Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de
Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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> razas bovinas
Guillermo Bavera, Héctor Béguet y Oscar Bocco.
1986. Rev. UNRC 6(1):97-111. Modificado 08.01.05.
A
raíz de las introducciones de semen de raza Beefalo efectuadas en la República
Argentina, los autores se encuentran trabajando en la evaluación de dicha raza
en condiciones de campo, habiéndose efectuado como introducción la presente
revisión bibliográfica sobre el bisonte, los híbridos bovino x bisonte, dentro
de ellos el Cáttalo, y finalmente la raza Beefalo. Se concluye que si bien dicha raza no tiene
posiblemente los 3/8 bisonte que indican los formadores de la misma, sino un
porcentaje que puede estar entre el 14 y 25 % bisonte, puede llegar a ser de
importancia en zonas áridas y semiáridas dado su mayor rusticidad, conversión
de forrajes fibrosos y resistencia al frió y al calor otorgadas por el ancestro
bisonte.
A
partir de 1977 se han efectuado importaciones de semen de raza Beefalo en la
República Argentina. En 1981 los autores
comenzaron un trabajo de evaluación y obtención de la raza por cruzamiento
absorbente. Como introducción a dichos
trabajos y para difusión del conocimiento sobre el tema, se ha efectuado la
presente revisión.
Características externas.
El
bisonte americano (Bisón bisón), vulgarmente denominado búfalo americano
pertenece a la familia de los Bóvidos (Cuadro l), y llegó al norte de América proveniente
de Asia hace un millón de años. Los
machos tienen hasta dos metros de altura en la cruz y hasta tres de largo,
pudiendo alcanzar
Cuadro 1. Clasificación zoológica de la familia Bóvidos (Modificado de Young, 1971).
|
Familia |
Género |
Especie |
Subespecie |
|
Bóvidos |
Bisón |
Bisón bisón
(bisonte americano) |
B. bisón bisón
Linnaeus (bisonte de las llanuras) |
|
B. bison
athabascae Rhoads (bisonte de los bosques) |
|||
|
Bisón bonasus
(bisonte europeo) |
|
||
|
Bos |
Bos taurus
(bovino doméstico) |
||
|
Bos indicus
(cebú) |
|||
|
Poephagus |
Poephagus
grunniens (yak) |
||
|
Bibos |
Bibos gaur
(gaur) |
||
|
Bibos gayal
(gayal) |
|||
|
Bibos banteg
(banteg) |
|||
|
Anoa |
Anoa
depressicornis (búfalo de las Célebes)
|
||
|
Bubalus |
Bubalus bubalis
(búfalo de aguas o de pantano) |
||
|
Bubalus cafre
(búfalo africano) |
|||
|
ovibos |
Ovibos moschatus
(buey almizclero) |
Subespecies.
Generalmente
se distinguen dos subespecies: B. bison athabascae Rhoades (bisonte de los
bosques) y B. bison bison Linnaeus (bisonte de las llanuras).
Peden
y Kraay (1979) manifiestan que la ubicación taxonómica del bisonte de los
bosques no está clara. Se lo distingue
del bisonte de las llanuras por su mayor tamaño, centro del cuerno hueco y
pelaje lanudo oscuro, que es relativamente escaso en la parte superior de los
miembros delanteros y en la barba. El
bisonte de los bosques ha sido señalado como de mayor tamaño que el de las
llanuras por Hearne, Thompson, Henry, Butier, Neison y Seton (Roe, 1970;
Graham, 1922; Anónimo, 1922).
Contrariamente, Roe (1970) cita observaciones de Harmon y Buffalo Jones
y los informes de la Compañía Hudson's Bay que indican que el bisonte de los
bosques es más chico que el de las llanuras.
Peden y Kraay (1979) manifiestan que faltan datos para evaluar el tamaño
corporal del bisonte de los bosques, mientras que el del bisonte de las
llanuras es altamente variable, con un peso promedio de
El
gobierno de Canadá reconoce dos manadas de bisonte de los bosques, alojadas en
el Elk Island Nacional Park (EINP), Alberta, y en el Mackenzie Bisón Sanctuary,
Territorios del Noroeste. Ambas fueron
fundadas con animales identificados como tales por su mayor tamaño corporal,
medidas del cráneo y pelaje lanudo oscuro (Banfield y Novakovsky, 1960).
Fertilidad y Longevidad.
El
bisonte tiene un índice de concepción semejante al del bovino, y una destacada
longevidad. Mac Hugh (1958) analizó 125
hembras bisonte y 73 % estaban preñadas.
El porcentaje decrecía a medida que aumentaba la edad:
Consumo, digestibilidad y aumento de peso.
Hawley
et al. (1981b) evaluaron la digestibilidad mediante colección total de fecas,
el consumo y el aumento diario de peso de seis novillos bisonte comparados con
seis novillos Hereford, empleando una dieta de heno de Carex atherodes (Cuadro
2), cyperácea que predomina en zonas del noroeste canadiense, y dos épocas
distintas (verano e invierno). La calidad
del heno de invierno era ligeramente mayor dado que contenía algo más de
proteína cruda (PC) y menos de lignina (L).
Cuadro 2. Composición del heno suministrado.
|
Nutrientes (% de Materia Seca) |
||
|
|
verano |
invierno |
|
Proteína Cruda (PC) |
7,8 |
8,5 |
|
Grasa cruda (GC) |
1,6 |
2,1 |
|
Fibra detergente Neutro (FDN) |
75,7 |
77,3 |
|
Fibra detergente Ácido (FDA) |
46,7 |
46,2 |
|
Hemicelulosa (H) |
29,0 |
31,1 |
|
Lignina (L) |
9,3 |
8,9 |
|
Energía Bruta (EB) |
1,0 |
1,1 |
|
Cenizas |
8,3 |
10,2 |
|
Calcio |
0,41 |
0,46 |
|
Fósforo |
0,13 |
0,13 |
En
el tratamiento de verano, la ingesta promedio diaria sobre la base de pesos vivos
(PV) o pesos metabólicos fue similar en bisonte y
bovino.
