de tratamientos y enfermería e
instalaciones de preparación de alimentos, calles de distribución
y canales recolectores de efluentes) =
♦
Precipitación anual en año del
percentil 90 más húmedo =
♦
Evaporación anual estimada para el
año citado =
♦
Volumen anual de escurrimiento esperable a la
salida de la pileta de sedimentación =
♦ CE = Coeficiente de escorrentía o de eficiencia de captura del escurrimiento superficial. El rango frecuente varia entre 0,5 y 0,8; dependiente de condiciones del suelo para la infiltración rápida, pendientes del terreno, temperatura del ambiente e intensidad de lluvias.
2. Cálculo del sistema aeróbico
♦
Se propone la construcción de 2 lagunas
aeróbicas de
o
Capacidad del sistema aeróbico =
o
Superficie de lagunas aeróbicas = 7000
m3/
o
Superficie por laguna =
♦
Volumen egresado anualmente de las lagunas
aeróbicas =
3. Cálculo del sistema anaeróbico
♦
Volumen de efluentes ingresando =
♦
Se propone la construcción de 2 lagunas
por lo que cada una de ellas deberá contener =
♦
Las lagunas serán de
♦
Descontada la evaporación que
tendrá lugar durante el año, estas lagunas podrían ser
diseñadas para contener
Finalmente, la cantidad de liquido recolectado en
el sistema de almacenamiento luego de un año como el citado será
de
Puede observarse en el Cuadro 5 el efecto directo de la precipitación sobre la generación de efluentes y el efecto opuesto del potencial de evaporación neta. En climas húmedos el efecto evaporante del ambiente es poco relevante y el sistema de efluentes no puede confiar en este proceso para reducir volúmenes significativamente. Por otro lado, la producción de efluente es mucho menor en un clima seco y el sistema de evaporación es altamente eficiente en reducir volumen de líquido emergente debido a una mayor evaporación potencial. En regiones húmedas las lagunas anaeróbicas de almacenamiento por tiempos prolongados serían inevitables, al igual que un programa de uso sistemático de efluentes líquidos. En climas secos por el contrario, un sistema que contemple lagunas de sedimentación y aeróbicas serían suficientes.
El proceso de evaporación de agua es necesario para reducir los volúmenes a almacenar y manejar posteriormente. La evaporación se inicia en los corrales y continua hasta luego de aplicado el efluente en el riego por aspersión. En los canales y lagunas de sedimentación constituyen una buena superficie de evaporación. En las lagunas de almacenamiento ocurre una evaporación importante. Sin embargo, en climas húmedos y feedlots grandes puede ser necesario incorporar un sistema de evaporación adicional. Este tendrá como principio una amplia superficie de exposición de los líquidos a la energía solar (Sweeten, 2000). El proceso de decantación de solutos continúa en esta laguna por lo que se deberá planificar la alternativa de secado y limpieza periódica.
Esos sistemas evaporación se incorporan en
la salida del sistema de sedimentación, previo al ingreso a las lagunas
de almacenamiento. Clásicamente, se trata de una laguna muy poco
profunda (
Se recomienda una altura libre de
Dependiendo de la digestibilidad de la dieta, un
feedlot de 5000 cabezas puede producir entre 6000 y 9000 toneladas de
estiércol anualmente. Un novillo de
La estimación de la producción de heces está sujeta a las variaciones debidas al balance de nutrientes en función de los requerimientos del animal, de la digestibilidad y del consumo de alimento y agua, pero el factor de mayor incidencia es el peso vivo (PV, kg). Pero, a los términos del diseño del sistema se sugiere basar los cálculos en la ecuación que se detalla a continuación (NSW Agriculture, 1998).
1.- Estimación de la producción anual de estiércol (PAE, kg MS) =
PAE = PV.(PDH.MSH + PDO.MSO).MSE-1.ERE.EUF.AN.D
Se requiere para ello información sobre:
El peso vivo (PV) medio de los animales en engorde,
la estimación de la producción promedio diaria de estiércol por animal en heces (PDH; kg/día)
la producción diaria de orina por animal (PDO, kg/día),
el contenido de materia seca de las heces (MSH, %)
2.- el contenido de MS de la orina (MSO, %),
el contenido de materia seca en el estiércol al momento de la recolección (MSE, %)
la eficiencia de recolección del estiércol (ERE, %),
la utilización anual de esa capacidad potencial (EUF, %),
la capacidad del feedlot (AN, animales), y
la duración media de los engordes (D, días).
