Guillermo Bavera. 2005. Cursos P.B.C.,
FAyV, UNRC.
Volver a: Orígenes, evolución y estadísticas de la
ganadería
Ante la baja de los
precios internacionales de los granos (soja, maíz, trigo) y el aumento
paulatino del precio interno de la carne vacuna (que es de desear llegue
cotizar un dólar por kg vivo), se espera y es necesario un mayor interés de los
agropecuarios en aumentar la producción bovina.
Por ello, para decidir la actitud y las medidas productivas y de comercialización a tomar, es conveniente efectuar un análisis:
(Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas)
El análisis FODA es una herramienta que permite conformar un cuadro de la situación actual de la empresa, organización o sector, permitiendo de esta manera obtener un diagnóstico preciso que permita, en función de ello, tomar decisiones acordes con los objetivos y políticas formulados.
♦ Gran margen de progreso (se está partiendo de un nivel productivo bastante bajo, muy alejado de su potencial); posibilidades de aumentar rápidamente el porcentaje de destete y el peso de faena.
♦ Extenso territorio, en gran parte sólo apto para ganadería, con abundante dotación de recursos para producción extensiva.
¨ Tradición de producción ganadera desde la época colonial.
¨ Existencia de técnicas para aumentar la producción en forma rentable.
¨ Excelentes entidades técnicas agropecuarias oficiales y privadas (Facultades de Veterinaria, Agronomía y Zootecnia, INTA, APRESID, AACREA, etc.).
¨ Muy buen nivel de los profesionales de la producción bovina de carne.
¨ Bajos costos de producción ganadera.
¨ Posibilidad de integración vertical (criadores, invernadores, frigoríficos, comerciantes, exportadores).
¨ Posibilidad de complementar la producción agrícola y ganadera (producción mixta, suplementación).
¨ Producción de un alimento de elevada calidad nutricional en forma extensiva orgánica y certificada.
¨ Status sanitario de país libre de aftosa con vacunación y libre de BSE (Encefalopatía Espongiforme Bovina o Vaca loca) con baja posibilidad de contraerla.
¨ Mercado interno muy desarrollado (88 % de la producción, 66 kg/habitante/año).
¨ Mercado externo muy diversificado y segmentado.
¨ Industria exportadora con estándares internacionales en materia sanitaria.
¨ Experiencia exportadora de carnes bovinas desde fines del siglo XIX.
¨ Bajo colesterol en las carnes bovinas argentinas, inferior a algunas otras carnes promocionadas como bajas, como ser pollo y pescado. La mayoría de nuestros bovinos son producidos en sistemas pastoriles (a campo) donde hacen ejercicio y consumen pasturas y poco grano. Esto es muy importante porque diferencia las carnes argentinas de las de otros países exportadores (EE.UU.), que engordan con dietas hiperenergéticas (granos) que producen elevados índices de colesterol en las mismas.
¨ Rápida posibilidades de adaptación de la producción y la industria a las exigencias de cada mercado.
¨ Existencia suficiente de vientres; solo es necesario hacerlos producir a todos para aumentar la producción.
¨ Recuperación de la competitividad perdida por el atraso cambiario durante la convertibilidad.
¨ Baja productividad del sector primario reflejada en una menor tasa de extracción con respecto a los países competidores (no es imprescindible aumentar el stock bovino, sino mejorar la producción de terneros y la rapidez de terminación del gordo).
¨ Bajos índices nacionales de destete (64 %); bajo peso promedio de faena; alta faena de hembras.
¨ Insuficiente incorporación de tecnología en la cría, el sector más atrasado de la ganadería.
¨ Insuficientes sistemas de información básica; bajo nivel en actividades de extensión; poca llegada al productor chico.
¨ Reducido stock bovino en el país (50 millones; por lo menos se debe volver a 58-60 millones de cabezas).
¨ Insuficiente infraestructura y logística (rutas, instalaciones, controles sanitarios, cadena de frío, etc.).
¨ Problemas graves de abigeato en todo el país.
¨ Insuficiente capacitación en los niveles inferiores del sector.
¨ Falta de iniciativas integradas y eficaces de promoción de las carnes argentinas en el exterior.
¨ Bajo nivel de inversión en la industria frigorífica en relación con otros sectores de la industria alimentaria.
¨ Atraso en el sistema interno de comercialización de carnes.
¨ Elevada evasión fiscal en algunos niveles del sector (corrupción).
¨ Existencia de fuertes asimetrías sanitarias, impositivas y ambientales entre los frigoríficos orientados al consumo interno y a la exportación (se deben unificar las exigencias; nosotros debemos comer carne tan sana como los extranjeros).
¨ Industria frigorífica muy atomizada y heterogénea en cuanto a calidad de productos, escala industrial, productividad, nivel tecnológico y competitividad.
¨ Diferencias marcadas en equipamiento y cumplimiento de las normas sanitarias entre los frigoríficos habilitados para consumo por las provincias y municipios, los habilitados pro SENASA, y dentro de éstos, los de consumo y los habilitados por países importadores de carne. De unos 400 establecimiento faenadores, menos de la mitad están supervisados pro SENASA y por lo tanto, tienen tráfico federal.
¨ Dificultad para satisfacer los requerimientos de los compradores externos, lo que afecta la competitividad y finaliza actuando como barreras internas al comercio y al crecimiento del sector.
¨ Industria con escasa integración entre los mercados internos y externos.
¨ Débil articulación entre los diferentes actores de la cadena de valor (producción: cría e invernada; industria: frigoríficos de exportación y consumeros; distribución: supermercados, carnicerías, hipermercados).
