Hernán Bosch. 2006. Agencia de Información
Nacional, Cuba.
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Introducción
Una
investigación del Instituto de Ciencia Animal de Cuba, indicó los siguientes parámetros
para búfalas y vacas respectivamente: 15.55 y 11.23 en sólidos totales; 6.98 y
3.5 en grasa; y 5.40 y 3.87 en proteínas.
La crianza de búfalos de agua en Cuba comenzó con la importación de cerca
de 3 000 ejemplares en 1983 y, a partir de ese momento, el rebaño se multiplicó
por todo el territorio nacional hasta alcanzar en la actualidad más de 10 veces
la cantidad inicial.
Oriundos del continente asiático, donde se concentra más del 90 por ciento
de los ejemplares existentes en el planeta, en los últimos tiempos esos
animales se han extendido de forma notable por muchos países de Europa, América
del Sur, Australia y otras partes del mundo.
En el caso de Latinoamérica son Brasil, Venezuela, Argentina y Colombia los
países que cuentan ya con un rebaño numeroso, principalmente el gigante
sudamericano, donde la cifra de esos corpulentos mamíferos supera los tres
millones.
Esa tendencia a incrementar la crianza del búfalo, fundamentalmente en
países en vías de desarrollo, se debe en esencia a que, además de los altos
rendimientos en carne que garantiza su corpulencia, estos rumiantes pueden
reforzar la producción lechera obtenida tradicionalmente de los vacunos.
Resulta muy significativo que estudios realizados por especialistas en
varios países con tradición en esta crianza, como Argentina, Colombia y
Venezuela, coinciden en que la leche de búfala es superior a la de la vaca en
contenido de sólidos totales, grasa y proteínas, aunque los datos varían mucho
de una región a otra.
Un experimento hecho en el Instituto de Ciencia Animal, de Cuba, indica que
esos parámetros, en porcentaje, fueron los siguientes para las búfalas y las
vacas (15.55 y 11.23 en sólidos totales), (6.98 y 3.5 en grasa) y (5.40 y 3.87
en proteínas).
Como si ello fuera poco, los búfalos también sirven para ser utilizados con
mucha eficiencia como animales de tiro en diversas labores agrícolas.
Hay otro elemento a tener en cuenta en favor de los Bubalus bubalis —nombre
científico del llamado comúnmente búfalo de agua—, y es su gran capacidad para
transformar en proteínas pastos de baja calidad, cualidad en la cual superan
ampliamente a sus "parientes" vacunos.
Todos esos factores favorables determinan que Cuba no resulte una excepción
en esa tendencia a fomentar la crianza de la especie.
En territorios como el de la provincia de Las Tunas, a unos 670 kilómetros
al este de La Habana, la proliferación de los búfalos resulta una alternativa
de especial importancia.
Ello se debe a que, sobre todo en la última década, la agricultura y la
ganadería vacuna han sufrido allí severas afectaciones por el drástico
recrudecimiento de la tradicional sequía imperante en esa zona, la de menor
promedio histórico de lluvias en Cuba, con apenas poco más de 1 000 milímetros
de precipitaciones por año.
Un buen ejemplo de la prioridad que se concede a esta opción es que, solo
en áreas anteriormente dedicadas al cultivo de la caña de azúcar, hoy existen
en los campos tuneros más de 700 cabezas de estos gigantescos rumiantes, que se
utilizan tanto para la producción de carne y leche como para el tiro de
diferentes productos de la actividad agropecuaria.
Cuando el país busca mayor eficiencia en toda su actividad económica, y en
particular en el uso de los portadores energéticos, la utilización de estos
animales constituye una opción promisoria no solo para el empeño de elevar la
producción de alimentos proteicos, sino, también, para el ahorro de
combustibles en el sector agropecuario.
Avanza la Crianza de
Búfalos en Cuba
La crianza de
búfalos, avanza en Cuba, particularmente en la provincia oriental de Camagüey
donde se logra una alta sobrevivencia por parto.
El periódico
Adelante en su edición digital informa que la Empresa Ganadera del Ministerio
del Azúcar en la provincia agramontina cuenta con un patrimonio de mil 945
cabezas y la sobrevida al nacer supera el 90 por ciento de los partos.
Los animales
están ubicados en los municipios de Camagüey, Florida y Santa Cruz del Sur,
pero el grueso se encuentra en la granja Ruta del Che, que atiende unas mil 600
cabezas.
La entidad
dispone de 10 unidades para el acopio de leche, de alto valor nutricional, y se
propone alcanzar 180 mil litros al final de 2006.
Son varias
las provincias que impulsan la crianza de este bovino, como parte de los
esfuerzos que desarrolla la Isla para fomentar una agricultura y una ganadería
económicas y sostenibles.
En Matanzas
hay un centro que suministra sementales de altas potencialidades, como parte de
un proyecto auspiciado por la Asociación Cubana de Producción Animal y el
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
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