Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de
Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
Ing. Agr. Amílcar Corva.
1986. De Escocia al Sur Argentino, Anales de la S.R.A., 120(416):34-35.
Longevidad,
resistencia y rendimiento caracterizan a esta raza escocesa. Cualidades que la
hacen muy apta para su incorporación en nuestra zona patagónica, región de las
llamadas marginales que promete desempeñar un importante papel en la futura
producción bovina.
La
Luing surgió de las cruzas realizadas desde 1947 por los hermanos Gadzow,
expertos cabañeros preocupados por lograr un tipo fuerte y rendidor para las
crudas condiciones del noroeste de Escocia.
Los
Gadzow realizaron el primer mestizaje con dos razas de amplia difusión en las
islas británicas: la Highland, de gran robustez y probada resistencia en los
climas fríos y difíciles terrenos de Gran Bretaña, y la Shorthorn, de precoz
desarrollo y rico manto cárnico.
lnicialmente
apartaron los mejores ejemplares de cada raza.
Más tarde hicieron una estricta selección de la primera descendencia de
hembras en base a pautas como prolificidad, instinto materno, producción
lechera y conformación correcta.
Entre
las hembras eligieron los mejores vientres de un lote de vaquillonas media
sangre. En cuanto a los toros, se
incorporaron reproductores de la talla de Cruggleton Alastair, descendiente del
padre criado por Marshall; Cruggleton Perfect, hito en la trayectoria del
Shorthorn actual, y Denned Raguzza, ejemplar de excelentes condiciones de padre
que al momento de su exposición promediaba una ganancia de peso de 1.500 gramos
diarios.
Actualmente
su explotación se hace en pureza, en cruza con otras razas británicas como la
Hereford y la Aberdeen Angus, o bien con tipos europeos continentales, Fleckvieh,
Limousine y British Friesian.
Además
de su país de origen se ha difundido a Nueva Zelanda, Australia y Canadá. En todos estos países se han formado las
respectivas Asociaciones de Criadores, organismos que controlan que cada
ejemplar responda a las características incluidas en el Standard de la raza.
El
patrón racial fija que los machos sean de buen tamaño, esqueleto sólido, patas
fuertes y bien formadas. En cuanto a
las hembras, deben ser de cuerpo largo para dar buenos terneros pero de talla
compatible para posibilitar su mantenimiento en condiciones difíciles.
El
color del pelaje es el de las cruzas que le dieron origen: colorado, blanco,
rosillo, roano, roano colorado, roano amarillo y manchado. En el patrón racial se han incluido también
datos de producción como prolificidad en las hembras y buena ganancia de peso
en los terneros, condiciones que la Asociación respectiva registra antes de
entregar animales para la venta o la inclusión en los propios planteles.
La
introducción de esta raza en la Patagonia permitiría ampliar, mejorar y hacer
más económica la explotación bovina de esta zona que, en los próximos años y
mediante métodos inteligentes, podría abastecer de carnes no sólo al centro
mismo de la región sino a la extensa franja montañosa que va de Neuquén a
Tierra del Fuego.
La
raza Luing suma a su capacidad para medrar y producir en lugares inhóspitos,
sus probados hábitos gregarios, cualidad sumamente aprovechable ya que favorece
el trabajo de los toros durante las veranadas y facilita el agrupamiento de los
animales para su descenso a los valles en otoño.
En
cuanto a las cruzas, las Fleckvieh, Limousin, Hereford y Aberdeen Angus son las
más apropiadas para nuestro país.
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