Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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principal > Raza
Criolla Argentina
A.T. Primo.
1992. EMBRAPA/CPATB. Archivos de
Zootecnia, 41(154):421.
El
bovino criollo americano desciende directamente de los animales que llegaron en
el segundo viaje de Colón en 1493. Estos
animales, así como posteriores envíos, llegaron a la isla denominada La
Española, hoy asiento de la República Dominicana y Haití, Las similitudes entre
las razas criollas de Brasil y de Hispanoamérica pueden explicarse por la
proximidad geográfica de sus orígenes.
Con el objetivo de definir el ganado criollo se describen sus
características morfológicas y de comportamiento en Latinoamérica.
Revisemos
nuestra historia y recordemos que los bovinos criollos son parte integrante de
nuestra herencia social y patrimonio de la ganadería de las Américas. La
distribución y las características del ganado criollo en América son en parte
consecuencias de su historia.
Es
relativamente poco lo que se sabe con certeza acerca de los ancestros de los bovinos
criollos. El bovino criollo americano
desciende directamente de los animales que llegaron en el. segundo viaje de
Colón en 1493. Estos animales, así como
posteriores envíos, llegaron a la isla denominada La Española, hoy asiento de
la República Dominicana y Haití. En la
opinión de Rouse (1977) descendían directamente del Bos primigenius, domesticado probablemente en la zona pirenaica a
partir del paleolítico. Sevilla era la ciudad que tenía la exclusividad para
organizar los embarques oficiales a América.
Hay autores que afirman que también salieron barcos para América desde
Galicia en el norte de España. Sin
embargo, no se conoce con seguridad si todo el ganado provenía de las regiones
cercanas a Sevilla o si algunos embarques se hicieron en las Islas Canarias,
ruta y escala habitual en los viajes a América.
Rouse
(1977) indica que las razas españolas actuales que podrían ser descendientes de
los mismos planteles de los cuales provienen los criollos, son la Retinta, la
Berrenda, la Cacereña y la Andaluza negra.
Se
dice que el ganado criollo de raza Caracú de Brasil tiene
orígenes similares a las razas modernas Minhota, Barrosa, Arouquesa y Mirandesa
de Portugal. Todas ellas son razas del
norte y la Minhota es idéntica a la Gallega.
Las similitudes entre las razas de Brasil y de Hispanoamérica pueden
explicarse por la proximidad geográfica de sus orígenes.
Los
españoles desembarcaron en el Caribe con los primeros bovinos y desde allí se
inició su dispersión, con tal éxito que antes de 40 años, en 1524, ya se
informa sobre la existencia de bovinos en todos los países de América del
Sur. Ingresaron por Santa Marta,
Colombia, en primer término. Una
subcorríente entró a Venezuela.
Hacia
el sur, Lima constituyó el foco principal de dispersión. Desde allí atravesaron Bolivia, Paraguay y
Chile hasta alcanzar la República Argentina y Uruguay. Otra corriente llegó desde el Brasil y el
propio Río de la Plata se convirtió en un foco importante de dispersión.
Desde
1524, América comenzó a poblar su territorio de bovinos y a introducirlos en
sus sistemas ecológicos. Es mucho lo que
se ha escrito sobre el origen del ganado de Colombia. Hoy en día no se sabe con certeza si proviene
de la España Peninsular o de la España Insular (Islas Canarias). Hay relatos que alrededor de la mitad del
siglo XVI y bajo el gobierno de su fundador, llegaron a Cartagena quinientos
bovinos desde la Española (hoy Santo Domingo).
El
Virreinato del Río de la Plata recibe los primeros vacunos en 1549, cuando Juan Núñez de Prado introduce
desde Potosí vacas y ovejas directamente al Tucumán. En 1551, atravesando la cordillera desde la
costa chilena llega Francisco de Aguirre con su hacienda. En 1555 Juan de Salazar desembarca en el sur
Brasileño y avanza hasta Asunción en donde el grupo se divide en dos
expediciones, una de ellas integrada por los legendarios hermanos brasileños
Pedro y Scipión Goes que arrean siete vacas y un toro (las célebres siete vacas de Gaete) cuya progenie
inicia la población de vacunos en la pampa argentina.
