Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Criolla Argentina
Martínez, R.D., E.N.
Fernández, E.R. Género y F.J.L. Rumiano. 2000. Arch. Zootec. 49:353-361.
Cátedra Genética Animal,
Facultad de Ciencias Agrarias U.N.L.Z., Argentina.
En el presente trabajo se describen las tres etapas que dieron lugar a la
formación del ganado bovino criollo argentino, desde su introducción por los
colonos españoles hasta su situación actual centrada en un programa de
conservación y preservación que está ofreciendo buenos resultados.
En una segunda parte del trabajo nos centramos en la descripción de un
ecotipo especial de esta raza que puebla la zona de los glaciares patagónicos
de Argentina.
Palabras clave adicionales: Conservación. Caracterización. Razas
autóctonas.
En el período prehispánico no existían bovinos en América. Los primeros
bovinos ingresados a lo que hoy es el territorio argentino, provienen de los
introducidos por los colonizadores españoles durante los primeros años de la
conquista. A partir de ellos se formó la raza bovina criolla en Argentina.
Los primeros ejemplares ingresaron en 1549 y las vías de ingreso fueron
cuatro: por el Noroeste (desde Perú por Bolivia o Chile), por el norte (por
Paraguay), por el Este (Brasil) y por el Río de la Plata.
A partir de su ingreso se multiplicaron y difundieron por todo el
territorio argentino mediante la cría libre. En 1570 fueron llevados a Santa Fe
y en
En la zona pampeana se concentró el 90 p.100 de la población bovina criolla
del país. Desde allí se trasladaron animales hacia el sur como consecuencia del
intercambio indígena y al fomento ganadero que tuvieron lugar en la zona
durante la etapa de la colonización.
En 1781 los bovinos fueron observados por primera vez en el sur de la
patagonia argentina en el Puerto San Julián provincia de Santa Cruz (Palermo
1989), aunque es probable que la presencia de los mismos en el sur argentino
sea bastante anterior a esa fecha.
La raza bovina criolla se formó en condiciones de cría libre (sin
limitaciones en su tamaño efectivo), en diferentes ambientes y bajo selección
natural, estos tres factores fueron los que le permitieron desarrollar una
variabilidad genética única, que se refleja a simple vista en la diversidad de
sus pelajes. El número de animales creció rápidamente, principalmente en la
zona pampeana, donde en 1850 existían unos 20.000000 de cabezas (Levedinsky,
1969).
Durante las primeras décadas de ésta etapa se introdujeron reproductores de
de las razas británicas Shorthorn, Hereford y Aberdeen Angus, con el objeto de
obtener animales con mayor tendencia a la gordura, que es lo que requería el
mercado de exportación en aquel momento. Los animales importados se cruzaron
con los criollos existentes en la zona pampeana y debido a ello se redujo
paulatinamente el número de bovinos criollos en estado de pureza racial y se
incrementó la cantidad de animales cruzas (cuarterones).
Con el tiempo las vacas criollas existentes en la zona pampeana se
transformaron en Shorthorn, Hereford o Aberdeen Angus puras por cruza. Poco a
poco se fue desvalorizando a la raza criolla con relación a las razas
introducidas y solo se conservó en estado de pureza racial en ambientes donde
las razas introducidas no eran productivas.
Desde 1880 hasta 1920 (8 generaciones), el proceso de mestización fue muy
importante en la pampa húmeda a tal punto que alrededor de 1920 se produjo la
extinción del bovino criollo pampeano en estado de pureza racial.
En esa fecha, Don Carlos Romero decidió formar un rodeo de criollos puros
en la provincia de Córdoba y debió hacerlo con animales procedentes del Alto
Perú por la ausencia de los mismos en la zona pampeana. En 1938 Pereyra Iraola
formó un rodeo en Tandil (Provincia de Buenos Aires) con animales procedentes
de la provincia de Salta (NOA). En 1959 en el INTA Leales provincia de Tucumán
se formó un rodeo testigo para probar razas índicas introducidas.
Al finalizar este proceso de mestización, la población más numerosa de
bovinos criollos en estado de pureza quedó en el Noroeste argentino (NOA) con
aproximadamente 200.000 ejemplares (Sal Paz, 1986).
Durante esta etapa, se han desarrollado y se continúan realizando,
numerosos trabajos de investigación acerca de las características morfológicas,
genéticas y productivas de la raza bovina criolla. Se formó la Asociación
Argentina de Criadores de Ganado Bovino Criollo, que desde
Los primeros resultados de producción que se conocieron con relación a la
raza criolla fueron los obtenidos por el INTA Leales a partir del rodeo formado
en 1959.
Tabla
I. Producción
en cría de las razas Hereford, Criollo y Nelore

