Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de
Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional
de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba,
República Argentina
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búfalos
Asociación Argentina
de Criadores de Búfalos. 1990. Veterinaria Argentina, 7(63):203-207.
Después de 10 años
de iniciarse la cría de búfalos como explotación racional
en la Argentina, la Asociación Argentina de Criadores de Búfalos
consideró necesario realizar una reunión a campo entre
productores de búfalos y técnicos afines, para llevar a cabo una
puesta a punto en común sobre todos los ítems que hacen a la
producción bubalina en la Argentina: manejo, sanidad,
comercialización, producción de carne, leche, cueros, etc.
Esta reunión se
llevó acabo el día 24 de Noviembre de 1989 en el establecimiento
Santa Rosa de la firma EMEBE situado a
El cronograma de la reunión
se inició con una recorrida del campo por la mañana para ver los
distintos rodeos bubalinos del establecimiento, donde se mostraron las tres
razas que cría la empresa, y las distintas categorías de animales
en engorde; a continuación se trataron los temas técnicos,
preparados por el Dr. H. Calace Gallo sobre aspectos reproductivos y sanitarios
y por el Sr. J. Bencich sobre perspectivas y posibilidades de la
explotación de cueros de búfalos. Por la tarde, se organizaron
grupos de trabajo entre los asistentes, que con un coordinador trabajaron sobre
un cuestionario básico propuesto; sus conclusiones fueron resumidas y se
exponen a continuación:
Aunque la práctica
corriente entre los productores es el servicio continuo, se estimó que
sería conveniente estacionarlo, especialmente con el objetivo de evitar
acostumbramiento de los toros a sus rodeos, lo que trae problemas de peleas
entre los mismos con consecuencias frecuentemente serias. El servicio
debería darse entre mediados del verano y fines del otoño (enero
a junio o julio) con temperaturas en disminución y fotoperíodo en
acorte.
En general existen problemas de
carácter de los toros en servicio, que no toleran el agregado de otro
padre a su rodeo; este comportamiento se agrava con la edad, de manera que se
estima que haciéndolos convivir juntos en la época
interservicios, agregando los toros juntos a los rodeos y eliminando los de
más edad (más de 5 o 6 años) y los que presenten problemas
visibles de carácter, debería mejorar sensiblemente esta dificultad
característica en el manejo de los padres.
En cuanto al porcentaje de toros
se estimó que para un servicio individual bastaría con un 2 %,
para un planteo semiextensivo el 3 % y para grandes extensiones con rodeos
numerosos sería necesario elevar dicho porcentaje al 5 %.
En este tema los concurrentes
adoptan dos posturas; algunos hacen un destete de 10 meses de edad,
argumentando que este manejo no afecta la preñez del rodeo. Otros hacen
un destete más temprano, de
Todos los productores consideran
necesario castrar a partir de que en la faena se tipifican como toros a los
animales enteros, depreciando su valor, lo que no sucede en otros
países. Sobre el momento de hacerlo hay diversas opiniones;
debería ser motivo de un estudio al respecto.
Esta práctica no se lleva
acabo entre los productores argentinos, aunque se considera de utilidad hacerlo
ya que es bastante corriente en el Brasil. El animal sin cuernos pierde
carácter, hay menos accidentes en acarreos, racionamiento, etc. Presenta
el problema que dado su característica debe hacerse dentro de la semana
de vida si no vuelven a crecer. En el caso de producción de
reproductores, el cuerno es una característica racial que no debe estar
ausente.
Debe ser de 24 meses tanto para el
macho como para la hembra.
Los descartes de vientres de los
rodeos en el país aún son mínimos, ya que la prioridad es
el aumento del número de animales. Es así que sólo se
descartan hembras que sean infértiles. En un futuro será necesario
tener en cuenta en los descartes los problemas de subfertilidad que puedan
presentarse.
