J. de Alba. 2007. Departamento de Agricultura, FAO.
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Desarrollo histórico
El esquema
aquí presentado se refiere al desarrollo de los esfuerzos realizados para el
mejoramiento del Criollo lechero en Costa Rica, Venezuela, México y la
República Dominicana. Se podría hablar de un esfuerzo común, ya que procura
objetivos similares. Esos objetivos se pueden enumerar de la siguiente manera:
A partir de estas
ideas se crearon los hatos experimentales de Turrialba, Costa Rica, y Maracay,
Venezuela, descritos en sus etapas iniciales por de Alba y Carrera (1958) y por
Ríos, Bodisco y Morillo (1959), respectivamente. Con anterioridad, se había
establecido en Colombia un hato esencialmente constituido por el mismo tipo de
ganado - entonces denominado Costeño con Cuernos - y concentrado en Valledupar,
posteriormente trasladado a Sincelejo y, más recientemente, a Montería. Los dos
primeros hatos han seguido suministrando una importante información; no así el
hato de Colombia, que ha padecido la falta de continuidad de su administración.
También Brasil había reunido un hato Criollo con pretensiones lecheras en Nova
Odessa; era de ganado Caracú y produjo alguna información (Pacheco Jordão,
1956), pero se verifico en él mismo un marcado descenso de la producción debido
al incremento de la consanguinidad y a una selección errónea determinada por la
búsqueda de factores externos que explicaran el fenómeno. El Caracú, en manos
de algunos criadores de Pozos de Caldas (de Alba, .1960), había progresado más
que en el rebaño oficial. Este tipo de ganado nunca tuvo el apoyo de un
programa oficial en Panamá, Ecuador, Honduras y Nicaragua; la República
Dominicana es el único país con un hato institucional de este ganado, creado no
hace mucho. En realidad, sólo han existido dos hatos de Criollo lechero con
información concreta, administración continua y publicación permanente de
datos: el de Turrialba, que ha proporcionado semen para dos nuevos hatos
experimentales - uno en México y otro en la República Dominicana - cuyas bases
genéticas y fisiológicas han sido descritas recientemente (de Alba, 1978), y el
de Maracay que, trasladado a Carrasquera, estado” de Zulia, ha vivido en íntimo
contacto con un programa de prueba de hatos. La información disponible sobre el
último ha sido resumida en una extensa monografía (Abreu, Labbe y Perozo,
1977).
Evidencia de progreso o
estancamiento
Los datos
ofrecidos por la bibliografía citada evidencian que el Criollo lechero de
América Latina desarrollado en climas tropicales posee varias características
comunes: pelo corto, piel pigmentada, pelo escaso, de color amarillo al rojo
oscuro, con sombras negras más marcadas en los machos, pezuñas muy fornidas y
gran habilidad para caminar bajo el sol del trópico, tanto húmedo como seco.
Sus cualidades reproductivas son sobresalientes: cualquiera sea la medida
utilizada, se le ha encontrado una fertilidad superior a la de los ganados
europeos o cebuinos. La posible excepción emerge de algunas publicaciones
comparativas con el Jersey que, en ocasiones, demuestra una fertilidad similar
a la del ganado Criollo. El estudio de la sobrevivencia de becerros en ambiente
tropical, también ha señalado la superioridad del Criollo lechero sobre las
razas lecheras europeas mas conocidas (Maltos, Cartwright y de Alba, 1970, y
Bodisco y Carnevali, 1960).
Como
evidencia de adaptación al trópico, fue de particular importancia el
descubrimiento de la resistencia del Criollo lechero a los ectoparásitos (Ulloa
y de Alba, 1957) y a la temperatura ambiental elevada (de Alba y Sampaio,
1957); esto apoyó la hipótesis de que el Criollo lechero, sometido a la
selección natural en el trópico, había adquirido características genéticas de
adaptabilidad que podía transmitir no sólo a la cría pura, sino también en
cruzamientos con ganados más productivos pero menos adaptados. En este sentido
- especialmente para las regiones productoras en vías de expansión de la
población lechera - es tan importante la longevidad que hacen falta, para la
edad por lactancia, factores de ajuste para la raza Criolla lechera que son
distintos de los necesarios para las Jersey. Y lo que es más significativo aún:
el cruzamiento entre ambas razas conduce a un vigor híbrido que reúne la
precocidad y la longevidad en animales F1 (Meini, 1973).
