Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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bovinas en general
Ing. Agr. Alexis Pourrain. 2001. E.E.A. INTA Mercedes, Noticias y Comentarios Nº
357.
Si bien hay
varias acepciones para el término biotipo, una forma de definirlo es la
siguiente: “se trata de un grupo de individuos cuya composición genética
determina que posean características comunes que los distinguen de otros grupos
dentro de la misma especie”. Las características comunes, no sólo se refieren
al aspecto fenotípico (externos visuales) sino también a caracteres productivos
y reproductivos.
Un
determinado biotipo puede ser consecuencia de procesos de selección (natural o
dirigida) o también producto de sistemas de apareamientos. El resultado, pueden
ser razas puras, cruzas definidas / estabilizadas (razas sintéticas) o los
diferentes tipos de cruzas que se suceden en un sistema de cruzamientos, por
ejemplo: en un sistema rotativo de dos razas usando Hereford (H) y Brahman (B),
en el equilibrio hay básicamente dos biotipos de vacas, las pampizadas (2 / 3 H
: 1 / 3 B) y las acebuzadas (2 / 3 B : 1 / 3 H) . Inclusive, dentro de una
misma raza se puede seleccionar en una determinada dirección y obtener un
biotipo “especializado”, como por ejemplo: más resistente a determinada
enfermedad, o con una mayor capacidad de producir leche que el promedio de la
población de la raza en cuestión.
De hecho, el
Hereford con pigmentación alrededor de los ojos para minimizar la incidencia de
la queratoconjuntivitis y el Shorthorn lechero que se explotaba hace varias
décadas, son claros ejemplos de la selección dentro de una misma raza hacia la
obtención de un biotipo con fines o características específicas. De allí, que
hoy en día, sin dejar de tener presente el concepto de raza, básicamente desde
un punto de vista comercial, desde un enfoque científico hay cada vez más
tendencia a referirse al concepto de biotipo.
Con este
enfoque, en el ganado vacuno se pueden distinguir los siguientes grandes grupos
de biotipos y señalar algunos ejemplos ilustrativos para el caso:
- Biotipos británicos y continentales
(Bos taurus)
Aberdeen Angus * Hereford * Shorthorn * Galloway * Red
Poll * Charolais * Holstein * Limousine * Simmental * Pardo Suizo * Chianina *
Piamontés * Marchigiana
- Biotipos índicos o
cebuinos (Bos indicus)
Brahman * Nelore * Gyr * Guzerath * Afrikaander *
N’dama * Sahiwal * Tabapuá
- Biotipos sintéticos o
compuestos (Bos taurus x Bos indicus; tipo de cruzamiento más común en nuestra región para la obtención de
sintéticos)
Braford * Brangus * Santa Gertrudis * Simbrah *
Charbray * Beefmaster
- Criollo de diferentes
regiones (Bos taurus)
En general es
ganado que trajeron los conquistadores españoles al continente americano (sud,
centro y norteamérica) y que evolucionó en forma salvaje, adquiriendo
características distintivas según el tipo original y las condiciones
ambientales de la región donde se desarrollaron. Criollo Argentino * Chinampo
(México) * Costeño con Cuernos (Colombia) * Florida Cracker (EE.UU.) * Texas
Longhorn/Cornilargo (EE.UU.)
- Animales cruza dentro de
sistemas de cruzamientos específicos
* Sistemas
rotativos: de dos, tres ó más razas
* Sistemas
industriales ó terminales: con dos ó tres razas
* Sistemas
combinados: de rotativo y terminal
Asimismo, en
cada uno de estos grandes grupos de biotipos se pueden distinguir dos biotipos
comunes a todos ellos, como son los biotipos carnicero
y lechero. Esta última
clasificación de biotipo, es la que tradicionalmente ha merecido más atención,
pero como se menciona más arriba, la tendencia es a la de ampliar el enfoque,
tal como se indica a continuación.
(A los
efectos prácticos y de simplicidad, en este trabajo las referencias que se
hacen son sobre biotipos de tipo carnicero, ya que son los predominantes en los
sistemas ganaderos de nuestra área).
- BRITÁNICOS:
En general
los biotipos de origen británico presentan buena precocidad sexual y alta
fertilidad. Buena calidad carnicera y buena adaptación a zonas templadas. Su
velocidad de crecimiento y rendimiento de res es intermedio a bueno.
- CONTINENTALES:
La precocidad
sexual es menor que en los biotipos británicos y mayor el tiempo para alcanzar
la madurez. Son de gran desarrollo corporal. Buena calidad carnicera y buena
adaptación a climas templados – templados fríos. Su velocidad de crecimiento y
el rendimiento de res en general son mayores que los de los biotipos
británicos.
- ÍNDICOS ó CEBUINOS:
Tienen buena
adaptación a zonas de climas calurosos, húmedos y con alta incidencia de
enfermedades y parásitos (externos e internos) y capacidad para la conversión
de pastos fibrosos. Son de baja precocidad sexual y fertilidad y necesitan más
tiempo para alcanzar la madurez. La calidad carnicera es regular y el rendimiento
de res es bueno. Estos biotipos son particularmente longevos.