Según
los historiadores el ganado existente en la Banda Oriental
(República del Uruguay) proviene de las introducciones hechas por los Jesuitas
en sus Misiones del Alto Uruguay, en los años 1620 y siguientes
y de otras dos introducciones hechas en 1611 y 1617 por el Gobernador
Hernandarias (Fernando Arias de Saavedra).
Informes
indican que la primera introducción de ganado data de 1534 en la población de
Brasil, Sâo Vicente por orden del donatario de esa colonia (capitanía
hereditaria) Martín Alfonso de Sousa y enviados por su mujer D. Ana
Pimentel. Se considera que fueron tres
las principales vías de introducción: Sâo Vicente (Sâo Paulo), Pernambuco y
Bahía (1550).
Otros
estudiosos dicen que los bovinos de Sâo Vicente (Brasil) derivarían de las
Islas de Cabo Verde, posesiones portuguesas en el Océano Atlántico, al oeste
del Senegal, África.
Muchas
generaciones después, los portugueses (brasileños) hicieron reiteradas
incursiones a los países vecinos (sin fronteras definitivas por la falta de
precisión del Tratado de Tordesillas) y logran llevar para Sâo Paulo grandes
cantidades de ganado y cueros. Así se cierra el ciclo completo del ganado criollo en América del Sur, que
un siglo antes, saliendo de Brasil, mezclándose con sangre peruana, atravesó
Paraguay, Argentina y Uruguay y completando su marcha secular civilizadora se
encontró con sus hermanos de origen al regresar al altiplano central de Brasil.
El
ganado criollo fue el origen de la expansión civilizadora en América
Latina, bajo la influencia de los jesuitas.
Los jesuitas en el nuevo mundo tenían gran preocupación por la
ganadería, como fuente de riqueza colectiva para mantener a los primeros
pobladores y a los indios cerca de las Misiones. Se sostiene que los jesuitas del este de
Colombia dispensaban los mayores cuidados a la raza criolla San Martinero, que
lleva el nombre de la Misión Jesuita de la zona. Para definir el ganado criollo en las
Américas, a continuación se describen sus características morfológicas y de
comportamiento.
El
Caracú actual, adaptado al clima del Brasil, posee caracteres propias y puede
considerarse como una raza nacional, más proxima al tronco Aquitánico que al Ibérico.
El
mejoramiento de esta raza se debió a la organización, en Sâo Paulo, de la
Asociación del Herd Book del caracú, a
iniciativa de un grupo de criadores eficazmente apoyados por el Gobierno. La Fazenda
de Seleçao de Ganado Nacional fundada en 1909 con asiento
en Nova Odessa (Sâo Paulo), se dedicó a seleccionar y fijar este tipo de ganado. Los bovinos Caracú fueron
inscritos en libros de registro genealógico Herd
Book Caracú, por un período de 50 años (
Actualmente
con el renovado interés de algunos ganaderos, el Ministerio de Agricultura
reconoció y homologó el Registro Genealógico, lo cual está en ejecución por la Associaçáo Brasileira de Criadores de Bovinos Caracú (ABCBC)
ubicada en Palmas, en el estado de Paraná.
La población de raza Caracú es de 20.000 cabezas.
Características de la rara Caracú:
Es
considerada raza de doble aptitud (carne y leche), rústica, de mediana precocidad
que engorda en buenos pastos. El peso
vivo de los machos, en concursos de ceba, ha llegado a los
Algunos
estudios realizados hasta el presente evidencian que la raza Caracú tiene buen
potencial de producción. La utilización
de estos bovinos en sistema de cruzamientos con otras razas y más
específicamente el Cebú, ofrece una alternativa muy importante para su
explotación racional.
