Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Jornada. 2003. E.E.A. INTA Mercedes,
Corrientes.
La ganadería
bovina ocupa toda la provincia de Corrientes y la cría es la orientación
principal, aunque en algunos casos va acompañada de proporciones variables de
recría y terminación de novillos, e incluso hay algunos establecimientos que se
dedican por diversas circunstancias exclusivamente a esta actividad. Esta
terminación de novillos se realiza básicamente sobre campo natural y los
animales son comercializados con más de
Históricamente
la mayor parte de los terneros producidos en la región eran vendidos a
invernadores del sur del país. En los últimos años, esta situación esta
cambiando, debido a la falta de campos de pastoreo en la zona de invernada
tradicional y/o por la necesidad de diversificar y desestacionalizar las ventas
durante el año de las empresas. Esto hace que en la región se este reteniendo
parte de la producción de terneros machos. Esta situación se verifica, en los
dos últimos años, por el aumento de la relación novillos/vaca observado en el
registro de vacunación de FUCOSA y en la opinión de los productores. En una
consulta realizada en
Por otro lado
el avance de la agricultura en la provincia necesita de una rotación con
pasturas si se pretende tener un sistema sustentable en el tiempo. La
superficie de pasturas subtropicales e invernales en la región se ha
incrementado en los últimos años de la mano de la agricultura.
Todas estas
situaciones nos muestran que existe un nuevo escenario para la ganadería de la
región. Tenemos cada vez más stock de hacienda y el tapiz natural está
amenazado por exceso de carga y sobrepastoreo. Por otro lado, hacemos cada vez
más agricultura y estamos comenzando a tener pasturas de mayor costo. Todo
indica que en esta área está naciendo una nueva actividad como es la recría y
engorde de vacunos. Esto significa entre otras cosas que debemos mejorar la
eficiencia de producción. Es decir, elevar la cantidad del producto logrado por
unidad de tiempo, capital, mano de obra, maquinarias, superficie y además
debemos lograrlo en forma sustentable.
Seguramente,
muchos productores se sienten atraídos por la idea de mejorar la rentabilidad
de su empresa, la pregunta es ¿Como lograrlo?. Para contestar esta pregunta no
hay una sola respuesta, es más, posiblemente existan tantas respuestas como
situaciones particulares de cada productor. En esta publicación se presenta en
forma resumida la información disponible para la región, generada en la E.E.A
Mercedes, para la alimentación de vacunos y también una propuesta integrada de
recría y engorde de bovinos para la región.
Las pasturas
naturales del centro- sur de Corrientes, son un excelente recurso forrajero
para un sistema de cría y también para realizar una recría o engorde de
vacunos. Para este último fin es necesario extremar el cuidado en el manejo,
corregir sus deficiencias de fósforo y proteína para lograr mejores y
sostenidas ganancias de peso durante todo el año.
En general
podemos decir que en el Centro-Sur de Corrientes se encuentran los campos con
mayor potencial para la ganadería. En estos, la capacidad de producción de
carne en recría oscila entre 120 y 160 kg/animal/año dependiendo del tipo de
campo natural (Figura 1).
Figura 1: Ganancia de peso en pastizales de cada área ecológica (kg/nov/año).

El patrón de crecimiento
de los animales en recría, utilizando el campo natural como único recurso
forrajero es muy similar a la curva de crecimiento de este pastizal. Existen
ocho meses de ganancia de peso de 500 g/día/animal y cuatro meses con
mantenimiento de peso durante el invierno. Para potenciar la producción sobre
estos recursos se describen a continuación algunos factores que inciden en la
ganancia de peso.
En la figura 2 se muestra la ganancia de peso de
novillos expresada en kg/animal/año pastoreando campo natural a una carga de
1.06 an/ha/año (0.80 U.A./ha/año), carga que esta considerada sostenible en el
tiempo ya que no produjo ni exceso de pasto, ni hubo sobreutilización. Los
datos que se presentan son de 16 años y la cifra de cada año
es el promedio de la ganancia de peso de 12 animales pastoreando 3 potreros
diferentes.
Figura 2. Ganancia de peso anual de novillos en campo natural a una carga de 1.06
an/ha/año.

