Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad de Agronomía y
Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río
Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Sanders, James O. 1989. Braford, 6(16):29-32.
La formación de una raza
sintética es el desarrollo de una nueva raza a partir de animales cruza
fundacionales. El cruzamiento inicial
de dos o más razas produce animales que: 1) mezclan las características de las
razas parentales y 2) tienen niveles de producción más altos que el promedio de
las razas parentales, lo que se llama vigor híbrido. Las nuevas razas que se desarrollan a partir de animales de
cruza, tienen las mismas características generales que las poblaciones cruza
originales; ellas pueden también retener algo del vigor híbrido de las cruzas
originales.
Muchas de nuestras razas
existentes fueron originalmente desarrolladas a partir de cruzas entre razas o
tipos anteriores. Esta más temprana
formación de raza tenía el objetivo de combinar las características de las razas
parentales, pero no se intentaba directamente retener el valor híbrido. En realidad, se intentaba muchas veces
"fijar" características en la nueva raza, mediante consanguinidad
deliberada. La consanguinidad resulta
en niveles de producción más bajos (depresión consanguínea) y puede resultar en
la pérdida de algo o todo el vigor híbrido que de otra manera se retendría en
la raza sintética; altos niveles de consanguinidad pueden causar a los animales
de la nueva raza, que tengan aún más bajos niveles de producción que el
promedio de las razas parentales.
Se
asume con frecuencia que la cantidad de vigor híbrido retenido en una raza
sintética es proporcional a la fracción de loci que permanecen heterocigotas en
esa raza. Aunque los resultados
experimentales con ganado de carne son limitados, son consistentes con esta
afirmación. Si se evitara completamente
la consanguinidad, la reducción de heterocigocidad en las razas sintéticas,
ocurriría toda en la primera generación de apartamientos entre razas sintéticas.
Para
un par dado de razas parentales, la media sangre sintética retendría la más
alta proporción de loci heterocigotas. Razas desarrolladas a partir de una
generación fundacional tres octavos/cinco octavos, retendrían casi tanta
(15/16) heterocigosidad como la "media sangre" sintética. Razas desarrolladas a partir de una
fundación un cuarto/tres cuartos retendría tanto como 3/4 de la heterocigosidad
de la "media sangre" sintética.
Razas
sintéticas desarrolladas a partir de una generación fundacional cruza de tres o
más razas pueden, teóricamente retener más heterocigosidad que sintéticas de
dos razas. Sin embargo, la mayor
diferencia genética ente razas Bos indicus y Bos taurus comparada con las
diferencias entre pares de razas dentro de cada grupo, limita mucho la cantidad
en que la heterocigosidad puede ser incrementada sobre la de una raza sintética
de "media sangre" Bos indicus - Bos taurus.
Las
pérdidas de vigor híbrido debido a consanguinidad dentro de las razas
sintéticas pueden ser minimizadas por: 1) mantener un adecuado tamaño efectivo
de la raza y 2) permitir una estructura racial abierta que permite a muchos animales
de primera generación entrar en la raza.
Introducción
Las dos razones que justifican la
formación de razas sintéticas son: 1) la combinación de las características de
las razas que le dan origen y 2) la utilización y mantenimiento de alguna
porción del vigor híbrido que se logró en el primer cruzamiento de estas razas
originarias (ver cuadro nº 1).
Cuadro nº 1
|
Razones que justifican la
formación de razas sintéticas: |
|
1.- Para combinar las
características de las razas originales. 2.- Para utilizar vigor híbrido en la nueva raza. |
Para analizar los factores que afectan
la proporción de vigor híbrido que se retiene en las razas sintéticas, se deben
considerar los cinco aspectos que están listados en el cuadro Nº 2.
Como aclaración de lo que es la retención
básica esperable del vigor híbrido en una raza sintética ' obtenida del cruzamiento
de dos razas, se puede observar el cuadro Nº 3 donde ambas razas están
indicadas con las letras A y B. El ternero que se obtiene en la primera
generación (F1) tiene 100% de vigor híbrido. Cuando
se hace el cruzamiento de dos F1, entre sí, o sea el toro y la vaca ambos de
primera generación, esa madre expresa 100% de vigor híbrido porque es
media-sangre y el ternero como es producto de dos animales cruza, pierde por
recombinación genética aproximadamente la mitad del vigor híbrido que tenía el
de primera generación.
Cuadro nº 2
|
Factores que afectan la
cantidad de vigor híbrido retenido en razas sintéticas |
|
1. El nivel de vigor híbrido obtenido al cruzar las razas
originales. |
|
2. El número de razas utilizadas para los cruzamientos iniciales. |
|
3. La fracción genética representada por las diferentes razas que
las integran. |
|
4. El éxito que se obtenga en evitar la consanguinidad en las
razas sintéticas. |
|
5. El éxito que se obtenga en evitar la lección intensa por
caracteres de identificación racial, especialmente en las primeras
generaciones. |
Al cruzar F2 por F2 y obtener un
F3, (tercera generación de cruzamiento en una sintética), la vaca no es de
primera cruza sino que es un producto de cruzamiento de dos cruzas entre sí, y
por recombinación genética también perdió la mitad de su vigor híbrido . El
nivel de retención de este último dependerá de que no haya habido ningún tipo
de consanguinidad.