Ejemplo:
Si se asumen las relaciones presentadas abajo como
valores medios aceptables, puede concluirse que un feedlot con capacidad para
1000 animales por año, un uso del 80 % de esa capacidad, un
período de engorde medio de 320 días y un peso vivo medio de
Producción
diaria de heces frescas =
Producción
diaria de orina =
Contenido de materia seca en heces 20 a 30%
Contenido de materia seca en
orina
Eficiencia de recolección = 70%
Contenido de materia seca en estiércol = 70%
En los feedlots comunes, a cielo abierto y piso de
tierra compactada, se remueven las excretas sólidas una o dos veces al
año. Desde producido hasta su recolección, se produce una
evaporación significativa del material fecal, alcanzándose
valores de
Paralelamente, con la mayor permanencia promedio de las excretas en el corral se incrementan las emisiones de potenciales contaminantes del aire, del suelo y el agua. Aproximadamente la mitad del nitrógeno y 2/3 del potasio contenido en los excrementos se encuentra en la fracción líquida. El fósforo excretado se encuentra casi en su totalidad en la excreta sólida. En ese contexto, la pérdida de los líquidos reduce el valor del excremento y expone el sitio a la contaminación.
En la medida en que la carga animal de los corrales
se incrementa, aumenta la producción de heces por corral, y la necesidad
de limpiezas más frecuentes, por lo que aumenta la cantidad de material
removido por animal, aunque es de menor peso específico (Amosson et al.,
1999; Lott,
La mayor acumulación de estiércol ocurre en los sectores adyacentes a los comederos. En esas áreas, también el contenido de humedad es mayor. El ritmo de producción es mayor al de secado. En años lluviosos, y especialmente en instalaciones con problemas de escurrimiento o drenajes, las limpiezas periódicas en el área anexa a los comederos reducen problemas de anegamiento, suciedad y expresión de afecciones de las patas y enfermedades (NSW Agriculture, 1998).
El otro sector de alta concentración de heces es el contiguo a los bebederos. Se le suma aportes de agua por orina. Es un sector donde los animales frecuentemente orinan. También se aportan agua los rebalses por desperfectos o salpicado desde los mismos bebederos que los animales producen. Las limpiezas frecuentes reducen las acumulaciones de material fecal húmedo y problemas posteriores.
Debajo de los alambrados o cerco del corral ocurren también acumulaciones importantes de material fecal. Esa acumulación opera de embalse de aguas obstruyendo el movimiento de la escorrentía en el momento de lluvias y se produce el enlagunado de los corrales. Ese encharcado reduce el área de corrales, favorece el ablandamiento del piso, la infiltración y la erosión del suelo. Si persiste por mucho tiempo se ofrece un medio propicio para el desarrollo de bacterias, hongos e insectos (moscas, mosquitos, etc.), la producción de olores de fermentación y putrefacción y el desarrollo de enfermedades de las patas.
El área de contacto entre el borde del guardapolvos o vereda de cemento o suelo-cementado y el piso de tierra del corral suele ser otro espacio de erosión y acumulación de heces y agua. Es conveniente vigilar este sector permanentemente. En caso de un deterioro visible es necesario aportarle material de tierra y piedra o tosca y compactarlo bien, de lo contrario los animales lo remueven rápidamente.
Finalmente, en el sector de sombras, especialmente en las sombras dispuestas de este a oeste, se generan áreas de sombra permanente. En esos sectores se concentran los animales y la producción de heces es mayor que en otros. Puede ocurrir una acumulación importante de estiércol que será necesario remover o dispersar con mayor frecuencia que en el resto del corral.
Algunos feedlots, especialmente en lugares sin pendientes, utilizan como alternativa para incorporar pendientes y compactar el estiércol el amontonado del mismo en un sector del corral. El estiércol se amontona, compacta y aloma dándole formas redondeadas de fácil acceso para los animales. En esa loma continúa la descomposición del material y el secado por evaporación. La acción microbiana aeróbica y la evaporación del agua reducen al 50 % la cantidad de material en el tiempo. En su parte exterior, la loma permanece seca y los animales se suben a ella para echarse o alcanzar un lugar drenado y más seco durante una lluvia. Esas lomas sirven para reducir el espesor del manto de excretas en el corral y la remoción de material acumulado en lugares críticos del mismo (cercos, comederos, bebederos y sombra), favorecer el drenaje y promover el secado rápido del piso. Por la preferencia por lugares altos que los animales demuestran, también sirve de dispersor de los animales en el corral.