En
el invierno, la ingesta de materia seca (MS) por kg de peso vivo del, bovino
fue significativamente mayor que la del bisonte, pero la ingesta de energía digestible
(ED) sobre el peso metabólico no difirió significativamente entre las dos
especies. La ingesta del bisonte en
verano e invierno fue similar, pero el vacuno consumió significativamente más
MS y ED en invierno. El consumo de MS,
expresado como porcentaje del PV fue de 1,6 en el
bisonte en las dos estaciones, mientras que en el bovino fue de 1,4 en verano y
2,0 en invierno (P<0,05).
La
menor ingestión del bisonte durante el invierno fue parcialmente compensada por
la mayor digestión del alimento.
La
mayor digestibilidad del forraje del bisonte resultó en una mayor ganancia
diaria promedio (GDP) solamente en verano
(P<0,05), cuando el consumo de nutrientes en el vacuno estuvo por debajo de
los requerimientos de mantenimiento; en el invierno en cambio, el vacuno tuvo
mayor ganancia diaria (P<0,05). En el
bisonte, el aumento diario decreció significativamente de 420 g/día en verano a
40 g/día en invierno, mientras que en el bovino la ganancia diaria se incremento
de 50 g/día en el verano a 310 g/día en el invierno.
Estas
diferencias estacionales en consumo y performance, indican distintas
estrategias de adaptación en las especies salvajes respecto a las domésticas,
fenómeno también comprobado en ciervos y alces, aún cuando se suministre
alimento de alta calidad.
Christopherson et al. (1976) observaron menor consumo,
menor tasa metabólica y menor aumento diario en bisontes alimentados en jaulas,
comparados con el vacuno. Esto puede explicarse porque el bovino ha sido
seleccionado para un máximo de ganancia sin restricciones en la
alimentación. En los animales salvajes,
en cambio, las limitaciones cualitativas y cuantitativas de alimento en
invierno hacen más importante la supervivencia que el crecimiento. El gasto de la energía almacenada se minimiza
al reducirse la búsqueda de alimento. La
limitación severa de los nutrientes disponibles podría favorecer la máxima
digestión del alimento de baja calidad, y las pérdidas fecales y urinarias de
nitrógeno también podrían ser disminuidas por el consumo y el metabolismo
reducidos.
La
digestibilidad aparente promedio expresada en porcentaje, que se presenta en el
Cuadro 3, indica que los coeficientes de digestibilidad de todos los nutrientes
fueron significativamente mayores (P<0,05) en el bisonte. Estos resultados concuerdan con los trabajos
de Hawley et al. (198la), Peden et al. (1974) y Richmond
et al. (1977).
Todos
los estudios comparativos de digestibilidad entre bisonte y bovino revelan la
mayor digestibilidad del bisonte al suministrársela alimentos de pobre calidad
con bajos niveles proteicos y una tendencia a rechazar una pequeña porción del
alimento con alto tenor de PC y baja FDA.
Las mayores diferencias entre las especies en digestibilidad de
nutrientes se dio en el ensayo de verano y la digestibilidad de PC desde el
verano al invierno aumentó más en el bovino que en el bisonte (Christopherson et al., 1976).
Cuadro 3. Digestibilidad aparente promedio
expresada en porcentaje.
|
|
Bisón |
Hereford |
|
Materia seca |
51,3 |
46,0 |
|
Proteína cruda |
38,3 |
27,6 |
|
Grasa cruda |
64,2 |
54,4 |
|
Fibra detergente neutro |
54,7 |
50,0 |
|
Fibra detergente ácido |
47,0 |
42,4 |
|
Hemicelulosa |
67,1 |
61,7 |
|
Lignina |
25,2 |
18,7 |
|
Energía bruta |
50,6 |
45,3 |
Las
diferencias de digestibilidad entre las especies no se debían a diferentes
consumos, puesto que aquellas ocurrieron en el ensayo de verano cuando éstos
eran similares. Un mayor reciclaje de
nitrógeno en el rumen del bisonte podría contribuir a la mejor digestión del
forraje cuando la proteína es la limitante.
Según Hawley et al. (1981b) y Young et al. (1977), la diferencia de
digestibilidad también podría explicarse por la menor velocidad de pasaje por
el aparato digestivo del bisonte que incremento la digestibilidad de los
alimentos fibrosos.
Christopherson et al. (1976) han observado en vacunos
y ovejas que la exposición al frío reduce la digestibilidad, probablemente por
un incremento en la velocidad de pasaje, causada por la mayor motilidad del
retículo ruminal provocada por la activación en la circulación de la hormona
tiroidea. Existiría un umbral de estrés
por frío necesario para que ocurra este ciclo, dado que se ha observado que en
ovejas totalmente esquiladas expuestas al frío, al aumentar la circulación de
tiroxina también lo hace la velocidad de pasaje y se deprime la
digestibilidad. Los animales Hereford de
la experiencia de Hawley et al. (1981b), evidentemente no fueron lo
suficientemente estresados por el frío como para producir una reducción de la
digestibilidad.
Desarrollo muscular.
Berg y Butterfield
(1979) midieron el desarrollo muscular de distintas especies con respecto al
Bos taurus. Una de las especies
analizadas fue Bisón bison, encontrando que presenta menor crecimiento de la
pared abdominal y marcado aumento en los músculos que unen el cuello con las
extremidades torácicas. Parece ser que
la domesticación y selección en otras especies trajo aparejado un aumento de
las masas musculares de la pared abdominal para hacer frente al continuo
llenado del tracto digestivo. Ello no
ocurrió en el bisonte, desde el momento que no fue domesticado. En lo referente
al mayor desarrollo en la región del cuello, está en consonancia en el hábito
de lucha.