En la tabla I se
observa la producción de carne por hectárea comparando las razas Nelore, Hereford
y Criolla. Los componentes de producción considerados fueron: porcentaje de
parición, porcentaje de mortalidad, porcentaje de marcación, peso al destete,
peso de vaca y la relación peso de destete sobre peso de vaca.
Los kg de carne por ha y por año se calcularon como p.100 de marcación/ 100
x PD/PV x carga animal. La carga animal para las condiciones del experimento
fueron 1 UG=1,5 ha, es decir
Como se observa en la tabla I,
los tres genotipos tuvieron un nivel de fertilidad similar, pero los valores de
mortandad difirieron significativamente, a favor del ganado Criollo, siendo en
producción de carne por hectárea la raza más productiva de las tres evaluadas.
En la región pampeana INTA Balcarce, Melucci y Miquel (1986), evaluaron las
características del crecimiento pre y post destete en cruzamientos de Criollo x
A. Angus vs. A. Angus puro.
Tabla
II. Promedios
de mínimos cuadrados para crecimiento post-destete de novillos A.Angus y cruzas
Criollo x A. Angus

En la tabla II se
observan los promedios de mínimos cuadrados para crecimiento post-destete. Se
observa en el citado cuadro, una superioridad del 9 p.100 para ganancia
absoluta y peso ajustado a los 20 meses a favor de los novillos cruzas. Si esta
superioridad es debida a heterosis, su magnitud es similar o superior a la que
se espera en cruzamientos entre razas británicas.
Tabla
III. Rendimiento
de la res de diferentes biotipos

En la tabla III se
observan resultados obtenidos por Garriz et al. (1993) en el INTA
Castelar acerca del rendimiento carnicero y de la composición de la res de
novillos criollos comparados con A. Angus y sus cruzas. Allí se constata que la
raza criolla tiene menor cantidad de grasa y mayor proporción de músculo y de
hueso que el resto de los genotipos evaluados. La raza criolla no deposita
excesos de grasa y presenta mayor proporción de porciones comestibles. La menor
cantidad de grasa aparece como una característica racial destacable y adecuada
para satisfacer la actual demanda de carne magra. Por otra parte, las
características organolépticas de la carne (terneza, jugosidad, sabor, aroma y
aceptabilidad) no difieren sustancialmente de las de las razas británicas y sus
cruzas (Garriz et al., 1986).
Esta tercera etapa además de los hechos comentados, incluye la recuperación
del bovino criollo patagónico, como se describe a continuación.
(Rodríguez et al., 1989), hallaron en un sector del Parque Nacional
Los Glaciares, ubicado en el Sudoeste de la provincia de Santa Cruz (figura 1), una población asilvestrada
de bovinos criollos. No existían hasta esa fecha indicios de la existencia de
bovinos criollos en estado de pureza racial en ninguna de las provincias
patagónicas.

