Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río
Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Ing. Agr. Miriam Gallardo.
2003. EEA Rafaela-INTA.
Los
subproductos de la comercialización e industrialización de los cereales y
oleaginosas constituyen una fuente importante de nutrientes para satisfacer las
necesidades del ganado de altos requerimientos. Actualmente son fuentes
indispensables para "balancear" las dietas de vacas lecheras de alta
producción o novillos en engorde intensivo, principalmente cuando se utiliza
como base forrajera de las raciones una importante proporción de silajes
fibrosos (sorgos forrajeros) y/o pasturas y verdeos invernales.
Desde
el punto de vista nutricional el afrechillo de trigo puede definirse como un
alimento de tipo energético-proteico, con valores intermedios tanto de energía
como proteínas. Puesto que es un subproducto de la extracción de harina
(almidón) el residuo que le confiere el valor energético deriva
fundamentalmente de la "fibra" de la cubierta de los granos. Por lo
tanto, se trata de una fuente de energía de menor digestibilidad y
"metabolicidad" que la del almidón. El valor proteico, proviene tanto
del "germen" de la semilla como de las cubiertas del grano, siendo el
germen el que contribuye con la mayor proporción de sustancias proteicas de
calidad.
Los
datos de calidad nutricional de afrechillos de trigo, provenientes de distintas
regiones del país, comparativos a los granos enteros de trigo y de maíz, se
muestran en el siguiente cuadro.
Cuadro 1. Composición química y valor nutricional de
afrechillo de trigo para vacas lecheras, comparativos a los
granos enteros de trigo y de maíz (Laboratorio de
Producción Animal- EEA Rafaela de INTA; (n= 22)).
|
Ítem |
Mínimo |
Máximo |
Promedio |
Grano de Trigo (promedio) |
Grano de Maíz (promedio) |
|
% base seca |
|||||
|
Materia seca |
86.5 |
94.6 |
89.2 |
85 |
89 |
|
Proteína Bruta |
12.6 |
20.3 |
16.8 |
14 |
10 |
|
Fibra detergente neutro |
25.1 |
64.6 |
42.8 |
13.5 |
11 |
|
Fibra detergente ácido |
10.6 |
19.4 |
14.01 |
8 |
5 |
|
Lignina |
0.96 |
3.5 |
2.64 |
2 |
1 |
|
Grasa |
3 |
5.5 |
4.1 |
1.8 |
4.3 |
|
Cenizas |
4 |
7.2 |
5 |
2.1 |
1.6 |
|
Calcio |
- |
- |
0.13 |
0.05 |
0.03 |
|
Fósforo |
- |
- |
0.99 |
0.43 |
0.3 |
|
Magnesio |
- |
- |
0.40 |
0.11 |
0.14 |
|
Potasio |
- |
- |
1.13 |
0.46 |
0.38 |
|
Carbohidratos no fibrosos |
22.3 |
73 |
34.5 |
79 |
73 |
|
Energía Neta lactancia (Mcal/kg MS) |
1.42 |
1.75 |
1.56 |
2.04 |
2 |
Es
importante tener en cuenta que este alimento no posee una calidad
"estándar" y relativamente pareja entre partidas como lo tienen los
granos de cereales. Por el contrario, su contenido en nutrientes posee
normalmente una gran variabilidad, en función de las características de la
industria del cual provenga. Cuando el proceso de extracción de harina es poco
eficiente, el valor energético de este recurso puede ser substancialmente más
alto ya que una mayor proporción de almidón queda retenido en el subproducto.
El
contenido en fibra potencialmente menos degradable (FDA) varía en sentido
inverso al contenido de almidón. Por lo tanto, cuanto más eficiente es la
extracción de harina, menor digestibilidad y valor energético tendrá el
producto.
Su
composición mineral se caracteriza por concentraciones relativamente altas en
Calcio, Fósforo, Potasio y Magnesio, comparadas al trigo y al maíz, lo cual
define los límites de su suministro a categorías sensibles al balance
"aniónico-catiónico", como lo son las vacas pre-parto.
El
valor energético del afrechillo de trigo, tomando como referencia los valores
promedio de tabla, es sólo un 22% inferior al grano de maíz. Sin embargo, los
afrechillos de trigo evaluados en ensayos biológicos de respuesta animal han
demostrado poseer un valor energético todavía más bajo. En los trabajos
realizados en la EEA Rafaela de INTA el afrechillo de trigo, como suplemento
energético para pasturas de alfalfa fresca, generó respuestas productivas
promedio del orden de 0,600 litros de leche/kg suministrado, el grano de maíz
de 1 litro de leche/kg suministrado y el sorgo, de 0,700 litros/kg. Por lo
tanto, el afrechillo de trigo representaría solamente el 40% del potencial que
tiene el grano de maíz como concentrado energético para vacas lecheras.
Las
diferencias entre los valores energéticos de tabla y los valores de respuesta
de ensayo con animales se debe a que los primeros son calculados a partir de
ecuaciones teóricas, tomando como base la composición química aportada por el
laboratorio. Bajo condiciones de producción el valor nutritivo de un
alimento no es simplemente el mero reflejo de su composición química sino
principalmente de las interacciones con otros alimentos que componen la dieta
del animal. Bajo diferentes condiciones de alimentación, un mismo alimento
puede constituir tanto un componente que desequilibra o uno que equilibra la
dieta. No obstante, los análisis de laboratorio de cada ingrediente son indispensables
para formular raciones balanceadas.
