N.H. 2000. Forrajes y
Granos, Bs.As., 5(55):114-116.
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Técnicos
del CSIRO, en Australia, encontraron que el uso del estradiol aumenta la
producción de carne en bovinos, en contra de lo que muchos suponen: que solo
promueve la acumulación de agua en los tejidos. Por otra parte, en la
Argentina, se confrontó la utilización del zeranol versus zeranol y nandrolona.
El
uso de distintas sustancias para lograr la terminación de los animales en un
menor período es una herramienta que se está utilizando en varios países.
Existen igualmente controversias entre las naciones en cuanto a los productos
permitidos. Están aquellos que, como Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, no
permiten el uso de este tipo de sustancias, y otros como la Argentina, que solo
admiten el uso de derivados androgénicos como zeranol, trembolona y nandrolona.
Distinta es la posición de Australia y los EE.UU., grandes productores de
carne, abiertos al uso tanto de derivados androgénicos como estrogénicos
(estradiol).
Numerosos
son los trabajos que muestran muy buenos resultados en cuanto a ganancia de
peso mediante la utilización de drogas. En esta nota se hará referencia a dos
de ellos, uno realizado por R. Hunter, T. Magner y P. Alligham, pertenecientes
al centro de investigación CSIRO de Australia, en el que se emplea el estradiol
como promotor del crecimiento (cabe aclarar que esta droga se halla muy
difundida en la Argentina para usos reproductivos, pero está totalmente
prohibida en su empleo como promotor de crecimiento); el segundo trabajo
consiste en una experiencia llevada a cabo en la Argentina por el doctor
Eugenio Sosa y centrada en el uso de zeranol y nandrolona como promotores.
Los
esteroides anabólicos se emplean frecuentemente para incrementar las tasas de
crecimiento del ganado en los meses previos a la faena. Los incrementos en peso
que se obtienen a través de su implantación simple suelen oscilar entre los 10
y
A
través de experimentos publicados debería concluirse que los tratamientos con
componentes estrogénicos tienen pequeño efecto en la producción de fracción no
grasa y deposición de grasa en vanos sitios (Gerken et al., 1995). Teóricamente, este no debería ser el
caso. Los agentes anabólicos deberían cambiar la composición, en cuanto a
ganancia, en el sentido de que favorecen la deposición de proteínas (Heitzman,
1980). Este efecto se vuelve más
obvio cuando se combinan los resultados de varios estudios de implantación
(Morgan, 1997). La razón de que tal
efecto no sea claro en experimentos individuales debería asociarse con el corto
período de implantación previo a la faena en relación con la vida total del
animal y los mínimos cambios que se producen en la composición de la carcasa
durante este período.
Similarmente,
en experimentos individuales, medidas objetivas de terneza raramente indican
efectos provocados por los compuestos estrogénicos. Aunque el uso de agentes
anabólicos estuvo relacionado con una maduración más rápida del esqueleto
(Morgan, 1997) y un incremento de la
concentración intramuscular de colágeno (Miller et al., 1990), parecería lógico suponer que el uso
repetido de estradiol produce una aceleración fisiológica que reduciría la
terneza de la carne (Shorthose y Harris, 1990). La combinación de resultados de
numerosos experimentos (Duckett et al., 1997)
mostró que el uso de estrógenos se halla asociado con una disminución de la
terneza.
Este
experimento busca probar dos hipótesis:
♦ Que la reimplantación de
estradiol 17 beta cada cien días guarda relación con ganancias de peso
superiores a las que proporcionaría el tratamiento con una única dosis de
estradiol.
♦ Que la promoción del crecimiento
se asocia con el incremento de la producción de carne.
La
experiencia se llevó a cabo en la estación experimental de producción de carne
en Belmont (Australia) y tuvo una duración de cuatrocientos veinte días, de
febrero hasta abril del año siguiente.
Participaron
cuarenta y nueve novillos, los cuales fueron el resultado del cruzamiento de
cuatro razas: Brahman, Afrikánder, Hereford y Shorthorn. Ingresaron a los
dieciséis meses con un peso promedio de
Se
dividió la totalidad de los animales en tres grupos de trabajo, de manera que
el peso promedio de cada uno de los grupos fuera el mismo.
♦ Grupo de control, animales sin implantar.
♦ Grupo sometido a una única dosis
de 45 mg de estradiol.
♦ Grupo sometido a la implantación
de 20 mg de estradiol cada quince semanas (105 días).
Los
pesos promedio iniciales de los novillos que permanecieron en el experimento
fueron de 253 ± 6,8; 251 ± 5,1; y 245 ± 6,7 para los grupos de control,
implantados una vez, e implantados con frecuencia, respectivamente.
A
lo largo de la experiencia se observó que los novillos que manifestaron un
crecimiento más rápido fueron aquellos implantados con estradiol‑17 beta
cada 105 días y que ganaron

Las
diferencias entre las ganancias acumuladas para los respectivos grupos de
tratamiento fue la misma para los primeros 237 días y los 183 días finales del
período total. Los primeros 237 días coincidieron con el período de reducido
crecimiento de las pasturas (invierno), en tanto que el segundo período
coincidió con épocas de alto crecimiento como la primavera, el verano y el
otoño.
Las
ganancias elevadas de peso guardaron relación con grandes concentraciones de
estradiol en el suero. En todos los casos ‑exceptuando los cincuenta y
cinco días posteriores al inicio del tratamiento‑, los novillos tratados
repetidamente con estradiol tenían concentraciones significativamente mayores
en sangre que aquellos que recibieron de una sola vez una alta dosis.