Sorprendentemente,
en contraposición a la creencia generalizada de que el bisonte presenta escaso
desarrollo del cuarto trasero, cuando se lo expresa en porcentaje total de la
res, resulta levemente superior al del Bos taurus. Según Peters
(1958), la alta protuberancia espinal en la región torácica del bisonte, hace
que el cuarto trasero parezca pequeño en relación al delantero. Sin embargo, en contraste con el ganado
doméstico el espinazo del bisonte es corto, y la proporción del cuarto trasero
con respecto al peso de la carcasa del bisonte no es tan pequeño como podría
suponerse.
Antecedentes.
Boyd (1908; 1914) fue uno de los primeros en
informar sobre hibridación experimental de vacuno con bisonte, definiendo con
la palabra Cattalo (cattle-buffalo) a la progenie de cruzas en
las cuales ambos padres tenían parte de bisonte y parte de vacuno. Por lo tanto, se diferencia de los híbridos
F1 y de las progenies de retrocruza, que se designan
como 25 y 12,5 % bisonte o bovino, según el número retrocruzas
con una u otra especie.
Entre
1916 y 1964 se realizó en Canadá la principal experiencia de hibridación intergenérica (Peters,
1975). El propósito fue combinar la
rusticidad invernal y la habilidad de pastoreo extensivo del bisonte americano
con las características de producción de carne del bovino doméstico, e
investigar el potencial de la F1 , de sus retrocruzas
y del Cattalo para la producción de carne.
Citogenética.
Basrur y Moon (1967)
compararon los complementos cromosómicos del bovino y del bisonte con los del Cattalo. Los números
diploides fueron 60 y los autosomas
y los cromosomas X resultaron morfológicamente similares en bovino y
bisonte. Sin embargo diferían en los
cromosomas Y: un pequeño metacéntrico en el bovino y un acrocéntrico
en el bisonte.
El
número diploide del Cattalo también fue 60, constando
de 58 autosomas acrocéntricos
y dos cromosomas sexuales metacéntricos, indistinguibles frente a los del
bovino.
Conformación.
El
bovino y el bisonte difieren en apariencia general, requerimientos
nutricionales, digestibilidad, resistencia a enfermedades, respuesta a
condiciones climáticas y hábitos de crianza.
Los híbridos bovino-bisonte combinan algunas de las características de
los padres. Por ejemplo, las 15
costillas, los mechones de pelo rizado, el cuerpo espeso y la resistencia a las
enfermedades del bisonte son transmitidas a los híbridos (Boyd,
1914; Goodnigth, 1914); también son frugales,
resistentes al frío y producen abundante carne con un bajo tenor de tejido
conectivo (Goodnigth, 1914).
Logan
y Sylvestre (1950) manifiestan que el Cattalo adulto es pesado en las espaldas y liviano en los
cuartos traseros. Esta característica se
acentúa a medida que aumenta el porcentaje de bisonte. El animal 75 % bovino tiene un aspecto
intermedio entre la F1 y el bovino. El
86 % bovino se asemeja mucho al bovino; sin embargo, tiene más variación que
los otros dos grupos. Esto podría
esperarse debido al porcentaje de bisonte que tienen los animales padres de
este grupo.
Resistencia al frío y al calor.
El
Cattalo tiene un alto grado de resistencia al
frío. Logan y Sylvestre
(1950) indican que entre el 7-1-1950 y el 27-2-1950, con temperatura media de
El
bisonte tiene mayor peso de pelo de invierno por unidad de superficie que los Cattalo y Hereford; a su vez, los animales F1 y los Cattalo superan a los Hereford, Aberdeen Angus y
Shorthorn. El bisonte también superó a
los otros animales en densidad de pelo y fineza de la fibra (Peters y Sien, 1964).
Las hembras promediaron 19.296 fibras por pulgada cuadrada en la sección
del costillar medio; los pelos del muslo presentaron longitud de fibra
significativamente menor (P<0,0l) y mayor espesor que el pelo del costillar
medio y espaldas. Las hembras híbridas
promediaron 455 mg de pelo limpio y 13.714 fibras por pulgada cuadrada en la
zona del costillar medio, mientras que las vacas Hereford promediaron 280 mg de
pelo y 4.533 fibras por pulgada cuadrada, aunque con mayor grosor medio de la f
bra.
Fertilidad.
Boyd (1914) ya informaba de la existencia de más
de 300 híbridos bovino bisonte en el siglo pasado, todas hembras, y la mayoría
de ellas progenie de apareamientos entre toros bovino y hembras bisonte. Las vacas apareadas con macho bisonte sufrían
hidroamnios que resultaba en alta mortandad al
parto. La cruza inversa, relativamente
más exitosa, presentaba una relación de sexos alterada con predominancia de
hembras en la F1. Boyd
obtuvo 45 híbridos y sólo 6 fueron machos; de éstos, 4 murieron a poco de nacer
y los dos vivos fueron estériles. Goodnigth (1914) informó similares pérdidas de vacas en el
parto y no obtuvo machos vivos en sus cruzas.
Deakin et al. (1935) y Logan y Sylvestre
(1950) confirmaron los resultados mencionados.
Las
hembras F1, pueden ser fértiles en retrocruzas con
ambos padres; los descendientes tendrán 75 % bisonte o 75 % bovino según la retrocruza (Boyd, 1914; Goodnigth, 1914).
