Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria,
Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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pastoril o a campo
Latimori, N. J., A. M. Kloster y M. A. Amigone. 2000. Área de
Producción Animal EEA INTA Marcos Juárez.
Marca Líquida, jul 00:17-20.
La
compleja cadena agroalimentaria de la carne vacuna en Argentina, muestra deficiencias
en varios de sus eslabones. Sin embargo
cuando como productores observamos este escenario, tenemos una tendencia a
detectar estas dificultades fuera del área de la producción.
Si
bien es cierto que uno de los ejes para la expansión de la actividad se centra
en la consolidación y captación de nuevos mercados, deberíamos tomar conciencia
de las notables deficiencias que el sector de la producción adolece, como para
estar a la altura de estos potenciales escenarios. Todo esfuerzo que apunte a desarrollar
nuestro sector exportador, deberá contar con un sistema productivo que los
respalde, pues una demanda sostenida desde el sector externo, no podrá ser
abastecida en cantidad y calidad, sobre la base de los actuales sistemas de
producción ganaderos. Como sabemos, en
la región pampeana, la fuente más importante de abastecimiento de novillos
destinados a la exportación se compone de animales provenientes de invernadas
largas, generalmente remanentes de las invernadas para consumo interno. Es así que la producción de novillos pesados,
adecuados por esta característica a las demandas de nuestros compradores
externos especialmente de la Unión Europea, queda relegada a sectores donde por
razones ambientales o tecnológicas, los ritmos de producción individuales no
permiten la terminación dentro del primer año de invernada y los animales son
comercializados durante la primavera-verano del segundo año, o más tarde
aún. Por otra parte, la mayoría de las
mejoras incorporadas a los rodeos de invernada en los últimos años ha
favorecido la comercialización de animales más livianos y precoces, muy
adaptados al gusto del consumidor local pero cada vez mas alejados de los
estándares fijados para el mercado exportador.
Se
evidencia así la necesidad de desarrollar modelos que permitan la producción de
novillos con características de peso y calidad acordes con las especificaciones
establecidas por nuestros compradores del exterior, dentro de esquemas de alta
eficiencia biológica y económica para el productor. La información que se presenta en esta nota,
es el resultados de varios años de evaluaciones realizadas en el INTA Marcos
Juárez, en los que se integran las técnicas desarrolladas para las invernadas
cortas de novillitos livianos, con animales de un mayor peso de faena. Anualmente se evalúan entre cinco y seis
genotipos, pertenecientes a tres bases genéticas diferentes que pueden
clasificarse en:
a) Biotipos carniceros: dentro de este grupo se
evaluarán anualmente dos o tres grupos genéticos de novillos originados en el
cruzamiento de una raza paterna elegida por su aptitud carnicera, peso adulto,
por su difusión en la región, (Limousin, Charolais, Fleckvieh, etc) sobre
vientres Aberdeen Angus, dado que éstos constituyen el rodeo predominante en la
región pampeana. En principio, la
alternativa de utilización de novillos provenientes del cruzamiento de razas paternas
carniceras de mayor tamaño sobre vientres británicos, tiene una doble
justificación. Por un lado se aprovecha
el vigor híbrido que se genera en la primera generación del cruzamiento
(F1). Por el otro, se mantiene el rodeo
de vientres predominante en la región pampeana, caracterizado por un tamaño
adulto relativamente pequeño y buena aptitud reproductiva. Se trata además de un proceso más rápido y
flexible que el que significaría la formación de rodeos puros para estos
fines. Dentro de este grupo se
estudiaron los siguientes cruzamientos:
Limousin x Aberdeen Angus (L x AA), Charolais x Aberdeen Angus (Ch x AA) Fleckvieh x Aberdeen Angus (F x AA) Fleckvieh x Hereford (F x H)
Cuadro 1.- Índices productivos
de cruzas continentales
|
|
L x AA |
F x AA |
F x H |
Ch x AA |
PROMEDIO |
|
Peso inicial |
200,5 |
193.4 |
191.6 |
167.5 |
188 |
|
Peso final |
474.6 |
478.6 |
470.6 |
484.7 |
477 |
|
Duración ciclo |
347 |
350 |
345 |
337 |
345 |
|
AMD |
843 |
816 |
809 |
945 |
853 |
|
Carga (kg pv/ha) |
1101 |
1083 |
1035 |
1019 |
1060 |
|
Producción (kg/ha pastura) |
906 |
917 |
872 |
991 |
922 |
|
Producción corregida * |
755 |
764 |
727 |
826 |
768 |
|
(*) Producción corregida por superficie de maíz utilizado y por el
período de implantación de la pastura (6 meses). |
|||||
b) Biotipos con componente de razas rústicas: participan novillos procedentes de cruzamientos entre
razas rústicas (criollo, índicas sintéticas) sobre vientres británicos para
evaluar sobre recursos forrajeros de calidad a productos valorados por sus
condiciones de adaptación a ambientes más desfavorables. en este grupo se
incluyeron: Brangus x Aberdeen Angus (B x AA), Santa Gertrudis (SG), Criollo x
Aberdeen Angus (C x AA).
