Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad de Agronomía y
Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
Volver a: Principal > Suplementación
Kloster, A. M., N. J. Latimori y M. Amigone.
2001. Marca Líquida. 11(99):7-11.
Técnicos del Área de Producción Animal.
INTA Marcos Juárez.
Los
sistemas de producción de carne sobre pasturas se destacan por su flexibilidad para
adaptarse, sin necesidad de variar sustancialmente sus factores de
producción. La suplementación es una de
las herramientas determinantes de esa flexibilidad.
La
capacidad para adaptarse a distintas contingencias (climáticas, relaciones de
precios de insumos y productos, demanda) sin necesidad de variar
sustancialmente sus factores de producción, son una característica distintiva
del proceso de engorde en la Argentina.
No obstante hoy en día, muchos planteos mejorados ya han incorporado a
esta base forrajera alguna forma de alimentación suplementaria que, con
distintas variantes, persigue los objetivos centrales de acortar los ciclos de
engorde y aumentar la productividad y los ingresos de la empresa agropecuaria.
En
particular, las ventajas de suplementar estratégicamente a animales jóvenes
desde el inicio de la invernada y durante todo el período otoño invernal, han
sido debidamente comprobadas, tanto en condiciones experimentales como en
establecimientos comerciales.
De
este modo, con un buen manejo del recurso forrajero y la implementación de la
mencionada técnica, es posible lograr invernadas que no superen los 12 meses de
duración en un porcentaje importante de la tropa, aún trabajando con altas
cargas, las que a su vez permiten una buena eficiencia de cosecha del forraje.
Con
todo, en explotaciones comerciales siempre hay que contar cierta proporción de
"colas de invernada" a la salida del verano aún en sistemas
ajustados. Las causas de una mayor o
menor proporción de animales no comercializables al segundo otoño por falta de
una adecuada terminación, pueden ser variadas.
Por un lado, se hace difícil terminar la totalidad de una tropa en un
ciclo anual con cargas moderadamente altas en un esquema pastoril
exclusivo. En otros casos, sobre todo
en invernadas de compra, los ingresos tardíos en pleno invierno, los bajos
pesos de destete, un deficiente control de parasitosis internas, veranos
rigurosos o biotipos demasiado grandes para el nivel de alimentación ofrecido
pueden conspirar contra el objetivo planteado.
Cuando por alguna razón la meta del engorde cercano al año de duración
se ve comprometida, la suplementación otoñal de animales "cola de
invernada" puede ser un valioso auxilio para acelerar su terminación. No obstante, debe considerarse la menor
eficiencia de conversión del grano en carne en esta categoría, de modo que la
práctica debe ser correctamente planificada para lograr el rédito
económico. En este sentido, es importante
realizar todas las ventas posibles después de aprovechar los buenos engordes
sobre pasturas en primavera y verano para luego identificar los animales que
pueden alcanzar un peso y estado de comercialización hacia fines del otoño e
inicio del invierno con el auxilio de una suplementación en terminación por un
período de 45 a 90 días.
Esta
decisión es clave en la programación forrajera de la empresa ganadera hacia el
final del verano y en este contexto, la suplementación debiera ajustarse a las
características de respuesta de los animales en esta época del año sin perder
de vista el objetivo estratégico de reducir la carga del establecimiento antes
de la entrada del invierno.
SUPLEMENTACIÓN CON GRANO SECO
El
grano de maíz es un suplemento de alta concentración energética ampliamente utilizado
en la terminación de novillos en pastoreo de praderas o verdeos invernales.