La ganancia
anual de peso, promedio de 16 años, de novillos pastoreando campo natural a una
carga de 1.06 an/ha fue de 114 + 18 kg/nov. El efecto del año en la ganancia de
peso fue marcado, la mayor ganancia se registró en 1986 con 140 kg/nov. y la
menor en 1990 con 77 kg/nov, eso es una diferencia de 63 kg/nov. debido a las
condiciones climáticas del año.
Durante 10
años se comparó el crecimiento de novillos que pastoreaban campo natural
utilizando tres cargas (0.80, 1.06 y 1.33 nov/ha/año).
114 118
106
Figura 3. ganancia de peso de novillos en campo natural utilizando a tres cargas.

El factor
carga afectó significativamente la ganancia de peso de los novillos (Figura 3),
a medida que se aumentó la carga disminuyó la ganancia. El mayor efecto de la
carga se registró en el período invernal. En el período estival no hubo
diferencias entre carga baja y media.
Durante 8
años se comparó el crecimiento de novillos que pastoreaban campo natural y
campo natural fertilizado con 210 kg/ha de anhídrido fosfórico (P2O5) aplicados
en los cuatro primeros años. Las ganancias de peso se muestran en el Cuadro 1.
Cuadro 1. Ganancia anual de peso de novillos en campo natural y campo natural
fertilizado.

En las tres
cargas ensayadas el campo fertilizado dio una mayor ganancia de peso por animal
y por año que campo natural. La máxima ganancia fue de 150 kg/nov/año y se
registró en campo fertilizado a carga baja con gran subutilización del campo.
El efecto de
la fertilización se expresó en la ganancia de peso durante todos los años por
16 años (Figura 4).
Figura 4. Ganancia de peso anual en campo natural y campo natural fertilizado
durante 16 años.

Comparando a
igual carga (1.06 nov/ha/año) los novillos ganaron 23 kg/an/año más en campo
fertilizado. En años con condiciones climáticas adversas, como las del año
1988, se registraron diferencias de hasta 50 kg/nov. El resultado económico de
esta práctica fue alto, debido al efecto residual del fertilizante fosfórico,
dado que se mantuvo una mejor ganancia de peso por más de 12 años luego de
haber dejado de fertilizar.
Si comparamos
campos utilizados al mismo nivel de presión de pastoreo o sea con
disponibilidad de MS/ha promedio parecidas (entre
La perdida de
peso invernal es la principal limitante para mejorar la ganancia anual de peso
de los novillos en campo natural, problema que esta relacionado a la
disponibilidad y valor nutritivo del forraje. El crecimiento del pastizal es
escaso en invierno y el disponible presenta alto contenido de fibra (lignina) y
bajo contenido de proteína bruta, que limitan la digestibilidad y el consumo de
forraje.
Para mejorar
la ganancia de peso en el primer invierno posdestete, se plantea una estrategia
de manejo que incluye los siguientes prácticas:
♦
Reserva
otoñal
♦
Suplementación
proteica
Los
antecedentes sobre reserva de campo natural demuestran que los meses de Marzo y
Abril, son los indicados para realizar un adecuado diferimiento, equilibrando
la cantidad y calidad de forraje. En campos con alta proporción de pajonales (Andropogon
lateralis) es conveniente previo a la reserva, eliminar el material seco
remanente del verano para acumular un forraje con alto contenido de hojas en
relación a tallos.
El punto
siguiente es ajustar la carga invernal, para esto es importante al inicio del
pastoreo, determinar o estimar la disponibilidad de forraje. Muchos trabajos en
el subtrópico, establecieron que el manejo de una oferta (kg MS/animal) de 2500
permite pasar de una situación de perdida a ganancia de peso en el primer
invierno posdestete.
Los trabajos
realizados con suplementos proteicos de lenta degradación ruminal, mostraron
que estos son adecuados para corregir las deficiencias nitrogenadas cuando el
animal consume un pasto por debajo del 6 o 7 % de proteína bruta. También se
determinó que la suplementación energética sola (granos) deprime el consumo en
lugar de mejorarlo. El nivel de suplementación proteica no debe superar el 0,6
% del peso vivo, para evitar sustitución de forraje por suplemento.
Figura 5. Repuesta a la suplementación proteica de novillos.
Adaptado de: Sampedro et al
(1996). Rev. Arg. Prod. Anim. Sup. 1, pág. 111.