Si
bien el afrechillo de trigo es uno de los subproductos
"tradicionales" para la alimentación animal, no siempre se lo utiliza
de manera conveniente. En principio no es deseable que se convierta en la
"única" fuente de concentrados para vacas lecheras de alta
producción, principalmente cuando la base forrajera está fuertemente integrada
por pasturas de alfalfa y verdeos invernales. Este tipo de forrajes, que genera
importantes desbalances por excesos de proteínas muy degradables, requiere de
la provisión de carbohidratos (almidón, azúcares) fermentecibles a nivel
ruminal para propiciar una adecuada sincronización entre la proteína y la
energía (mayor síntesis de proteína microbiana y menor producción de nitrógeno
amoniacal -NH3-).
El
afrechillo de trigo no sólo no contiene suficiente cantidad de estos
carbohidratos, debido al proceso de extracción de harina (almidón), sino que la
fracción fibrosa de las cubiertas del grano (de más lenta tasa de fermentación
) se ha concentrado en la materia seca. Es prudente por lo tanto, combinarlo
con otros granos de cereales (maíz, sorgo, cebada, etc.) para suministrar el
déficit de energía fermentecible. Además, bajo condiciones de alta oferta de
pastura, el aporte de más proteína proveniente del afrechillo es innecesario y
pernicioso.
Para
el caso de dietas en base a pasturas ( frescas o ensiladas) hay que recordar
que el proceso de detoxificación de la urea es costoso desde el punto de vista
energético. En condiciones de pastoreo de alfalfa, por ej., la producción de
NH3 puede superar al requerimiento ruminal en casi un 200%, lo que equivale a
un costo energético de aproximadamente 0,600 Mcal/día (1 kg de maíz equivale a
3 Mcal/Kg de MS). Por lo tanto, buena parte de la energía del afrechillo de
trigo se destinará a la detoxificación y no a producción de leche o al aumento
de peso vivo. La misma consideración es también válida si la base forrajera es
ensilado de sorgo forrajero, en combinación con pasturas.
En
las condiciones de alimentación antes mencionadas, la cantidad de otros granos
de cereales a incorporar en una mezcla con afrechillo de trigo es variable, en
función de los desbalances detectados, no obstante se recomienda que no sea
inferior a 25% del total de concentrado a suministrar diariamente, para vacas
de entre 16 a 22 litros/día. Si las producciones de leche son mayores, este
límite inferior tendrá un valor mayor (por ej. 40% de grano y 60% de afrechillo
de trigo)
Por
el contrario, cuando las dietas han sido formuladas con una base fuerte de
ensilaje de maíz con buen contenido en grano, el afrechillo de trigo puede
suministrarse como única fuente de concentrado extra. No obstante, el límite
de suministro debería mantenerse siempre por debajo del 25% de la materia seca
de la dieta total suministrada diariamente. Por ejemplo, para una vaca que
consume aproximadamente 20 kg totales de materia seca/día y produce entre 20 -
23 litros de leche, no superar los 5 kg de MS de afrechillo de trigo.
Por
lo tanto, la cantidad adecuada de afrechillo de trigo a suministrar
dependerá fundamentalmente del "balance de nutrientes" de los
diferentes ingredientes, de acuerdo al objetivo productivo perseguido. Esta
recomendación es principalmente importante para tener en cuenta en el caso de
vacas en transición a la lactancia y en lactancia temprana ya que el
desequilibrio, por déficit de energía y/o desequilibrios minerales, desmejora
el desempeño reproductivo y afecta la salud animal
La
forma física del afrechillo de trigo que se suministra también puede tener
efectos sobre la eficiencia de la suplementación. En general, el material
peletizado ( proceso mecánico de comprimido del material, con temperatura y
humedad) aumenta la digestibilidad en 2 a 3 unidades porcentuales respecto al
material grosero (tal como se obtiene de la molienda). Sin embargo, este
proceso incrementa los costos del alimento, con lo cual (y dependiendo del
precio del afrechillo) se pueden ver diluidas sus ventajas de incremento en la
eficiencia digestiva.
El
afrechillo de trigo representa una fuente importante de energía y proteínas,
sin embargo:
♦
Posee
un valor energético inferior al de los granos de cereales, ya que es un producto
al que se le ha extraído el almidón (principal fuente de energía).
♦
A
medida que la dieta es más fuerte en pasturas y forrajes que contienen alta
concentración de proteína degradables y/o nitrógeno no proteico, el valor
energético del afrechillo de trigo, comparado al de los granos de cereales es
aún más bajo.
♦
Por lo
tanto, su nivel de inclusión en las dietas de vacas lecheras debería obedecer
estrictamente al "balance de nutrientes" de los distintos
ingredientes de la ración diaria
♦
Sobre
base de pasturas y ensilados de gramíneas/leguminosas, el afrechillo de trigo
debería combinarse con una fuente rica en almidón (granos de cereales), en una
relación no inferior a 75 : 25 (afrechillo de trigo: granos de cereales)
♦
Aún
con una fuente extra de almidón, el límite máximo de suministro no debería
superar el 25% de la materia seca total suministrada
♦
Estas
consideraciones indican que la decisión de compra de este subproducto no debe
realizarse solamente por su precio de mercado, sino también por sus cualidades
para equilibrar la dieta total e incrementar la productividad (relación
costo:beneficio)
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