Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad de Agronomía y
Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de
Córdoba, República Argentina
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alimento
Ing.
Agr. O. N. Di Marco. 1998. Oeste Ganadero, 1(1):22-24.
Trabajo
presentado en Congreso AAPA, 1998, Paisandú, Uruguay.
Es
conocido que los animales en pastoreo realizan una actividad muscular
considerablemente mayor que en estabulación, debido a que pasan gran parte del
día caminando y cosechando forraje. La
intensidad de dicha actividad es variable debido a la acción de distintos
factores que afectan la conducta del animal en pastoreo, específicamente en lo
que respecta al tiempo que dedican a aquél, la frecuencia de bocados con que
cosechan el forraje, la distancia que recorren en distintas circunstancias y la
velocidad de la caminata.
Desde
hace años, los científicos han tratado de cuantificar cuánta energía se gasta
en la actividad física de los vacunos, para estimar su impacto en el costo de
mantenimiento del animal y en la producción.
No obstante, a pesar de toda la información recogida, aún existen
controversias en el tema. Algunos
autores sostienen que dicho gasto de energía puede aumentar el mantenimiento
operativo del animal en pastoreo entre un 30 a 70%, y consideran
que el gasto energético de la actividad no se puede medir en animales en
libertad, es decir, mientras caminan sobre el terreno o cuando cosechan el
forraje en una pastura. Por esta razón
se recurre a complicados experimentos con animales confinados, que se
encuentran en condiciones experimentales estresantes, que difieren notablemente
del pastoreo, al cual finalmente se extrapolan los resultados.
En
Balcarce hemos estimado el gasto energético de vacunos que caminan o pastorean
en el potrero, cuantificando su producción de C02 con la técnica de la tasa de
dilución del 14C (radiocarbono), que se instrumentó con el objetivo de realizar
mediciones en vacunos no confinados.
A
continuación se analiza íntegramente el tema utilizando información de
distintas fuentes conjuntamente con la nuestra, con el objetivo de contestar
las tres preguntas que se plantean a continuación:
1.
¿Cuál es el costo energético de la caminata y del pastoreo en animales en libre
actividad?
2. ¿En
qué medida la actividad de vacunos en pastoreo afecta el costo de mantenimiento
del animal?
3. ¿Qué
efecto puede tener el aumento del costo de mantenimiento en la producción de
vacunos en pastoreo?
El
tiempo total de pastoreo oscila entre 9 y 10 horas por día en las distintas
estaciones del año.
El
gasto de energía atribuible a la actividad depende de la distancia recorrida,
de las horas de pastoreo y de sus respectivos costos energéticos, que pueden
ser afectados por distintos factores.
Actividad en pastoreo
Dentro
del rubro actividad se agrupan distintos trabajos musculares que pueden tener
diferentes costos energéticos, según su intensidad y duración. Estos son: la cosecha de forraje, la
caminata, la rumia y los movimientos de echarse y pararse. Sin embargo, en cuanto a rumia y a echarse y
levantarse, los animales en pastoreo no difieren de los que están en
confinamiento. Por lo tanto, el gasto
de energía atribuible a la actividad depende de la distancia recorrida, de las
horas de pastoreo y de sus respectivos costos energéticos, que pueden estar
afectados por distintos factores.
Distancia recorrida
El
trabajo físico inherente a la caminata depende de la distancia recorrida, de la
velocidad y de la pendiente en la cual se realiza.
En los
potreros de 320 hectáreas se han registrado distancias recorridas de 4,7
kilómetros por día, y en extensiones de 1464 hectáreas se han observado
caminatas de 7,9 kilómetros en Santa Gertrudis, con distancias a la bebida de
5,6 kilómetros.
En el
primer caso emplearon 1,5 horas y en el segundo, casi 3 horas, lo que significa
que caminaron a una velocidad de entre 4 a 5 kilómetros por hora.