Los
resultados de la Figura 5 muestra, que dándole una oferta adecuada (T), es
posible lograr una ganancia de peso de 150 g/animal/día en el periodo invernal
y que, si además corregimos la deficiencia proteica (A), podemos lograr
ganancias de 400 g/animal/día.
Se dispone de
prácticas de manejo para mejorar la curva de evolución de peso de novillos
sobre campo natural. Debemos prestar mucha atención al ajuste de carga en base
a la disponibilidad de materia seca, sobre todo en el período invernal. Es
necesario corregir la deficiencia de fósforo, primero con la suplementación
mineral y luego con la fertilización fosfórica. Por último, para minimizar el
efecto del invierno, podemos corregir la falta de proteína, con una suplementación
proteica durante este periodo, pero previamente debemos asegurarnos una
suficiente oferta de pasto de calidad. Esto último lo logramos con una reserva
de potrero en Marzo y parte de Abril, previamente cortado si es necesario.
La
incorporación de pasturas estivales y templadas para incrementar el potencial
de producción de forraje es otro de los caminos a seguir para posibilitar el
planteo de esquemas de producción de carne bovina de alta productividad.
Los trabajos
de introducción de forrajeras realizados por el INTA de Mercedes han permitido
seleccionar especies estivales e invernales adaptadas para la región centro –
sur de Corrientes. La información obtenida en diferentes ensayos señalan que
las mismas pueden complementar la producción de campo natural siendo una
alternativa para intensificar o diversificar la producción de carne.
Las gramíneas
estivales como Grama, Setaria, Pangola permiten aumentar la disponibilidad de
forraje debido a su alto potencial de producción (8 – 12 Tn/MS/ha) y calidad
durante el período de crecimiento.
Experiencias
con Setaria y Pangola realizadas en campos de productores en las áreas de
Afloramientos Rocosos (Itá Caabó) y Monte de Ñandubay (La Encarnación con
espartillo) mostraron que las mismas fueron superiores al Campo Natural.
Cuadro 2 : Ganancia de peso en campo natural y pasturas cultivadas.

Las ventajas
productivas de las pasturas evaluadas en relación al Campo Natural fueron: mayor
carga animal (33 y 66%), mas kilos por animal y por año (
En otros
ensayos conducidos en la E.E.A Mercedes, con novillos se encontró además que
estas pasturas cuando manejadas a cargas bajas (0.8 E.V./ha) pueden producir
aumentos de peso compatibles con la terminación de novillos livianos.
Figura 6: Ganancia anual de peso de novillos

Un aspecto a
destacar de esta experiencia fue el grado de terminación de los animales. El 30
y 70 % de los novillos tipificaron como A y B (ex JNC), respectivamente, con
engrasamiento moderado.
En todos los
ensayos con pasturas estivales, los análisis de la evolución de peso, mostraron
que las mismas se pueden encontrar restricciones para el crecimiento de los animales
durante el período invernal.
Figura 7: Evolución de peso mensual en pasturas estivales.

Las gramíneas
estivales, si bien tienen alta producción, esta se concentra esencialmente en
primavera – verano -otoño siendo casi nulo su crecimiento en invierno. Esto
significa que durante el invierno se pueden presentar deficiencias de proteína
que limitan el consumo y por ende las ganancias de peso. En un sistema de
invernada cuyo único recurso forrajero sean las pasturas estivales, la
planificación de la suplementación proteica puede resultar estratégica para
balancear la dieta, mejorar la ganancia de peso y eficiencia del sistema.
La
suplementación de novillos en Setaria, durante el período invernal y otoñal con
0,6 y 0,4 % PV de pellet de algodón (36 % PB), permitió mejorar la producción
de carne de la pastura sola.
Cuadro 3: Ganancia de peso de novillos en Setaria Suplementados y no suplementados.

Es importante
destacar que el 100 % de los novillos suplementados presentaron un estado de
gordura adecuado para la faena, mientras que solo el 60 % de los no
suplementados alcanzaron esta condición. Por otro lado, determinaciones
objetivas que apuntan a caracterizar la calidad del producto obtenido por
suplementación demostraron que esta practica no altera la composición química
de la carne.
Cuadro 4: Porcentajes de Ácidos Grasos Saturados (AGS) , Monoinsaturados (AGMI) y

Desde el
punto de vista nutricional puede decirse que la suplementación proteica (0.5 % Peso
vivo) permite producir carne, igual que la obtenida a pasto solo, altamente
apreciable por sus bajos niveles de ácidos grasos saturados.
En otros
ensayos, donde se evaluó la suplementación proteica en Setaria diferida, se
observó que esta es una herramienta útil para manejar cargas altas (5.5
terneros/ha) y obtener ganancias de alrededor de 200 g/día durante el período
invernal.
Para cubrir
el déficit invernal, una alternativa a la suplementación es el uso de pasturas
invernales. Las especies como el raigrás son un recurso forrajero importante en
los planteos de invernada, dado que estos cubren el periodo de junio –
noviembre aportando un forraje de alta calidad, expresado en un alto nivel
proteico y digestibilidad.
En ensayos de
pastoreo se ha observado que la producción de raigrás en el periodo junio –
noviembre puede producir aumentos en vaquillas y novillos superiores al kilo
diario.
Figura 8: Ganancia diaria de peso en raigrás.

