Director: Guillermo Alejandro Bavera,
Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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principal > Invernada o engorde en general
Med. Vet. M.Sc Néstor
J. Latimori*. 2004. 8ª Jornada El
Negocio de la Carne, INTA,
Centro Regional Córdoba, E.E.A. Manfredi.
* Investigador del Área
Producción Animal. INTA Marcos Juárez.
A diferencia de otras oportunidades, la alternativa
de producir novillos "pesados" para vender en el mercado exportador
esta siendo observada con cierto entusiasmo por algunos productores ganaderos.
Esto es consecuencia de los buenos precios relativos por un lado, y por otro,
porque las perspectivas del negocio son muy atractivas, al menos de acuerdo con
las señales que llegan desde el exterior. En la UE, nuestro principal
cliente hasta el momento, se reconoce que a pesar del gran impacto negativo que
tuvo la aparición de la BSE en la década pasada y en menor medida
los brotes de aftosa en el continente, entre 1993 y el 2003 el consumo per
capita de carne bovina se incrementó un 15 %, y se proyecta un
crecimiento del 2,1 % del negocio mundial de este producto para los
próximos cinco años. A esto debe agregarse que este escenario
encuentra a los países de la UE con un stock de intervención en
cero y con limitadas posibilidades de incrementar sus niveles de
producción. Por el otro lado, países como Argentina (aunque
también Brasil) están en condiciones de producir al 50 % del
costo que en Europa.
Al mismo tiempo, la reciente reapertura del mercado
chileno (50 mil toneladas/año) y la aparente proximidad de EE.UU. y
Canadá en seguir el mismo camino, componen un panorama internacional mas
que favorable.
Cuando miramos hacia adentro, el sector ganadero
muestra una situación diferente. Por una parte "la
fábrica" parece estar intacta (el stock nacional y provincial no
han sufrido cambios significativos en los últimos años) pero
predomina una baja tasa de extracción de los rodeos, agravada por la
ocupación de tierras más marginales y por una carga, en general,
superior a la pueden soportar los campos.
En cuanto a la etapa de engorde, este último
año se caracterizó por un mayor uso de granos que ayudó a
suplir la falta de praderas, pero que poco contribuye a la producción de
novillos más pesados ya que por el contrario, el rápido
engrasamiento anticipa la terminación.
Este escenario parece indicar que serán
necesarios cambios profundos en los sistemas productivos ganaderos, antes de
estar en condiciones de recuperar posiciones en el mercado mundial de las
carnes.
No obstante las dificultades generales, es posible
que algunas empresas que hoy están técnicamente ordenadas y con
buenos niveles de productividad, especialmente las que incluyen la etapa de
invernada en sus actividades, estén en condiciones de aprovechar esta
oportunidad que se le presenta al sector ganadero.
Una de las principales dificultades a resolver es la
de producir animales que se ajusten a las características demandadas por
los consumidores externos, en condiciones económicamente convenientes
para el productor. Si bien la diferenciación de los precios entre
novillos pesados y novillitos para consumo resultan muy atractivas y tal vez
podrían ampliarse, en la mayoría de las situaciones productivas
convencionales, estas diferencias no son suficientes para compensar las menores
productividades que se obtienen haciendo novillos de más de
Por otra parte, cuando una empresa invernadora se
tecnifica, en general se produce un acortamiento del ciclo, generando novillos
o vaquillonas livianos, precoces y con un peso de faena muy adecuado a las
demandas del consumo interno, pero bastante alejados de los actuales
estándares de exportación.
En la Estación Experimental Agropecuaria del
INTA Marcos Juárez se viene trabajando desde hace varios años en
el desarrollo de sistemas pastoriles intensivos, que por sus
características permiten la producción de carne para consumo
interno y también con destino a exportación, con altos niveles de
productividad, calidad de producto e interesantes resultados económicos.
Estos sistemas de producción cobran importancia en momentos en que la UE
admitiría para Hilton, cortes provenientes de novillos alimentados sobre
pasturas con suplementos vegetales, descartando las alternativas de
producción en confinamiento.
Como es sabido, en términos generales el
mercado exportador es abastecido actualmente desde empresas ganaderas muy poco
especializadas, que participan de este negocio en forma secundaria. Una de las
principales características de estos esquemas, es la excesiva
duración de los ciclos de engorde, lo cual impacta muy fuertemente sobre
los resultados físicos y económicos de la actividad. La
posibilidad de asociar buenas prácticas de manejo y alimentación,
con una base genética diferente, permitiría corregir esta
limitante.