En
pastoreo intensivo de vacas lecheras que ocupaban potreros de 0,1 hectáreas se
midieron distancias recorridas de 0,9 kilómetros por día. En potreros de 9 y 12 hectáreas, pastoreados
con novillos en forma rotativa y continua, con cargas de 4 cabezas por
hectáreas, se recorrieron 2 y 3 kilómetros por día.
Las
distancias recorridas por vacas lecheras neocelandesas varían entre 2 a 7 kilómetros por ordeño, a un paso
de entre 2 a 3 kilómetros por hora, con grandes variaciones entre tambos y
entre días en un mismo establecimiento.
De la
información precedente se puede generalizar que, para la mayoría de los
sistemas de producción, intensivos y semiintensivos, se puede esperar que los
vacunos caminen entre 2 a 8 kilómetros por día.
Tiempo de pastoreo
Trabajos
realizados en el país por Aello y Gómez indican que el tiempo total de pastoreo
oscila entre 9 y 10 horas por día en las distintas estaciones del año, con
variaciones entre tiempo de pastoreo diurno y nocturno según la época del
año. En general el pastoreo nocturno
aumenta en la medida que disminuye el fotoperíodo.
Erlinger
y otros estiman tiempos de pastoreo diarios de 7 horas, con diferencias entre
vacunos de distinto tamaño adulto. Los animales de mayor tamaño estructural
tienden a pastorear hasta 70 minutos más por día. Los mismos autores mencionan que los tiempos de pastoreo máximos
no superan las 10 horas por día.
Antecedentes del
costo de la actividad
Ribeiro
y otros concluyeron que el costo de mover 1 kilogramo de peso es relativamente
constante entre especies, con un valor promedio de 0,49 kcal/kg/km. Este valor
ha sido utilizado como base de los cálculos para tablas de alimentación y coincide con trabajos previos de Brody en
1945, que estimó un costo de 0,45 kcal/kg/km.
El
costo de comer ha sido estimado por Osuji en 0,62 y 0,45 kcal/kg/h de consumo
de heno cortado y en pastoreo respectivamente.
Los
datos citados indican que el costo energético de caminar 1 kilómetro y de
pastorear 1 hora son similares, con un valor promedio cercano a 0,50 kcal/dg de
peso del animal. Utilizando este valor
de costo energético de la actividad, se puede estimar que el costo extra de
mantenimiento de un vacuno de 3 kilogramos, que camina 6 kilómetros y pastorea 10 horas, es del orden del 25
a 30 %
Caminata = 0,5 x 300 x 6 =
900 kcal
Pastoreo
= 0,5 x 300 x 10 = 1500 kcal
Total = 2400 kcal
Mantenimiento * = 9000 kcal
Mantenimiento operativo = 11400 kcal
Aumento =
26,75 **
* ARC
** 2.400/9.000 = 0,266
Graham
estima que el gasto energético por actividad en ovinos incremento la producción
de calor entre un 34 a 72%,
según la disponibilidad de la pastura; Ribeiro y otros, realizando cálculos
similares al anterior, concluyen que el gasto de energía de vacunos que caminan
6 kilómetros por día significa un aumento del gasto de energía del 24%.
Havstad
y Malechek estimaron la tasa de producción de C02 en vaquillonas en pastoreo y
en jaulas consumiendo el mismo forraje, y concluyeron que las primeras tenían
un gasto de energía 46% más alto.
Holmes y otros midieron la producción de oxígeno de novillos en pastoreo
antes, durante y después del consumo, y concluyeron que la acción de cosechar
el forraje podría aumentar el gasto de energía entre 0,1 al 8% en una buena
pastura y entre 1,3 a 15,7% en una de baja calidad.
Información obtenida en Balcarce
La
técnica del radiocarbono se considera la más apropiada para estudios con
animales en libre actividad, ya que las mediciones se pueden realizar sin
interferencias cuando aquellos caminan o pastorean en el potrero. La metodología consiste en infundir, en
forma continua, intraperitonealmente, una solución de 13C y determinar la
radiactividad del 14C en el C02 de muestras de saliva.
Para
utilizar esta metodología se requieren animales con catéteres en el peritoneo y
en glándula parótida para la colección de saliva.
