Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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> Manejo del alimento y carga animal
Ing. Agr. Guillermo Molina*. 2003. Marca Líquida
Agropecuaria, Córdoba, 13(123):17-20.
*Nutrición Animal Córdoba.
Cinco meses
de intensa sequía en la zona de cría semiárida del oeste y noroeste del país
determinaron una situación casi límite para los rodeos. La disminución extrema
de la oferta de forrajes; que se sumó en muchos casos a la falta de agua de
bebida para la hacienda, tanto en zonas donde la única fuente disponible es el
agua de represas o de pequeños arroyos que llegaron a secarse totalmente, como
en otras donde el agua profunda disminuyó notablemente o se agotó por completo.
En enormes
zonas, el cuadro se completó con los ya tristemente tradicionales incendios
forestales de finales de primavera, que encontraron condiciones óptimas en la bajísima
humedad relativa, las altas temperaturas y los vientos consecuentes; para
avanzar desbastando las exiguas reservas diferidas, sumado a los daños en
instalaciones y pérdidas de animales.
Las últimas
lluvias llegaron dando un ligero alivio a la situación, pero como bien sabemos
"no llueve pasto", y con un panorama algo más alentador, se requiere
realizar ajustes y tomar medidas, algunas postergadas y otras de excepción.
El cuadro de
situación resultante se compone, con algunos matices diferenciales por zonas y
por el manejo que pudo realizarse; que lejos de ser el óptimo fue el posible;
de los siguientes elementos:
♦
Sobrepastoreo
generalizado, concentrado en las zonas de aguadas.
♦
Estado
corporal del rodeo deficiente.
♦
Terneros
de pobre desarrollo y bajo peso.
♦
Vaquillas
de reposición y vaquillonas de primera parición con pobre estado corporal.
♦
Recrudecimiento
de ecto y endo parasitosis.
El rápido
análisis de este listado permite diagnosticar el origen del problema y avanzar
hacia las acciones necesaria para empezar a solucionarlas. El resultado de la
intensa sequía y los fenómenos concurrentes fueron profundizar el habitual y
normal bache de oferta forrajera con respecto a la demanda alimentaria;
Incrementada por la lactancia de los terneros a finales de primavera e inicio
del verano; que normalmente es afrontada por los animales recurriendo a sus
reservas corporales y por los responsables del manejo suplementando,
habitualmente con pasturas diferidas.
Profundizando
un poco mas el análisis, las pasturas (fundamentalmente las megatérmicas y las
naturales) rebrotan a mediados de primavera por efecto de la temperatura y las
incipientes precipitaciones, muchas veces aún con pobres niveles de
precipitación si el manejo pastoril es el correcto; no llegando al sobre
pastoreo y permitiendo la formación de un buen nivel de reservas por la planta
antes del diferimiento invernal; el rebrote se produce aun sin la ocurrencia de
lluvias. Y alcanzan un buen nivel de desarrollo y sazonamiento para garantizar
la oferta necesaria para los animales en las primeras semanas de enero.
Paralelamente
en condiciones normales, la demanda alimentaria del rodeo de cría se mantiene
estable y relativamente baja hasta la parición y unos días posteriores a ella,
a partir de allí el requerimiento empieza a crecer en forma constante
acompañando el crecimiento y desarrollo del ternero y como resultado del
aumento de la demanda de producción láctea. Con una parición estacionada de
primavera concentrada en los meses de septiembre y octubre (con los primeros
partos en agosto y los últimos en noviembre), el desfasaje entre este
incremento de demanda y la oferta forrajera no es mayor a dos meses y en
general es atendido a expensas de reservas corporales por los animales adultos,
y por falta de desarrollo en animales jóvenes; circunstancia esta poco
aconsejable, pero real.
En la
situación particular descripta y como consecuencia de la falta de lluvias,
sumada a las temperaturas elevadas y los vientos, determinaron la falta del
rebrote de las pasturas y la detención del crecimiento y el sobrepastoreo
extremo de aquellas que rebrotaron, ocasionando por una parte una disminución
de la oferta de pastura que obligó a los animales a empezar anticipadamente a
movilizar sus reservas corporales. A ello se sumo en muchos casos la baja
disponibilidad de agua que los llevó a recorrer grandes distancias para
obtenerla, atentando también contra su condición corporal.
Los terneros
paridos en esta condición no solo debieron soportar la escasa producción láctea
de sus madres, sino que se vieron sometidos también a esta demanda extra de
energía por el constante traslado en busca de pastura.