c) Holando Argentino (HA): como es sabido, existen en la
región pampeana algunas de las más importantes cuencas lecheras del país, lo
que implica la presencia de un número importante de terneros o novillos Holando
Argentino que se incorporan a la cadena de producción de carne. Si bien existe poca información estadística
respecto de la composición racial de nuestras exportaciones, se estima que
solamente en la provincia de Córdoba existen alrededor de 750 mil novillos y
novillitos de raza Holando Argentino que son engordados para faena. A esto deberían agregarse cerca de 250 mil
terneros que potencialmente podrían incorporarse a la producción de carne si el
productor decidiera criarlos. Esto indica claramente la necesidad de
desarrollar tecnologías que permitan incorporar a los novillos de esta raza a
sistemas de producción más eficientes desde el punto de vista económico y que
mejoren además su aptitud carnicera. Con
este objetivo se evalúan novillos de esta raza incorporados con pesos y edades
similares a los otros grupos, para facilitar su comparación.
El
esquema de alimentación y manejo implementado para estos biotipos, se ajusta a
los criterios aplicados en los planteos de invernada de alta producción sobre
pasturas con suplementación estratégica.
La base forrajera es una consociación de alfalfa y festuca alta
utilizada con un sistema de pastoreo rotativo consistente en la rotación sobre
seis parcelas, con siete días de permanencia en cada una de ellas, con una
asignación de forraje promedio entre 25 y 30 gramos de materia seca por
kilogramo de peso vivo (g MS/kg p.v).
Cada
grupo recibe desde el inicio y hasta el final de la invernada, una
suplementación con grano de maíz quebrado, equivalente al 0,7 % del peso vivo
por animal y por día, con una interrupción entre noviembre y febrero. El grano se suministra una vez al día en las
primeras horas de la mañana, y la cantidad se ajusta mensualmente luego de las
correspondientes pesadas. Entre julio y
octubre se incorpora heno de pasturas como suplemento, a razón de 3,5
kg/anim/día aproximadamente, para cubrir las deficiencias en la oferta
forrajera determinadas por baja productividad invernal de la pastura.
Este
esquema de alimentación y de manejo es perfectamente aplicable a sistemas de
producción que incluyen verdeos de invierno en sus cadenas forrajeras. Por otra parte, también los suplementos a
utilizar merecen una consideración especial.
En este sentido, si bien se reconocen a los granos como suplemento
energético por excelencia, existe una serie de alternativas de forrajes
conservados que pueden cumplir un rol similar y aún superior a aquellos. Entre éstos se encuentran los silajes de
grano húmedo, silajes de planta entera de maíz o de sorgo y obviamente los
concentrados comerciales. Cada uno de
estos recursos debe suministrarse en niveles acordes a su concentración
energética o calidad de los mismos.
Todos
los animales son castrados entre los 5 y 7 meses (destete), no reciben ningún
estimulante del crecimiento y llegan con 18-20 meses de edad a la faena.
Índices productivos de los biotipos carniceros:
Es
importante destacar que los niveles de productividad varían entre años
dependiendo principalmente del comportamiento de la pastura base, mientras que
no sucede lo mismo con la calidad de la carne obtenida. Esto es así porque la carga animal se ajusta
apuntando a mantener presiones de pastoreo (PP) similares año a año. De esta forma y si la carga está adecuadamente
ajustada, se lograrán desempeños individuales similares entre años, aún con
distintos niveles de productividad. En
términos generales estos sistemas pueden sostener una carga media anual en kg
de peso vivo/ha similares a aquellas con las que trabajamos en invernadas de
novillos livianos, pero aproximadamente un 25 % menor cuando esta carga la
expresamos en cabezas/ha.