1º.- Ternero: Presenta problemas de coccidiosis en los primeros días de
vida, lo que hace necesario una aplicación bien temprana de sulfamidas (
2º.- Recría: La frecuencia
de desparasitaciones internas propuestas fue variable, pero se aconseja no
menos que un tratamiento cada 90 días. Vacunaciones de aftosa y
carbunclo similares al vacuno. Tratamiento otoñal contra piojos. En
zonas de saguaypé, hacer tratamientos a inicio de primavera.
3º.- Adulto: Vacunaciones como el
vacuno más el tratamiento contra piojos.
Se consideró importante la
respuesta del búfalo al trabajo bien hecho, por lo que una buena norma
de manejo es pasarlos por la manga con la mayor frecuencia posible sin
maltratarlos para que se acostumbren.
Aunque se manejan conocimientos
raciales de datos internacionales, en el país la mayoría de los
productores trabaja con el tipo de animal que ha podido adquirir. Como datos
generales las razas de mayor tamaño tienen requerimientos alimenticios
superiores (Jaffarabadi) a las más pequeñas
(Mediterránea). En cuanto a la aptitud lechera es muy poco lo que se ha
hecho hasta ahora, notándose sí la dificultad de amansar
búfalas adultas para ordeñe.
Los búfalos en engorde, en
casi todos los casos en campo natural, alcanzan un peso de faena de
Los presentes estuvieron de
acuerdo en que la principal dificultad es la adquisición de vientres.
Conseguirlos en el país es muy difícil por la escasez extrema de
la oferta; de manera que por ahora la solución posible pasa por la
importación. Es pues necesario seguir trabajando para lograr bajar las
barreras que todavía la traban. Es este un emprendimiento que con el
aporte de todos debería hacerse vía Asociación; se
pidió mantener informados a los productores de todas las novedades que
pudieran sucederse en este sentido.
En cuanto a la
comercialización de los animales para faena, presenta algunas
dificultades de colocación, aunque los frigoríficos parecen poder
colocar la carne sin problemas. Un avance en este sentido será enviar
los machos castrados a faena, a edad temprana. Puede ayudar también el
descorne.
Debería seguirse con la
difusión de la carne de búfalo entre frigoríficos y abastecedores.
Es importante hacer ventas en conjunto para tener mayor volumen y poder de
negociación.
Este informe fue recopilado y
presentado por el Sr. J. Bencich, en base a trabajos realizados en el
país. Este año se curtieron 30 cueros, después de sortear
numerosas dificultades con frigoríficos y curtiembres. Todo hace pensar
que quizás el búfalo valga más por su cuero que por su
carne. Sin embargo los problemas que por ahora se presentan para lograr el
producto final requerido son numerosos.
Entre las características
principales que lo diferencian del cuero vacuno están: el peso, el cuero
bubalino pesa el doble que el vacuno; a la tracción su resistencia es
superior. Es notablemente más espeso lo que hace necesario hacer 3
cortes en la curtiembre, en vez de los 2 del vacuno, produciendo 1 flor y 2
descarnes. Tiene entre 3, 5 y
Por cada bulbo capilar presenta 3
glándulas sudoríparas, el vacuno una (INTI de La Plata).
La primera experiencia, en 1988 se
hizo en una curtiembre artesanal y no a nivel de una gran calidad. En la
segunda oportunidad se trabajó con técnicas muy elaboradas (este
trabajo lo llevó a cabo el Sr. F. Cabezas). Presentado el producto final
logrado a un experto en zapatos, logró una óptima opinión.
El destino final de este producto sería la exportación; el
mercado europeo y el italiano en particular es muy ávido de cueros
exóticos. Un pequeño ejemplo de esto es que el automóvil
Porsche en una opción especial, tapizado con cuero de búfalo,
vale u$s 2.500 más.
Es también necesario tener en cuenta que aunque la materia prima es valiosa, es muy importante el valor agregado por las curtiembres para lograr el producto final deseado por el mercado demandante.
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