Figura 1. Imagen de la Laguna Onelli (P. N.
Los Glaciares).
Figura 2. Vaca de pelaje “hosco”, capturada
en Bahía Onelli (P. N. Los Glaciares)
Estos bovinos asilvestrados, que deben ser capturados por personal
entrenado (figura 2), presentan
la particularidad de haber permanecido desde principios de siglo en un sector
del Parque Nacional Los Glaciares totalmente cerrado por barreras naturales, que
no permite el ingreso y/o egreso de animales de otras razas.
Esta población posee dos características únicas que lo diferencian del resto
de los bovinos criollos existentes en la Argentina. Por un lado son los únicos
descendientes directos del ya extinto criollo pampeano y por otra se han
adaptado a una región con clima frío y extremadamente riguroso. Estas dos
características justificadas por razones científicas, culturales, históricas y
presumiblemente económicas hacen que sea muy importante la conservación y
estudio de esta población (Rodríguez y Martínez, 1992).
Se esta llevando a cabo un plan de conservación (in situ y ex
situ) de este biotipo de la raza a través de un convenio firmado entre la
Facultad de Ciencias Agrarias de la U.N.L.Z y la Administración de Parques
Nacionales. La conservación in situ, consiste básicamente en la
formación de planteles (hay dos funcionando en la actualidad), de animales
vivos fuera del Parque Nacional, bajo la dirección técnica de la cátedra de
genética animal de la Facultad.
Recientemente, en 1996 se formó un plantel de animales de origen patagónico
que pertenece a la Facultad de Ciencias Agrarias. El mismo se encuentra ubicado
en el campo La Lomada, cercano a los edificios centrales de la institución en
plena zona pampeana.
Para la conservación ex situ se ha desarrollado un banco de
germoplasma (semen y embriones congelados) que funciona en el campo
experimental de la Facultad. Estos trabajos se realizan con la participación
del especialista en reproducción bovina el Dr. De Luca perteneciente al
Departamento de Producción Animal de la Facultad. Se dispone en la actualidad de
material seminal de cuatro toros (1000 dosis de semen de cada uno) debidamente
caracterizado y con calidad certificada. La producción de embriones congelados
está siendo puesta a punto y a la brevedad se contará con este material
genético conservado.
A continuación se describen algunas características productivas relevantes del
material genético patagónico.
♦
Facilidad de parto en
vaquillonas Hereford cruzadas con Criollo Patagónico:
El trabajo se desarrolló en el establecimiento 9 de julio de la localidad de
El Calafate provincia de Santa Cruz. En la tabla IV se observa una evidente reducción de partos
distócicos y de la mortalidad perinatal de terneros y vaquillonas con la
utilización de toros criollos en lugar de toros Hereford (Martínez y Rodríguez,
1995).
Tabla
IV. Resultado
del cruce de vaquillonas Hereford primíparas con toros Hereford y con toros
Criollos Patagónicos.

♦
Estudio de la deposición
de grasa corporal en novillos criollos de origen patagónico y del NOA.
El metabolismo energético de los animales varía en función del clima al que
se encuentran adaptados. La grasa está relacionada con el metabolismo energético
(mantenimiento, producción y equilibrio térmico) por lo tanto es probable que
se modifique la cantidad y la distribución de la grasa corporal en relación con
la adaptación a los diferentes climas. Es lógico pensar que un animal adaptado
a condiciones de intenso calor no necesite acumular grasa, mientras que otro
adaptado al frío necesite determinada acumulación grasa para favorecer la
supervivencia en épocas críticas.
En la tabla V se observan
los resultados obtenidos en tres faenas seriadas de novillos patagónicos vs.
NOA sometidos al mismo tratamiento nutricional.
Tabla
V. Estudio
comparativo de reses de criollo patagónico con criollo del NOA.

Garriz, C.A. 1986. Calidad de res y carne en novillos
de raza criolla argentina y sus cruzas con Aberdeen Angus. En Ganado Bovino Criollo
Tomo 1 Orientación Gráfica Editora. Pág. 25-44.
Garriz, C.A., M.M. Gallinger, M. Zamorano y C. Mezzadra.
1993. Calidad de carne en novillos de raza criolla argentina y Aberdeen Angus
puros y cruzas Criollos x Angus y Nelore x Angus. En Ganado Bovino Criollo Tomo
3 Orientación Gráfica Editora. Pág. 178-197.
Martínez, R.D. y C.A. Rodríguez. 1995. Avances en
la conservación y estudio del bovino criollo argentino patagónico. Boletín de
Información sobre recursos genéticos animales UNEP FAO, 15: 57-66.
Melucci, L. y M.C. Miquel. 1986. El ganado criollo en
cruzamientos con A. Angus en la región pampeana. En: Ganado Bovino Criollo Tomo
1 Orientación Gráfica Editora. Pág. 69-74.
Rodríguez, C.A., R.D. Martínez, F. Rumiano, R. Rechimont
y S.L. Rabasa. 1989. Bovino Criollo Biotipo Patagónico -descripción y
conservación-. En Actas XX Congreso Argentino de Genética Bahía Blanca Bs. As.
Rodríguez, C.A y R.D. Martínez. 1992. Bovino Criollo
Argentino Patagónico. Boletín de Información sobre recursos genéticos animales UNEP
FAO, 9: 27-31.
Sal Paz, F. 1986. El bovino criollo argentino: historia
características y productividad. En: Ganado Bovino Criollo Tomo I Orientación Gráfica
Editora. Pág. 3-7.
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