PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

 

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Estado actual de los conocimientos sobre utilización de pastos y ensilados en la producción de carne de vacuno

Ing. Agr. Carlos Posada Navia. 2000. Escuela Politécnica Superior de Lugo, Univ. de Santiago de Compostela, España.

Introducción

Este es un trabajo que ha sido presentado como trabajo académico para el curso "Producción de carne en praderas" del programa de Doctorado de Ingeniería Agroforestal en la Escuela Politécnica Superior de Lugo (Universidad de Santiago de Compostela, España), y que consiste en una revisión comentada  del trabajo "Utilización de pastos y ensilados en la producción de carne de vacuno", que el Dr. Jaime Zea y Dolores Díaz del Centro de Investigaciones Agrarias de Mabegondo (La Coruña, España) publicaron en la revista PASTOS XXVI pág. 129-173 en 1996, en el que los autores revisan los avances más recientes en el ámbito de la utilización  de los pastos y ensilados en la producción de carne.

Es sorprendente que en nuestro país la mayor parte de la carne de vacuno se produzca en base a alimentos concentrados. Los autores citados creen y el que escribe también, que en las áreas adecuadas para la producción de pastos y forrajes, éstos deberían de ser la fuente prioritaria de alimentación para el ganado de carne. Con la utilización de éstos, nuestros recursos, se generaría un aumento del valor añadido y se contribuiría  a la extensificación, lo que ayudaría a acceder a las ayudas económicas de la Unión Europea.

Ha sido creencia extendida que las canales producidas por los concentrados eran superiores en calidad a las producida mediante el uso de pastos, especialmente por su composición relativa en músculo y grasa. No obstante, los progresos habidos en la utilización de los pastos ha conducido a mayores ganancias diarias de peso en los terneros con la consiguiente reducción en los períodos de ceba y la mejora de la calidad de las canales.

La primera cuestión a aclarar es el valor alimenticio que tiene el pasto, pues el primer tópico que existe en relación a la producción animal en base a pastos es que éstos tienen un valor alimenticio muy limitado.

VALOR ALIMENTICIO DEL PASTO

Se define el valor alimenticio del pasto como la capacidad  que tiene para promover la "producción animal".  El valor alimenticio del pasto, así entendido, depende de los siguientes factores:

¨       Valor nutritivo del pasto

¨       La capacidad de ingestión del animal, y

¨       Capacidad del animal para utilizar los nutrientes del pasto.

El valor nutritivo y la capacidad de ingestión vienen determinados por el estado fisiológico del pasto y por su composición química y ambos tienen un reflejo en la digestibilidad, convirtiéndose ésta en el principal componente del valor alimenticio.

Factores del alimento que afectan al valor alimenticio

De los constituyentes vegetales, los contenidos celulares (carbohidratos solubles, almidones, ácidos orgánicos y proteínas)  son digeridos total y rápidamente por los rumiantes. La celulosa, principal componente de las paredes celulares de las plantas , también es capaz de ser digerida por la microflora del rumen.

Las hemicelulosas, componentes menores de las paredes celulares pueden ser digeridas rápidamente, de forma similar, hasta formar carbohidratos solubles. El grado en que este proceso ocurre depende entre otras cosas, de la cantidad de lignina depositada en las paredes celulares, lo cual depende a su vez, del grado de madurez de las plantas.

Como las paredes celulares encierran el contenido celular digerible, la digestibilidad de toda la planta depende en gran medida de la de la fracción pared celular. Esta fracción es la "fibra bruta" y está compuesta por porciones fermentables (celulósicas) y relativamente no fermentables (lignina).

 

Tabla 1. Evolución del valor nutritivo de pradera F-6 (raigrás inglés + trébol blanco)

en las condiciones de la Galicia Costera. (Zea y Díaz 1966).

Fecha

10-4

25-4

10-5

25-5

10-6

25-6

DMO(%)

77,31

75,77

74,14

67,30

58,85

56,54

MJEM/Kg MS

11,12

10,96

10,72

9,72

8,48

8,00

PB (%)

20

15,96

13,43

10,57

8,68

8,28

DMO: digestibilidad de la Materia Orgánica; MJEM: Megajulios de Energía

Metabolizable; PB: Proteína bruta.