La
raza es de tamaño mediano con altura a la cruz en adultos entre 1,30 y
Existen
varias teorías sobre el origen de este ganado, pero todas coinciden en que el ganado Mocho Nacional se originó del ganado traído por los conquistadores. Como en la península ibérica no existían
razas de ganado sin cuernos, algunos explican esta
característica como resultado de una mutación genética.
Sobre
los vacunos sin cuernos, Félix de Azara (1850) señala que, en Corrientes, por 1770, en la
Estancia Rincón de Luna, de los Jesuitas,
nació un toro mocho que propagó tal carácter en todas esas regiones.
Hace
ya algunos años (1911) que el Gobierno de Brasil
inició estudios en la Fazenda de
Selección de Ganado Nacional de Nova Odessa (Sâo Paulo) para
seleccionar y perfeccionar el ganado
Mocho Nacional. Actualmente, por falta
de interés de los criadores, el efectivo poblacional se reduce a una docena de
animales.
Nadie
puede negar o poner en duda la influencia benéfica que han ejercido las razas llamadas
criollas del Brasil en el desarrollo
de la Ganadería brasileña en el pasado no muy lejano. Los bovinos naturalizados de Brasil, como el Mocho Nacional representan un potencial
genético de indudable valor para el país y deben ser conservados y multiplicados
para evitar su extinción.
Características de los bovinos Mocho Nacional:
Animal
medianamente productor de carne, rústico y de fácil adaptación. El ganado Mocho Nacional tiene mediano
desarrollo. La capa presenta algunas
variaciones, siendo la más común la amarilla (abayado). EMBRAPA para evitar la
total desaparicion de este importante germoplasma animal, adquirió por compra
todos los animales remanentes.
Además,
se busca aumentar el hato con transferencia de embriones. Para la conservación a largo plazo se
utilizan semen y embriones congelados.
El
crecimiento lento y la talla pequeña del ganado Curraleiro
parecen estar en armonía con las condiciones ecológicas difíciles del nordeste
semiárido del Brasil. Este hecho los
califica como recurso genético potencialmente importante para tales condiciones
adversas de producción.
La
selección natural a través de 400 años de eliminación de animales no adaptados
al medio, logró formar un tipo de animal resistente a los rigores de un clima
ardiente y seco.
Antes
de la llegada del Cebú, la totalidad de la ganadería del nordeste semi-árido
del Brasil, estaba constituida por este tipo de bovino; con los primeros
cruzamientos de Cebú por Curraleiro, se obtuvo un tipo de animal que por su
vigor híbrido era superior a los progenitores; los ganaderos entusiasmados
efectuaron repetidamente este cruce, con lo cual se logró la desaparición casi
completa de los bovinos Curraleiro.
EMBRAPA,
conociendo el valor económico y social que para la producción de carne en el
semi-árido puede tener una raza criolla
bien adaptada al medio, estableció en 1985 un núcleo de conservación de ganado Curraleíro en el estado de Piauí, con el propósito de conservar y
evaluar estos bovinos. Su conservación evitaría
la absorción total por el Cebú.
Características de los bovinos Curraleiro:
El
tamaño de estos bovinos es reducido, pues la talla a la cruz oscila alrededor
de
En
su pelaje se encuentran algunas variedades de colores, siendo las más comunes
el bahío y el barroso y son frecuentes las tonalidades que van desde el
colorado claro uniforme hasta un tono más subido y oscuro en la parte anterior
del cuerpo.
El
ganado Pantaneiro tiene su hábitat natural en la región ecológica
denominada Pantanal de los estados de
Mato Grosso y Mato Grosso do Sul. El Pantanal es caracterizado por su
topografía plana en general, con suelos anegadizados o inundables durante una
gran parte del año. Las grandes
estancias y la falta de cercas permitieron aumentar a este ganado bravo, reproduciéndose en plena libertad, ayudado por las
condiciones favorables del medio, que permitieron su fácil adaptación.