En los
últimos años se ha comenzado a explorar la ventaja de incluir leguminosas en
las pasturas de raigras. En evaluaciones de raigras con Lotus, se observó que
la leguminosa permite continuar con el aprovechamiento de la pastura, durante
todo el verano, con ganancias de peso de alrededor 800 g/día. En campos de
productores, en pasturas de raigras sembradas con leguminosas (Lotus, Trébol
blanco y rojo), con cargas promedio de 390 kg/ha, desde mediados de noviembre a
mediados de marzo, se obtuvieron ganancias de 550 g/día. Esto sugiere, que es
conveniente planificar la siembra conjunta de raigras con leguminosas, para
extender el periodo de pastoreo, y aumentar la producción de carne de estas
pasturas invernales.
La
información presentada sobre las pasturas estivales e invernales obtenida en
estos ensayos, es posible de ser lograda en campos de productores, cuando se
planifica el establecimiento (época de siembra, fertilización, calidad de la
semilla) y el manejo (carga animal).
Es necesario
ingresar al sistema con terneros destetados con un estado sanitario e
inmunitario óptimos de manera tal de minimizar las pérdidas producidas por
enfermedades infecciosas y parasitarias en la recría y engorde. El stress del
destete, manejo y transporte de terneros desde el sistema de cría al de invernada
ocasiona una serie de trastornos difíciles de controlar si no se parte de
animales correctamente vacunados antes de ese momento.
Las
enfermedades infecciosas más frecuentes en el ternero son: enfermedades
clostridiales (mancha, gangrena y enterotoxemia), síndrome respiratorio
(neumonías) y síndrome de queratoconjuntivitis. Existen vacunas donde se
combinan agentes bacterianos y virales que deben ser aplicadas antes del
destete ello contempla la inmunización para las siguientes enfermedades:
Rinotraqueítis bovina Infecciosa (IBR)-Diarrea viral bovina (BVD-MD),
Leptospirosis- Queratoconjuntivitis. A partir de los 3 meses los animales deben
ser vacunados contra carbunco y enfermedades clostridiales. La mayoría de las
vacunas emplean agentes muertos por lo tanto para mejorar los niveles de
anticuerpos producidos es necesario aplicar dos dosis con un intervalos de 20 a
30 días entre ellas. Cuando el invernador recibe los animales con este esquema
previo de vacunación sólo tendrá que hacer los refuerzos anuales
correspondientes. Según se indican en el calendario que se resume al final de
esta
publicación.
Otro problema
sanitario grave para las zonas subtropicales lo constituyen las garrapatas y
enfermedades asociadas. El control se basa en el uso de baños garrapaticidas
cada 21 días. Para que los productos sean eficaces deben ser utilizados según
las recomendaciones de los laboratorios elaboradores, manteniendo las
concentraciones de productos adecuadas, bañar el 100% de los animales y
sumergirlos correctamente. Las enfermedades asociadas son conocidas como
complejo “Tristeza” el cual es producido por 3 agentes: Babesia bovis, Babesia
bigemina y Anaplasma marginale. La garrapata transmite las
dos primeras y los tábanos, insectos chupadores, las maniobras quirúrgicas,
vacunaciones, etc. la tercera.
Para la
prevención de estas enfermedades existen vacunas elaboradas con cepas atenuadas
de Babesia spp y Anaplasma centrale que deben ser aplicadas en
bovinos de
Un adecuado
control, sin embargo, no debiera basarse exclusivamente en el uso de drogas
antiparasitarias, sino en el correcto manejo de los potreros, tratando de
incorporar animales limpios en pasturas no contaminadas. Pastorear
alternadamente con ovinos y /o equinos, o de no ser posible alternar categorías