Sin embargo, si un macho R1 es apareado con una hembra F1, los machos
son generalmente estériles (Boyd, 1914; Goodnigth, 1914; Logan y Sylvestre,
1950). Estas observaciones condujeron a Boyd (1914) a la conclusión de que 25 % es probablemente el
máximo de bisonte en una hembra compatible con la producción de machos
fértiles. Aunque los machos F1 y R1,
fueron en general estériles, en las siguientes generaciones de retrocruza se obtuvieron algunos machos con variados grados
de fertilidad. No obstante, cuando la
proporción de bisonte se incrementaba por encima de 14 % por apareamientos de Cattalo con hembras F1 o progenies de retrocruza,
el macho Cattalo fue inevitablemente estéril mientras
que las hembras de tales cruzamientos fueron generalmente fértiles.
Peters (1975) también encontró que en apareamientos
de machos bisonte con vacas domésticas se obtenían excesos de líquidos fetales
y alta mortalidad de vacas y de crías al nacimiento. En los trabajos posteriores fue empleado el
cruzamiento inverso y este problema se eliminó.
La indiferencia para el apareamiento se notó en ambos cruzamientos. El porcentaje de parición también fue bajo:
en 213 apareamientos de toros bovinos con hembras bisonte, nacieron vivos sólo
34 machos y 46 hembras. La proporción de
sexos de las crías nacidas vivas mostró deficiencia de machos en todos los
casos. Las mayores desviaciones fueron
36-64 para crías de hembras híbridas y 37-63 para crías de hembras 1/4 bisonte.
En
los trabajos realizados en Wainright (Peters, 1975), las hembras híbridas parecían tener un rango
normal de concepción, pero todos los machos F1, eran estériles. Dado que la res de bovino era considerada
superior a la del bisonte, se realizó la retrocruza
hacia el bovino. Los machos R1 (1/4
bisonte) fueron estériles, pero algunos machos de la R2 (1/8 bisonte), R3 (1/16
bisonte) y R4 (1/32 bisonte) fueron fértiles y se aparearon con hembras
híbridas y de retrocruza.
La
esterilidad del macho ha sido atribuida a distintos factores, entre ellos la
posición y estructura de los testículos que podrían mantener una temperatura
diferente a la normal de ambas especies (Deakin el
al., 1935). Sin embargo, la temperatura intratesticular del bisonte, bovino y Cattalo
es la misma (Peters y Newbound,
1957), aunque a la misma edad el peso promedio de los testículos del bisonte es
un tercio menor que el de los bovinos (Peters,1958). Por otra parte, el desarrollo post-natal de
los testículos de bovino es mucho mayor que en el bisonte, mientras que los Cattalo, incluyendo los estériles, exhibían un grado de crecimiento
intermedio (Peters, 1964). Otra causa de la esterilidad del macho
incluye las diferencias cromosómicas entre bovino y bisonte (Basrur y Moon, 1967; Basrur, 1969).
Las
mediciones efectuadas por Logan y Sylvestre (1950)
mostraron que los bisontes y Cattalo de un año tenían
testículos más chicos que los Hereford de la misma edad. El peso de los testículos sin los epidídimos,
promedió
Peters y Sien (1966), en un estudio que incluyo
1115 apareamientos, encontraron que las vacas Hereford sobrepasaron a la F1 y a
las hembras Cattalo en el porcentaje de terneros
destetados. El número de crías
destetadas por hembra anualmente fue: madre Hereford 0,79; híbrida 0,58; Cattalo (1/4 bisonte) 0,58 y Cattalo
(menos de 1/4 bisonte) 0,60. También
midieron los promedios de parición y las crías destetadas por crías nacidas,
con los siguientes resultados:
|
Raza de la cría |
incluyendo todas las
hembras |
Excluyendo hembras preñadas por toros de baja fertilidad |
||
|
nacimiento/hembra preñada |
nacimiento/hembra preñada |
destetados/cría nacida |
||
|
Hereford |
0,83 |
0,83 |
0,95 |
|
|
Cattalo (madre híbrida) |
0,68 |
0,65 |
0,90 |
|
|
Cattalo (madre 114 bisonte) |
0,59 |
0,75 |
0,77 |
|
|
Cattalo (madre menos 1/4 bisonte) |
0,49 |
0,70 |
0,86 |
|
Por
otra parte, en un programa de trasplante embrionario (Judd,
1982; com. pers.) informó que empleando machos con
alto porcentaje de bisonte como Sooner Bar 247 (3/4 bisonte-1/4 Shorthorn), los óvulos son
fertilizados pero los embriones degeneran entre el 4º y 5º día cuando tienen de
30-40 células. En otros trabajos
encontró que con estos machos alrededor de 1 cada 10 hembras bovinas conciben y
alrededor del 75 % de las mismas paren.
Duración de la gestación.
Gray (1953) informa una gestación promedio de 264
días para hembras híbridas. Peters y Sien (1966) encontraron que las crías que murieron
antes del destete tuvieron 9 días menos de gestación que las crías que
sobrevivieron hasta el destete.
Considerando los distintos grupos de hembras en reproducción, e
incluyendo tanto las crías que sobrevivieron o no hasta el destete, las hijas
de vacas híbridas tuvieron 8 días menos de gestación que las de Hereford.
Peso al nacer y muertes perinatales.
Peters y Sien (1966) hallaron pérdidas perinatales de 15,5 % en crías Cattalo
frente a 7,3 % en el rodeo Hereford control durante 1951-1957. Las crías que sobrevivieron al destete fueron
cerca de
Lawson y Keller (1976),
sobre 654 nacimientos observaron que crías Hereford fueron alrededor de 3,8 % (
Las
hembras con alto porcentaje bisonte tendieron a producir crías más livianas,
con pesos al nacer que decrecieron en 0,449 ± 0,129 y 0,202 ±
La
producción de crías más livianas en estas hembras parece ventajosa porque
reduciría las dificultades al parto. Sin
embargo, las pérdidas por muerte perinatal invalidan
cualquier ventaja sugerida por lo anterior.