Estos
animales sufrieron las modificaciones impresas por el medio ambiente de la
región en que viven, dando origen al ganado
Pantaneiro. Es admirable la resistencia al medio ambiente del ganado Pantaneiro que soporta fuertes
y prolongadas inundaciones permaneciendo muchas horas en el agua para conseguir
el forraje necesario para su subsistencia, o en los periodos de sequía cuando
también escasean el pasto y el agua.
El
ganado Pantaneiro es un grupo racial perfectamente adaptado a las
condiciones sui-generis del Pantanal.
En
la actualidad, los bovinos Pantaneiro no se extinguirán gracias a los esfuerzos
de EMBRAPA que inició un núcleo de conservación en el Pantanal, en 1985. Estos bovinos constituyen un material
genético de indudable valor para cruzar con otras razas selectas y es necesario
conservarlo y fomentar su cría. Se
iniciaron trabajos de transferencia y/o congelación de embriones para el Banco
de Germoplasma Animal de CENARGEN.
Estos
bovinos del sur del Brasil (Lages - Santa Catarina) en líneas generales, son
los que más se asemejan al tipo introducido por los conquistadores, no
discutiéndose, por tanto, su origen ibérico.
Infortunadamente
este tipo de bovino criollo casi desapareció a través de cruzamientos
indiscriminados. Un único criador
conserva los últimos 250 animales de este tipo racial, en el estado de Santa
Catarina.
Las
condiciones adversas, con inviernos fríos y vegetación pobre, modelaron un tipo
de bovino perfectamente adaptado a las condiciones ecológicas de esa región de
cría.
Características de los bovinos
Criollo Lageano:
En
condiciones de pastos naturales, en invierno, novillas de 36 meses presentan un
peso vivo de 307 kilos y vacas con cría al pie alcanzan pesos de 430
kilos. La talla oscila de
La
existencia de los Criollos Lageanos como
importante recurso genético, se justifica en su rusticidad y habilidad
materna. Para evitar su desaparición,
CENARGEN/EMBRAPA mantiene un banco de semen y embriones congelados en Brasilia,
DF.
Animales
criollos es posible encontrar en el Chaco Salteño, en Jujuy, Tucumán y Santiago
del Estero. El Instituto de Tecnología
Agropecuaria (INTA) en la Estación Experimental de Leales, Tucumán, en la
década de los sesenta inicia trabajos de conservación y evaluación orientados a
producir carne en aquel ambiente.
Sal
Paz (1977) demostró que el criollo puro produce un mayor peso de terneros
destetados por hectárea en el Chaco que el cebú, las razas británicas o las
cruzas con cebú.
Como
observaron Rabasa et al. (1976) el
criollo se caracteriza por poseer todos los colores de capa de Bos taurus.
En
el criollo chaqueño (con el que trabaja la Estación Experimental de Leales,
Tucumán) prevalecen las capas doradillas con diferentes tonalidades que varían
desde el bayo al colorado. Los pelajes
han permitido el estudio de la heredabílidad de color en la raza (Rabasa et al, 1976).
También
ha permitido investigaciones sobre la relación entre pelaje y fertilidad (Sal
Paz et al, 1976).
El
Ejército Nacional posee el único hato criollo de Uruguay, en el Fuerte San
Miguel, en Chuy, cerca de la frontera con Brasil. Consta de 400 vacas y 16 toros y es muy
semejante al criollo argentino. Es mantenida
sin evaluación en aquel ecosistema.
Ecuador
y Perú tienen una enorme población no censada de criollos que se encuentran,
sobre todo, en zonas donde el medio ambiente presenta características muy
difíciles, como el Altiplano o en regiones aisladas geográficamente en los
valles interandinos.