 

Tabla 2. Digestibilidad y contenido de fibra (% de la MS). del raigrás inglés en distintos

estados de crecimiento (tomado por Smetham (2) de Woodman y Stewart (1932) citados por él).

Estado de crecimiento

Coeficiente de
fermentación in vitro.
% Digest. fibra cruda

Fibra
cruda total
(% de la MS)

Fibra
no fermentable
(% de la MS)

1. Hoja joven

86,6

19,1

2,6

2.Hoja joven pero algunos tallos tiernos

84,5

23,6

n.d.

3. Hoja joven pero más tallos tiernos

81,5

23,9

n.d.

4.Algunos tallos pocas inflorescencias

80,5

24,7

n.d.

5. Muchos tallos e inflorescencias

80

25,2

n.d.

6. Tallos de 61 cm-antesis; hojas inferiores muertas

78,9

28,8

6,1

7.Semillas en formación

77,9

29,6

n.d.

8. Semillas maduras

74,6

33,8

9,1

 

Por tanto, la digestibilidad decrece con la madurez fisiológica, de manera que normalmente el pasto joven es de digestibilidad alta y sólo en el caso de que el pasto alcance un estado de madurez próximo  a la floración la digestibilidad comienza a decrecer de forma notable (2). Ver tablas 1 y 2.

Tanto en las leguminosas como en las gramíneas existe una relación inversa entre contenido en proteína (bruta o verdadera) y en fibra. A medida que se aproxima la madurez el contenido en fibra bruta aumenta y el de proteína disminuye  como puede deducirse de la tabla 1 y también se muestra en la Tabla 3.

 

Tabla 3. Cambios en la composición de un variedad de fleo para heno con la madurez.

(tomado por Smetham (1981) de Waite y Sastry, 1949, citados por él) (2)

Fecha

Altura media

(cm)

Peso seco de la

relación hoja/tallo

Fibra bruta

(%)

Proteína verdadera

(%)

Mayo 20

15-23

2,57

20,3

16,5

Mayo 26

15-23

2,15

23,2

15,7

Junio 2

25-33

1,30

26,3

12,8

Junio 10

36-43

0,58

28,7

8,8

EMERGENCIA DE LAS INFLORESCENCIAS

Junio 16

46-53

0,39

30,8

8,7

Junio 23

46-53

0,41

32,6

5,8

Junio 30

66-74

0,35

30,4

5,5

Julio 7

66-74

0,21

31,2

4,4

Julio 14

66-74

0,20

32,1

3,8

Julio 21

76-84

0,16

32,3

3,0

Agosto 11

76-84

0,19

35,1

2,6

LIBERACIÓN DE LA SEMILLA

Setiemb. 3

76-84

0,16

34,7

2,2

Setiemb.25

76-84

0,18

34,8

1,7

 

Zea y Díaz (1) dicen que la proteína desciende de forma más o menos uniforme por lo menos hasta finales de mayo (tabla 1) mientras que la digestibilidad lo hace lentamente hasta unos 10 días antes de la emergencia de las espigas a mediados de mayo.

Esto mismo indica Smetham (2) cuando dice que aunque en el material proveniente de una planta joven existe una pequeña cantidad de fibra no fermentable, no es hasta que se alcanza un grado de crecimiento avanzado que la lignificación alcanza un grado tal, en el cual la digestibilidad se ve afectada (tabla 2)

Esto lleva a Woodman (citado en 2), a sugerir que no es tanto la cantidad de lignina, sino la forma en que se deposita, lo que afecta a la digestibilidad.

Se admite que las leguminosas tienen mayor valor alimenticio que las gramíneas (1). En el forraje de una pradera mixta (2) el desarrollo de la fibra bruta puede aumentar hasta alcanzar niveles  mayores antes de que la digestibilidad disminuya seriamente pues la mayor digestibilidad de la leguminosa compensa  el inferior nivel de las gramíneas (Tabla 4).