Las
herramientas para empezar a corregir este cuadro de situación son simples, en
primer lugar debemos aproximar lo mas posible la oferta que podemos disponer
para nuestros animales a su requerimiento, esto es posible solo por dos vías,
la primera (que difícilmente sea económicamente aplicable) es aumentar la
oferta por la vía de la suplementación energética de los vientres. La segunda
es reducir drásticamente el requerimiento de las madres produciendo el destete
precoz o anticipado de los terneros; para de esta manera poder empezar la
recuperación de las madres y lograr primero que puedan empezar a tener celo y
recibir servicio, y de esta manera poder contar con producción en el ciclo siguiente;
y luego recuperen estado y puedan incorporar reservas corporales para afrontar
un nuevo invierno y una próxima parición. En esta circunstancia además; aunque
no es el objetivo del destete precoz; su implementación también beneficiará a
los terneros, al liberarlos de las condiciones de subalimentación y excesivo
desplazamiento.
En segundo
término es preciso reordenar los rodeos en orden decreciente de requerimientos,
las vaquillas y vaquillonas deben acceder a los mejores rebrotes, las vacas
destetadas pueden pastorear junto a los toros los potreros mas castigados; es
necesario permitir el desarrollo de la pastura en los potreros intermedios, ya
que serán el recurso al fin del verano para ganar estado corporal. Sí el estado
corporal de las vacas es muy comprometido; menor a 2,5 en escala de 5; debe
analizarse la conveniencia de restringir por un tiempo el acceso de los toros o
trabajar con muy bajo porcentaje de machos ya que la ausencia de celo en el
rodeo hará que estos sufran un desgaste innecesario en caminatas y peleas.
Es preciso
además realizar un cuidadoso plan de control de parasitosis que lograron un
importante avance ante la situación de estrés y concentración que sufrieron
durante el período de sequía.
Las
situaciones de emergencia como la que vivimos; sequía e incendios, falta de
agua de bebida; traen también un aumento en el número de una categoría que
requiere de un manejo muy especial, los guachos.
Más de una
vez analizamos la conveniencia económica de criarlos, y debimos reconocer que
el costo resulta mayor que el beneficio; pero hay una consideración no
económica a favor de salvarlos: es muy peligroso que en nuestro establecimiento
el personal considere que un animal puede morir sin que antes realicemos los
mayores esfuerzos para evitarlo, podemos por omisión establecer una norma
sumamente indeseable.
Como
alternativa a las tradicionales guacheras a imagen y semejanza de las
establecidas en los tambos (cuyo costo y efectividad en estos casos es más que
discutible), la cría puede ser muy buena empleando vacas de buena producción de
leche o que puedan destetar su ternero precozmente como nodrizas, es sencillo
evitar el rechazo y acostumbrar a las vacas retirando de una manga la segunda
y/o tercera tabla contando de abajo hacia arriba, para dejar un espacio por el
cual el ternero pueda meter la cabeza, ingresar en la manga a las vacas y
permitir el acceso de los terneros desde el costado para que puedan mamar. Al
cabo de una semana o diez días está dieta puede empezar a acompañarse del
suministro de alimento específico para destete precoz, cuando el ternero
consuma un Kg. de alimento seco por día está en condiciones de prescindir de la
dieta láctea. El costo es muy bajo y el resultado satisfactorio.
El destete
precoz se realiza con terneros de 60 días de vida, si tienen mayor edad el
destete será temprano o anticipado. En el Cuadro 1 se detallan los requerimientos
de la dieta para terneros de destete precoz.
|
Cuadro Nº 1:
Requerimientos para terneros de destete precoz |
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|
Proteína cruda Energía TDN Grasa Fibra Calcio Fósforo |
óptimo 20 % óptimo 70 % óptimo 4 % óptimo 9 % 1,10 % 0,90 % |
mínimo 18 % Libre de NNP mínimo 66 % mínimo 2,5 % Máximo 10 % |
|
Vitaminas
A, D y E y microminerales como yodo, manganeso, zinc,
selenio, hierro, cobre y cobalto en cantidad suficiente |
||
Además debe
contener antibiótico Ionóforo y ser saborizado a fin de garantizar el rápido
consumo y acostumbramiento por los animales. En zonas secas el alimento debe
ser pelleteado para evitar el polvillo en los comederos.
Con un
consumo diario de
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