Es
muy urgente evitar la reducción de la población de ganado criollo en el Altiplano, hasta altitudes de
No
se conoce el censo actual de bovinos criollos en Bolivia. Los rebaños más importantes son: el criollo
Yacumeño en la estancia Espíritu propiedad
de la empresa Elsner Hermanos, en las llanuras del Beni; el proyecto de Criollo
Boliviano en Santa Cruz, en colaboración con la Misión Británica en Agricultura
Tropical; y los proyectos de ganado criollo en Chapare y Chuquisaca.
El
criollo Yacumeño tiene color castaño desde claro hasta oscuro, es de pelaje
corto y sedoso, muchos tienen pelo negro alrededor de los ojos, en la cabeza y
en las extremidades. Son de mediana
estatura, buena aptitud lechera, alta fertilidad y buena habilidad
materna. Son fenotípicamente idénticos a
los criollos argentinos.
En
el proyecto con Criollo Yacumeño se evaluaron diversos sistemas de cruzamiento
con cebú (Bauer 1973 y Plasse, 1981 y 1983).
El
objetivo original del Proyecto de Ganado Criollo en Santa Cruz era la
producción de toros criollos para usarlos en cruzamientos con razas lecheras
europeas (Wilkins et al, 1984).
La
Estación Experimental Carrasquero adscrita al Fondo Nacional de Investigaciones
Agropecuarias de Venezuela ha conducido por espacio de 25 años un proyecto sobre mejora, selección y conservación del ganado criollo Limonero. Esta
Estación está al noroeste de Estado Zulia, cerca del río Limón que le da su
nombre. El criollo Limonero es de pelo
colorado y similar al Centroamericano y al Costeño con Cuernos de Colombia, La
historia del criollo Limonero y datos de estaciones experimentales y fincas de
Venezuela están bien documentados en Abreu et
al. (1977) y Ríos et al. (1959). El rendimiento medio por lactancia del ganado criollo Limonero es
El
ganado criollo Llanero, seleccionado
para producción de carne, es muy similar al Casanare de Colombia.
(Basado en publicaciones de divulgación del Banco Ganadero de Colombia y del Instituto Colombiano Agropecuario-ICA).
El
ganado Casanare es considerado el
descendiente más directo de los bovinos traídos por los conquistadores
españoles. Se desarrolló en el
Piedemonte Llanero y sabanas del Oriente Colombiano. Es la raza criolla menos pesada pero los toros
son muy activos sexualmente y las vacas poseen buenas aptitudes materna y reproductiva.
El
color del pelaje es variado, pero predominan los animales de una sola capa de
pelo, desde negro hasta amarillo bien claro.
Posee cuernos grandes, línea dorsal recta pero angosta,, extremidades
delgadas y fuertes. La población
estimada era de 200.000 bovinos, pero en 1986 solamente se registraron 2276
bovinos puros de 9 productores, lo que permite establecer el grado acelerado de
extinción de la raza por cruzamiento absorbente.
Desde
1980 el Fondo Ganadero de Boyacá posee un pequeño núcleo en Yopal, Casanare,
con planes de conservación y selección.
El
origen del BON Colombiano se remonta al siglo XVI. Su población inicial predominó en el clima
cálido y medio de la Región Andina. El
principal núcleo de mejoramiento genético y fomento se encuentra en el Centro
de Investigaciones El Nus, Antioquia.
Es
el criollo de fenotipo más sui generis, caracterizado
por un pelaje blanco, con las orejas negras, la piel y mucosas bien
pigmentadas, que le confiere tolerancia a la radiación solar y
ectoparásitos. También se presentan
variantes en el color del pelo con el Blanco
Orejimono, Dos pelos y Azul pintado.
La
conformación del BON es la de un bovino eumétrico, constitución atlética,
cabeza con cuernos medianos, aunque resultan algunos topos, anca caída y
estrecha, dorso recto o ensillado, inserción alta de la cola, excelentes
aplomos y cañas de hueso delgado pero fuertes.
En
1986 se registraron 1567 animales puros de la raza Blanco Orejinegro y 42
productores, la mayor parte en Antioquia y Risaralda.