Además, las leguminosas se ingieren en cantidad significativamente mayor que las gramíneas. Aunque la digestibilidad entre valores del 30% -70% es el principal determinante del consumo, a veces se observan diferencias entre diferentes especies y variedades que poseen la misma digestibilidad. Esto es así, especialmente, cuando se comparan leguminosas con gramíneas. Una razón propuesta para explicar esta aparente anomalía es que la relación entre los contenidos celulares solubles en pepsina y el material de pared celular insoluble pero fermentable es mayor en el forraje de consumo más elevado (2). Van Soest (1965), citado por Smetham (2), considera que el mayor consumo surge de la digestión más rápida del forraje que posee la fracción soluble relativamente mayor.

 

Tabla 4. Contenido en fibra y D del forraje de una pradera mixta

(Smetham 1981, tomado de Sears y Goodall 1971)(2)

Tipo de pradera

% de fibra bruta

% D de la MS

1.- gramínea nueva en descanso durante invierno y primavera.

Corte el 5 de set. con 7-12 cm de altura. Gramínea +7% de trébol blanco

18

81,7

2.- En descanso durante 5 semanas.

Corte 3-X 12-25 cm altura. Gramínea +20% trébol blanco

17,3

83,2

3.- En descanso durante 7 semanas; comenzando a florecer.

     Corte 25-35 cm altura. Gramíneas+15% trébol blanco.

20,5

82

4.- En descanso 11 semanas. Inflorescencias bien desarrolladas.

     Corte 46-61 cm de altura. Gram.+ 3% de trébol blanco.

30,5

73,2

5.- En descanso durante 5 semanas.

     Corte 7-10 cm. Gram.+60% de trébol blanco. Muy cálido y seco.

16,2

80,1

 

Zea y Díaz (1) también observaron que los ensilados de leguminosas se ingieren en mayor cantidad que los de gramíneas (Tabla 5), y este incremento de ingestión se tradujo siempre en mayor ganancia de peso.

 

Tabla 5. Comparación de ensilado de prado F-6 (r.inglés y tr. blanco) con el de  dos leguminosas

para el crecimiento de terneros (Zea y Díaz (1))

 

Alfalfa

Trébol violeta

Prado

2 Kg de pienso/cab/día

Peso vivo inicial

284

283

284

Digestib. MO ensilado (%)

61,1

68

63,2

Ingestión KgMS/día

4,87

5,15

4,64

Ganancia peso vivo gr/día

967

1128

901

1 kg de pienso/cab/día

Peso vivo inicial

250

-

251

Digestib. MO ensilado (%)

65,8

-

69,6

Ingestión KgMS/día

6,6

-

5,2

Ganancia peso vivo gr/día

813

-

735

 

Estos mismos autores observaron mejoras en ingestión y en ganancia de peso al aumentar la proporción de ensilado de trébol violeta en una ración de ensilado de raigrás inglés con 10% de trébol blanco aún a pesar de la disminución de la digestibilidad de la materia orgánica (1), como se observa en la Tabla 6.

 

Tabla 6. Efecto del nivel de inclusión de ensilado de trébol violeta en una ración a base de ensilado de prado

(r.inglés+10% de tr. blanco) en el rendimiento de terneros (Zea y Díaz (1))

Nivel de ensilado de t.violeta (%)

25

50

75

Peso inicial (Kg)

129,5

129,8

128,7

DMO ensilados (%)

67,8

64,9

62,3

Ingestión ensilado (KgMS/día

3,86

3,98

4,32

Ganancia peso (g/día)

862

917

921

Nota: Suplemento de 1 Kg de pienso por cabeza y día

 

Si las mejoras logradas son debidas al aumento de la ingestión no parece que la eficiencia de utilización de las leguminosas sea más alta que la de las gramíneas (1).

Factores extrínsecos que afectan al valor alimenticio

La digestibilidad y el nivel de carbohidratos solubles están influenciados por la temperatura , la luz y la humedad del suelo, así como por el manejo que se hace del pastoreo. Por tanto el valor alimenticio es variable a lo largo del año y según el manejo del pasto.

Bryan y Hutton (3) en 1977 obtuvieron una curva de digestibilidad que cae lentamente desde el invierno hasta alcanzar un mínimo en verano, para repuntar otra vez en otoño, y Zea en 1982 (1) observó una caída de la digestibilidad de 7 puntos desde Marzo a Julio.

La Tabla 7 ilustra bien lo anterior.