El empleo de estas lomas reduce la necesidad de limpieza de los corrales. Al menos, es factible espaciar las limpiezas a períodos de dos o tres años, o cuando se hace necesario reducir el tamaño de la loma en el corral. Permite también reducir los costos de remoción, particularmente si se contrata el servicio.
Para que la loma de material fecal cumpla su función deber ser confeccionada con prolijidad, en dimensiones adecuadas (ver lomas en capitulo de estructura) para no ocupar una superficie importante del corral o ubicarse en sectores donde se impida el drenaje rápido del corral. Debe ser bien compactada y mantenerse seca. Si no se logra estabilizar, los animales la dispersarán rápidamente y los efectos serán contraproducentes por la distribución de material suelto que se producirá en todo el corral, exponiendo al encharcamiento, a la retención de agua luego de una lluvia y al movimiento masal de la excreta y la formación de un barro fétido.
En el caso de remover lomas por su altura o tamaño, debería compactarse el área removida nuevamente y evitar que sea un sector donde los animales puedan trabajar con sus patas o cabezas aflojando el resto. Iniciada la remoción de una loma se debería remover su totalidad. Si se optara por utilizar la misma para re-nivelar el piso o darle pendiente, debería mezclarse con suelo adicional de buena capacidad de compactación y compactarse enérgicamente.
Aunque el uso de las lomas en corrales ha sido frecuente en los feedlots del hemisferio norte, no se recomienda diseñar corrales pensando en loma de estiércol como estrategia de manejo de las excretas y del drenaje. Son preferibles a corrales anegados o encharcados y con material fecal distribuido por todo el corral sin secar ni compactar. Pero deberían ser sólo una solución para diseños pobres, evitables en lo posible. La retención del estiércol en los corrales por varios ciclos de engorde (años) reduce el valor fertilizante de ese material (u otros posibles usos), mantiene una alta carga de excretas en los corrales con lo que se incrementan las emisiones contaminantes de aire, agua y suelo, en especial si coinciden lluvias extraordinarias y períodos fríos, de baja evaporación, y se incrementa el riesgo de deterioro de patas y enfermedades infecciosas. Entre las formas de contaminación, el olor indeseable es la manifestación de más corto plazo. La producción de ácidos grasos volátiles, aldehídos, alcoholes, sulfuros de hidrógeno y amonio, en procesos fermentativos ocurridos en el material fecal, se incrementa con la cantidad si la pérdida de humedad no es rápida.
Retirado el estiércol del corral, su destino es la aplicación directa como fertilizante en un cultivo, el apilado y producción de compost para su uso posterior como abono o en generación de subproductos.
La remoción frecuente del estiércol y su aplicación directa en la tierra maximiza el valor fertilizante, reduce los riesgos de polución de aguas y aire y reduce el costo de los dobles manipuleos. Cargadores con pala frontal se utilizan comúnmente para limpiar los corrales. En feedlots grandes suelen utilizarse autocargadores con cepillos raspadores frontales.
Normalmente se limpian los corrales cuando
están vacíos entre salidas y entradas de lotes de animales. Se
deberían limpiar dentro de los 5 días luego de salido el lote de
animales para evitar el encostrado con la humedad diaria y lluvias eventuales.
Si la cantidad de material acumulado excede los 15 o
La naturaleza de la excreta acumulada condiciona el
procedimiento de limpieza. La acción de los animales resquebraja
permanentemente las costras superficiales y promueve el desecado del suelo. Sin
embargo, si la capa de material orgánico acumulado se encuentra
altamente compactada y seca, será conveniente, antes de proceder con las
palas de remoción, resquebrajar el manto superficial con equipos cortadores (rolos con cuchillas) y
luego proceder al amontonado y carga del material. En algunos casos la carga
directa con pala frontal es posible, pero el manto deberá superar los
Esa capa de suelo-estiércol, de
Ante el riesgo de romperla, es preferible dejar material y realizar una compactación mecánica para homogeneizar. En el caso de quebrarla o levantarla es necesario revisar los niveles topográficos y compactar el suelo nuevamente, incluso con el agregado de suelo de alta capacidad de compactación.
En los casos en que por el alto contenido de humedad, la limpieza no resultare muy efectiva o fuese irrealizable será necesario reducir la carga animal de los corrales para reducir la presión sobre el suelo húmedo. Si esta situación es recurrente, deberá tenérsela en cuenta en el diseño de las instalaciones para contar con corrales vacíos, fusibles en momentos de mucha precipitación y riesgo de encharcamiento.