Cuadro 2.- Índices productivos
de biotipos con componente rústico
|
|
B x AA |
SG |
C x AA |
Promedio |
|
Peso inicial |
188 |
211,9 |
203 |
201 |
|
Peso final |
442 |
473,4 |
468 |
461 |
|
Duración ciclo |
369 |
347 |
350 |
355 |
|
AMD |
689 |
754 |
757 |
733 |
|
Carga (kg pv/ha) |
1138 |
1071 |
1048 |
1086 |
|
Producción (kg/ha pastura) |
885 |
817 |
828 |
843 |
|
Producción corregida |
737 |
681 |
690 |
703 |
|
* Producción corregida por superficie de maíz utilizado y por el
período de implantación de la pastura (6 meses) |
||||
Es
notoria la falta de diferencias encontradas como se observa al analizar los
promedios de productividad logrados.
Tampoco fueron importantes las diferencias en la clasificación de las
reses según conformación y terminación dentro de cada grupo. En general los animales de todos los grupos
lograron una calificación satisfactoria en esta evaluación, resultando el nivel
de terminación muy adecuado para los fines buscados.
El
peso de la media res fue similar en todos los grupos, y todos generaron medias
reses con pesos superiores al límite inferior requerido para satisfacer al
mercado de la Unión Europea. Se destacan
los buenos rendimientos al gancho de este tipo de animales (por encima del
57-58 %) estimados sobre el peso en pie a la salida del campo, luego de 15-17
hs de desbaste.
Índices productivos de los
novillos Holando Argentino:
Estos
mismos indicadores fueron calculados para los novillos Holando Argentino (HA)
los cuales fueron producidos bajo los mismos criterios nutricionales y de
manejo, que los biotipos carniceros antes descriptos (Cuadro 3).
En
cuanto al resultado de la clasificación general de las reses de novillos
Holando Argentino según su conformación y terminación, se encontró una altísima
concentración de las mismas en U2-1, con un rendimiento promedio de 54 % y
137,1 kg de peso de media res.
Con
respecto a la calidad, se utilizó un conjunto de herramientas que permiten
medirla adecuadamente. Los resultados de
las evaluaciones objetivas de calidad, llaman más la atención por la similitud
que por las diferencias encontradas entre los diferentes grupos.
Con
la finalidad de hacer un análisis comparativo de las alternativas de producción
de novillos pesados presentadas (biotipos carniceros y Holando Argentino) se
estimó el margen bruto (MB) generado por dichas opciones en condiciones
actuales de precios, junto con un cálculo de MB realizado para la actividad de
invernada de novillos livianos (Cuadro 4).
Estos
resultados sugieren que la producción y comercialización de este tipo de animal
puede resultar una alternativa de interés para el productor de la región, como
también una herramienta estratégica importante para lograr el abastecimiento
sostenido de novillos pesados y de alta calidad con destino a exportación.
En
general puede concluirse que los animales alcanzan el peso como para clasificar
dentro del "tipo exportación" según los criterios prefijados con un
adecuado estado de terminación dentro del año de invernada. Además esto es acompañado por muy
satisfactorios resultados de rendimiento y calidad comercial del producto. Es importante subrayar que estas
características (rendimiento y calidad) permiten obtener un precio por kilo
vivo equivalente al novillo especial de consumo, lo que se refleja en el
resultado económico de la actividad.
Cuadro
3.- Algunos índices de novillos Holando Argentino
|
Peso inicial (kg/cab) |
184 |
|
Peso final (kg/cab) |
508 |
|
Duración ciclo (días) |
345 |
|
AMO (g/día) |
939 |
|
Carga (kg pv/ha) |
1081 |
|
Producción (kg/ha pastura) |
1013 |
|
Producción corregida * |
844 |
|
(*) Producción corregida por superficie de
maíz utilizado y por el período de implantación de la pastura (6 meses) |
|
Cuadro 4.- Componentes del Margen Bruto
($/ha)
|
ITEMS |
LIVIANOS |
PESADOS |
HOLANDO |
|
Pastura |
27 |
27 |
27 |
|
Heno |
38 |
29 |
29 |
|
Grano |
40 |
36 |
39 |
|
Mano de obra |
60 |
43 |
43 |
|
Sanidad |
26 |
18 |
18 |
|
Compra de ganado (1) |
652 |
503 |
368 |
|
COSTO TOTAL |
843 |
656 |
524 |
|
Ingreso Bruto/ha (2) |
1118 |
958 |
841 |
|
MARGEN BRUTO/ha |
275 |
302 |
317 |
|
Margen Bruto/$ gastado |
0.33 |
0.46 |
0.60 |
|
Costo/kg vendido |
0.60 |
0.55 |
0.41 |
|
(1) incluye costos de flete (0,02 $/kg) + 4
% comisión e impuestos. (2)
se descuentan costos de flete 0.02 $/kg + 5 % comisión e impuestos. Fuente: C. Guida Daza,2000; EEA Marcos
Juárez. No publicado. |
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