Para
clarificar algunos aspectos vinculados con la eficiencia del uso de grano como
suplemento otoñal en animales próximos a su terminación, provenientes de una
invernada pastoril corta, se evaluó el uso del grano de maíz quebrado a dos
niveles de suministro. Se trabajó sobre
una pastura base alfalfa manejada bajo un pastoreo rotativo de seis divisiones
con una semana de ocupación por parcela y un período de reposo de 35 días. La
carga fue de tres novillos por ha con un peso inicial de aproximadamente 327
kg. Los tratamientos fueron un lote testigo con dieta pastoril exclusiva (T1),
otro con suplementación con grano al 0,6 % del p.v. (T2) y un tercer
tratamiento (T3) que recibió el 1,0 % del p.v. de grano. Semanalmente se estimó la asignación de
forraje, el consumo y eficiencia de cosecha a partir de las determinaciones de
disponibilidad forrajera inicial y remanente a la salida del pastoreo. El
ensayo duró 99 días comprendidos entre el 25-03-97 y el 02-07-97. Los
resultados descriptivos de la base forrajera y su intensidad de utilización se
presentan en el cuadro 1 en tanto que el cuadro 2 muestra la asignación de
forraje, el consumo y la respuesta individual lograda en cada tratamiento.

Es
muy importante remarcar que si bien la técnica produce indudables beneficios
considerando el objetivo estratégico de comercializar colas de tropas próximas
a su terminación que no desean mantenerse en el campo durante el invierno, la
eficiencia de conversión del grano en carne se deteriora sensiblemente si se la
compara con valores entre 4,5:1 y 6,0:1 que pueden obtenerse en la misma época
con novillitos al inicio del engorde.
Un segundo punto a tener en cuenta es el escaso incremento adicional en
ganancias de peso ante la casi duplicación del suplemento entregado. El ajuste del nivel de suplemento adquiere
por lo tanto mucha importancia en este tipo de animales donde de por sí la
eficiencia de conversión ya no es la óptima.
Por lo tanto, cuando las relaciones de precio insumo producto son estrechas,
la suplementación con altos niveles de grano debe evaluarse de manera crítica
considerando también otras opciones disponibles en el establecimiento para la
terminación de esta categoría de animales.
OTRAS ALTERNATIVAS DE SUPLEMENTACIÓN OTOÑO-INVERNAL
La discusión acerca de los
distintos suplementos posibles de utilizar en invierno y las ventajas relativas
de cada uno, suele presentarse con bastante frecuencia. En principio, todo suplemento de los
denominados "energéticos" puede ser empleado. Esta época, comparada con el otoño, en
general permite aceptar suplementos con menor contenido de carbohidratos no
estructurales (como el almidón en los granos) de modo que otras fuentes
energéticas concentradas o ingredientes más voluminosos pueden integrar el
suplemento en forma total o parcial.
A.- Suplementación con sojilla y
maíz. Tratando
de evaluar fuentes alternativas de suplementación energética invernal, se
compararon en la EEA Marcos Juárez tres suplementos que fueron el grano de
maíz, un residuo de cosecha como la sojilla y una mezcla de dos tercios de
sojilla y un tercio de maíz suministrados al 1 % del p.v. a novillos sobre
pasturas base alfalfa. En este caso, el
grano de maíz duplicó la ganancia de peso del testigo que consumía solamente la
pastura (905 vs 408 g/día) en tanto que la sojilla tuvo una respuesta
productiva muy discreta (512 g/día). La
razón de este comportamiento diferente entre suplementos debe buscarse, por un
lado, en la naturaleza de la energía de la sojilla cuyo contenido de aceites,
de digestión intestinal, no aporta al rumen la energía necesaria para
contrabalancear el exceso de proteína rápidamente degradable de los forrajes
frescos en esta época del año. A su
vez, el alto contenido de proteína de este residuo de cosecha incrementa el ya
elevado nivel proteico del forraje explicando así el discreto desempeño de la
sojilla pura como suplemento de pasturas de calidad. En cambio, la ganancia de peso de la mezcla de sojilla y maíz
(698 g/día) fue muy interesante siendo apenas algo inferior a del grano de maíz
puro.
En
conjunto, estos resultados remarcan la necesidad de un mínimo energía de rápida
digestión ruminal, generalmente aportada por los granos, para que la
suplementación funcione. Por otra parte, se realza el valor de una combinación
de bajo costo relativo, producto de la sustitución parcial del cereal por
sojilla manteniendo una buena respuesta animal.
b) Suplementación con silaje de maíz. Dentro de los suplementos voluminosos, el
silaje picado de planta entera de maíz constituye una excelente alternativa que
une a su interesante volumen de forraje y buena digestibilidad, el componente
de grano que le otorga al conjunto una concentración energética superior a la
de los henos posibilitando su utilización en la doble función de sostenedor de
carga y suplemento energético.