Con
el proceso de difusión de los bovinos ibéricos traídos al nuevo mundo, se
inició desde el siglo XVI el desarrollo de la ganadería en el centro-norte de
la Cordillera Oriental, de donde surgió la raza Chino Santandereano.
Tiene
conformación similar a las razas Costeño Con Cuernos y Hartón, con aptitud
láctea moderada. El pelo es colorado con
tonalidades bayo a hosco, piel, mucosas y pezuñas bien pigmentadas, miembros
fuertes de hueso fino y pelaje negruzco, cabeza con cuernos delgados, tronco de
buena capacidad corporal, cola de inserción alta, delgada y escasa borla,
especialmente en los machos.
El
fondo ganadero de Santander ha sido pionero en la conservación y fomento de la
raza Santandereano; actualmente hay registrados 1134 animales puros en poder de
25 criadores.
Desde
su origen en el siglo XVI hasta principios del XX fue la raza que más se
diseminó en el país, especialmente al norte de Colombia. En 1986 sólo se contabilizaron 476 animales
puros que el ICA conserva en el Centro de Investigaciones TURIPAN, Córdoba.
El
CCC es un bovino de tamaño mediano, color que varía entre bayo claro y rojo cereza,
cabeza con cuernos delgados, cola de inserción alta y escasa borla. La conformación de las vacas revela aptitud
para la producción de leche, con ubre glandular de apariencia colgante,
medianas y con venas mamarias bien desarrolladas.
En
las fértiles tierras del Valle del Cauca se formó la raza Hartón del
Valle. Procede de las ganaderas ibéricas
que penetraron por el sur de Colombia y la región Caribe, desde el siglo XVl.
Esta
raza es conservada por la Secretaría de Agricultura, el Fondo Ganadero y
algunos criadores del Valle. La
conformación general angulosa indica aptitud para producción de leche. Presenta similitud fenotípica con las razas Costeño
con Cuernos y Chino Santandereano, por lo cual la tonalidad de color de pelo
varia de bahío a rojo cereza, pero aparecen también hoscos y de color
barroso. La cabeza es mediana con
cuernos, cola de inserción alta que favorece la amplitud pélvica y facilita el
parto, como sucede en todas las criollas.
La
población de la raza Hartón del Valle es de 1540 bovinos puros de propiedad de
51 criadores.
La formación de la raza Romosinuano ocurrió en
el Valle del Sinú, Departamento de Córdoba, probablemente por cruce de la raza
Costeño con Cuernos y Angus o por mutación genética.
Después
de poblar gran parte de la región Caribe Colombiana, se evitó su absorción
total por el Cebú con el establecimiento de un núcleo puro en Monteria en
1936. Actualmente, la base de su
mejoramiento genético se encuentra en el Centro de Investigaciones TURIPAN,
Córdoba.
Las
características externas corresponden a un animal con cabeza armoniosa, mirada
apacible, orejas pequeñas, pelaje de color que varía del amarillo claro a rojo
cereza, línea dorsal fuerte, cuerpo cilíndrico, cola delgada que se desprende
alto y termina en borla con escaso pelo.
La
formación general del macho Romosinuano lo identifica como el criollo de más
tipo cárnico, de extremidades con hueso fino y relativamente cortas que le
confieren tamaño mediano. Las vacas por
sus índices de fertilidad se encuentran entre las más prolíficas de las razas
bovinas, factor determinante en la cría del ganado.
La
raza Romosinuano registra un inventario ganadero de 3262 animales puros,
principalmente en los Departamentos del Meta, Córdoba y Cesar. La mayor parte de sus 47 criadores forman
ASORROMO, afiliada a FENARCOL (Federación Nacional de Criadores de Razas
Colombianas).
En
Costa Rica. el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CÁTIE)
ha mantenido un hato de Romosinuano, el cual se ha evaluado genéticamente los
últimos 30 años.
