PRODUCCIÓN BOVINA DE CARNE

Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,

Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina

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Situación internacional de la carne y productos cárnicos según la FAO

Perspectivas Alimentarias FAO. 2005. Rev. Angus, Bs. As., 229:70-75.

Introducción

Pasando a niveles no registrados desde principios de los años noventa, el índice de la FAO para los precios internacionales de la carne ponderado en función del comercio exterior, alcanzó un promedio de 102 puntos en 2004, frente a una media de 90 puntos en 2003. La presión de los precios a principios del año se debió a las enfermedades de animales y a las preocupaciones acerca de la inocuidad de los alimentos que limitaron los suministros exportables de algunos de los principales mercados asiáticos, afectados por la gripe aviar, y de América del Norte a raíz tanto de los brotes de gripe aviar como de los informes acerca de la presencia de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB). A medida que los mercados se fueron abriendo gradualmente durante el curso del año, los precios internacionales de la carne, particularmente para la carne aviar y vacuna, experimentaron una cierta disminución; pero en 2004 sus precios medios aumentaron un 22 y 14 por ciento, respectivamente, respecto a los niveles del año  anterior.

 

Precios internacionales de la carne (1990-2004)

 

EL MERCADO DE LA CARNE SE RECUPERARÁ EN 2005, PERO LAS INCóGNITAS PERSISTEN

En 2004, los mercados mundiales de la carne se caracterizaron por una considerable inestabilidad, ya que los brotes de enfermedades de animales indujeron a los gobiernos a adoptar políticas para proteger sus sectores ganaderos, que incluyeron la prohibición de importar, controles sanitarios más estrictos en la frontera y reglamentaciones internas más rigurosas.

Mientras la producción mundial aumentó en un 2 por ciento, el cierre masivo de mercados dio lugar a una disminución estimada en un 1 por ciento del comercio mundial de carne, la primera disminución desde mediados de los años ochenta. Los brotes de enfermedades de animales, combinados con la evolución de los tipos de cambio, produjeron un cambio apreciable en las pautas comerciales que ha favorecido el aumento del comercio de la carne procedente de América del Sur. Entre tanto, las preocupaciones acerca de la inocuidad de los alimentos indujeron a cambiar la composición de los productos comercializados, como fue el caso de los países con gripe aviar que aumentaron sus exportaciones de productos cocinados para obviar las prohibiciones del comercio de carne fresca/refrigerada.

En 2005, se prevé una cierta recuperación del consumo de carne, a medida que los mercados se abran y aumenten los suministros exportables, dando lugar a una posible baja de algunos precios.

Sin embargo, las perspectivas para el mercado de la carne en 2005 se verán influenciadas sobremanera por las preocupaciones acerca de la inocuidad de los alimentos a raíz de las víctimas humanas registradas en Asia a causa de la gripe aviar y de la EEB, y por la situación de las enfermedades de animales en muchos países, la variación de los tipos de cambio, y las novedades en materia de políticas de producción y comercio. En particular, las perspectivas para el comercio dependerán de la solución satisfactoria de algunos problemas que se presentan actualmente en el comercio como callejones sin salida, a saber: la administración de los contingentes en la Federación de Rusia; las reglamentaciones mínimas sobre los riesgos de EEB en los Estados Unidos, que influirán sobre el comercio transfronterizo de ganado entre los Estados Unidos y el Canadá; la actividad comercial de los Estados Unidos que incluye la imposición de derechos antidumping contra los cerdos canadienses; y el marco normativo que servirá para reanudar el comercio de carne vacuna entre los Estados Unidos y el Japón. Además, el comercio de la carne aviar se verá influenciado por la inminente decisión preliminar de la OMC acerca de los derechos de la UE para la importación de pollos salados que en 2003 pasó de 15,4 por ciento a 75 por ciento.

 

 

Se pronostica un aumento de la producción de carne, debido a los precios altos y a una disminución de las preocupaciones acerca de la inocuidad de los alimentos.

Se estima que la producción mundial de carne aumentará un 2,8 por ciento en 2005 a 264,7 millones de toneladas, sostenida por los fuertes precios de la carne y los precios débiles de los piensos, que han disminuido en más del 20 por ciento respecto a los niveles de principios de 2004. Aunque según las proyecciones los suministros de carne aumentarán tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, se prevé que cerca del 80 por ciento del aumento de 7.000 toneladas de la producción de 2005 se registrará en los países en desarrollo, concentrándose principalmente en Asia, que representa más del 40 por ciento de la producción mundial de carne. La cuota de la producción mundial de carne de los países en desarrollo debería aumentar hasta alcanzar el 58 por ciento, frente al 43 por ciento de principios de los años noventa.