 

Tabla 7. Modelo estacional de digestibilidad y composición de raigrás perenne

(promedio de dos series de dos lugares-Cambridge y Trawscied, UK-)

(Dent y Aldrich, 1968, citados por Smetham) (2)

Fecha de corte

10-IV

1-V

21-V

10-VI

1-VII

1-VIII

1-IX

1-X

1-XI

DMS (%)

81,3

79,8

79,4

78,3

76,7

75

76,2

77,6

78,9

PB (%)

25

21,8

18,6

19,7

16,7

15,1

17

19,8

26,8

FB(%)

16,9

20,2

22,6

23,7

22,1

24,6

22,4

21

18,2

HC sol. (%)

17,7

16,1

17,2

13,5

19,5

16,1

17,9

17,1

15,3

 

En la Tabla 8 se muestran los resultados de una serie de clásicos experimentos entre 1926 y 1932 realizados por Woodman y sus colegas que muestra un patrón similar, aunque éstos registran la digestibilidad de la materia orgánica, que tienden a sobreestimar la digestibilidad de la materia seca. Ellos hallaron que la digestibilidad baja ligeramente con el avance de la primavera, hasta principios de Junio. En esta etapa, particularmente con un prolongado intervalo de corte de 54 semanas, la digestibilidad cae de forma abrupta.

 

Tabla 8. DMO (%) de praderas cortadas (Woodman y otros 1931,1932, citado por Smethan) (2)

 

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Setiemb.

Corte semanal

83,4

83,6

79,2

74,0

74,8

79,7

Corte cada 5 semanas

79,6

76,0

74,0

76,7

75,5

78,9

 

Stakelum y O´Donovan en el año 2000 (4) refieren que en un trabajo realizado en Irlanda en 1987 por Morgan y Stakelum, con dos intervalos de corte (4 y 8 semanas) y dos niveles de alimentación, uno ab libitum y otro limitado al 2% del peso vivo, la DMO (%) parte a finales de Marzo- principios de Abril de valores de 84-86%. El incremento de 4 semanas en el intervalo de corte para llegar a 8 semanas redujo la DMO en 4 y 4,6 unidades en el alto y el bajo nivel de ingestión respectivamente. El cambio promedio en la DMO con la ingestión más alta fue -2,7 unidades . Es claro que el intervalo de descanso tiene un mayor efecto sobre la DMO en el período de Abril a Junio que entre Agosto y Octubre.

En otro experimento (4) de Stakelum y Dillon en 1989, se estudió el efecto sobre la DMO del intervalo de descanso entre cortes de 3 y 5 semanas, en el crítico período de Abril a Junio y  se encontró que hubo una diferencia en DMO de 0,7, 4,1 y 2,4 unidades de diferencia entre 3 y 5 semanas de intervalo en los meses de Abril, Mayo y Junio respectivamente.

Zea y Díaz en 1990 (1), comprueban que en Galicia las rotaciones de 30 días producen pasto más digestible que las de 36 días pero la producción de pasto es mayor en éstas y como la diferencia de digestibilidad no es muy acusada (Tabla 9) la ganancia de peso fue mayor en aquellas por disponer de más pasto.

 

Tabla 9. Efecto de la duración de la rotación de pastoreo en el pasto en oferta, digestibilidad y

ganancia de peso de terneros (Carga 2300 Kg pv/Ha) (Zea y Díaz 1990, citados en (1))

Rotación de pastoreo (días)

30

36

Pasto en oferta (Kg MS/Kg pv

1,17

1,30

DMO (%) del pasto

77,8

75,9

Ganancia de peso vivo (g/día)

881

992

Nota: Pastoreo de Marzo a Julio sobre 6 parcelas

 

Por último, la eficiencia del pasto de primavera para el engorde de ganado joven es superior que la del de otoño incluso aunque sean de la misma digestibilidad. Las razones no están claras pero Zea y Díaz (1) apuntan que pueden deberse a las mejore condiciones para la fermentación ruminal de la hierba de primavera y a la probable mayor degradabilidad ruminal de la proteína del pasto de otoño.   

INGESTIÓN DEL PASTO

Los principales factores que condicionan la ingestión de forrajes son la capacidad física del rumen y la rapidez con la que el contenido digestivo lo abandona. Por tanto, la velocidad de digestión determina, en gran medida, la cantidad que un animal puede comer.