La dificultad
más seria con que tropezó el progreso de las estirpes Criollas lecheras fue el
ordeño con apoyo difícil (Carnevali y Bodisco, 1966; de Alba, 1960). Sin
embargo, esa dificultad ha sido superada en las generaciones obtenidas tanto en
Turrialba como en Carrasquero, descendientes de toros cuyas madres presentaban
facilidad de ordeño sin ternero. De hecho, esos hatos seleccionados son ya
genéticamente superiores, en este sentido, a las estirpes Criollas lecheras de
otros países. Esto sugiere que sería un error intentar programas nuevos sin
recurrir al semen proveniente de estos hatos, que poseen récords de selección
continua por más de 20 años.
Los hatos que
han permanecido como núcleos cerrados, después de un progreso productivo
inicial (Magofke y Bodisco, 1966; de Alba y Magofke, 1977), no han logrado, sin
embargo, evolucionar mediante un proceso acelerado por la utilización, como
arma genética principal, de las pruebas de progenie de toros. Solamente en
Turrialba y en México se ha congelado semen de toros con índices de producción
lechera superior, y se trata de índices genealógicos, no de pruebas de
progenie. Desde luego, ese progreso es superior al logrado en hatos como los de
Colombia, en los que no se ha aplicado la presión de la selección productiva.
Es obvio que
para efectuar pruebas de progenie se requieren datos extensivos que sólo pueden
obtenerse mediante un programa cooperativo con criadores privados. Las primeras
pruebas efectuadas tanto en el hato de Turrialba (de Alba y Muñoz, 1964) como
en el de Maracay (Ríos y Bodisco, 1962) adolecían de un defecto: cubrían muy
pocos toros y, por lo tanto, su presión de selección era muy débil si llegaba a
detectarse un toro superior. Además, como es obvio tratándose de una población
reducida de vacas, surgían serios obstáculos por la consanguinidad, si se
utilizaba un toro superior por varias generaciones. El programa de Carrasquero,
por contar con un sistema de pesaje de leche e identificación de animales en
las fincas particulares, constituyó una excelente oportunidad. Pero, hasta
donde sabe el autor, esa oportunidad no se ha aprovechado; ni siquiera circulan
entre los ganaderos índices de predicción basados en la producción. El programa
de la Asociación Mexicana de Producción Animal en Tampico, México, ha iniciado
una prueba de hatos con cooperadores de la región y tiene planes ambiciosos
(sin presupuesto) para realizar, por primera vez en la historia de la selección
del Criollo lechero, pruebas con cinco toros simultáneamente.
Esquema de un desarrollo
regional
Es palpable
la urgencia de varios países latinoamericanos por incrementar la producción
lechera en el trópico. Por razones económicas, esto debe hacerse recurriendo al
uso mínimo de concentrados y al uso máximo de las praderas tropicales. La
continua importación de vacas inadaptadas es un camino costoso que, con toda
evidencia, no resuelve el problema. Esto se pone de manifiesto tanto en las
primeras investigaciones sobre el hato Mindi en Panamá (Narváez, 1951), como en
los datos recientes relativos al trópico mexicano (Garrido Rojo, 1978). En
ambos casos se trataba de hatos bien alimentados con ayuda de concentrados y
aun de forraje importado. El pastoreo exclusivo de praderas tropicales puede
conducir a un desperdicio de insumos todavía mayor. Sin embargo, hace años que
los productores han descubierto que sus ganados Criollos producían más en
cruzamientos recurrentes con ganados más especializados en la producción de leche.
Aquí surge un
conflicto entre el desarrollo de la selección del Criollo lechero puro y el
interés de los productores por un tipo de animal F1 o, por lo menos,
mestizo.
Por otra
parte, los programas de un centro experimental están condenados a tener muy
poca importancia si no incluyen a los productores que trabajan en fincas
particulares.
La solución
de estos conflictos ideológicos es sencilla desde el punto de vista teórico, a
condición de que se utilice la inseminación artificial: la propuesta se puede
sintetizar tal como se ha planteado en el programa de México - en los
siguientes puntos:
Papel del esfuerzo
internacional
El esfuerzo
internacional podría encaminarse a reducir las deficiencias mediante alguno de
los proyectos siguientes:
Resumen
El trabajo
analiza el desarrollo de los programas de mejoramiento del ganado Criollo lechero
latinoamericano, que es casi idéntico en Venezuela, Colombia, Ecuador, Panamá,
Nicaragua, República Dominicana y México. Después de su inicio con miras a la
conservación, los programas en curso han carecido de una dinámica creciente que
les permitiera cosechar las ventajas derivadas de aplicar la genética de
poblaciones a pruebas de progenie de toros. Las causas radican en la falta de
estabilidad de las administraciones, la carencia de entrenamiento superior de
los encargados y la ausencia de programas conexos con los productores privados.
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