Ing. Agr. MSc Enrique Fernández*. 1999. Plan
Agropecuario, Uruguay.
*INIA La Estanzuela.
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El empleo de
sistemas intensivos de producción animal como los presentados aquí, normalmente
conlleva a la utilización eficiente del forraje producido y al uso en mayor o
menor medida de suplementos para satisfacer la demanda de las distintas
categorías según los objetivos de producción planteados. Aun cuando estas
prácticas resultan en general en respuestas biológicas positivas algunas
consideraciones deben ser tenidas en cuenta para que estas se reflejen en
respuestas económicas en el mismo sentido. Por otro lado, aun cuando obtengamos
una respuesta positiva para el período de implementación y con el grupo de
animales en que se usa, es importante evaluar su efecto sobre todo el sistema
en su conjunto, ya que dichos resultados pueden verse diluidos en forma
significativa.
Tomemos como ejemplo a
estos efectos la herramienta de suplementación y su asociación con la utilización
de pasturas y analicemos su efecto en diferentes sistemas de producción basados
en la misma rotación.
Cuadro
1. Parámetros
físicos y económicos de sistemas alternativos de producción
|
|
Sistema |
|||
|
1 |
2 |
3 |
4 |
|
|
Carga (UG kg/ha SP) |
1.2 |
1.2 |
1.6 |
1.6 |
|
Presión Pastoreo Otoño (% PV) |
3.0 |
3.0 |
1.8 |
1.8 |
|
Suplemento (kg/an/día) |
0 |
2.0 |
2.0 |
0 |
|
Período Suplementación (días) |
90 |
90 |
90 |
90 |
|
G.D. Promedio (kg/an/día) |
0.710 |
0.725 |
0.700 |
0.675 |
|
Peso Inicial (kg) |
170 |
170 |
170 |
170 |
|
Peso Final (kg) |
430 |
430 |
430 |
430 |
|
Duración Ciclo (meses) |
12.0 |
11.8 |
12.2 |
12.6 |
|
Utilización Pasturas (%) |
50 |
50 |
60 |
70 |
|
Frecuencia cambio faja (días) |
14 |
14 |
7 |
4 |
|
Reservas (heno) |
No |
No |
No |
Si |
|
Prod. Carne (kg/ha SP) |
404 |
404 |
535 |
535 |
|
Precio Flaco (U$S/kg) |
1.0 |
1.0 |
1.0 |
1.0 |
|
Precio Gordo (U$S/kg) |
0.8 |
0.8 |
0.8 |
0.8 |
|
MB Ganadero (U$S/ha SP) |
70 |
47 |
83 |
102 |
|
% Relativo (Sist. 1=100) |
100 |
67 |
119 |
146 |
Supongamos un
sistema que engorda animales desde la fase de destete (170 kg) hasta su
terminación con 430 kg en un ciclo de aproximadamente 12 meses. Este sistema tiene
una rotación de cultivos para grano, verdeos y pasturas estable y donde estas
últimas tienen una producción de forraje media a alta. El Cuadro 1 muestra
diferentes alternativas de manejo posibles a considerar dentro de este esquema.
El sistema 1
supone una alternativa con una carga media donde los animales disponen de una
suficiente cantidad de forraje durante la fase de terminación de otoño (3.0 %
Presión de pastoreo = 3 kg MS/100 kg PV) como para cubrir su máximo consumo
posible. La frecuencia en el cambio de la faja de pastura es de 14 días, lo que
implica una baja frecuencia de rotación que lleva a que la pastura acumule
restos secos y pierda calidad especialmente en las épocas de alta producción
(primavera y verano). Esto implica una baja utilización del forraje producido
durante el año (50%) y que el forraje no consumido se pierda, lo que determina
que no se realicen reservas forrajeras. La ganancia diaria de otoño es media a
alta (0.700 kg/día) dado que el animal cuenta con buena disponibilidad de
forraje en esa época y de buena calidad, esto implica una buena ganancia
promedio anual (0.710 kg/día).
Supongamos
ahora que en busca de un mejor comportamiento durante la terminación decidimos
suplementar a los animales con 2 kg de grano por día. El sistema 2 muestra
cuales son los efectos. Sin duda habrá una mejora en la ganancia diaria de
otoño (0.750 kg/día), pero su efecto sobre el promedio del año será muy
limitado en la medida que el animal dejará de consumir forraje para consumir
grano. Habrá un efecto de sustitución. Esto implica que la producción total del
sistema no se verá afectada (404 kg/ha SP) y sin duda el resultado económico se
verá disminuido. El animal no esta en condiciones de lograr una alta respuesta
al suplemento y la eficiencia de este será baja.
Otra es la
historia si la decisión de suplementar se planea con anticipación y se diseña
el sistema de tal forma de tener una mejor respuesta global (sistema 3). Esto
implica aumentar la carga y la frecuencia de cambio de faja (cada 7 días) lo
que determina un mejor aprovechamiento de las pasturas en las épocas de
abundancia y por tanto incrementa el porcentaje de utilización (60%). Este
aumento de carga (1.6 UG/ha SP) implica una menor disponibilidad de forraje por
animal en la fase de suplementación (1.8% del PV), lo que nos coloca en una
excelente situación para obtener respuesta al agregado de grano. Aun cuando la
ganancia diaria del período se ve un tanto disminuida el efecto sobre la
ganancia promedio del año es mínima y dado la mayor carga la producción total
del sistema se mejora sustancialmente (535 kg/ha SP) al igual que el Margen
Bruto ganadero.