El apilado de estiércol fuera de los corrales, recolectado en pilas en forma de trinchera es la estrategia más común. Se selecciona un sitio de baja permeabilidad y buen drenaje, incluido en el área cubierta por el sistema de drenajes del feedlot para que los efluentes líquidos que se generen en el mismo escurran hacia el sistema de conducción de efluentes líquidos y hacia las lagunas de sedimentación, evaporación y almacenamiento. El estiércol se acumula en trinchera, apilándolo en capas para permitir mayor evaporación y acción microbiana aeróbica con el objetivo de lograr reducir su volumen y contenido de agua, especialmente si se está removiendo húmedo de los corrales (PaweIl, 1994).
El tamaño y la forma de las pilas de
estiércol es variable y no existen demasiadas pautas para ello. Se
realizan apilados en forma de
hileras de
El lugar de de ubicación de las trincheras
debe ser un sito alto, no anegable y con pendiente definida hacia un canal
recolector del drenaje conectado al sistema colector de efluentes. Es
conveniente que la profundidad a la freática supere el
Es conveniente monitorear la calidad del
estiércol periódicamente (anualmente) para verificar cambios
(pérdidas) de nutrientes, minerales, humedad y materia orgánica.
El estiércol tiende a perder materia orgánica, elementos solubles
o volátiles (P, K, S y Na,
principalmente) y humedad en el tiempo (NSW Agriculture, 1998; Lott,
Se debería iniciar el proyecto con una
caracterización del sitio donde se acopia el estiércol: a)
ubicación topográfica, b) textura del suelo hasta
En las trincheras o pilas de acumulación del
estiércol fuera de los corrales puede promoverse la producción de
compost. En ese caso, será necesario mantener las condiciones de
aireación y humedad adecuadas. El compost producido puede ser utilizado
como fertilizante orgánico por la propia empresa o vendido a terceros
(Jones et al., 1995; Sweeten,
La mayor ventaja del compostaje en medio
aeróbico es la producción de un producto estable que puede ser
conservado y transportado sin tener que soportar olores desagradables ni mover
un material difícil de manejar y atrayente a las mosca (NSW Agriculture,
1998). Las condiciones deseables son: a) un nivel de humedad inferior al
El compostaje aerobio destruye además la
mayoría de los patógenos y las semillas de malezas. Es esencial
sembrar el material orgánico con microorganismos para compost
(lombrices) de origen comercial o con compost en formación que los
contiene. Se formarán cordones de
Para lograr una esterilización efectiva de
patógenos es necesario lograr que la temperatura se eleve a por lo menos
La relación C:N que ofrece el estiércol (10 a 15:1) es baja para el ideal en compostaje (30:1) (Sweeten, 1988), por lo que seria conveniente incorporar fuentes de carbono como rastrojos de cosecha u otros residuos con mucha fibra. La masa de compost debe alcanzar niveles de pH, humedad, contenido de metales pesados, contenido de sal, fósforo, potasio y otros agentes con potencial contaminante acordes con las reglamentaciones para el comercio de compost. Esta reglamentación será propia de cada región o país.
La mayor desventaja del compost es el costo de la maquinaria y la mano de obra necesaria. También durante el proceso se pierde por volatilización una importante cantidad de nitrógeno cuando se parte de estiércol de feedlot porque la relación carbono: nitrógeno es generalmente baja en ese material. Por un lado se estabiliza el contenido de nitrógeno del fertilizante orgánico, pero por otro se pierde valor fertilizante del estiércol.
Una alternativa adicional en la utilización del estiércol es la producción de vermicompuesto. Se alimenta lombrices de alta capacidad de consumo de materia orgánica con el material, las que lo consumen produciendo biomasa en vermes y un remanente semi humificado y homogéneo. El vermicompuesto es un buen acondicionador de suelo y fertilizante (los detalles sobre la tecnología para generar lombricompuestos ha sido ampliamente difundida en bibliografía pertinente por lo que no se la desarrolla en detalle en esta guía). La biomasa de lombrices puede ser utilizada incluso como suplemento animal. Contiene una composición en aminoácidos similar a la de la carne, excediéndola en contenido proteico (61 % vs. 51).