Según las previsiones, en 2005 la carne bovina experimentará los aumentos de producción más fuertes, de hasta 3,1 por ciento, a 63,5 millones de toneladas. Un incremento previsto tras el estancamiento del crecimiento en 2004, a pesar de que en los países en desarrollo las cabañas acusan niveles bajos sin precedentes. Aunque en América del Norte y Australia las cabañas siguen limitadas, se supone que los precios fuertes darán lugar a una ligera recuperación de los sacrificios y de la producción, mientras en la UE se prevé una merma de la producción debida a la reforma de la PAC que ha rebajado los pagos a los productores. Lo cual, sin embargo, podría verse parcialmente compensado por la eliminación gradual propuesta por la UE del plan para animales de más de treinta meses (OTMS)5/ en el Reino Unido, que podría aumentar la producción total en más de 185.000 toneladas.

También se prevé un incremento importante de la producción de carne aviar en 2005, pero la gripe aviar todavía persiste en Asia. La producción avícola mundial debería aumentar en 2005 en un 2,8 por ciento. El consumo de carne aviar en Asia, que en 2004 arrojó un descenso sin precedentes a 27,2 millones de toneladas, debería recuperarse en 2005, llevando la ingesta regional per cápita al nivel de 2003, anterior a la gripe aviar, de 7,4 kg per cápita. Sin embargo, los brotes persistentes de gripe aviar N5N1, que se propaga más rápidamente en climas más fríos, continúan siendo un problema en algunos de los ocho países asiáticos que han comunicado oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) la existencia de brotes desde finales de 2003. Desde principios de 2004 han muerto o se han sacrificado más de 140 millones de aves en la región (o sea un 20-25 por ciento de las existencias de Viet Nam y Tailandia), lo que se traduce en una disminución del 3 por ciento de la producción asiática. Entre tanto, las cuestiones relativas a la salud humana continúan causando preocupación en todo el mundo ya que el virus ha matado al menos a 47 personas desde su primera erupción en Asia a finales de 2003.

Se pronostica que la producción de carne porcina aumentará un 2,6 por ciento a 103,4 millones de toneladas. El mercado mundial se verá sostenido por unas perspectivas económicas sólidas en Asia, que darán lugar a un incremento del 3-4 por ciento de la producción en China, Japón, Filipinas y Viet Nam .

En los países desarrollados, se prevé que la producción se mantenga estable, ya que el incremento registrado en América del Norte se verá compensado por una merma en la producción europea. Entre tanto, es probable que la producción mundial de carne ovina aumente también en un 3,3 por ciento, sostenida por los fuertes incrementos registrados en los países en desarrollo que representan casi tres cuartas partes de los suministros mundiales.

Tras dos años de crecimiento limitado, el consumo de carne per cápita puede alcanzar los 41,7 kg en 2005, sostenido por un crecimiento económico relativamente firme y la recuperación de la confianza de los consumidores, particularmente en los países en desarrollo. Hay, sin embargo, gran incertidumbre con respecto a las perspectivas para el consumo de carne en Asia debido a la confirmación por parte del Japón de su primer caso de la variante humana de la enfermedad de las vacas locas (la variante Creutzfeldt-Jakob es una manifestación humana de la encefalopatía espongiforme bovina).

RECUPERACIóN DEL COMERCIO TRAS LA PRIMERA DISMINUCIóN EN 25 AÑOS REGISTRADA EN 2004

Según las previsiones, las perspectivas para una recuperación del consumo de carne, combinadas con un acceso mayor a los mercados debido a que algunos países van abriendo gradualmente las fronteras tanto para la carne vacuna norteamericana como para algunos productos asiáticos sometidos a tratamiento térmico, sostendrán el comercio mundial de carne en 2005. Se pronostica que el comercio de la carne crecerá en un 4 por ciento a 20,1 millones de toneladas, tras la disminución del 1 por ciento experimentada en 2004. En general, las repercusiones manifestadas ampliamente en los mercados de las enfermedades de animales continuarán acelerando el desplazamiento de las cuotas del mercado exportador hacia los productos sudamericanos. En particular, la continua suspensión comercial de los productos vacunos procedentes de América del Norte (debida a la EEB) y de los productos avícolas de los países asiáticos afectados por la gripe aviar sostendrán el cambio de orientación del mercado.

Es probable que la cuota de mercado mundial para las exportaciones de carne sudamericanas aumente otro punto porcentual tras haber alcanzado en 2004 el 29 por ciento (37 por ciento para la carne vacuna y 35 para la carne de ave).