Ampliando
su estudio, Keller y Lawson
(1978) midieron la correlación entre el peso al nacer y porcentaje de bisonte
en las crías y sus madres. Para las
crías muertas y vivas, el porcentaje bisonte de la cría fue 16,2 % y 16,9 % y
el porcentaje bisonte de la madre fue 24,5 % y 23,9 % respectivamente. Encontraron 13,9 % de pérdida perinatales sobre 749 nacimientos ocurridos entre 1959 y
1963. La correlación fue negativa y, en
promedio, los pesos al nacimiento de las crías muertas fueron 1 y
En
el cuadro siguiente se presentan las edades de las madres, el porciento de crías muertas y los pesos.
|
Edad de la madre |
|
Peso de las crías (kg) |
|
|
Crías muertas % |
Muertas antes del destete |
Destetadas |
|
|
2 años |
17,0 |
26,4 |
27,5 |
|
3 años |
15,0 |
23,9 |
28,8 |
|
4 años |
|
25,8 |
29,8 |
|
|
11,0 |
25,9 |
31,5 |
|
más de 9 años |
15,0 |
28,2 |
32,1 |
El
peso al nacer de las crías que murieron antes del destete disminuyó 1 ±
La edad de la madre, sexo
de la cría y año afectaron significativamente el peso al nacimiento de crías
sobrevivientes, pero no hubo influencia en aquellas que murieron. La regresión del peso al nacer sobre la fecha
de nacimiento fue significativa para crías que murieron, pero no para las
sobrevivientes.
Peso al destete.
Peters (1975) determinó que la diferencia en
ganancia diaria promedio de crías lactantes estaba estrechamente correlacionada
con los pesos al destete. Las crías de
hembras Fl se ubicaron en primer lugar, las de
hembras 1/4 bisonte segundas, las de hembras con menos de 1/4 bisonte en tercer
lugar y por último las de vacas Hereford.
Peters y Sien (1966) dan las siguientes cifras:
|
Raza del ternero |
Aumento diario promedio (kg) |
Peso al destete (kg) |
|
Cattalo (madre híbrida 1/2 bisonte)
|
0,790 |
172,8 |
|
Cattalo (madre Cattalo 114 bisonte) |
0,770 |
171,9 |
|
Cattalo (madre Cattalo menos 114 bisonte) |
0,740 |
168,7 |
|
Hereford |
0,690 |
159,2 |
Los
mismos autores discriminaron los pesos de los terneros Cattalo
al destete de acuerdo a la edad de la madre: a los 2 años,
Sin
embargo, al referirse a productividad total, teniendo en cuenta el número de
crías nacidas por vaca, la cantidad de crías que sobrevivieron hasta el destete
y los pesos promedios hasta el destete, el Hereford y la hembra híbrida
destetaron
|
Raza del ternero |
Crías destetadas por vaca entorada |
|
|
Número |
Peso (kg) |
|
|
Hereford |
0,79 |
126 |
|
Cattalo (madre híbrida 1/2 bisonte) |
0,63 |
125 |
|
Cattalo (madre Cattalo 1/4 bisonte) |
0,58 |
100 |
|
Cattalo (madre Cattalo menos 114 bisonte) |
0,60 |
101 |
Lawson y Keller (1976)
citan que terneros Hereford y Cattalo no se
diferenciaron en la ganancia media hasta el destete ni en el peso al destete,
considerando ambos sexos. Es de destacar
que las crías Cattalo de este ensayo tenían, en
promedio, sólo 1/7 bisonte.
En
una segunda parte del mismo trabajo se compararon animales Hereford, Cattalo y 1/4 Brahman-3/4 Hereford. Estas últimas crías resultaban de la retrocruza de vacas Hereford x Brahmán con toros Hereford.
Según
los autores, debido a la mayor habilidad materna, los terneros 1/4 Brahman
sobrepasaron a los Cattalo y Hereford en 19,9% y
24,3% respectivamente, en ganancia media diaria hasta el destete, y en un 17,9%
y 14% en peso al destete. Estos autores
concluyen que el efecto del porcentaje bisonte de las crías y madres sobre el
peso al destete y el promedio de ganancia diaria hasta el destete fueron
menores que sobre el peso al nacimiento.
Comportamiento post-destete.
Keller y Lawson (1978)
evaluaron crías Cattalo en engorde a corral durante
los 168 días posteriores al destete. El
porcentaje promedio de bisonte de dichos animales era de 14,6 ± 3,6%. La dieta suministrada produjo una ganancia
media de
Los
autores encontraron que la performance después del destete parece estar más
condicionada por la proporción de bisonte de la madre que del ternero. Altos porcentajes de bisonte de las madres
redujeron significativamente el peso final, de faena y del cuarto trasero. Por cada unidad de incremento del porcentaje
bisonte, el peso final se reducía
Por
otra parte, la eficiencia de utilización del alimento no fue influenciada por
el porcentaje bisonte de la cría o de la madre en ese nivel promedio de 14,6%.
Logan
y Sylvestre (1950) citan que la eficiencia de
conversión con una dieta de heno y grano, estaba directamente relacionada con
el porcentaje de bovino. Por cada
Peters (1958) determinó que animales Hereford
alimentados a corral ganaron más peso que los Cattalo,
y éstos más que los bisonte. Entre los Cattalo evaluados había crías F1, hijos de hembras R1 y de Cattalo x Cattalo. No se encontró diferencias significativas en
ganancia de peso entre los distintos grupos de Cattalo,
pero los Hereford ganaron
El
mismo Peters (1958) indica que la ganancia diaria
fue: machos bisonte,
Lawson y Keller (1976)
compararon la performance a corral de terneros Cattalo,
Hereford y 1/4 Brahman-3/4 Hereford. Los
Hereford tuvieron ganancias diarias promedio de 14,1 y 15,9% más elevadas que
los Cattalo y 1/4 Brahman respectivamente. Además, requirieron el 86,6% y 73,2
respectivamente de las M.Cal. de Energía Digestible
por kg de ganancia diaria que requirieron los otros grupos. Al final de la prueba de 168 días, los
terneros 1/4 Brahman pesaban 7,9% más que los Cattalo.