El
peso de la carcasa de los novillos tratados en forma repetida fue
significativamente mayor al de los pertenecientes al grupo de control y al que
recibió una única dosis. El análisis estadístico de las mediciones relacionadas
principalmente con la producción de músculos de la carcasa (producción de bife,
área de ojo) mostró que los mayores efectos del tratamiento con estradiol se
evidencian a través del incremento de las tasas de crecimiento y del incremento
del peso de la carcasa, más que en su composición.
No
se registraron efectos significativos del tratamiento sobre ninguno de los parámetros
utilizados (pH, compresión, adhesión, etc.) para medir calidad de carne.
Los
resultados del estudio sobre animales en pastoreo coinciden con lo establecido
por Hunter et al., es decir que pueden obtenerse respuestas exitosas con
promotores de crecimiento por un período superior a un año. En relación con
esto, la repetición de este tipo de tratamiento produce incrementos en peso de
hasta un 14 %, lo cual es principalmente producto de carcasas más pesadas. El
estudio demostró que las tasas de mayor crecimiento se registraron a través del
tratamiento 2, es decir, mediante la aplicación de pequeñas dosis cada ciento cinco
días. La superioridad se relacionó con el mantenimiento de una elevada
concentración de estradiol durante la mayor parte del tratamiento; aunque si
esto fuera tan simple, sería esperable que en la última mitad del experimento
la diferencia en la tasa de crecimiento entre el tratamiento de implantes
múltiples y el de un solo implante fuera más marcada; pero no fue este el caso.
Las ganancias adicionales del tratamiento múltiple sobre el implante simple
solo fueron de 0,08 kg/día para los primeros 237 días y de 0,05 kg/día para los
183 días finales. Obviamente, las razones que aclaran las sustanciales
diferencias en las tasas de crecimiento a lo largo de todo el tratamiento son
más complejas que la relación entre la concentración de estradiol en sangre y las
respuestas en el crecimiento. Los factores que explican esto no son conocidos y
no pudieron identificarse en este ensayo.
Duckett
et al. (1997) concluyeron que la utilización de estrógenos como el estradiol
disminuye el extendido del marmoleado, así como también que, a cualquier peso
de carcasa, el tratamiento con este tipo de promotores tiende a incrementar la
fuerza de corte, aunque la magnitud del incremento sea muy leve.
En
conclusión, el estudio mostró que para novillos con un balance positivo de energía
durante los 420 días, la promoción del crecimiento puede ser exitosa. Además,
puso en evidencia que la administración de dosis moderadas en forma más
frecuente produce mayores resultados en términos de tasas de crecimiento y
producción de músculo que el uso de una dosis mayor administrada por única vez.
La
necesidad de obtener mejores resultados en la actividad ganadera ha hecho que
los productores busquen eficientizar cada uno de los procesos, y una de las herramientas
para alcanzar este fin es el destete precoz.
El
uso de promotores de crecimiento en terneros recién destetados no está
suficientemente desarrollado, por lo que el doctor Eugenio Sosa planteó como
objetivo de su trabajo analizar el efecto de distintos tratamientos
estimulantes del crecimiento en terneros sometidos a esta práctica.
La
experiencia se llevó a cabo en campos situados al sur de la provincia de Santa
Fe sobre un total de 150 terneros de raza Aberdeen Angus con un peso promedio
de
Del
primero se sabe que es un estimulante del crecimiento en bovinos con
ganancias de peso de
Junto
con la nandrolona se utiliza vitamina ADE, de gran utilidad para la categoría
en estudio. Además, se acompaña este tratamiento con la aplicación de selenio y
fósforo, vitaminas E y D, pues los últimos trabajos a campo han demostrado un
efecto beneficioso en la salud y ganancia de peso de los animales tratados.
El
ensayo tuvo lugar en la estancia San Federico, en Santa Fe. Durante el período
de adaptación los terneros recibieron alimento balanceado de muy buena calidad
con un 18 % de proteína bruta y heno de alfalfa. Luego pasaron a pastorear
directamente las parcelas de alfalfa; la alimentación se completó con el
suministro de alimento balanceado, con un 18 % de proteína bruta al principio
para pasar a los sesenta días a uno con 16 %.
Se
procedió a desparasitar la totalidad de los animales cada sesenta días. El
antiparasitario utilizado al destete fue ivermectina en las dosis indicadas en
su marbete, y posteriormente se usaron Ricobendazoles al 15 %.
La
totalidad de la tropa se dividió en tres grupos:
Los
productos del tratamiento 2 se aplicaron por vía subcutánea; se realizaron
nuevas aplicaciones cada sesenta días, y la dosis utilizada fue de 1 c.c. por
cada
El
zeranol se implantó en la cara dorsal de una de las orejas de acuerdo con las
indicaciones del fabricante del producto comercial utilizado en el ensayo; la
aplicación se repitió a los noventa días, con una dosis utilizada fue de 36 mg.
En
los cuadros II y III se observa la evolución del peso de los animales sometidos
al ensayo. Se destaca la diferencia en la evolución del peso entre el testigo y
los animales tratados con promotores a lo largo de las pesadas.
En
el cuadro IV se resalta la diferencia entre el tratamiento que combina
promotores y el que utiliza solamente el zeranol.

Hunter et
al., "Sustained growth promotion, carcass characteristics, and meat
quality of steers treated with oestradiol‑17 B", en Australian
Journal Agricultural Research, 2000.
Sosa, E., "El uso de estimulantes de
crecimiento en destete precoz".
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