Ignacio Iriarte*. 2004. La Voz del Interior, La
Voz del Campo, Córdoba, Argentina,
30.05.04.
*Analista de mercados ganaderos.
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En los
últimos dos años, pese a la expansión agrícola y a la seca, el stock ganadero
se habría incrementado en no menos de 1,5 millón de cabezas. Datos de
vacunación (extraoficiales) de la segunda campaña de 2003 hablan de tres
millones de cabezas más que respecto a igual período de 2002; aunque estos
datos hay que tomarlos con mucho cuidado porque en los registros de vacunación
hay muchas re-vacunaciones que invalidan su valor estadístico.
De cualquier
modo, y contra toda lógica, el stock creció el año pasado. Pero ahora, el panorama
es diferente. Si bien las zonas que más sufrieron la seca durante el año pasado
son aquellas que este año han tenido las mayores precipitaciones, puede decirse
que la mayor parte del país entra al invierno excedida totalmente de carga.
Con menos verdeos,
menos pasturas y menos reservas (silaje, grano, heno) que el año pasado. Miles
de ganaderos han advertido que no se puede sostener un stock a punta de grano
silaje y rollos, que en muchos casos es comprado a terceros. Después de la
experiencia del año pasado, que les costo a los ganaderos (especialmente los
medianos y chicos) mucha plata en grano y rollos, este año la conducta general
parece más prudente: reducir la carga.
Gran parte
de la oferta que tenemos hoy, entonces, proviene de productores que están
ajustando la carga a la receptividad de los campos. Otra buena parte
corresponde a productores que, pese a la baja en el precio de la soja, ya han
tomado la decisión de aumentar otra vez el área sembrada, ya sea por cuenta
propia o alquilando a terceros. Todavía los alquileres agrícolas son más altos
que los que teníamos a esta altura del año pasado. Y por último, venden los
miles de criadores que después de los tactos se están desprendiendo de los
vientres vacíos. La faena de vacas es extremadamente alta y lo será todavía por
varias semanas.
El año
pasado, para esta altura, había un interés por encerrar a corral que hoy no
tenemos.
Pero no nos
engañemos: con una superficie de verdeos en caída –compite directamente con la
agricultura–, con una superficie de praderas un 40 por ciento inferior a lo
histórico y con muchas zonas ganaderas que se han recuperado tarde de la seca,
la única alternativa que se les presenta a miles de ganaderos es encerrar y
vender a través del mercado del gordo. Una plaza que, hoy por hoy, presenta un
dinamismo mucho mayor que el mercado de invernada.
Hoy se
siente, después de varios años de expansión agrícola y pérdida de praderas, que
la oferta de terneros excede claramente la demanda de los invernadores
pastoriles. La relación carne/grano, por otra parte, está muy ajustada, e
impide que estén presentes en los corrales los inversores que jugaron fuerte en
el negocio del feedlot en la década del ’90. Los números dan muy justos, el
precio de la ración se muestra volátil, y hoy es difícil atraer a inversores
independientes al negocio.
Por otra
parte, los feedlots de hotelería en nuestro país son relativamente pocos y su
capacidad de engorde es muy reducida, en relación con los 13 millones de
cabezas que se faenan anualmente en el país. El 60 ó 70 por ciento del fenómeno
en la Argentina, a diferencia de Estados Unidos o Australia, se da tranqueras
adentro. Son corrales de engorde que pertenecen a productores. Hoy ya no
hablamos solamente de feedlot: hablamos también de dos inventos argentinos,
como son el corral de inicio (para terneros de destete) o el finishlot, es
decir, la terminación corta a corral (50 a 60 días).
Exigencia
Con motivo de la última visita de técnicos de la Unión Europea (UE), se hizo una reinscripción de campos proveedores de novillos con destino a ese mercado. Como se sabe, no pudieron o no fueron autorizados a inscribirse aquellos establecimientos que tenían un feedlot dentro de la superficie del campo. Así, fueron dados de baja miles de campos que terminaban sus novillos pesados a corral, que dejaron en una posición muy difícil a los frigoríficos exportadores. Las plantas ven con preocupación que el universo de novillos Hilton se ha reducido entre un 30 y 40 por ciento, si no se admite de acá en más la terminación a corral.
Los técnicos de la UE habrían sido terminantes: el animal puede ser suplementado, inclusive intensivamente, pero no puede encerrarse ya sea en un corral o incluso en una plazoleta. Debe tener acceso permanente, a discreción, a la pastura o al campo, natural.
La cría es pastoril, la recría es pastoril, la terminación es con grano o a corral. Cambia, todo cambia.
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