Se
debe tener en cuenta al considerar los resultados de estos trabajos, que los
mismos fueron efectuados en engorde a corral o con ración, y además se debe
recordar que los trabajos sobre digestibilidad en el bisonte indican que
digiere más eficientemente las pasturas que la ración.
Peters (1975) informa que a pesar de la severa
restricción impuesta por la esterilidad, se logró efectuar una selección
positiva por ganancia diaria promedio.
La descendencia de 24 machos Cattalo
seleccionados superó a la población promedio Cattalo
en sus respectivos años en un 4% en peso al destete y 21% en ganancia diaria
post-destete.
Características de la res.
Boyd (1908) alude a diferencias importantes entre
la res Cattalo y bovina en Cattalos
con alto porcentaje bisonte. Peters (1958) indica que los Cattalo
con 1/4 bisonte tenían cuartos delanteros más pesados, con el resultado de que
la tipificación fue adversamente afectada, mientras que el mismo Peters (1975) encontró una reducción en la proporción de
peso del cuarto trasero con respecto a la res, un menor grado de terminación y
un incremento en el porcentaje de rinde a medida que se incrementaba la
proporción bisonte.
Por
otro lado, Lawson et al. (1977) encontraron pocas
diferencias entre Cattalo (1/7 bisonte), Hereford y
1/4 Brahman en las proporciones de cortes primarios de venta, mientras que Keller et al. (1977) comparando Cattalo
con 1/7 bisonte promedio y Hereford, no encontraron diferencias en la
superficie total de cortes, carne magra, hueso y tejido conectivo en la región
de la espalda y tampoco en la estructura y composición de los cuartos
delanteros.
Con
respecto a otras características, Logan y Sylvestre
(1950), al evaluar textura, jugosidad y terneza, encontraron que los novillos
con 25% de bisonte dieron grados más bajos que los Hereford, pero cuando se
compararon vaquillonas, no hubo diferencias, y al comparar animales con 14%
bisonte con Hereford, no hubo tampoco diferencias en la calidad de la
carne. Además, Lawson
y Peters (1976) hallaron valores semejantes de
resistencia al corte obtenidos por el método de Warner-Bratzler en Cattalo, Hereford y
1/4 Brahman. Si tenemos en cuenta que
los experimentos se han realizado con razas bovinas seleccionadas durante
muchos años, los resultados podrían considerarse favorables al Cattalo donde no ha ocurrido el mismo proceso.
Sanidad.
Logan
y Sylvestre (1950), en Canadá, encontraron que más
de¡ 50% del rodeo bisonte estaba infectado con tuberculosis; el rodeo también
se encontraba infectado con brucelosis pero los híbridos resultaron
relativamente libres de estas dos enfermedades.
Conclusiones.
Logan
y Sylvestre (1950) consideran que la mejor
combinación entre las características de rusticidad y de producción de carne de
calidad se conseguiría con un porcentaje de bovino entre 75 y 86%. Este último está más cerca de las
características carniceras del bovino y el primero presenta superioridad en
adaptación a bajas temperaturas y rendimiento.
Los autores señalan que los Cattalo estudiados
eran animales no seleccionados por características de producción, dado que
todos los esfuerzos habían sido dirigidos a resolver la esterilidad del macho.
Peters (1975) afirma que se pueden obtener
progresos en el Cattalo a través de la selección por
fertilidad y tasa de crecimiento, aunque a costa de cierta pérdida de
rusticidad invernal y densidad de pelos, ya que para obtener la mejora debía
disminuir el porcentaje bisonte a alrededor del 15%.
Los
distintos trabajos indican que el Cattalo no es un
animal competidor del bovino en condiciones de engorde a corral, pero si fueran
superados los problemas de fertilidad por selección y correcta combinación de
bisonte con bovino, los Cattalo podrían emplearse con
ventaja en zonas donde el clima y la calidad del forraje no favorezcan al
bovino.
Definición y estándar.
La
raza Beefalo ha sido obtenida mediante la hibridación del bisonte americano (Bisón
bison) y el bovino europeo (Bos taurus), y actualmente también el cebú (Bos
indicus) o sus derivados, con una proporción genética teórica aproximada de 318
bisonte y 5/8 bovino.
No
hay restricciones por parte de las Asociaciones de Criadores con respecto a las
razas que aportan los 5/8 bovino. No
obstante es conveniente el empleo de razas carniceras ya que el Beefalo es para
producción de carne.
Las
Asociaciones tampoco exigen un color de pelaje específico ni una distribución
determinada del mismo; por lo tanto, aquél varía de acuerdo con las razas
bovinas empleadas, desde el negro al blanco, pasando por distintas gamas de
colorado y pardo; por las mismas razones pueden ser astados o acornes.

Se
considera objetivo muy importante que los animales Beefalo combinen la
rusticidad, habilidad para consumir y convertir forrajes toscos, y producir
carne magra del bisonte, con la alta producción de carne y rapidez de
crecimiento de los bovinos.
Existen
otras razas menos difundidas con parte bisonte, tales como la American Breed, con 1/8 bisonte,
desarrollada por A. Jones en Nuevo Méjico (Latrille,
L. 1982, com. pers.).
Formación.
En
1966, D. C. Basolo, en California, JUL., superó los
problemas de fertilidad comentados en puntos anteriores a través de sucesivas retrocruzas de hembras con parte bisonte por machos bovinos
(A. B. C. Beefalo, s. f.).