El forraje menos digestible se digiere con más lentitud por parte de la flora del rumen, permanece más tiempo en el rumen y la ingestión por parte del animal disminuye.

Ingestión y digestibilidad

Existe una relación lineal entre ingestión de alimento y digestibilidad de la ración (1,5). En dietas de heno y concentrado el consumo máximo se logra con digestibilidades del 65-70%  [Baile y Forbes (1974, citados por Leaver (5)] pero en hierba pastada el consumo voluntario crece hasta digestibilidades del 80% según Corbett, Langlands y Reid (1963) y Hogson (1968) citados por Leaver (5), y Demarquilly y Jarridge (1971) y Walters (1971, citados por Zea y Díaz (1), los cuales también refieren que Osorio y Cebrián  en 1986 encuentran que en los pastos del CIA en Mabegondo (A Coruña), para DMS inferiores al 70% la ingestión de materia seca está altamente correlacionada (r=0,81) con la digestibilidad:

 

siendo IMS  la ingestión de materia seca.

Cuando la DMS sube del 70%, la cantidad de MS ingerida se correlaciona mejor con el contenido de MS del pasto (Osorio y Cebrián 1986).

Condiciones del pasto

Existen también otros factores que condicionan el nivel del consumo voluntario. Bines (6) dice que aparentemente el vacuno se sirve de los mismos estímulos sensoriales que los otros mamíferos para seleccionar el alimento y cita a Coopock y col. (1974) que demostraron que existen diferencias entre animales en cuanto a preferencias por los forrajes.

Zea y Díaz (1) citan como factores al margen de la digestibilidad  el pastoreo selectivo, la facilidad de recolección o la aceptabilidad determinada por sabor, olor y estímulos táctiles y citan a Freer (1981).

Bines (6) dice que la cantidad de alimento ingerida por un animal en cierto período de tiempo depende: 1. Del número de comidas ingeridas en ese tiempo, 2. De la duración de cada comida y 3. Del ritmo de masticación de cada comida.

Zea y Díaz (1) indican que la ingestión de pasto es el producto de la ingestión/bocado por el n1 de bocados/ud. de tiempo por el  tiempo dedicado al pastoreo.  Visto lo anterior es fácil comprender la importancia que tienen en relación al consumo de pasto, la cantidad de pasto presente (ofertado) y características físicas como su altura y densidad, de manera que cuando baja la disponibilidad de pasto presente, baja la ingestión por bocado, se incrementa el n1 de éstos y el tiempo de pastoreo, que limitados bien por las horas de luz o la necesidad de rumiar o por fatiga (5), llega un punto en que el rendimiento animal baja.

En la Tabla 10 se observa que al disminuir la oferta de pasto se resienten las ganancias de peso de los terneros.

 

Tabla 10. Efecto de la disponibilidad de pasto en el rendimiento de terneros

de 200 Kg de peso vivo (Zea y Díaz (1990) citados en (1)

Pasto (Ton, MS/ha)

2,4

3,2

Disponibilidad (KgMS/Cab/día)

7,4

9,8

DMO pasto (%)

77,2

77,6

Ganancia pv.(g/día)

830

971

 

Tabla 11. Producción de leche, oferta de pasto e ingesta de MS

en Mayo-Junio, con vacas de distinto potencial

Potencial (Kg leche)

5000

5800

6580

7500

Producción Kg/vaca/día

22

25

29

33

Oferta de pasto (KgMS/cab/día)

19

20,5

22

25

Kg MS ing/cab/día

15,3

16,5

18,3

19,5

 

Dillon y col. (1999), citados por Stakelum y O´Donovan (4), trabajando con vacas de leche de potencial genético distinto, obtuvieron los resultados mostrados en la Tabla 11.

Por último, en Irlanda según refieren Stakelum y O´Donovan (2), se llevó a cabo un experimento con 4 grupos de vacas de potencial productivo diferente para tratar de estudiar el efecto de la oferta de pasto sobre el nivel productivo. Los resultados de 4 experimentos son mostrados en la tabla 12.