Durante
el otoño e invierno del año 1998 se realizó en la EEA Marcos Juárez un ensayo de
suplementación sobre pasturas de novillos en terminación utilizando como
suplementos alternativos el grano seco de maíz y el silaje de planta entera de
maíz. El objetivo fue lograr la terminación de novillos cola de invernada con
un bajo nivel de suplemento para lograr una buena eficiencia de transformación
del mismo en este tipo de animales.
A
través de ambas alternativas de suplementación se trató de aportar similares
cantidades de energía y fibra. Para
evaluar la respuesta productiva se estableció un tratamiento con consumo
exclusivo de la pastura (T1) y dos grupos suplementados. Uno de ellos (T2) recibió, además de la
pastura, el 1% del p.v. de silaje sobre base seca. El tercer tratamiento (T3) recibió grano al 0,4 % del p.v. más el
0,6 % del p.v. de heno de alfalfa. Con
dicho porcentaje de maíz, T3 recibió una cantidad de grano equivalente al
aportado por el silaje en T2 mientras que el heno sirvió para igualar el nivel
de suplemento total de T2 y T3. Se
trabajó sobre una pastura base alfalfa durante su segundo año de utilización
con una carga de tres animales/ha con un pastoreo rotativo de 6 divisiones con
cambio semanal de parcela y 35 días de reposo.
Tras
un período de acostumbramiento a las dietas comprendido entre el 18/04/98 y el
03/06/98 comenzó un ensayo de 72 días con novillos de 363 kg de peso inicial
medio. Se estimó la asignación de
forraje, consumo y eficiencia de cosecha a partir de las determinaciones de
disponibilidad forrajera inicial y remanente a la salida del pastoreo realizadas
sobre cada una de las parcelas pastoreadas.
Los resultados de la prueba se presentan en los cuadros 3 y 4.

Las
asignaciones de forraje que, si bien resultaron inferiores a las comúnmente utilizadas
con tropas al inicio de la invernada, son representativas de los niveles de
presión de pastoreo que normalmente soportan las colas de invernadas sobre
pasturas perennes en sistemas con escasa o nula participación de verdeos en su
cadena forrajera. La respuesta obtenida
en este tipo de animales fue satisfactoria en relación con los objetivos
propuestos. Como surge de los resultados
presentados, las ganancias individuales se relacionaron estrechamente con el
contenido de energía total del suplemento que fue prefijado en un nivel similar
para ambas alternativas. Esto indicaría
que ante asignaciones de forraje limitantes, resulta esperable una importante
función de sostén de carga del suplemento y una acción secundaria, a través de
su densidad energética, sobre el nivel de ganancia de peso. En el caso presentado, con una cantidad
total de energía y de fibra equiparadas entre suplementos, resultó lógica la
similar respuesta en ganancia de peso generada por los mismos.
A
título orientativo, en condiciones de baja asignación de forraje, una
suplementación con silaje de buena calidad al 1,0-1,5 % del p.v., además de
balancear la dieta a través de su contenido de grano, permitirá mantener la
receptividad del campo cuando la oferta forrajera declina. Alternativamente, en la misma situación
forrajera, se podría suplementar con bajos niveles de grano (0,5-0,7 % del
p.v.) aportando el volumen de forraje faltante con heno de mediana a buena
calidad obteniendo resultados comparables.
Cualquiera
de estas opciones, permitirá no solo asegurar la terminación de novillos en
invernadas anuales de planteos intensificados sino también facilitar el
acortamiento del ciclo y el grado de terminación de los animales en esquemas
pastoriles que tienen importantes colas de invernada que resulta conveniente
comercializar antes del invierno.
Volver a: Principal > Suplementación > Principio
del documento