El objeto de establecer áreas a regar con
los efluentes consiste en minimizar los riesgos de contaminación con los
líquidos emanados del feedlot a través de la generación de
un uso económico del agua, nutrientes y materia orgánica
almacenados en la laguna de almacenamiento. Los cultivos o pasturas producidos
bajo riego serán seleccionados por su alta capacidad de retención
de nutrientes en biomasa aérea y la facilidad de cosecha mecánica
del forraje (Clark et al.,
En el diseño de la superficie a regar debe tenerse en cuenta la cantidad de agua a dispersar, calculo que debería hacerse teniendo en cuenta el volumen a colectar en un año correspondiente al 90 % más húmedo conocido en los últimos 50 años del sitio. Dado que el aporte por lluvias es también importante en esas condiciones y el riego debe planificarse en base al déficit hídrico, la cantidad de agua de lluvia deberá ser sumada a los aportes y, en función de la demanda anual de los cultivos, se calculará la superficie mínima a disponer para no generar excedentes que resulten en la acumulación de residuales en la laguna de almacenamiento.
La tasa de carga anual de nitrógeno,
fósforo, demanda bioquímica de oxígeno (DBO), sales y
carga hidráulica del efluente a regar deben ser calculados. En algunos
casos será necesario inyectar agua común al riego para diluir la
carga de sales y nutrientes, y ajustarla a la asimilación de los
cultivos (Clark et al.,
La uniformidad de distribución del agua es esencial para no generar áreas de sobrecarga, por otro lado el clima y el tipo de cultivo definen la cantidad a incorporar y la eficiencia de uso del agua y de los nutrientes. En ambientes con alta capacidad de evaporación, climas cálidos, los efluentes a regar pueden ser menores en volumen pero más concentrados. En los casos de climas templados, por otro lado, la evaporación puede ser escasa y consecuentemente la evapo-transpiración de grandes cantidades de agua sería el principal objetivo. Así, se seleccionarán distintos cultivos, algunos con alta producción de materia seca y alta eficiencia de conversión de agua en biomasa aérea para retener nutrientes (ej. maíz o sorgos), escenario de climas cálidos, o se seleccionarán cultivos de baja eficiencia de producción de biomasa por unidad de agua utilizada (ej. las leguminosas) (Wallingford et al., 1994; Butchmaker, 1973). En estos suelos irrigados con fertilizantes líquidos, la movilidad de los nutrientes es potencialmente alta por lo que se recomienda disturbar el suelo en la menor medida posible. Las labranzas aceleran la mineralización de la materia orgánica y aumentan la movilidad de los nutrientes (Harman et al.,1994).
Es conveniente disponer de un relevamiento topográfico del área y del perfil del suelo a regar. Entre las condiciones deseables del suelo a regar se incluirían:
♦ capacidad de carga hidráulica del suelo,
♦ permeabilidad en la superficie,
♦ baja salinidad a través del perfil,
♦
bajo nivel de sodio
♦ bajo contenido de nitratos,
♦ alta capacidad de adsorción de fósforo,
♦
freática profunda (más de
♦ ausencia de estratos endurecidos limitantes de la profundidad antes del metro de perfil
Se sugiere que el área:
♦ no tenga antecedentes de inundación
♦ no exista en la proximidad recursos hídricos superficiales o drenajes no dimensionados para recibir excedentes del área a regar
♦ sea homogénea,
♦ las pendientes sean suaves o inexistentes.
Será también necesario realizar muestreos periódicos de nutrientes y física de suelos para detectar:
♦ Acumulación de algunos nutrientes,
♦ desbalances de elementos nutrientes,
♦ incrementos de salinidad y de sodio,
♦ necesidad de yeso para reducir el efecto de alto contenido de sodio (natricidad), y
♦ necesidad de lavado para reducir salinidad.
Las características de la dieta, la
frecuencia e intensidad de las lluvias, el tamaño y diseño de los
corrales y la frecuencia de limpieza de las excretas condicionan la cantidad y
composición del efluente. El Cuadro 4.1 muestra resultados medios de
análisis de efluentes generados durante una lluvia sobre áreas de
feedlot
Cuadro 4. 1. Contenido de nutrientes en efluentes de feedlot contenidos en lagunas de almacenamiento
|
|
Australia (1) |
Texas |
|
|
Planicies altas(2) |
Sur(3) |
||
|
mg/litro |
|||
|
Sólidos totales |
-- |
2470 |
-- |
|
DQO |
2100 |
1100 |
-- |
|
DBO |
500 |
-- |
-- |
|
Nitrógeno |
148 |
180 |
145 |
|
Fósforo |
40 |
45 |
43 |
|
Potasio |
460 |
1145 |
445 |
|
Sodio |
260 |
230 |
256 |
|
Calcio |
100 |
180 |
99 |
|
Magnesio |
72 |
20 |
72 |
|
Cloro |
620 |
1000 |
623 |
|
SAR |
4,6 |
4,2 |
4,6 |
|
CE (dS/m) |
4,5 |
4,5 |
4,5 |
|
pH |
8 |
-- |
-- |
(1) NSW Agriculture
(1998); (2) Clark et al. (1975b); (3) Sweeten et al. (1981
CE = Conductividad eléctrica (medida de salinidad),
dS/m = deciSiemens/m,
DQO = Demanda química de oxígeno
DBO =Demanda biológica de oxígeno,
SAR = Relación de absorción de sodio.