- SINTÉTICOS ó COMPUESTOS:
Sus
características específicas van a depender de las razas que se utilicen en su
formación. Debe recordarse que estos biotipos surgen por la necesidad de
contar, de una manera más sencilla que la implementación de un sistema de
cruzamientos sistemático, con vigor híbrido y complementación en caracteres de
importancia productiva y económica. En general, y para condiciones similares a
las de estas zonas (subtropical húmeda), los biotipos sintéticos se estabilizan
en una proporción de 3 / 8 del biotipo índico y 5 / 8 del biotipo británico o
continental. El índico proporciona principalmente adaptación al medio hostil
(calor, humedad, parásitos y forraje fibroso) y el otro biotipo, precocidad
sexual, fertilidad y calidad carnicera.
- CRIOLLO:
Dado que su evolución fue en estado salvaje, la selección natural determinó que estos biotipos, en general, tengan una gran adaptación al medio y rusticidad, pero son de baja productividad. Lamentablemente, con el tiempo, en muchos casos fueron absorbidos por las razas que se introdujeron, principalmente desde Europa, y en muchas regiones prácticamente han desaparecido como biotipo nativo puro. Sin embargo, en donde aún persisten, se están haciendo grandes esfuerzos para conservar el germoplasma y, mediante cruzamientos planificados, obtener biotipos productivos y con una gran adaptación al medio.
- ANIMALES CRUZA:
En general
valen las mismas consideraciones que las mencionadas para los biotipos
sintéticos. Con el sistema de cruzamientos que fuera, se busca explotar los
beneficios del vigor híbrido y la complementación de caracteres de importancia
económica. Sólo cabría agregar, que cuantas más razas intervienen en un esquema
de cruzamientos sistemático, mayor es el vigor híbrido que se manifestará en el
sistema en su conjunto. Pero debe puntualizarse que hay que compatibilizar
dicha cualidad, con la capacidad de manejo y la disponibilidad de
infraestructura para su implementación en el establecimiento.
Habiendo
descripto algunos de los más importantes aspectos conceptuales con relación a
los biotipos, la pregunta lógica que seguramente surgirá, es la de ¿qué
aplicación práctica tiene el disponer de este conocimiento o información
relacionada a ello?.
Para despejar
esta duda, se desarrollarán algunos ejemplos que ilustrarán al respecto.
a) En un
sistema con un esquema de cruzamientos rotativo de dos razas (clásicamente
Brahman x Hereford para esta zona), se realiza una cruza terminal (se vende
todo lo producido, macho y hembra) sobre el sobrante de la reposición y el
refugo, con un biotipo continental de buen desarrollo (p.ej. Fleckvieh) para
vender novillos y vaquillas para consumo pesado. En este caso, el productor
debe prever que para poder lograr su objetivo eficientemente, deberá disponer
de un muy buen plano nutricional, sea pasturas y / o suplementación de alto
valor nutritivo, ya que los animales triple cruza, por efecto del biotipo
continental, tendrán que tener un mayor desarrollo y pesos más altos para
alcanzar la madurez y, consecuentemente, el grado de terminación adecuado para
faena. Si esto mismo, lo intenta realizar sobre campo natural, seguramente no
logrará su objetivo más que en una mínima proporción. Así, la fase de engorde
será parcial, prolongada e ineficiente. Esto será aún más evidente, en los
biotipos resultantes de la cruza del continental con las vacas acebuzadas del
sistema rotativo.
b) Si en un
establecimiento, uno de sus objetivos es el de obtener con parte de la
ternerada macho, un novillito para consumo liviano con no más de 20 meses de
edad, sobre campo natural reservado y con suplementación estratégica (energético
– proteica) deberá usarse un biotipo de madurez temprana y de tamaño
intermedio, como, por ejemplo, un biotipo británico adaptado al medio
(Hereford), un sintético de tamaño intermedio (Braford o Brangus) ó el biotipo
pampizado producto de un cruzamiento rotativo de dos razas (similar al
mencionado en el ejemplo anterior. De no ser así, un porcentaje importante de
los animales en engorde no alcanzarán estado de faena antes de la edad prevista
y consecuentemente la invernada será ineficiente.
Más contundente
que lo descripto en los ejemplos precedentes, para ilustrar la importancia del
conocimiento de los biotipos, son los resultados de dos estudios realizados por
técnicos de la Estación Experimental del INTA de Mercedes, Corrientes.
1) En el primero
de ellos, se analizaron y evaluaron más de 6800 registros individuales, tomados
durante tres años. Los mismos correspondían a vaquillas de dos biotipos
producidos en los establecimientos de una empresa ganadera de la zona. Uno de
los biotipos, las vaquillas “pampizadas” tenían una composición genética de 2 /
3 Hereford (H) y 1 / 3 Brahman (B), mientras que la composición genética del
otro biotipo, vaquillas “acebuzadas”, era aproximadamente de 2 / 3 B y 1 / 3 H.
En la Figura
1. se volcaron y graficaron los porcentajes (promedio de los tres años) de
vaquillas de 20 a 24 meses de edad que habían comenzado a ciclar, para
diferentes grupos según el peso vivo (PV). La detección de su estado sexual se
realizó mediante tacto rectal previo a la entrada en servicio.