¨ Falta de información y estadísticas fiables a nivel nacional, problema gravísimo para establecer políticas de producción a largo plazo.
¨ Descapitalización del sector.
¨
Precio por carne en pie (novillo de raza
británica de 401-
¨ Castigo impositivo (nacional, provinciales y municipales); necesidad de eliminar impuestos distorsivos.
¨ Regulaciones juridiscionales (Nación, provincias, municipios) diversas que erosionan la competitividad al agregar costos sin contrapartida de valor agregado.
¨ Mayores exigencias externas con respecto a sanidad.
¨ Necesidad imperiosa de crear un Sistema Sanitario Nacional bajo la dirección de un SENASA fuerte para implementar la prevención y/o el control, entre otros, de la BSE, aftosa y garrapata, y modernizar y consolidar la normativa sanitaria de base, fortaleciendo el sistema de control y fiscalización.
¨ Necesidad de avanzar rápidamente con el sistema de trazabilidad, no solo por la exigencia de los mercados externos, sino para poder contar con un sistema de información nacional permanente on-line sobre existencia, categorías, faena, productividad por zona, mercados de oferta y demanda, consumo, exportación, etc.
¨ Falta actualmente de un mercado que compense el mayor costo de producción de un novillo pesado. Mientras esto no ocurra el productor seguirá produciendo lo que económicamente más le conviene, es decir, el novillo liviano para consumo.
¨ Falta de profesionalidad de la Cancillería al designar agregados comerciales sin conocimientos de la producción y comercialización ganadera.
¨ Un Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) que aún no ha despegado en sus funciones.
¨ Falta de un plan nacional a mediano y largo plazo de producción y comercialización interna y externa de la carne vacuna.
¨ El sistema sanitario argentino carece de información en tiempo de movimiento, la información de las oficinas locales no está debidamente actualizada y el sistema de identificación implementado es incipiente, según informe de la U.E.
¨ Reanudación del crecimiento de la economía mundial, en particular de los países emergentes del sudeste asiático y del Japón, cuyos mercados se mostraron más dinámicos en los últimos años en cuanto a la demanda de carnes bovinas. País que mejora su nivel de vida, aumenta el consumo de carne vacuna.
¨ Crecimiento de la demanda global de carnes para destino industrial o no diferenciadas (commodities), pero también de la demanda de cortes de calidad en mercados emergentes y de productos diferenciados.
¨ Desarrollo de mercados abiertos recientemente (de unos 50 se pasó 88 mercados distintos en la actualidad).
¨ Tendencia al desmantelamiento de los proteccionismos y subsidios a la producción, en el marco de los compromisos contraídos por los países de la Ronda Uruguay del GATT/OMC.
¨ Profundización de los esquemas de integración económica regional.
¨ Mayor canalización de ventas a través de supermercados.
¨ Cambios en los gustos y mayor tendencia al consumo de carnes magras (producir grasa necesita tres veces más energía que producir carne).
¨ Agresiva política exportadora.
¨ Implicancias sociales.
¨ Generación de información, transferencia y capacitación del productor y del personal.
¨ Disminución de la producción en algunos países que implementan subsidios directos o indirectos.
¨
Aparición de la BSE en EE.UU. y Canadá, con lo
que se restringieron sus exportaciones EE.UU. de 1,2 millones de Tn pasa a
solamente
¨ Posibilidad de promover un plan ganadero a nivel nacional para aumentar la producción con buenos precios sin incrementarlos al consumidor, con mayor eficiencia de la cadena, el saneamiento industrial y la disminución de los costos de transacción.
¨ Establecer mecanismos legales tendientes a la seguridad de cobro.
¨ Apertura del mercado chileno, históricamente importante.
¨ Posible equiparación internacional del status de país libre de aftosa con y sin vacunación.
¨ Aparición de China como posible demandante de carne bovina en un futuro.
¨ Elevados costos de los servicios (transporte, comunicaciones, energía, etc.)
¨ Insuficientes controles higiénicos e impositivos.
¨ Bajo financiamiento oficial al SENASA.
¨ Acumulación de créditos fiscales (IVA diferenciado, etc.).
¨ Ante la disminución de la recaudación impositiva nacional a través de las retenciones a las exportaciones (impuesto distorsivo) por disminución de los precios de los granos, posibilidad que se apliquen retenciones a las exportaciones de carnes.
¨ Complejo panorama en el ámbito de las negociaciones internacionales relativas al comercio.
¨ Postergación de los compromisos asumidos por los países de la ronda Uruguay del GATT/OMC para el desmantelamiento de los mecanismos que restringen los flujos de comercio.
¨ Dilución de la posición negociadora de los países del grupo Cairns frente a la ronda del Milenio de la OMC.
¨ Neoproteccionismo: restricciones y barreras paraarancelarias en temas de calidad de productos y procesos, sanitarios y de medio ambiente.
¨ Mayor agresividad comercial de países competidores en diferentes productos y sectores: EE.UU., Australia, Nueva Zelandia, Brasil y hasta Uruguay.
¨ Pérdida de imagen de las carnes bovinas frente a otros sustitutos, como por ej., las de aves, por falta de conocimiento de los consumidores y falta de promoción de las carnes vacunas.
Bavera, Guillermo A. 2005. El Graduado, Fac. Cs.
Económicas, UNRC, Río Cuarto, 6(35):13-14.
Bavera, Guillermo A. 2005. www.produccionbovina.com,
ítems "Carne y subproductos",
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Rearte, Daniel. 2004. Posibilidades del sector
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la ganadería