Los niveles de nitrógeno varían en el
rango de 20 a 400 mg/litro, mayoritariamente en la forma de amonio. La
salinidad (medida en CE) varía en
La carga de nutrientes de los efluentes es comúnmente inferior a la demanda de los cultivos utilizables en un área de riego, al menos en términos anuales. Sin embargo, no puede ajustarse el riego a la demanda de nutrientes, sino a la de agua (Powers et al., 1973). Si se utilizara el primer criterio, se podría exceder la carga hídrica tolerable y se promovería la lixiviación y la escorrentía. Adicionalmente, se expondría a incrementos de la salinidad a niveles intolerables por las plantas. El grado de salinidad del efluente tipo de feedlot es demasiado alto para el riego directo. Determinaciones realizadas en EE.UU. indican que efluentes almacenados en lagunas de almacenamiento pueden alcanzar conductividades eléctricas de hasta 15 dS/m. El mayor contribuyente a ese nivel de salinidad es el cloruro de potasio, seguido del cloruro de sodio y el de amonio. El agua comúnmente utilizada para riego tiene entre 0,6 y 1,4 dS/m y es muy segura desde el punto de vista del riesgo de salinización cuando su CE es inferior a los 0,8 dS/m, pero por sobre los 2,5 dS/m es tolerada por pocos cultivos y pasturas. La salinidad reduce la producción de forraje, la eficiencia de captura de los nutrientes y degrada la calidad del suelo en el largo plazo. Muy probablemente en todos los casos se deberá diluir con agua de bajo contenido de sales totales si se plantea cubrir déficit hídricos con agua proveniente de efluentes de feedlot (Marek et al., 1994, 1995; Sweeten, 1976).
Teniendo en cuenta los factores ambientales y los
de calidad del efluente antes citados, el rango de aplicaciones es muy amplio.
Varía entre 100 y
El manejo del efluente líquido debería plantear un programa de uso. Se listan a continuación aspectos a tener en cuenta en el diseño del programa y a monitorear previo y posterior a las aplicaciones. Sería conveniente la opinión técnica de un especialista en riego y fertilización para ajustar el programa.
Antes de aplicar:
♦ Determinar el contenido de N, P, K y sales totales del efluente.
♦ Determinar las características de textura del suelo y su capacidad de retención hídrica.
♦ Relevar el régimen hídrico del sitio a regar
♦ Describir el balance hidrológico probable.
♦ Seleccionar cultivos a utilizar y justificar su inclusión en función de su potencial para capturar nutrientes en biomasa vegetal.
♦ Determinar el nivel de aplicación de efluente máxima anual posible de acuerdo a la capacidad de captura de nutrientes en suelo y vegetación y los límites impuestos por el contenido de sales.
♦ Asignación de superficies. Con la información precedente calcular la superficie a regar.
♦ Seleccionar la superficie de acuerdo a pautas recomendadas con respecto a: a) textura de suelos, b) pendientes, e) distancias a centros poblados, d) distancia a acuíferos superficiales y pozos de agua, e) profundidad mínima de la freática, f) capacidad de evapotranspiración y captura de nutrientes por los cultivos y g) precipitación en la estación de crecimiento y anual.
♦ Confeccionar un plano con la ubicación topográfica de la superficie a regar. Incluir la información citada arriba.
♦ Describir la tecnología de los cultivos a desarrollar y los momentos convenientes de aplicación de los efluentes líquidos.
♦ Definir el sistema de cosecha y destino del forraje a producir.
Luego de aplicaciones recurrentes:
♦
Determinar periódicamente (anualmente) el
contenido de N, P, K, sales totales, y el pH en el perfil de suelo a los
♦ Determinar contenido de nutrientes en pozos de agua y acuíferos superficiales
♦ Determinar el perfil nutricional (macro y micro-minerales relevantes: N, P, S, K, Ca, Mg, Bo, Mo, Se, Zn, Mn, Al y Cd) de los forrajes producidos en el lote y contenidos en el suelo. Estos análisis permitirán la identificación de desbalances nutricionales debidos a carencias o efectos competitivos entre elementos que resulten en carencias o acumulaciones toxicas para las plantas como para los consumidores del forraje generado.