El
desarrollo de la raza Sanmartinero se centró en las sabanas secas de San
Martín, Piedemonte Llanero del Departamento del Meta, y se atribuye a los
Jesuitas su formación por selección
fenotípica de sus ancestrales bovinos llaneros, a partir del siglo XVII.
Para
evitar su extinción por cruzamiento absorbente con toros cebú, en 1950 se
estableció un núcleo en San Martín, pero actualmente el principal núcleo de
selección y fomento se encuentra en el Centro de Investigaciones La Libertad,
Villavicencio.
El
fenotipo característico es un bovino de una sola capa de pelo con tonalidades
entre amarillo claro y hosco, cabeza grande con cuernos, línea dorsal
ligeramente cóncava, cola gruesa y larga con desprendimiento alto y borla
abundante.
Se
encuentran registrados 3579 animales puros de la raza Sanmartinero, en 23
productores, el 90% ubicado en el Departamento del Meta.
El
ganado Criollo Lechero (Reyna) se
caracteriza por su adaptabilidad al pastoreo en el trópico, alta fertilidad en
condiciones de alimentación exclusiva con pastos tropicales y resistencia a la
garrapata y tórsalo (Dermatobia hominis).
Los
requisitos para incorporar animales en la raza (nivel de fundación) son: pelo
corto (menos de
Localización
de los hatos registrados a mayo, 1985.
Doña
Socorro Vda. de Reyna, Rivas, Nicaragua.
Centro
de Investigación y Mejoramiento de la producción Animal. Apartado 762, Santiago, República Dominicana.
Ministerio
de Agricultura y Ganadería, San José, Costa Rica.
CAMPA,
Asociación Mexicana de Prod. Animal, J.
Cervantes 102, Tampico, México.
Centro
Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza. Turrialba, Costa Rica.
Ministerio
de Desarrollo Agropecuario y Reforma Agraria.
Managua, Nicaragua.
Hato
Criollo Limonero, NUC Carrasquero, Venezuela.
Hatos
en vías de registro; han participado en intercambio de germoplasma e
información:
Criollo
Barroso de don Salvador Melgar, Chiquimulillas, Guatemala.
Hatos
del Fondo Ganadero del Valle, Cali, Colombia.
Hato
Criollo del Centro de Investigación Agrícola Tropical, Casilla 247, Santa Cruz,
Bolivia.
El
ganado de Don Joaquín Reyna (Rivas, Nicaragua) ha tenido influencia
directa sobre criollos lecheros en Venezuela, en México y a través de semen
enviado de Turrialba sobre hatos criollos lecheros de República Dominicana,
Colombia y Bolivia.
♦
Mansedumbre natural, excepto la raza Casanare de Colombia.
♦
Predominio de una sola capa de pelo de color entre amarillo claro y
rojo cereza, excepto la raza BON en Colombia, las criollas de Argentina,
Uruguay y la Crioula Lageana en
Brasil.
♦
Cabeza con cuernos, excepto la raza Romosinuano en Colombia, el Mocho
Nacional y el Caracú, variedad mocha en Brasil.
♦
Sobresalientes en fertilidad, habilidad materna y longevidad.
♦
Piel bien pigmentada y ombligo corto.
♦
Desprendimiento alto de la cola.
♦
Dorso de apariencia ensillada, excepto la raza Casanare de Colombia.
♦
Partos normales y terneros fuertes al nacimiento.
♦
Toros sexualmente activos.
♦
Alto vigor híbrido en cruces con Cebú.
Las
informaciones recopiladas en este trabajo señalan claramente el gran valor del ganado criollo para diversas regiones del continente americano.
Los
resultados indican la ventaja indudable del cruzamiento del criollo con Cebú o
con razas europeas.
El
bovino criollo es una base importante tal vez insustituible en ciertas
condiciones de las Américas, para la consideración del componente
genético. Afirmar lo contrario sería
pensar que pasaron en vano 500 años de selección natural por adaptación al
medio latinoamericano.
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