Figura 1. Porcentaje de vaquillas de diferente Biotipo ciclando, según peso vivo
(Adaptado de Pourrain y
Beckwith, 1993).

Los aspectos
más relevantes que se pueden destacar de esta información son los siguientes:
a) El biotipo
pampizado muestra una precocidad sexual bastante mayor que el biotipo
acebuzado. Así, se observa que a los
Este hecho,
tiene importantes implicancias para el manejo del rodeo. Por un lado, si se
quiere tener un servicio estacionado y que un alto porcentaje de vaquillas
quede preñado temprano en la época de servicio, con todo lo que ello influye en
su vida reproductiva futura y buen manejo del rodeo, lo deseable es tener el
mayor número de animales posible ciclando al echar los toros. Por el otro lado,
si se quiere adelantar la edad de entore de los animales de reposición, como
práctica para mejorar la productividad del rodeo, el umbral crítico con
relación al peso vivo (que sería tener un mínimo del 80 % de los animales
ciclando al inicio del servicio) está mostrando que el manejo nutricional de
ambos biotipos va a tener que ser substancialmente diferente para alcanzar la
meta, de por ejemplo, entorar a los 18 meses de edad y obtener buenos índices
de preñez, temprano en la época de servicio.
b) Observando
la evolución de las curvas en función del PV, se puede destacar que hay una
mayor variabilidad genética en la población de vaquillas acebuzadas, ya que la
forma de la curva es más aplanada. Esto es, que si bien ambos biotipos muestran
un similar porcentaje de vaquillas ciclando entre los 230 –
2) En el
segundo de los estudios, Sampedro y col. (2000) evaluaron el efecto de la
suplementación proteica invernal sobre la ganancia de peso, de los
Cuadro 1. Suplementación proteica invernal para el entore de vaquillas de diferente
Biotipo a los 18 meses de edad.
Adaptado de Sampedro y col.
(2000)

Se observa
que las vaquillas Hereford, tanto con como sin suplementación, pero con buena
disponibilidad de pasto, alcanzan un peso “umbral” a los 18 meses que determina
la llegada a la madurez sexual y consecuente alta tasa de preñez. Los animales
cruza pampizados, si bien superan ampliamente, aún sin suplementación, al
biotipo acebuzado, requieren de la suplementación para alcanzar buenos valores
de preñez y su fertilidad es muy parecida a la del biotipo Hereford adaptado.
Por otro lado, las vaquillas acebuzadas muestran una baja fertilidad aún
suplementando y habiendo alcanzado pesos similares al biotipo pampizado y
superiores al Hereford. Esto estaría determinado por la menor precocidad sexual
del animal predominantemente de biotipo cebuino.
Los resultados
de este estudio concuerdan con lo encontrado en el primero. Desde el punto de
vista práctico, esta información es de utilidad para hacer una buena asignación
de recursos forrajeros, para lograr la meta propuesta en forma eficiente.
Claramente, surge de este estudio, que teniendo una buena disponibilidad de
pasto no se necesitaría suplementar al biotipo Hereford para lograr un
desarrollo adecuado para su entore a los 18 meses de edad, mientras que si
quiere tener buenos valores de preñez con un biotipo pampizado debería
suplementarse. El biotipo acebuzado, si bien porcentualmente logra el mayor
aumento de peso al ser suplementado, los valores de preñez que se alcanzan aún
son bajos para esta categoría de animal. Consecuentemente, para lograr una
eficiente aplicación de ésta práctica de manejo, debería suministrársele, al
mencionado biotipo, un mayor y / o mejor nivel de suplementación para alcanzar
pesos mayores a los 18 meses. Ello será aplicable, en función de la economía de
la empresa.
Finalmente,
la elección del biotipo más apropiado para el sistema ganadero que se trate
dependerá de varios factores, pudiéndose citar entre los más importantes:
♦
Que se
adapte a las condiciones ambientales y recursos forrajeros disponibles.
♦
Que se
adapte a las condiciones de manejo factibles del establecimiento según los
recursos materiales, financieros y humanos que se dispongan o sean
económicamente accesibles.
♦
Que
permita alcanzar los objetivos productivos y económicos de la empresa.
♦
Que el
producto tenga un mercado demandante para su colocación.
♦
Y, ¿por
qué no?, que satisfaga las preferencias personales del productor.
Pourrain, A. y B. Beckwith. 1993. Peso Corporal Crítico
Para el Primer Entore de Vaquillas Cruza Brahman x Hereford. En Evaluación y
Elección de Biotipos de Acuerdo a los Sistemas de Producción. Diálogo XXXV.
IICA - PROCISUR, Montevideo. Uruguay.
Sampedro, D.H., A. Pourrain, O. R. Vogel y R. R. Celser. 2000. Ganancia de
Peso y Fertilidad de Vaquillonas Hereford y Cruzas con Brahman, Entoradas a los
18 Meses de Edad, en el Centro Sur de Corrientes. Rev. Arg. Prod. Anim., Sup I,
20: 261
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