Resultados
Se encontró
que durante el pastoreo a alta tasa de bocados, la producción de C02 aumentó
con respecto al reposo un 52%, y en un 16% cuando la actividad fue
moderada. Durante la caminata, dicho
parámetro tuvo un incremento del 15 a 41 % según la velocidad.
De los
datos de producción de C02 se calculó que el costo de cosecha de forraje fue de
0,14 kcal/h/kg de peso en la pastura de alta disponibilidad, donde pastorearon
a moderada tasa de bocado. En cambio,
cuando pastorearon a la máxima tasa de bocado en baja disponibilidad, dicho
costo fue de 0,46 kcal/h/kg. Por lo tanto, el pastoreo a moderada tasa de
bocado tiene un costo energético inferior al estimado por Osuji de 0,45
kcal/kg/h de pastoreo.
La
caminata mostró un costo de 0,09 kcal/km por kilogramo de peso vivo en terreno
plano a distintas velocidades, y de 0,16 kcal/km/kg en pendiente. Por lo tanto, el costo energético de aquella
fue inferior al valor de 0,49 que se utiliza convencionalmente, derivado del
experimento de Ribeiro y otros.
La
caminata no mostró un efecto acumulativo durante el desarrollo del ejercicio,
ni residual de larga duración durante el descanso, por ejemplo, dentro de un
período de actividad no se encontraron diferencias significativas en producción
de C02, y la tasa de producción de aquél decayó rápidamente luego de concluida
la actividad. Dos horas después de
terminada la caminata dicha tasa fue un 13% superior a la del animal en reposo
en corral, y sólo un 7% superior cuando el descanso fue de 4 horas. La recuperación luego de la actividad
observada en este estudio coincide con los resultados obtenidos por otros
autores.
Efecto de la actividad en el costo de mantenimiento del animal
Realizando
los mismos cálculos que en el primer ejemplo para un novillo de 300 kilogramos,
que camina 6 kilómetros y pastorea 10 horas por día, a moderada o alta
frecuencia de bocado, se obtienen los siguientes valores sobre el aumento del
costo de mantenimiento (ver cuadro 1 ).
Cuadro 1
Como se
puede observar, el principal efecto de la actividad es debido al costo
energético del pastoreo a altas tasas de bocados, ya que la caminata en el
llano y en la pendiente, así como el pastoreo a moderadas tasas de bocado,
tienen una baja incidencia en el costo de mantenimiento de los animales en
pastoreo. Por ejemplo, en un vacuno que
pastorea a mediana frecuencia de bocado y camina 6 kilómetros en el llano, el
costo de mantenimiento aumentaría un 6,5%, y si caminara en pendiente, un 8,1%. En cambio, pastoreando
alta tasa de bocados, dichos aumentos serían del 17,1 y 18,4
respectivamente.
Actividad y producción
En
pasturas de buena disponibilidad, el gasto extra de energía por actividad puede
ser fácilmente compensado por un ligero aumento en el consumo. Por ejemplo, en el caso anterior, el animal
tuvo un costo energético extra de entre 582 a 726 kcal pastoreando a
moderada frecuencia de bocado, que puede compensarse con un aumento del consumo
de 260 a 360 gramos de materia seca de mediana digestibilidad. Por lo tanto, no es de esperar que la
actividad tenga un efecto detectable en la producción en las condiciones
mencionadas. En estos casos las
prácticas de manejo destinadas a reducir la caminata no producirían un ahorro
de energía suficiente para mejorar la producción.
En
pasturas de baja disponibilidad, donde hay severas limitaciones al consumo de
forraje, el costo extra de la actividad se triplica llegando a unas 1500 a 1700 kcal, principalmente, debido al costo
de cosecha. No obstante el gran aumento
relativo, el consumo extra para compensar dicho gasto extra sería de 700 a 800 gramos de materia seca por día, en un animal que tiene un
requerimiento de mantenimiento de 4 kilogramos de materia seca por día. Solamente en el caso de que los animales no
puedan consumir lo mencionado, el gasto energético extra afectaría a la
producción.