Cuadro nº 3
|
Vigor híbrido |
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Sistemas
madre ternero |
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A x B F1 0 100 |
|
F1 x F1 F2 100 50 |
|
F2 x F2 F3 50 50 |
|
F3 x F3 F4 50 50 |
|
Fn x Fn Fn + 1 50 50 |
Factores que afectan la cantidad
de vigor híbrido retenido en las razas sintéticas
Como primer punto hay que
considerar que ese nivel depende del vigor híbrido que se genera entre las
razas originarias. Existen diferencias
entre el valor logrado cruzando Bos indicus con Bos taurus en comparación de
Bos taurus entre sí.
El segundo aspecto que afecta la
retención, es el referente al número de razas que originariamente la
integran. Hay fórmulas matemáticas que
muestran que, en términos generales, a mayor cantidad de razas, mayor
retención, si todas las razas contribuyen en la misma manera al vigor híbrido.
Una sintética basada en dos
razas retiene el 50% del vigor híbrido, en cambio otra de tres razas, retiene
2/3 y una de cuatro razas, aproximadamente las 3/4 del vigor híbrido inicial.
Aquí se debe hacer una
consideración muy importante. En la
práctica se sabe que hay razas que producen más vigor híbrido que otras, de
manera que puede ocurrir que una sintética basada en dos razas, donde uno de
los componentes es Cebú y otro una raza Británica o Europea, puede tener más
vigor híbrido que otra que tenga cuatro razas, las cuales sean todas muy
parecidas entre sí. Esto implica que si
bien en la teoría las fórmulas dicen que las sintéticas entre cuatro razas
retienen más vigor híbrido, puede ocurrir en la práctica que otras de dos razas
las superen.
También es importante la
fracción de material genético de las razas originarias que integran la raza
sintética. En general, a igual
proporción de las distintas razas, se obtiene mayor vigor híbrido que con
proporciones desiguales, simplemente porque hay mayor contraste genético.
El cuarto punto que influye, es
la absoluta necesidad de evitar la consanguinidad en la nueva raza sintética. Esa práctica puede superar suficiente
depresión en su productividad tal que llegara a producir menos aún que las
razas puras que le dieron origen.
El último factor consiste en
evitar la selección muy intensa por caracteres de identificación racial durante
las primeras generaciones de las razas sintéticas. Esto es porque en una búsqueda muy intensa de dichos caracteres,
puede ocurrir que al fijar por selección intensa (por ejemplo el color,
característica poll u otro aspecto), esos cromosomas, donde se fijan las
características de identificación racial, también posean otros genes que tienen
que ver con la producción de la raza.
Por lo tanto al producirse una fijación, se puede llegar a perder la
variabilidad genética en esos cromosomas y eso puede contribuir a una reducción
en el vigor híbrido inicialmente obtenido.
De
manera que la recomendación es no extremar la selección por características de
identificación racial en las primeras generaciones . En las sucesivas, por el
proceso de "crossing over", los genes de producción ligados a
aquellos que definen la caracterización racial, se van a separar, y el proceso
de recombinación va a permitir que se puede dar más uniformidad a la
identificación de la raza, sin provocar necesariamente pérdida de heterocigosis
en las características de producción.
El problema de la consanguinidad
Para
discutir este tema en las razas sintéticas, es necesario primero analizar el
caso de una raza donde la población está completamente cerrada. Como por ejemplo de esto se tiene un caso en
que se toman 100 toros de una raza Británica y 1000 vacas Cebú. Luego de realizar los primeros cruzamientos
se cierra el rodeo y nadie más, que no proceda de esta población inicial, puede
entrar en la raza. Después de un número de generaciones se empieza a generar un
parentesco entre todos los animales de la raza. Esto lleva a aumentar en algún nivel, la consanguinidad. Es lo que se llama consanguinidad adquirida,
no necesariamente deseada, como consecuencia del emparentamiento de una población
que está cerrada.
El
nivel de aumento de la consanguinidad como consecuencia del proceso de
emparentamiento de los integrantes de una raza sintética cerrada, está definido
por una fórmula. En ella, el aumento de
la consanguinidad está en función del número de padres que se utilizan en un
momento dado (primera parte de la fórmula) y la cantidad de heterocigosis remanente
que va quedando en la población. Estos
dos factores son los que definen la velocidad o lentitud con la cual esa
población va adquiriendo esa consanguinidad no deseada.
Esta
ecuación asume que todos los toros de la nueva raza sintética se utilizan en
una misma proporción. Pero en la
realidad se sabe que esto no es cierto, por razones de que a algún criador le
gusta más un toro que otro, y siempre hay animales que dejan más
descendencia. Esto contribuye a un
mayor emparentamiento, o más rápido, de la población del que surgiría por
aplicación estricta de la fórmula. En
los hechos ocurre que en las poblaciones totalmente cerradas, la consanguinidad
aumenta en el orden de 0,5 a 1% por generación.