 

Tabla 12. Efecto de la cantidad de pasto ofertado sobre la producción

y el contenido en proteína de la leche

Expto.1
(Mayo-Agosto)

Oferta pasto (KgMS/vac/día)

16

20

24

Producción Kg/vaca/día

20,6

22,2

22,9

Proteína %

3,25

3,28

3,36

Expto.2
(Mayo-Junio)

Oferta pasto (KgMS/vac/día)

17

20

23

Producción Kg/vaca/día

24,4

24,9

26,2

Proteína %

3,41

3,46

3,43

Expto.3
Agosto

Oferta pasto (KgMS/vac/día)

16

20

24

Producción Kg/vaca/día

16,9

18,2

18,3

Proteína %

3,47

3,54

3,62

Expto.4
(Mayo-Junio)

Oferta pasto (KgMS/vac/día)

17

20

23

Producción Kg/vaca/día

17,4

18,5

18,8

Proteína %

3,73

3,76

3,78

El pastoreo selectivo

Zea y Díaz (1) señalan que el pastoreo selectivo es uno de los importantes factores que controlan la ingestión voluntaria, y en él parece tener más que ver la digestibilidad del alimentos que su palatabilidad. Un animal tiende a comer material hojoso y joven [Arnold 1981, citado por los anteriores en (1)] y en caso de praderas mixtas la ingestión de trébol es mayor de la que correspondería en función de su presencia relativa en la pradera.

Greenhalgh y Reid, en 1967 [citados por Bines (5)], propusieron un método para determinar la palatabilidad relativa de los alimentos voluminosos. Con motivo de este trabajo llegaron a la conclusión de que quizá la palatabilidad sea más importante para determinar el consumo de voluminosos de baja calidad que para los de mayor calidad.

El pastoreo selectivo es más intenso en animales jóvenes y aumenta con la diferencia entre estados de madurez de las plantas de la pradera. Por ello la calidad de la dieta ingerida por  los animales que pastorean es superior a la de la pradera en su conjunto ya que tienden a consumir el material de más calidad, el más digestible.

En conclusión, los factores determinantes de la ingestión de los animales en un sistema de pastoreo son la cantidad de hierba ofertada y su digestibilidad.

Las ingestiones máximas se observan con digestibilidades del 81% [Hodgson y Rodríguez, 1971 citados por Zea y Díaz (1)] y Hodgson en 1977, ya citado, la sitúa en el 83% para vacas de leche y terneros en crecimiento. Wilkinson y Tayler (1973), citados por Zea y Díaz (1), establecen como objetivo una oferta de hierba no inferior a 3500-4000 Kg de materia orgánica por Ha.

Por otra parte, Hodgson y col (1971), citados por Zea y Díaz en (1), encuentran que las ganancias en peso vivo está más estrechamente relacionadas con la cantidad de pasto residual después del pastoreo que con la cantidad ofertada inicialmente, de modo que para que no decrezcan las ganancias de peso vivo el residuo en la parcela no debería de ser inferior a 2000 Kg MS/ha, y Wilkinson y Tayler (1973) ya citados, establecen que en una pradera bien estructurada la altura del residuo no debería de bajar de 8 cm. para que no se depriman la ingestión y las ganancias de peso.

En consecuencia, concluyen Zea y Díaz (1), ganancias de peso vivo elevadas están en contradicción con la eficiente utilización del pasto debido a la estrecha correlación entre ingestión y cantidad de pasto.

La presión de pastoreo se define como la cantidad de pasto ofrecida por animal. Si esta presión es baja, es decir, hay mucho pasto ofrecido por animal, la proporción de pasto consumida es baja (utilización) y el consumo de los animales es máximo, pero si la presión de pastoreo aumenta, es decir, se restringe la oferta de pasto por animal el consumo por animal declina al principio muy lentamente  y  la utilización se incrementa de forma paulatina. Incrementos mayores de la presión provocarán un cambio más rápido del consumo y de la utilización (5), y llegado un punto caen abruptamente. Estas relaciones han sido definidas con claridad para ganado lechero por Gordon y col en 1966, Grenhalgh y col. 1966, y para ganancia de peso en animales jóvenes por Hodgson, Tayler y Londsdale, 1971, y Leaver en 1974, todos ellos citados por Leaver en (5).

