Luciano Aba. 2006. Motivar, Bs. As., 4(44):8.
Datos expuestos en el lanzamiento de
Biogénesis-Bagó.
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Introducción
Al tiempo que
los especialistas locales resaltan las posibilidades de esta cadena, los
analistas internacionales continúan sin entender el motivo por el cual
continuamos desaprovechando las condiciones naturales con las que contamos.
El objetivo
del encuentro fue claro y concreto: reflejar el grado de desarrollo de la
cadena pecuaria argentina y su aporte para nuestro país.
Esta fue la
temática sobre la cual giró el Seminario: "Argentina, un país
pecuario", realizado el pasado 3 de julio en el Hotel Hilton, con motivo
del lanzamiento de Biogénesis - Bagó.
Durante el
evento (del cual participaron cerca de 900 personas), los expositores coincidieron
en que la Argentina cuenta con un escenario internacional favorable, con
ventajas competitivas frente al resto de sus competidores en el mercado
mundial.
Datos reveladores
En su disertación, los representantes de la Facultad de Agronomía de la UBA y de la Universidad de San Andrés, Marcelo Regúnaga y Hugo Cetrángolo, brindaron datos poco (o nada) difundidos en nuestra sociedad.
"La cifra de personas que emplea el sector pecuario, solamente en producción primaria y procesamiento, es más alta que la de toda la industria siderúrgica, automotriz y del acero", comentaron.
Ya en el año 2003 estas dos etapas productivas empleaban a 560.000 trabajadores; mientras que el total de las cadenas pecuarias agrupaba a más de un millón de personas (6.4% del total de ocupados).
Debemos tener en cuenta que, si contemplamos también los empleos indirectos, la cifra supera el millón y medio de empleados (9.5 % del total).
Por otra parte, los expositores sostuvieron que las actividades agroindustriales pecuarias presentan los coeficientes multiplicadores de producción más altos de toda la economía nacional:
♦
Curtido y
terminación de cueros: 1ª en ranking; coeficiente 2.57.
♦
Industria
frigorífica: 2ª en ranking; coeficiente 2.50.
♦
Producción
de lácteos: 6ª en ranking; coeficiente 2.35.
♦
Avicultura:
9ª en ranking; coeficiente 2.23.
♦
Cría y
producción de ganado: coeficiente 1.75; superior al promedio de las 124
actividades de la Matriz Insumo Producto realizada por el Ministerio de
Economía.
Otro dato importante estuvo ligado a que la cadena pecuaria mantiene una importancia predominante sobre todo en el interior, con más de 300 mil empresas dispersas en todo el país (la mayor parte son PyMEs de capital nacional).

"Este sector puede crecer a una tasa entre el 6 y el 7 % anual durante la próxima década", comentó Regúnaga, quien agregó que "estos valores podrían mantenerse en el tiempo si a la cadena pecuaria se le depara algo de atención y si hubiera un contexto público - privado para crecer".
Efectos multiplicadores
Por su parte, Cetrángolo explicó que aplicando elasticidades para empleo y coeficientes de diversos efectos multiplicadores, además de estos porcentajes de crecimiento (US$ 18.000 millones adicionales en 10 años), existe un efecto multiplicador que oscila entre los US$ 17 y los 24 mil millones.
"Es decir que el efecto adicional sobre la economía argentina es prácticamente el doble de lo que tenemos por la propia ganadería. En términos de exportaciones Argentina podría llegar a unos US$ 9 mil millones y eso implica una tasa de crecimiento para el sector entre el 9 y el 12% anual", aseguró.
Estos incrementos generarían entre 180 y 260 mil puestos adicionales de trabajo. Recordemos que toda la industria automotriz, (sumándole a ésta la de autopartes) genera 120 mil y “aquí estamos hablando de que un sólo sector aporta mucho más de lo que la mayor parte de la gente cree que generan en empleos los sectores sustitutivos de importaciones”, concluyó.
Un poco de historia
"Si analizamos los stocks porcinos, ovinos y bovinos actuales, veremos que se encuentran por debajo de los más altos a lo largo de la historia de nuestro país.
No ha existido una política de Estado ni se han aplicado innovaciones tecnológicas sobre las distintas producciones", explicó Carlos Pacífico, representante de la Universidad Católica Argentina.
Asimismo, el expositor realizó un especial hincapié en que el desarrollo ganadero debe ser una herramienta para el desarrollo económico y social de las distintas regiones.
Por último, Pacífico comentó que estas tecnologías se encuentran al servicio de la sociedad: "Cuando hablamos de la detección de preñez o de estacionar servicios, hablamos de cuestiones básicas.
El desafío no es tan grande", concluyó.
Análisis global del
mercado de carnes
El Seminario contó también con la presencia de John Bellinger, Chairman del U.S. Meat Export Federation (con atribuciones similares a las del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna en Argentina), quien dio su punto de vista respecto del comportamiento del mercado mundial.
En tal sentido, comentó que indudablemente Argentina podría ingresar en el mercado norteamericano. "Este país posee la mejor carne proveniente de animales alimentados a pasto del mundo; y en Estados Unidos esto es una ventaja; como también lo son los productos orgánicos”.
Al ser consultado respecto de si Argentina está haciendo lo suficiente para lograr un mayor desarrollo de su comercio exterior, Bellinger explicó que no. "Deben ingresar en Japón y en Estados Unidos. Pero si continúan las diferencias con el sector político, seguramente no lo lograrán”.
Al momento de referirse a cuestiones sanitarias, el norteamericano trazó una diferencia entre la fiebre aftosa y el mal de la vaca loca. “Nosotros estamos pidiendo que se cambien los códigos de la OIE en cuanto a BSE debido a que es una enfermedad relativamente nueva, cuyas penalidades deberían ser revistas. Debido a este inconveniente, Estados Unidos está exportando la mitad de toneladas que en 2001 y 2002.
Esta carne se encuentra en nuestro país. Debido a que no tenemos sobrante de stock es que los precios se han mantenido altos, pero ahora comenzarán a caer. Nuestros ciclos duran aproximadamente 10 años”.
Inversión en sanidad
El
especialista del INTA Balcarce, Daniel Rearte, también resaltó el negocio que se
encuentra perdiendo la industria veterinaria por no contar con un sector
ganadero desarrollado.
"Actualmente,
en sanidad se invierten $400 millones de pesos (100 millones en vacuna
antiaftosa). De los 300 millones restantes, el 63% se destina al mercado de
grandes animales, de los cuales un 12% corresponde a productos biológicos. Esto
equivaldría a 100 millones de dosis de vacunas: con lo cual la ganadería
argentina solamente estaría recibiendo dos dosis al año de todo (más o menos
unos 70 centavos). Mientras que cuando se analiza un programa mínimo y
elemental para los rodeos de cría, se aprecia que lo mínimo tendría que ser
$3.40 por animal", concluyó.
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