Se
vuelve a insistir que esto ocurre en poblaciones totalmente cerradas donde no
entran más animales que los que integran la cruza original. En la Argentina las poblaciones no son
completamente cerradas y siguen manteniendo permanentes introducciones de
animales de las distintas razas.
Algunas
razas sintéticas permiten que por absorción, algunos animales que lleguen a
tener 15 a 16 avos de la nueva raza, sean aceptados en el libro de
registro. Pero esto tiene muy poco
efecto en cuanto a mantener o evitar el aumento de la consanguinidad. Es decir que aunque se admitan animales
nuevos de la raza por absorción, (con cuatro generaciones de absorción) no va a
cambiar demasiado que una población cerrada aumente entre el 0,5 a 1 % por
generación.
En
aquellos grupos raciales sintéticos donde los registros no están cerrados o
donde por lo menos se permite que en cada generación intervenga un nuevo toro
no relacionado (F1) dentro de la población, y este es utilizado en forma moderada,
los problemas de consanguinidad adquirida son evitados.
Vigor híbrido retenido en
diferentes razas sintéticas.
En
el cuadro Nº 5 se muestra el nivel de vigor híbrido que tendrían diferentes
poblaciones sintéticas con fracciones variables de Bos taurus y Bos
indicus. Es necesario aclarar que se
parte de la hipótesis generalizada que el vigor híbrido que se retiene está en
proporción di recta con el nivel de heterocigosis. Es decir que está generado, fundamentalmente
por acciones de dominancia en cada, par de genes. No se puede dejar de mencionar que si el vigor híbrido obtenido
en el primer cruzamiento, también estuviere provocado parcialmente por
interacción de genes que no pertenecen al mismo locus, la porción de ese vigor
híbrido atribuible a tal interacción (epístasis) se perdería por otros mecanismos,
con lo que la retención de vigor híbrido sería menor que la de heterocigosis.
(50% en el caso de dos razas). Sin
embargo, en términos prácticos se comprobó que el vigor híbrido que se produce
como consecuencia de la acción de epístasis también se retiene en el orden de
un 50% en una población sintética.
Como
consecuencia de trabajos de hibridación de maíz, se notó en las poblaciones F2
de algunos tipos, que la pérdida de heterosis era mayor que el 50 % hipotético
y allí comenzaron las dudas sobre si las razas sintéticas retendrían ese 50 %
teórico.

Sobre
el particular, los ensayos que se han hecho en los EE.UU. últimamente con
distintas poblaciones sintéticas, después de avances de cuatro generaciones,
muestran que en los hechos los mecanismos de retención de vigor híbrido,
funcionan en relación al modelo de dominancia y que en términos generales las
poblaciones sintéticas están reteniendo los niveles teóricos estimados, basados
en los cálculos de heterocigosis remanente, y a veces algo más que esos valores
teóricos. Los niveles de retención
están basados en el cruzamiento de dos razas.
En la medida que intervienen más razas en la formación de una sintética,
la expectativa de retención de vigor híbrido es mayor que estos niveles.
Al
observar dicho cuadro se puede ver en primer término que una población
sintética basada en dos razas utilizadas por mitad, retiene el 50 % del vigor
híbrido, inicialmente logrado en la primera generación.
Cuando
se cambian las proporciones de 1/2 a 5/8 de raza Europea y 3/8 de Cebú la
retención de vigor híbrido es de 47 en lugar de 50 % debido al menor contraste
genético en los animales.
En
tercer término se ve el caso de una raza sintética en la que una de las dos
razas tiene 3/4 de la composición genética y la otra 1/4. En este caso hay menor retención de vigor
híbrido por menor contraste genético aún.
La cifra baja al 37,5 % o a 3/8 de lo que originariamente se obtuvo en
la primera generación de cruzamiento.
En
contraposición a esto, una población sintética aun manteniendo la proporción
1/4 Bos indicus y 3/4 Bos taurus, al repartir entre tres razas distintas la
fracción Bos taurus (ej. 1/4 Charolais, 1/4 Hereford, 1/4 Angus) retiene 56,25
% de vigor híbrido en comparación con el 37,5 % que exhibe el caso anterior,
evidenciando las ventajas de incorporar un mayor número de razas en la
población sintética.
Conclusiones
Se pueden utilizar distintas
fracciones y distintas combinaciones entre el Cebú y entre las razas Europeas,
con proporciones variables de retención de vigor híbrido. Sin embargo, en la formación de razas
sintéticas, las que más han perdurado en el tiempo, son aquellas que están
basadas en combinaciones entre las razas Cebú y las Europeas.
Estas razas sintéticas se han
difundido bastante en los EE.UU., no tanto debido al vigor híbrido sino
fundamentalmente a la combinación útil de caracteres del Cebú con las razas
Europeas. Pero a pesar de esto se debe
hacer un esfuerzo para mantener la mayor tasa de vigor híbrido posible,
agregando el factor "mayor producción".
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