Caminata
El bajo
efecto de la caminata en la producción ha sido investigado por varios
autores. Lamba y otros compararon el
efecto de caminar 1,6 kilómetros por día en vaquillonas lecheras de dos años.
La caminata se realizó a 5,5 kilómetros por hora en preparto (40 días) a los 10
días posparto. Encontraron que el
efecto de caminar 50 días incremento el consumo de energía de 41,6 a 43,6
Mcal/día y la producción de leche de 19,9 a 22,8 kg/día sin cambiar su
composición. En los 285 días de
lactancia, los animales que caminaron produjeron 184 kilogramos más de grasa y
los que permanecieron estabulados, 176 kilogramos. Es decir, produjeron 8 kilogramos más de grasa con un consumo
adicional de 75 Mcal, que equivalen a una suplementación de 24 kilogramos de
concentrados. Las vacas que caminaron
requirieron menos servicios por concepción, mejoraron la facilidad de parto y
aumentaron la eficiencia del uso del alimento.
Nicholson
hizo caminar hasta una aguada situada a 40 kilómetros, cada 3 días, durante 8
meses, a vacas cebú secas y lactantes, y a terneros de un año y de dos
años. En el período caminaron 3000
kilómetros más que los animales que permanecieron en la pastura. Midió los cambios de peso, el crecimiento de
los terneros, el porcentaje de pariciones y el peso al nacer. No observó diferencias significativas entre
los que caminaron y los que permanecieron el la pastura. Por ejemplo, los novillitos de año llegaron
al final del experimento con 213 kilogramos y los qué no caminaron con 235
kilogramos. Concluyó que las
diferencias de peso debidas a la caminata son pequeñas en comparación con la
influencia de las variaciones estacionases en calidad y cantidad del forraje,
Thomson
y Barnes compararon la producción de vacas lecheras que caminaban 0,4
kilómetros por día para ser ordeñadas, que consideró como testigo, con dos
grupos experimentales. Uno caminaba 4 kilómetros por día ascendiendo una loma
de 11 metros de elevación y el otro recorría 8 kilómetros por día ascendiendo
entre 34 a 40 metros. A pesar de la
diferencia de actividad entre tratamientos, la producción de leche no fue
afectada.
Causas del bajo costo energético de la
caminata
Entre
las posibles causas que explican por qué la caminata tiene tan bajo costo
energético, diferentes autores enumeran las siguientes:
En
primer lugar, se transfiere 65% de la energía cinética del cuerpo de un paso a
otro, de forma tal que solamente el 35% restante de la energía que utiliza el
músculo proviene de la movilización de grasas, lo que aumenta la eficiencia de
utilización de la energía del alimento.
Por
otro lado el ejercicio modifica las fibras del músculo, pues se reemplaza un tipo
de proteína por otro, y esto hace que la fibrilla muscular sea más eficiente.
Finalmente,
si bien la tasa metabólica aumenta con la actividad, disminuye posteriormente
de forma tal que el gasto de energía baja rápidamente después del ejercicio.
Ello hace que el efecto proporcional sea de poca incidencia en el gasto total
que se calcula para un período de 24 horas.
Conclusiones
Según los resultados obtenidos, el pastoreo a alta
tasa de bocados es el componente de la actividad de mayor costo energético, y
es el que mayor incidencia tiene en el mantenimiento del animal en pastoreo
(15%), debido a que es una actividad costosa, que los animales llevan a cabo
durante varias horas del día.
El pastoreo a moderada tasa de bocado, así como la
caminata en el llano y en pendiente son actividades de bajo costo energético y
, en consecuencia, no afectan en gran medida al costo de mantenimiento (2 a
5%).
El gasto extra de energía por caminar es bajo y
puede ser compensado con un ligero aumento del consumo. Por lo tanto no debería
afectar la producción, lo cual concuerda con los trabajos que han medido
directamente el efecto de la actividad sobre la producción de carne o de leche.
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