Una tonelada de excrementos de bovinos de feedlot
contiene cerca de
Cuadro 4.2. Contenido de nutrientes en excreta de feedlot (base seca)
|
Nutriente |
Promedio |
Rango |
|
Materia seca, % |
70,50 |
|
|
Nitrógeno, % |
2,19 |
|
|
Fósforo, % |
0,83 |
|
|
Potasio, % |
2,51 |
|
|
Magnesio, % |
0,98 |
|
|
Azufre, % |
0,49 |
|
|
Carbono orgánico, % |
12,00 |
|
|
Sodio, % |
0,69 |
|
|
Cloro, % |
1,50 |
|
|
Cinc, kg/kg |
154 |
|
|
pH |
6,63 |
|
Información de 50 muestras analizadas de
feedlots del sur de Queensland, Australia
(Evan Powell, NSW Agriculture, 1998).
El clima, la dieta, el tipo de instalaciones y la limpieza afectan la composición final de la excreta acumulada en los corrales. Debido a esta gran variabilidad en los contenidos, particularmente de nitrógeno, es conveniente producir información local para ajustar las estimaciones de las concentraciones de elementos en la excreta recientemente producida y la que se remueve periódicamente de los corrales. La primera permitirá conocer las diferencias que se pierden por volatilización, o disuelta en los efluentes líquidos vía lixiviación o movimiento superficial. La segunda calificará la composición de la excreta que se pretende introducir en un programa de uso.
Como regla general se sugiere disponer de
Al igual que el planteo de uso de líquidos,
los cultivos producidos en el área fertilizada deben ser cosechados y
extraídos del predio. El pastoreo directo extrae a una tasa muy lenta,
no compatible con un planteo de fertilizaciones recurrentes. Podría ser
más seguro disponer de una superficie mayor y tener así mayor
flexibilidad en la forma de cosecha del forraje. El monitoreo de los efectos de
la aplicación sobre las propiedades del suelo y sobre la calidad de
aguas es necesario para realizar ajustes en
la tasa, forma y momento de aplicación de estos fertilizantes
orgánicos.
Aplicaciones de
Se recomienda generalmente fertilizar de acuerdo a
los requerimientos de nitrógeno o demanda de agua de los cultivos (NSW
Agriculture, 1998). El cálculo de las aplicaciones dependerá de
la demanda del cultivo y la cantidad de nutrientes disponibles en el suelo. El
exceso de estiércol resulta en lixiviación
y movimiento superficial de nutrientes e incrementa el riesgo de
salinización. Niveles de
Los nutrientes estarán accesibles para los cultivos cuando la materia orgánica aplicada al suelo sea degradada y los nutrientes sean liberados en formas solubles. Este proceso no es instantáneo, solamente la mitad del nitrógeno aplicado estará disponible para el cultivo en el primer año. El remanente, de degradación más lenta, se va liberando en los años sucesivos por la acción microbiana. La eficiencia de captura del nitrógeno por la vegetación ocurrirá en los meses de crecimiento vegetativo de la planta, poco ocurre durante meses fríos o de cultivos en dormancia. Asimismo, el nitrógeno es el elemento de mayor movilidad, se volatiliza, lixivia o escurre y pierde en el agua de superficie si no se lo captura en biomasa vegetal. Es conveniente fertilizar en la línea de siembra de los cultivos para aumentar la eficiencia de captura y reducir las pérdidas por lixiviación.
En cuanto al potasio aportado, el abono de feedlot contiene nitrógeno y potasio en relaciones similares a las requeridas por la mayoría de las plantas, por lo que al fertilizar por requerimientos de nitrógeno con excreta bovina se fertiliza también con potasio en las proporciones deseables. Las altas cargas de potasio en el agua son raramente un problema en las áreas de riego por la alta capacidad de los suelos de retener potasio. Sin embargo, como para los otros nutrientes, el elemento debe integrarse a la solución acuosa del suelo para poder ser capturado por la matriz coloide y retenido.