En el INTA se trabaja desde hace varios años
en la evaluación de diferentes biotipos y cruzas de novillos, dentro de
sistemas pastoriles de alta producción, analizándose tanto su
desempeño productivo como la calidad del producto generado, con
resultados muy satisfactorios.
Estos sistemas pastoriles ya fueron ampliamente
descriptos y se asientan en una muy buena producción y aprovechamiento
de los recursos forrajeros, sobre la base de un adecuado manejo de la carga
animal y de la utilización de suplementación energética
estratégica. En realidad, la clave es la integración y
adecuación de algunas técnicas ya conocidas parcialmente por el
productor cuya correcta aplicación posibilita duplicar holgadamente los
niveles de producción promedio de la región. Otra fortaleza
adicional es que este conjunto de técnicas pueden aplicarse en forma
gradual, sin necesidad de cambios sustanciales en la estructura productiva de
la empresa.
Sobre dichos tópicos se dispone de buena
cantidad de información suficientemente probada y validada
regionalmente, como para que su aplicación resulte segura y rentable. Como
se dijo, el impacto de cada uno de estos aspectos se potencia al integrarse con
los demás y también las deficiencias que pudieran producirse en
cualquiera de ellos, repercutirán inevitablemente en el resultado
global.
Uno de las características más interesantes
de estos sistemas se asienta en el esquema de suplementación adoptado,
el cual, sobre la base de un uso muy preciso del suplemento energético
(granos secos o húmedos, silajes, etc.) resulta económicamente
conveniente aún con el elevado precio alcanzado por los granos. Por otra
parte es una de las herramientas más fuertes para potenciar los sistemas
pastoriles y estabilizar sus resultados.
Como sabemos, el objetivo de esta práctica
es el de corregir deficiencias en la cantidad o en la calidad de la dieta base,
mejorando en forma económica la respuesta animal obtenida. Para que este
objetivo se cumpla es necesario considerar, entre otros, algunos factores:
Con respecto a las características del recurso forrajero base y
como regla general, puede considerarse que en los planteos de producción
de carne sobre pasturas base alfalfa y verdeos de invierno, las limitantes
nutricionales más frecuentes se relacionan con deficiencias de
energía. Teniendo en cuenta esto, todos los recursos considerados
"energéticos" tienen un espacio para su utilización.
Entre ellos se encuentran especialmente los silajes de maíz o sorgo y
por supuesto los granos en cualquiera de sus formas de utilización.
Con respecto a cuánto suplemento
suministrar por animal y por día, se sugieren niveles que no
deberían superar el 1 % del peso vivo por animal/día, y en
algunas circunstancias, los niveles podrían ser aún menores (0,5
al 0,7 %). En el caso de utilizar silajes, dichos valores deberían
incrementarse entre un 40 y un 70 % para obtener respuestas similares,
dependiendo obviamente de la calidad de los recursos utilizados. Debido a los
bajos volúmenes de que se trata, el suplemento puede ser entregado en un
solo suministro diario, preferentemente a primera hora de la mañana.
Para un mejor aprovechamiento, el grano de maíz y sorgo debe ser
quebrado o molido grueso. Para asegurar el acceso simultaneo a los comederos
como para que todos puedan consumir su ración se recomienda que,
independientemente del material con que sean construidos (cemento, chapa,
madera, lona, etc.) debe estimarse un frente de acceso de 50 cm/animal adulto.
La eficiencia conque los animales jóvenes transforman el alimento en carne, es superior a la de los animales adultos. De ahí que resulte tan importante iniciar la suplementación apenas ingresan los animales al establecimiento. El suministro puede suspenderse a mediados de noviembre, una vez iniciado el crecimiento primaveral del forraje, para eventualmente reiniciarlo a mediados del siguiente mes de febrero, unos 60-90 días antes de las ventas.
Otros factores como las instalaciones, el
período de acostumbramiento al suplemento, el correcto acondicionamiento
y suministro del mismo, etc., también deben ser tenidos en cuenta para
lograr óptimos resultados. En la medida en que estas condiciones se
cumplan, esta herramienta aportará flexibilidad y estabilidad a la
empresa, a la vez que mejorará los ingresos del productor.
Por el lado de los biotipos se
trabajó con algunos cruzamientos de razas continentales (Charolais,
Fleckvieh, Limousin) sobre vientres británicos, generando un producto
con mayor peso de faena que los británicos puros o sus cruzas, buen
potencial de aumento de peso y suficiente capacidad de engrasamiento como para
permitir una buena terminación a los 18 - 20 meses de edad.