SUPLEMENTACIÓN DEL PASTO

Debe recurrirse a la suplementación del ganado en pastoreo cuando quiere ser mantenido el ritmo de ganancia de peso en los animales y éstos tienen alguna limitación de consumo de pasto (que significa alta presión de pastoreo), bien sea por causa de escasa oferta estacional (verano, invierno, por ejemplo), por un puntual exceso de carga ganadera, o incluso por una limitación del propio animal. Ejemplo típico de esto último es el caso de las vacas lecheras después de parir.

 

Efecto sobre la ingestión

En ocasiones la respuesta en producción animal al suplemento suministrado no responde a las expectativas debido al "efecto de sustitución" de éste suplemento sobre el consumo de pasto.

Así, Sarker y Holmes (1974), citados por Leaver (5) demostraron que en vacas secas que el tiempo de pastoreo disminuía en 22 minutos por el suministro de 1 Kg de concentrado y que el consumo total de MS por animal sólo aumentaba 0,46 Kg por cada Kg de MS de concentrado ingerida, es decir, 1 Kg de MS de concentrado reducía el consumo de MS de pasto en 0,54 Kg . Estos resultados son similares a los obtenidos por  otros en ganado lechero(5) y por Hodgson y Tayler en 1972 según Leaver (5) en ganado en crecimiento. Por lo tanto, si el ganado se mantiene a la misma carga con alimentación suplementaria, se reducirá la utilización de pasto (5). En esta misma línea, Collins (7) señala que en ganado pastando un adecuado pasto en primavera no responderá a los suplementos salvo que sea escaso (alta presión de pastoreo). Animales, dice, que estén en un pasto sobrecargado se beneficiarán de los suplementos. Así, en un experimento llevado a cabo en Grange (Irlanda) desde 1963-1965, el suministro de 1,8 Kg/cab/día de cebada desde primeros de abril a finales de Mayo a los animales en pastoreo solo fue beneficioso uno de los tres años y solamente a una alta carga (oferta reducida). Sobre bien fertilizados pastos reservados del otoño anterior hay poca probabilidad de respuesta a los suplementos a menos que la carga sea de 5 animales de 400 Kg de pv/Ha o mayor.

El otoño, igualmente según Collins (7), es el momento de más probabilidad de obtener una respuesta al suplemento, con el crecimiento del pasto ya declinando. En explotaciones subcargadas, con un volumen o reserva de pasto trasladado desde el período del pico de crecimiento (recordemos que habla de Irlanda), puede haber apariencia de una adecuada oferta de alimento (de pasto). La digestibilidad de tal material es más baja que la de los pastos adecuadamente manejados y también hay mucho rechazo por los animales de material muerto. Si el ajuste de la carga no es posible entonces ha de considerarse algún tipo de suplementación (Tabla 13).

 

Tabla 13. Influencia de la carga y la suplementación en el otoño
sobre el rendimiento animal (Kg/cab) Collins (7)

Tratamiento

12 Set.

12 Dic.

12 Marzo

Canal

1,25 anim/ha

406

467

571

319

2,5 anim/ha

406

433

542

302

2,5 an/ha +1,8 Kg cebada

406

451

561

314

 

Obsérvese en la Tabla que no hay ventaja del suplemento sobre la carga baja, es decir, menor presión de pastoreo o más oferta por cabeza pero sí sobre el tratamiento de carga mayor sin suplementación, tal como venimos señalando.

 

Tabla 14. Efecto de la suplementación en el pastoreo de otoño

en el crecimiento de terneros (1)

Terneros de 200 Kg.

Pienso
Kg/cab/día

1

1,5

2

3

4

Pasto en oferta
KgMS/cab/día

2,52

-

2,62

2,54

-

Ganancia peso
g/día

709

-

762

721

-

Pienso
Kg/cab/día

1

1,5

2

3

4

Pasto en oferta
KgMS/cab/día

-

-

-

1,68

1,61

Ganancia peso
g/día

-

-

-

967

1155

Terneros de 300 Kg.