De
las variadas posibilidades para llegar al 3/8 bisonte, la más aceptable para
obtener cierto grado de fertilidad es:
Bisonte (B) x Doméstico (D)
1/2
B : 1/2 D x B
3/4 B : 1/4 D x D
3/8 B : 5/8 D
Este
esquema ha sido considerado como productor de cierto número de animales fértiles
en los distintos trabajos sobre hibridación intergenérica
bisonte-bovino, no ocurriendo lo mismo con otros esquemas de similar número de
apareamientos (Boyd, 1914; Goodnigth,
1914; Deakin et al., 1935; Logan y Sylvestre, 1950; Peters, 1975).
En
los últimos años también se han apareado machos y hembras con altos porcentajes
bisonte con hembras y machos de bajo porcentaje bisonte, obteniendo valores
intermedios tales como 5/16, 13/32, 7/16, 15/32, 9/16 (Judd,
1982; com. pers.). Algunos animales de este programa
muestran cierta fertilidad, por lo que el paso siguiente sería aparear 15/32
bisonte con 9/32 y 9/16 bisonte con 3/16, con lo que se llegaría al 318
bisonte, obteniendo nuevos tipos de Beefalo.
En
cruzamientos absorventes con Beefalo sobre cualquier
otra raza bovina o índica las Asociaciones consideran raza pura en las hembras
al 7/8 Beefalo y en los machos al 15/16 Beefalo.
Genética.
El
animal F, bisonte x bovino tendrá un genomio de
origen bisonte y otro de origen bovino. Las
fracciones de una u otra especie en los animales de cruzamientos subsiguientes
son promedios estadísticos. Por ejemplo,
varios Beefalo obtenidos siguiendo el esquema indicado en el punto anterior
tendrán en promedio y no cada uno individualmente, 3/8 bisonte 5/8 bovino. 0
sea que unos tendrán más y otros menos de 3/8 bisonte.
Esto
es muy importante porque al tener que efectuar una fuerte presión de selección
por fertilidad, es posible que los seleccionados sean animales que tengan menos
de 3/8 bisonte.
Esta
situación estaría corroborada por dos hechos.
En primer lugar, lo ya mencionado respecto a que los porcentajes de
bisonte compatibles con la fertilidad son menores de 3/8. El segundo punto serían los marcadores
genéticos.
Stormont et aL (1977) informaron que el bisonte tiene
por lo menos un antígeno de los eritrocitos, una variante de hemoglobina y una
de transferrina, como así también dos o tres anhidrasas carbónicas, que no se han observado en el
bovino. Sin embargo, en distintos
trabajos citados por Wyble (1981) y por el Commonwealth Bureau of Animal Breeding and Genetics (1978), los
porcentajes de Beefalos y cruzas intergenéricas
poseedores de los marcadores genéticos. fueron menores a los esperados.
El
Beefalo tiene un aspecto muy semejante al bovino; esto también indicarla que se
ha reducido el porcentaje de genes bisonte, ya que vimos anteriormente que los
animales con 75% bovino tienen un aspecto intermedio entre la F1, y el bovino,
aunque el 86% bovino se asemeja mucho al bovino puro (Logan y Sylvestre, 1950).
Esto
lleva a pensar que la selección por fertilidad ha reducido los genes bisonte de
37,5% (3/8) a un valor que oscilaría entre 14% (1/7) y 25% (1/4).
También
se confirmaría lo sugerido por Peters (1975) en Cattalo respecto a los progresos por selección para
fertilidad y tasa de crecimiento, pero con disminución del porcentaje bisonte a
alrededor de 15% y del grado de rusticidad invernal y la densidad de los pelos.
Resistencia al frió y calor.
El
Beefalo resiste mejor que el bovino a cambios extremos de temperatura, debido a
que ha heredado parte de la mejor densidad pilosa del bisonte, como también
ocurría con los Cattalos y los híbridos intergenéricos (Smoliak y Peters, 1955; Peters y Sien,
1964).
Brundage (1980) comprobó que en el centro sur de
Alaska, EE.UU., mientras el ganado Holstein debía ser estabulado durante el
invierno, los Beefalos soportaban bien los vientos y
temperaturas bajo cero. Por otra parte,
las ubres de las hembras son cortas y compactas como las de la hembra bisonte,
teniendo una menor tendencia a helarse en las tormentas de nieve.
Atribuido
a la herencia de la elevada capacidad de perspiración
del bisonte, también se considera que posee habilidad para adaptarse a climas
cálidos.
Fertilidad.
En
el Beefalo, los problemas de fertilidad estudiados al tratar los cruzamientos intergenéricos, han sido eliminados por selección. Dada la reducida cantidad de ganado Beefalo
existente, hay pocos datos disponibles y la mayoría se refieren a resultados
obtenidos en cruzamientos con razas bovinas.
Safratowich, citado por Moraczewski
(1975), en N. Dakota, EE.UU., reporta un 92,98% de concepción sobre 285
hembras; 84,5% sobre 157 vaquillonas de dos años y 88,46% sobre vacas adultas.
Antoine, citado por el Commonwealth
Bureau of Animal Breeding and Genetics
(1978) en Túnez, alcanzó 60% de concepción.
Pachiani (1980; com. pers.)
en Gral. Madariaga,
Argentina, obtuvo el 88% de preñez sobre 87 vacas Aberdeen Angus, Holando
Argentino, Hereford, Shorthorn y Charolaise con cría
al pie. En la primera inseminación
obtuvo el 76% de preñez y un gasto de 1,3 ampollas de semen por preñez. No encontró pérdidas prenatales.
En
la estancia Árbol Solo S.A., en Reconquista, Argentina, sobre 1700 vientres
Nelore y Hereford de distintas edades se emplearon 1,92 ampollas de semen por
vaca preñada (Russell, 1982; com. pers.).
Thonney y Quaas (1975)
opinan que dada la limitada importancia del bisonte en el Beefalo y a la
selección por fertilidad practicada, no hay razón para suponer que esta raza
pueda ser menos fértil que las bovinas.
Peso al nacer.