de la misma especie. De esta forma, no sólo se optimiza el efecto de las drogas
sino que también se retrasa la aparición de fenómenos de resistencia.
El esquema
propuesto es el siguiente: ( se comienza en el momento del destete) podría ser
entonces: en los meses de marzo, abril y mayo se aplica un producto del grupo
de los bencimidazoles (orales o inyectables) y en junio, noviembre y marzo una
ivermectina. Se realizan controles por medio de análisis de huevos por gramo de
materia fecal y cultivo de larvas. Tener en cuenta que antes de aplicar
antiparasitarios deben realizarse los análisis para ver si es necesario
desparasitar o no.
Existen
tecnologías desarrolladas en la zona que han mostrado que cuando se utiliza, la
genética adecuada, buen nivel de alimentación (campo natural fertilizado,
pasturas subtropicales, pasturas invernales y suplementación) y sanidad
apropiada se pueden lograr ganancias de peso próximas a los 500 gr/animal/día.
Estas tecnologías no se han integrado en un sistema productivo para invernar
animales, en donde se deben ajustar las cargas y proporciones de cada una de
estas alternativas.
Tampoco se
conoce la producción y rentabilidad de las mismas una vez integradas en un
sistema. El antecedente que existe en la zona es la información publicada en el
INTA de Mercedes de la Unidad Napenay, que utilizó pasto Pangola casi como
único recurso alimenticio para producir novillos livianos y pesados y también
vaquillas gordas.
El nuevo
escenario de la ganadería correntina descripto anteriormente, necesita tener
puntos de referencias para avanzar sobre nuevos objetivos, para esto se está
implementando una Unidad de Recría y Terminación de Vacunos, donde se utiliza
en forma integrada tecnologías disponibles en la región. Esta unidad se
planificó con el uso de los recursos forrajeros conocidos, utilizando los
mismos en proporciones variables y épocas definidas. Esto significa que, en la
medida que aparezcan alternativas mejoradoras serán incorporadas al sistema.
Así también, se atenderán los temas referentes a comercialización y relación
precio de compra y venta, para ajustar las alternativas de producción de carne.
Esta unidad, en definitiva, pretende ser dinámica para brindar a los
productores información actualizada y continua a través del tiempo.
La Unidad se
instaló en el Sector B del Campo Experimental de la E.E.A. Mercedes. Sobre un
suelo Brunizen hidromórfico profundo según el mapa de suelos de la Estación
Experimental (Purnell y Hein). La superficie total de la unidad será de 175
has, 41,1 % de Campo Natural Fertilizado, 37,5 % de Setaria y 21,4 % de
pasturas invernales. Se utilizaron 72 has de Campo Natural Fertilizado con
fósforo, 65.5 has de Setaria
sphacelata cv. Narok y 37
has de una pastura invernal de Rye grass y Lotus corniculatus.
El 15 de
Abril de cada año ingresan 95-100 terneros con
Durante 120
días de este período, los animales reciben una suplementación proteica del 0.6
% de su peso vivo. En esta pastura los animales permanecen hasta fines de
Septiembre donde se estima llegar con un peso de 240-250 kg/animal, logrando
una ganancia invernal de 400-420 g/animal/día.
El 1º de
Octubre las pasturas de Setaria comenzaran a ser utilizadas con pastoreo
controlado (Cuadro 5), se establecieron divisiones basadas en la tasa de
crecimiento de la pastura. La carga animal se determina en base a la
disponibilidad de forraje al inicio de cada pastoreo y los animales
permanecerán en el potrero hasta que el remanente alcance una altura de
Los animales
que no estuvieran terminados (un 50-60 % de los animales ingresados) con un
peso estimado de
Cuadro 5: Cadenas forrajeras para terminación de novillos.