En este
sentido mucha información ha sido generada en el país que demuestra que en
condiciones de pastura de buena calidad la respuesta a la suplementación sólo
se da si existe una condición de limitación en la cantidad de forraje. Esto
implica que el animal este en condiciones de hacer un uso "aditivo"
del suplemento que se suministra. Esta situación de limitación en la cantidad
de forraje disponible solo se logra mediante el uso de cargas altas que
realicen un buen aprovechamiento del forraje (el insumo más barato) durante las
épocas de abundancia y generen condiciones adecuadas para suplementar en las
épocas críticas. La suplementación es entonces una herramienta muy poderosa en
la medida que nos permite aumentar la carga manteniendo adecuadas ganancias
individuales.
Debe quedar
claro que diferentes serán las consideraciones si la limitante no es la
cantidad de forraje disponible sino su calidad. Allí la respuesta a la
suplementación puede tener efectos aditivos aun cuando la cantidad de forraje
disponible sea adecuada. Pero partimos de la base que todo sistema que tienda a
ser eficiente debe comenzar con pasturas de buena calidad y buena producción.
Pero aun
cuando esta parece una práctica satisfactoria y de buen resultado todavía nos
queda otra opción por recorrer, utilizar mejor el pasto disponible. Numerosos
resultados de la investigación demuestran que incrementando la frecuencia de cambio
de faja con un manejo más ajustado del alambre eléctrico se logra aumentar el
porcentaje de utilización de las pasturas y mantener una mayor y más homogénea
calidad del forraje consumido. Esto nos permitiría realizar reservas de buena
calidad y aumentar la carga del sistema manteniendo el comportamiento
individual sin necesidad de llegar a suplementarlos.
El sistema 4
muestra esta última alternativa. En el se mantiene la carga de 1.6 UG/ha SP en
tanto se aumenta la frecuencia de cambio de la pastura (cada 4 días),
lográndose un incremento en el aprovechamiento del forraje (el animal consume
pasturas siempre en buenas condiciones, sin acumulación de restos secos). A
pesar de que la ganancia de otoño es baja, su efecto sobre el promedio del año
es mínimo lo que determina un mantenimiento de la producción del sistema y un
mejor resultado económico. El forraje es el insumo más barato y esta allí, si
no se consume o se diseña una estrategia de manejo del pastoreo para poder
conservarlo se pierde.
Deberíamos
puntualizar aquí que también esta ampliamente demostrado que aquellos sistemas
que hacen un uso más intensivo del forraje producido con una utilización mayor
y en el momento adecuado tienden a mantener producciones de forraje más altas.
Sistemas con baja carga y con un pobre manejo de la pastura donde quedan muchos
remanentes luego del pastoreo con abundancia de restos secos muestran patrones
más acelerados de degradación de las pasturas. Estas pasturas tienden a
convertirse rápidamente en gramillales con la consiguiente menor productividad
y persistencia. A los efectos de no complicar el análisis, estas
consideraciones no han sido tenidas en cuenta.
Es claro
entonces que existe un largo camino a recorrer por el lado de la utilización de
las pasturas en la mejora de la eficiencia global de los sistemas antes de
llegar a considerar situaciones en que la suplementación resulta una práctica
sumamente exitosa. El Cuadro 2 resume información de varios años sobre lo que
puede lograrse ajustando el manejo del pastoreo.
Cuadro 2. Efecto de la frecuencia de cambio de
la faja de pastura sobre el comportamiento individual
(Carga 1.6 UG/ha).
|
|
Frecuencia de
cambio (días) |
|||
|
1 |
4 |
7 |
14 |
|
|
G.D. Otoño (kg/an/día) |
0.810 |
0.550 |
0.220 |
0.200 |
|
Utilización Pasturas (%) |
80 |
70 |
50 |
50 |
|
Posibilidad de Reservas (heno) |
Si |
Si |
No |
No |
El camino de incrementar la frecuencia de cambio de la faja de pastoreo esta
asociado a evitar la selectividad por parte del animal. La mejora en la ganancia
individual esta estrechamente relacionada a una mejora en la calidad de la
pastura consumida. Esta mejor calidad tiene dos componentes: por un lado el
acceso más frecuente a una franja nueva de pastura determina una digestibilidad
más homogénea y estable del forraje consumido durante el período de pastoreo
dado lo corto de este. En segundo lugar períodos largos de pastoreo provocan
digestibilidades extremadamente bajas del forraje consumido al final del misma
llevando a caídas en el comportamiento individual que no se compensan con la
mejor ganancia que pueda obtenerse al principio de este. Esto se agudiza a
medida que se incrementa el período de ocupación de la pastura y
particularmente a niveles de restricción severa.
El cambio de
mayor impacto registrado por la investigación sobre los sistemas de producción
en pastoreo se debe a la mejora en la utilización de la pastura. Esta mejora se
ve reflejada tanto en la producción animal obtenida posibilitando trabajar a
más carga manteniendo el mismo comportamiento animal, como en la pastura en sí
misma.
Los objetivos
del manejo de pasturas son obtener pasturas "accesibles" que permitan
una fácil cosecha animal, con un adecuado compromiso entre calidad de la planta
y reservas de la misma y una alta producción por hectárea evitando la
acumulación de restos secos en la base de las mismas. Los objetivos del manejo
animal son transformar la producción de pasto con la mayor eficiencia posible
manteniendo el nivel de ganancia año promedio del stock en cifras aceptables, y
trabajar a una carga tal o con diferenciación de categorías tal que permita
diluir el efecto depresivo de los restos secos en la dieta ingerida. El
empresario debe mantener el adecuado compromiso y equilibrio.
La aplicación
de tecnología no se define necesariamente como la aplicación de insumos, sino
como la aplicación de inteligencia en elegir aquella "herramienta"
que más impacto tenga en nuestra explotación.
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