Informaciones
publicadas por la Worid Beefalo Association (1979)
dan entre 26 y
Antoine, citado por el Commonwealth
Bureau of Animal Breeding and Genetics
(1978), en la F, Beefalo sobre vacas Blue Belgian,
obtuvo pesos al nacer de
Pachiani (1980, com. pers.),
inseminando con Beefalo sobre distintas razas, comprobó los siguientes promedios
y rangos de pesos en Fl: Aberdeen Angus
Peso al destete.
La
World Beefalo Association (1979) informa pesos al destete entre 273 y
En
Argentina, Russell (1982, com. pers.),
informó que en Punta Azul (Rufino) se obtuvo a los 205 días
Pachiani (1980, com. pers.),
en Gral. Madariaga,
sobre pasturas naturales regulares, sin discriminar sexos y destetando entre 5
y 7 meses de edad, obtuvo
Consumo, digestibilidad y aumento de peso
Las
asociaciones de criadores manifiestan que el Beefalo retiene la habilidad del
bisonte para aumentar de peso con una dieta de forrajes toscos.
Smith (1977) encontró que los animales Beefalo en
engorde a corral aumentaban de peso más rápidamente con raciones de baja
proporción de concentrado y alta de fibra, comparados con los animales a los
que se les suministraba alta proporción de concentrados.
Las
Asociaciones de criadores basan una parte importante de la propaganda en el
hecho de que el Beefalo prospera con forrajes de baja calidad y en los pesos de
faena, que indican de
Características de la res.
La
estructura de la carne de Beefalo y sus principios nutritivos parecen ser
iguales a los del bovino. La
aceptabilidad por parte del público no ha demostrado diferencias.
Wyble (1981) cita una prueba organizada por la
Universidad de Texas, Iowa Beef Processors
y la Bisón Hybrid Association, donde el promedio de
rinde de 462 machos Beefalo fue 63% y en lo referente a tipificación, 19% de
los toros fueron calificados como Choice, la mayor
parte del resto como Good y el 60% de los novillos
fue Choice.
Anónimo
(1975), menciona una evaluación de reses controlada por el United
States Departmente of Agriculture (U.S.D.A.), donde se faenaron 8 Beefalos
de 10 meses de edad alimentados únicamente a pastoreo que promediaron
Sanidad.
El
Beefalo poseería cierta resistencia a la queratoconjuntivitis (pink-eye) a la ura (grubs) (Thonney
y Quaas, 1975), y según lo informado por Logan y Sylvestre (1950) en híbridos, podrían tenería también a
tuberculosis y brucelosis. Sin embargo
no hay trabajos científicos que confirmen estas posibilidades.
Difusión.
Dado
que la raza es de reciente creación, el número de animales es aún reducido, y
se encuentran en su mayor parte en EE.UU.. Además de Canadá, se ha introducido
semen en distintos países, entre los cuales se pueden citar Brasil, Colombia,
Venezuela, Ecuador, República Dominicana, Chile, Costa Rica, México, Nicaragua,
Bélgica, Túnez y Botswana.
En
la Argentina, hasta junio de 1982, se han efectuado las siguientes
introducciones de semen de Beefalo: Establecimiento Punta Azul S.A., en Rufino,
714 dosis; Compañía de Tierras de Santa Fe, Estancia , Árbol Solo, en
Reconquista, 5.500 dosis; Ricardo Contreras, Establecimiento San Miguel, en
Gral. Madariaga, 800 dosis; Friar
SA., en Reconquista, 5.000 dosis; Pedro Battaglia, en
Malena, 504 dosis (Russell, 1982; com. pers.).
Estas
importaciones de semen corresponden a 15 toros originarios del formador de la
raza, D. C. Basolo.
Según la información disponible, el Establecimiento San Miguel ya tiene
vaquillonas F, (50% Beefalo) preñadas con semen de la misma raza. Además, este productor envió lo novillos 50%
Beefalo a la Est.
Exp. Reg. Agrop. Balcarce del INTA, donde se está efectuando su evaluación frente a
otras cruzas.
Asociaciones de Criadores
En
1974 se organizó la World Beefalo Association (WBA)
con el objeto de llevar los registros y performance de los Basolo
Hybrid Beefalo (BHB),
machos y hembras puros de pedigree y un segundo registro de cruzas (PPC). Esta asociación tiene su sede en Burlingame, California, EE.UU.
En
Louisville, Kentucky, EE.UU., tiene su sede la American Beefalo Association (ABA)
quien lleva un Beefalo Herd Book
Registry para los Beefalo Association (ABA); un Beefalo Herd Book Registry para los Beefalos puros; un Beefalo Meat Registry; un Beefalo Ancestry Registry (PAR) para inscribir los animales empleados para
la formación de Beefalo a partir del bisonte y un Foundation
Herd Sire/ Dam Registry para la formación
del Beefalo a partir de la cruza absorbente.
Su órgano oficial es la revista "Beefalo Nickel".
En
Brasil funciona la Associacao Brasileira
de Criadores de Beefalo (A. B. C. Beef.) que tiene su sede en Sao Paulo.
Conclusiones
El
Beefalo tiene pocos años de existencia; los problemas de fertilidad que
existían en su formación han llevado a que la fertilidad sea el principal
objetivo de selección. Por otra parte, el escaso número de animales puros y su
elevado valor, han reducido la presión de selección por características
productivas.
Es
posible que el Beefalo no tenga las 3/8 partes de sus genes provenientes del
bisonte, pero no hay duda de que tiene cierta proporción de los mismos. Por lo
tanto ya en proceso de estabilización y difusión, los criadores deberán
profundizar la selección por las características para las cuales fue creada:
rusticidad, especialmente resistencia al frío y calor, y aprovechamiento de
forrajes de baja calidad, con buena conversión y aumento de peso, que le darían
utilidad en las zonas áridas, semiáridas y en las de bajas temperaturas.
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