El abono orgánico aporta también cantidades importantes de fósforo. Este elemento es el menos móvil, poco susceptible a la lixiviación pero puede incrementar su tasa de migración cuando el suelo excede las posibilidades de absorción y retención del nutriente. Las fertilizaciones recurrentes con excreta incrementan el nivel de fósforo del suelo. Existe riesgo de sobrecarga de fósforo, particularmente en suelos con limitada capacidad de retención hídrica. En esos casos podría ser conveniente fertilizar de acuerdo a la demanda de fósforo y complementar la posible carencia de nitrógeno con una fertilizante químico (ej. urea). En esos mismos casos, las rotaciones con leguminosas permitirían también mejorar el balance del nitrógeno sin deteriorar el del fósforo.
La fertilización distribuida en varias aplicaciones escalonadas favorece la respuesta, aumenta la eficiencia de captura de los nutrientes y reduce los riesgos de lixiviación y movimiento superficial por lluvias. La incorporación al suelo con una labranza superficial también mejora la eficiencia de uso de los nutrientes, en particular del nitrógeno por reducir su volatilización y acelerar la nitrificación. Dados los volúmenes de aplicación, deben tenerse en cuenta los posibles movimientos con precipitaciones y escorrentías en el potrero, pudiéndose generar sectores de déficit y otros de sobrecarga, siendo estos últimos también los topográficamente más bajos y de menor profundidad de suelo hasta el nivel freático.
Con la aplicación de abonos orgánicos la respuesta más rápida y visible es al nitrógeno, luego al fósforo y a los otros elementos que se aportan y pudieran estar en déficit en el suelo (Mathers y Stewart, 1984; Sweeten, 1979, 1984). Frecuentemente se menciona a las aplicaciones de abonos como correctores también de deficiencias de micronutrientes y capacidad buffer. Las mejores respuestas a la fertilización orgánica se verifican en suelos de textura franca con bajos niveles de nitrógeno y fósforo. Aún en esas condiciones se recomienda fertilizar con el mínimo necesario para retardar el incremento excesivo de fósforo, e incluso pensar en el complemento con urea u otro oferente de nitrógeno solamente.
Existe un efecto postergado o residual de la aplicación de abonos orgánicos que debe ser tenida en cuenta en el ajuste de fertilidad en años sucesivos (Mathers et al., 1975). El monitoreo de macronutrientes como azufre, magnesio, potasio y sodio es necesario para evitar excedentes perjudiciales. El aporte de micro-nutrientes en estas aplicaciones es menos relevante desde el riesgo de contaminación y bloqueo de otros elementos. Por otro lado, es factible que se pueda dar una mejora de la estructura edáfica (mayor capacidad de retención de nutrientes y agua) debido a los aportes de estiércol al suelo, pero tal efecto no se detectará hasta pasados 4 o más ciclos o años (Mathers y Stewart, 198 1; Sweeten y Mathers, 1985).
Las pendientes del lote constituyen otro factor
condicionante de la magnitud y frecuencia de las aplicaciones de abonos
líquidos o sólidos. En lotes con pendientes mayores al 1,5 % y
que serán sujetos de fertilizaciones recurrentes con efluentes
líquidos o estiércol, sería conveniente construir
almacenamientos de tierra
o bordes en los lados hacia donde la escorrentía superficial se dirige,
si dicho escape pone en riesgo recursos
hídricos u otra construcción próxima (NSW
Agricultura, 1998; Lott, 1994b). Esa
bordura servirá de almacenamiento temporal permitiendo que
el agua encuentre una vía de salida planeada previamente. Franjas de vegetación natural o
implantada que operen de barrera adicional ayudan también a retardar y disminuir el
escurrimiento. Finalmente, se debería evitar fertilizaciones con abonos
orgánicos en áreas de pendiente con distancias menores de
Por último, se debería evitar lotes
para fertilización con estiércol que se encuentren muy
próximos a sectores poblados o de recreación. El estiércol
recientemente distribuido genera olores que pueden resultar muy molestos a las
personas si la incidencia por proximidad o magnitud es alta (NSW Agriculture, 1998). Es importante
tener en cuenta el sentido de los vientos predominantes y la época de
fertilización. La incorporación inmediata en el suelo reduce el
efecto. La homogeneidad de distribución es otro factor, amontonamientos
de excrementos prolongan la producción de olores. Si se distribuyen líquidos,
la aspersión realizada lo más próxima al suelo
evitará la deriva con el viento y el transporte de olores a áreas
vecinas.
El manejo del estiércol debería plantear un programa de uso semejante al, planteado para el uso de efluentes líquidos. Sería conveniente la opinión técnica de un especialista en fertilización con abonos para ajustar el programa.
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