También se evaluaron algunas razas sintéticas (Santa Gertrudis) y
cruzamientos de británicas con índicas (Braford, Brangus, hasta
3/8) con muy buenos resultados.
El principal objetivo de la incorporación de
razas carniceras pesadas como cruzantes sobre vientres de tipo
británico, es el de obtener un novillo de mayor peso de faena, con doble
propósito comercial, productor de carne de alta calidad y con cortes
adecuados a las especificaciones del mercado externo, especialmente de la CE,
en invernada de no más de 12 meses de duración. También se
estudiaron alternativas para invernar eficientemente novillos Holando Argentino
con el objetivo de incorporar esta raza a sistemas de producción
más rentables y que mejoren además su aptitud carnicera respecto
del novillo Holando convencional.
Los resultados son muy alentadores y en
términos generales se pueden sintetizar en:
♦ Productividades entre 600 (s-a) y 850 (H) kg de carne HG/año.
♦ Invernadas de 12 meses de duración (destete faena)
♦ Rendimientos de 57-58 % con cruzas y 53-54 % con HA
♦
1/2 reses por encima de
♦ Excelente conformación y engrasamiento
En términos económicos resulta
interesante considerar que, con algunas diferencias entre las cruzas continentales
y los novillos HA, las opciones de producción eficiente de novillos para
exportación alcanzan los 1000 - 1200 pesos de MB/HG/año.
Además, en las actuales condiciones, estas opciones muestran alguna
ventaja económica sobre la invernada de novillos livianos. Esto tiene su
explicación en dos factores principales: en primer lugar, una mejor
relación entre compra de invernada y venta de gordos, puesto que en la
invernada de livianos la reposición de terneros requiere del 55 y 60 %
de los recursos que se obtienen de las ventas, mientras que en la invernada de
pesados este gasto representa el 40 – 45 % de los ingresos. El segundo
factor está determinado por el interés que mantiene el sector
exportador por este tipo de animales, lo cual ha llevado a invertir la brecha
histórica entre los precios del consumo y de la exportación en
favor de los pesados.
En cuanto a la calidad
del producto, se muestran algunos
indicadores en el siguiente cuadro:
Algunos indicadores físicos
y bioquímicos de calidad obtenidos de cruzamientos
Ch x AA alimentados en tres diferentes
sistemas (INTA Marcos Juárez, 2003).
|
|
Tl (pastoril) |
T2 (sup.0,7 %) |
T3 (corral) |
|
Terneza WB (Ib) |
7.70±1.63 |
6.95±0.56 |
6.33±1.00 |
|
Veteado (escala USDA) |
1.08±0.38 |
1.42±0.38 |
1.42±0.38 |
|
Grasa intramuscular (g/1 |
2.80±0.70 |
4.10±1.71 |
3.82±1.42 |
|
Ac. Gr. Saturados (%) |
38.3±1.8 |
39.1±1.1 |
35.98±2.7 |
|
Ω6/ Ω3 |
1.91±0.19 |
3.24±0.43 |
22.3±12.5 |
|
CLA (%) |
0.76±0.07 |
0.61±0.05 |
0.30±0.12 |
Durante estos años, todos los grupos
mostraron índices muy satisfactorios y comparables a los obtenidos con
Aberdeen Angus. Por otra parte los novillos alimentados a pasto y con
suplementación energética mostraron valores de resistencia al
corte que clasifican como carne "tierna" y un veteado de muy buenas
características que encuadra en "algo moderado" (modest)
según la escala americana. En cuanto a los estudios sobre el contenido
de grasa intramuscular y colesterol no se encontraron diferencias
estadísticamente significativas entre los grupos genéticos. Los
contenidos de CLA y la relación 6/3 muestran valores similares a los que
se producen en condiciones pastoriles exclusivas, y claramente diferenciados de
los obtenidos en condiciones de confinamiento.
En
síntesis la propuesta que se esboza, asegura un muy buen
desempeño productivo con estándares de alta calidad de producto
que se adaptan a las exigencias de los mercados de alto poder adquisitivo. De esta
forma, la producción de
novillos pesados en establecimientos
adecuadamente planificados y ordenados, puede resultar una interesante
alternativa para diversificar la empresa y mejorar el resultado
económico de la actividad ganadera.
Manfredi, julio de 2004.
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