Y con toda probabilidad Brasil, que representó el 24 por ciento de las exportaciones mundiales de carne en 2004, mantendrá su posición de mayor exportador de carne, tomando la delantera en el sector de la carne vacuna y compitiendo con los Estados Unidos como el mayor exportador de carne aviar. Pese a la escasez de suministros en los países desarrollados y a la previsión de que continuará la prohibición japonesa de importar carne bovina de los Estados Unidos, en 2005 las exportaciones aumentarán según las proyecciones un 5 por ciento a 6,3 millones de toneladas, con una demanda mayor prevista en la UE, México, la República de Corea y los Estados Unidos. Estados Unidos es el principal importador mundial de carne vacuna, y con el crecimiento más rápido, que representa casi la mitad del aumento de más de 1,3 millones de toneladas registrado en las importaciones desde mediados de los años noventa. Aunque representa una cuarta parte de las importaciones mundiales en 2004 y 2005, continúa siendo también el segundo exportador, si bien en 2005 sus exportaciones se mantendrán en niveles bajos sin precedentes por falta de un acuerdo con el Japón sobre la presentación de los registros de nacimiento del ganado para la carne vacuna exportada de los Estados Unidos.

Es probable que la continúa falta de competencia de los Estados Unidos en los principales mercados de carne vacuna en 2005 fortalezca las exportaciones de Australia, América del Sur y de otros exportadores más pequeños como la India y Nicaragua. Entre tanto, en la UE, los altos precios de la carne vacuna, combinados con una moneda fuerte y la limitación de los contingentes destinados a la Federación de Rusia, su mercado principal, no solamente impedirán cualquier recuperación de sus exportaciones sino que consolidará su posición de importador neto.

Según se prevé, la cuota de las exportaciones de los países en desarrollo alcanzará el 48 por ciento en 2005, casi el doble de la de 2000. Pero este incremento del 8 por ciento de las proyecciones se sitúa muy por debajo del crecimiento medio de casi el 25 por ciento registrado en los últimos tres anos.

Tras un descenso del 4 por ciento experimentado en 2004, se prevé que el comercio total de la carne aviar aumente un 5 por ciento en 2005 a 8,2 millones de toneladas, ya que los principales países exportadores, como los Estados Unidos y el Brasil, fortalecen la producción y las exportaciones para responder a una activa demanda interna y a los precios internacionales relativamente altos. Además, algunos exportadores no tradicionales, como Chile, Malasia y Filipinas, continuarán exportando carne aviar a mercados asiáticos que tienen precios altos, como Japón, la República de Corea y Singapur, que están rechazando los productos frescos/refrigerados procedentes de Tailandia y China, sus principales proveedores.

Es probable que las prohibiciones vigentes en los países importadores limiten las exportaciones de la región a menos de 1 millón de toneladas, volumen ligeramente superior a las exportaciones en 2004, pero todavía cerca de un 50 por ciento menor que el volumen de 1,8 millones de toneladas exportado en 2002. Entre tanto, se prevé que, tras la disminución del 17 por ciento en 2004, las importaciones asiáticas se recuperen a 3,3 millones de toneladas, volumen inferior al de 2003 anterior al brote de la gripe aviar. También está previsto un aumento de la demanda mundial de importación de la región centroamericana y caribeña, en la que México figura como el cuarto importador de carne aviar y hay un mayor acceso al mercado de Cuba.

A medida que se recupera la demanda de carne vacuna y aviar, se prevé una reducción de los aumentos relativamente fuertes del comercio registrados en 2004 por el sector de la carne porcina. Según las previsiones, el comercio mundial de la carne porcina se mantendrá prácticamente inalterado, ya que aumentará menos del 1 por ciento en 2005 hasta alcanzar los 4,5 millones de toneladas. Los informes sobre la no activación de la salvaguardia japonesa para la carne porcina sostendrán el mercado, pero es probable que descienda la demanda de importaciones asiáticas, tras el aumento del 13 por ciento registrado en 2004, al fortalecerse las perspectivas para la producción regional. Mientras se prevé un crecimiento moderado de las exportaciones norteamericanas, es probable que los envíos de otros países se vean limitados por los contingentes bajos vigentes en la Federación de Rusia y el alza de los precios.

El comercio de los productos de carne ovina debería de alcanzar las 750.000 toneladas, lo que representa un aumento del 4 por ciento, al coincidir la fuerte demanda de América del Norte y Asia con un incremento de los suministros en Oceanía, como consecuencia del aumento de los rebaños y de los pesos en canal. Pero las importaciones de los Estados Unidos pueden verse limitadas por un dólar EE.UU. más débil y una ligera recuperación de los rebaños.

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1. Véase la nota especial.

2. Incluida la harina de trigo en equivalente en grano.

3. Las importaciones de la UE arrojan una disminución con respecto a la campaña anterior a causa también de su ampliación, cuyas repercusiones en las cifras del comercio se examinaron en las Perspectivas Alimentarias de junio de 2004.

4. En las Perspectivas Alimentarias de junio de 2004 se examinaron las repercusiones de la ampliación de la UE en las cifras del comercio.

5. La OTMS es un programa del Reino Unido ejecutado en respuesta a la crisis de la EEB, que prohíbe el consumo humano de carne derivada de animales que en el momento de ser sacrificados sean mayores de 30 meses de edad.

 

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