Pienso
Kg/cab/día

1

1,5

2

3

4

Pasto en oferta
KgMS/cab/día

-

3,21

3,1

-

-

Ganancia peso
g/día

-

870

862

-

-

Pienso
Kg/cab/día

1

1,5

2

3

4

Pasto en oferta
KgMS/cab/día

1,69

-

-

1,82

-

Ganancia peso
g/día

789

-

-

994

 

 

También, en apoyo de lo anterior, Zea y Díaz (1) refieren que Meijs y Hoekstra en 1984 obtuvieron, con ganado lechero tasas de sustitución de 0,50 y 0,11 Kg de MS de pasto por Kg de MS de concentrado con presiones de pastoreo bajas y altas respectivamente (ofertas altas y bajas).

En la línea de lo mostrado por Collins (tabla 13), en relación a las respuestas en el otoño, Zea y Díaz (1) han obtenido los resultados de la tabla 14 en Mabegondo, en los que se puede observar también respuestas a la suplementación en otoño, cuando la oferta de pasto es menor que en la primavera.

Leaver (5) es muy insistente en el punto de que sólo se debe contemplar la suplementación del pasto cuando la oferta o la disponibilidad de éste esté limitada por algún condicionante, y ello haga esperar una elevada respuesta aditiva del consumo total, o de manera recíproca cuando no se reduce sustancialmente la utilización de pasto.

En condiciones de estabulación cuanto mayor es la digestibilidad del forraje mayor es el efecto de sustitución de los concentrados [Campling y Murdoch,1966 y Leaver,1973 citados por Leaver (5)], aunque esta relación no parece tan clara en condiciones de pastoreo [Meijs y Hoekstra, 1984, citados por Zea y Díaz (1)].

Es posible que la causa del descenso en el consumo de pasto al suministrar concentrados sea que al bajar el pH del rumen al ingerir cereales [Zea, 1978, citado por Zea y Díaz (1)] altere la flora microbiana del mismo y disminuya la digestión de la celulosa [Terry y col.,1969, citados por Zea y Díaz (1) y Campling, 1966, citado por Bines en (6)].

Pero si el forraje es de baja calidad (baja digestibilidad), el efecto del concentrado puede ser inverso, es decir, estimular ligeramente el consumo del forraje. Así, Campling y Murdoch, 1968, citados por Bines (6). comprobaron que añadir hasta 6 Kg de concentrado a la ración de vacas secas  tenía poco efecto sobre el consumo de heno y mejoraba algo el de paja cuando los animales recibían estos forrajes a voluntad, sugiriendo que ello pudiera deberse al N adicional del concentrado.

La magnitud del efecto de sustitución depende de la cantidad y calidad del forraje suministrado. Cabe esperar variaciones estacionales de la respuesta al concentrado debido a la variación existente también en la calidad del pasto (5), y de cantidad, siendo de esperar una mejor respuesta cuando el pasto disponible es reducido, como ya hemos señalado.

 

Efecto sobre la producción animal

En orden a lo que venimos insistiendo, el resultado de la suplementación del pasto con concentrados no será satisfactorio en términos de ganancia de peso vivo, siempre que la carga no sea demasiado alta, no se fuerce la intensidad de pastoreo y la digestibilidad de la materia orgánica del pasto se mantenga elevada( del orden del 79-75% dependiendo del tipo de animal) (1). La Tabla 15, presentada por Zea y Díaz (1) confirma que en el pastoreo de primavera no se obtiene respuesta (en Mabegondo) hasta 4 Kg/cab/día con terneros entre 150 y 300 Kg.

 

Tabla 15. Efecto de la suplementación en el pastoreo de primavera

en el crecimiento de terneros (1)

Terneros de 160 Kg

Pienso  Kg/cab/día

0

1

2

4

Pasto en oferta KgMS/cab/día

2,25

2,36

-

-

Ganancia peso  g/día

1043

1061

-

-

Pienso Kg/cab/día

0

1

2

4

Pasto en oferta KgMS/cab/día

2,04

2,06

 

 

Ganancia peso g/día

914

906

 

 

Terneros de 300 Kg.

Pienso Kg/cab/día

0

1

2

4

Pasto en oferta KgMS/cab/día

2,96

-

-

2,88

Ganancia peso g/día

1216

-

-

1213

Pienso Kg/cab/día

0

1

2

4

Pasto en oferta  KgMS/cab/día

2,57