El segundo
ingreso de los animales a la Unidad se realiza a fines de Mayo. En este ingreso
los animales a utilizar son terneros machos y hembras hijos de las vaquillas de
primera parición producto del servicio de Otoño, completándose la carga con
terneros cola del servicio de primavera. Estos animales ingresan con 130-140
kg/animal a la pastura de Setaria a una carga aproximada de 1.5 terneros/ha
(Cuadro 6), utilizando un pastoreo controlado y una suplementación proteica del
0.6 % de su peso vivo, esta tropa de 100 animales permanecen en la misma hasta
fines de Septiembre donde saldrían con
Al salir de
la Setaria, los animales ingresaran a las 72 has de campo natural fertilizado a
una carga aproximada de 1.4 animales/ha (Cuadro 6). Para estos 150 días de
pastoreo se espera una ganancia de 530 g/día, lo que determinara que a fines de
Febrero la tropa tendrá aproximadamente 260 kg/animal. Los machos se destinaran
a la venta como invernada y las hembras según estado y peso se destinaran a la
venta como consumo o como vientre. Para esta última categoría no se descarta
una suplementación en el verano para poder llegar a Febrero con mejor peso y
terminación.
Cuadro 6: Cadena forrajera del sistema de recría

El manejo y
las cargas propuestas son una guía para la Unidad, pero lo que se propone es un
manejo flexible de acuerdo a las circunstancias. Inclusive si es necesario se
podrá vender o comprar animales.
Superficie :
Animales : 200 cab
Incremento de peso
esperado :
1º Ingreso (Terneros cabeza del servicio de primavera) – Sistema de
Terminación
Novillo liviano : 410 días de pastoreo (Campo Natural + Fertilizante,
Setaria)
Incremento diario : 410 g/día
Novillo pesado: 580 días de pastoreo (Campo Nat. Fert. + Setaria + Rye
grass)
Incremento diario : 577 g/día
2º Ingreso (Terneros/as hijos de Vaquillas) – Sistema de Recría
Recría : 270 días de pastoreo (Setaria + Suplementación + Campo Natural
Fertilizado)
Incremento diario : 440 g/día
Producción de la superficie total de la unidad :
Para efectuar
la evaluación económica y poder extrapolar sus resultados, se realizó un
“modelo” de la Unidad, donde se fijaron la utilización de los recursos y la
producción animal. Desde el punto de vista económico, los animales son
comprados en otro establecimiento, todas las inversiones adicionales se
encuentran en su primer año de vida útil y los costos indirectos se
corresponden con los de las empresas ganaderas de la región.
El esquema
productivo es:
Terminación: entran 100 terneros pesados de
Recría: entran 100 terneros/as livianos/as de
El modelo se
desarrolla en
Pasturas:
Suplementación: 0,6 % peso vivo de Pellet Algodón (S).
Los
resultados económicos que cuantifican el negocio, son los que se obtienen
cuando el modelo se convierte en un sistema de producción “estable”. Es decir,
cuando entran y salen 200 animales por año y se concluyen las inversiones
adicionales. Ambas situaciones juntas, ocurren a partir del 3º ejercicio.
Evaluación
económica:
Las
inversiones necesarias para implementar el modelo son: la fertilización
fosfórica del Campo Natural (VU 15 años y costo $/ha 287), la implantación de
pastura de Setaria (VU 10 años y costo $/ha 389), el alambrado eléctrico y las
aguadas. El capital que se invierte es la sumatoria de los valores de tierra,
CN, PP, mejoras, maquinarias, yeguarizos y circulante (VI, terneros,
suplementación, etc).
El Costo
Directo está compuesto por: La amortización de las inversiones, la siembra del
verdeo, los tratamientos de las pasturas (desmalezada y rejuvenecimientos), la
suplementación energética proteica (invernal), la suplementación mineral
(anual), la sanidad, el sueldo de un peón, los gastos de comercialización en
compras y ventas, la compra de los terneros.
A pesar de
analizar al “modelo estable”, los resultados económicos son distintos entre
años debido a que:
La PP produce semilla para la venta en el 1º año de su vida útil, esto
implica un ingreso adicional de 573 $ netos/ha cada 10 años.
La PP es rejuvenecida cada 3 años (fertilización fosfórica), esto implica
un costo directo por el rejuvenecimiento de 101 $/ha cada 3 años.
El VI es sembrado cada 3 años, es rejuvenecido en el 2º año (resiembra de
Rye Grass y fertilizaciones nitrogenadas y fosforadas) y en el 3º año
(resiembra de Rye Grass y fertilización nitrogenada). Esto implica costos
directos por la siembra de 434 $/ha y por los rejuvenecimientos de 268 y 204
$/ha en el 2º y 3º año respectivamente.
Los
resultados económicos se estabilizan a partir del 3º ejercicio, pero de la
siguiente manera:

Si tomamos el promedio
de los años 3, 4 y 5, la evaluación económica que corresponde al negocio es la
siguiente:

Con la carga promedio
anual de 379 kg/ha y una mortandad estimada del 1 %, la producción de carne es
de 222 kg/ha/año. El costo directo por kilo producido es de 1,41 $/kg. La
relación compra venta es de 1,08 (precios promedio de compra 2,27 $/kg y de
venta 2,10 $/kg). Si la relación de precios supera el 1,24 no hay ganancia.

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