Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de
Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto,
Río Cuarto, provincia de Córdoba, República Argentina
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Miriam Gallardo, Mónica
Gaggiotti, Alejandro Abdala, Perla Leva1, Martín Maciel, Verónica
Charlón,
Alejandra Cuatrin, Oscar
Quaino. 2003. INTA Rafaela
1 Facultad de
Ciencias Agrarias. UNL.
De
la industrialización del suero de leche, para uso humano, se obtiene un
subproducto, denominado "permeado", que podría ser utilizado como un
suplemento energético para ganado lechero. Con el propósito de evaluar este
subproducto y determinar la factibilidad de su utilización sustituyendo al
grano de maíz, se llevó a cabo un experimento en la Estación Experimental INTA
-Rafaela, con vacas lecheras en condiciones de pastoreo.
Se
utilizaron 42 vacas Holando argentino, divididas en igual número para dos
tratamientos: Tmaíz y Tpermeado, además se incluyeron 6 vacas provistas de
cánulas ruminales, 3 en cada tratamiento. El grupo Tmaíz recibió 3,5 kg
/vaca/día de MS de grano molido de maíz y el Tpermeado 20 litros/vaca/día del
producto. El resto de la dieta estuvo conformada por pastura de alfalfa en
pastoreo y heno de alfalfa.
No
hubo diferencias significativas entre tratamientos en la producción de leche y
en casi todas las variables de composición química de leche analizadas, con
excepción de la grasa que fue mayor para Tpermeado. Las vacas de este
tratamiento también ganaron peso y estado corporal y tuvieron un ambiente
ruminal más estable.
Se
concluye que el permeado de suero es un subproducto que puede reemplazar al
grano de maíz, en las dietas de vacas lecheras en pastoreo de alfalfa, hasta un
nivel equivalente a 3,6 kg de MS/vaca/día (20 litros/vaca/día).
El
suero de leche es el subproducto típico de la fabricación de quesos. Las
características que posee lo transforman en un insumo de alto valor industrial
por sus múltiples aplicaciones (Bulletin of The International Dairy Federation,
1987). Sin embargo, si el suero no es procesado y/o reciclado convenientemente,
puede constituir una fuente peligrosa de polución ambiental, contribuyendo como
efluente a la contaminación del suelo, aguas de napa y el aire en los
alrededores de las plantas industriales. En la antigüedad el suero era
destinado principalmente a la alimentación animal como nutriente energético
para el engorde de cerdos y otras especies (Ensminger, Oldfield and Heinemann,
1990).
Actualmente,
con el incremento en los niveles de producción, los avances tecnológicos en materia
de industrialización, el crecimiento del mercado de consumo y la creciente
necesidad de preservar el ambiente de agentes de contaminación, el suero está
siendo reciclado por otras vías, con un mayor valor agregado (Yang and Silva,
1995). Los destinos posibles son: la obtención de concentrados proteicos,
ácidos orgánicos destinados a la industria alimenticia, terapeútica y cosmética
y a la obtención de lactosa cristalizada. Por ejemplo, si el suero se destina a
la producción de proteínas concentradas se obtendría nuevamente un subproducto,
denominado "permeado", que debería ser nuevamente reciclado. Una
forma es utilizar el permeado en la alimentación animal (Schingoethe, 1993).
En
la cuenca lechera central de Argentina, la más grande de América del sur, se
dispondrá de una nueva planta industrial (ARLA FOOD-SANCOR CUL, 2001) que
procesará aproximadamente 400.000 litros de suero/día, con destino a proteínas
concentradas. El permeado residual, rico en agua, lactosa y minerales, sería
destinado principalmente a la alimentación de vacas lecheras, especie animal
predominante en la región. Con ningún antecedente regional sobre la utilización
de permeado en condiciones de pastoreo, el objetivo del presente estudio fue
evaluar la utilización del permeado de suero como un suplemento energético
sustitutivo del grano de maíz, fuente de energía clásica utilizado en la zona,
en vacas lecheras pastoreando alfalfa.
El
ensayo se llevó a cabo en la Estación Agropecuaria INTA-Rafaela (Provincia de
Santa Fe, Argentina, 31º18´ latitud sur, 61º55´ longitud oeste) desde el 01/02
hasta el 03/04/2000. Se utilizaron 42 vacas Holando argentino (incluyendo 6
vacas provistas de cánulas ruminales), multíparas, en ordeño, de 541±10,5 kg de
peso vivo; 3,05±0,7 lactancias; 175±37 días en lactancia al inicio del
experimento y 5.700 ± 245 litros/vaca en la lactancia previa.
Las vacas se dividieron aleatoriamente en dos
grupos de igual número, para los tratamientos: Tmaíz y Tpermeado. Con una
duración total de 61 días, los primeros 34 fueron destinados a establecer el
nivel máximo de permeado que las vacas podían beber, sin afectar su desempeño,
los 20 días posteriores fueron de acostumbramiento a los tratamientos y los 7
restantes para las mediciones.
El
diseño experimental fue de tipo continuo, con análisis de covarianza. Las
covariables utilizadas fueron la producción de leche y la concentración de
grasa butirosa de cada vaca en el mes anterior al inicio del ensayo. Las vacas
con fístula ruminal se utilizaron bajo un diseño con intercambio (3 vacas x 2
tratamientos x 2 períodos). Ambos tratamientos fueron separados físicamente y
pastorearon en sendas franjas diarias una misma pastura de alfalfa (oferta
forrajera: 24,3± 5,3 kg MS/vaca/día).
El
grupo Tmaíz recibió durante los ordeños 3,5 kg de MS de grano molido de maíz,
por mitades en cada turno. El grupo Tpermeado recibió diariamente 20 litros del
producto fresco (previamente conservado con ácido fórmico al 1/1000), en 2
dosis: 8:30 am y 2:30 pm. El suministro se efectuó en bateas comunitarias,
ubicadas en las franjas de pastoreo, con un espacio de 0,70 metros lineales por
vaca.
Los
animales canulados recibieron el permeado directamente vía fístula, en los
mismos horarios que las otras vacas experimentales. El resto de la dieta y el
manejo fueron los mismos. La composición del permeado fue: Sólidos totales:
18,0%; Lactosa: 15,4%; Proteínas: 0,1%; Nitrógeno No Proteico: 0,5%; Cenizas:
1,7%; Ácido láctico: 0,3%; pH: 4,2. Las dietas fueron formuladas isoproteicas e
isoenergéticas y el Tpermeado recibió además 0,462 kg MS de expeller de soja
(43%PB) para balancear la proteína. Todas tuvieron acceso a heno de alfalfa
antes del ingreso a la pastura. Durante todo el período se efectuaron los
análisis para determinar la composición química, la calidad microbiológica y la
estabilidad del permeado suministrado. Se analizó además la calidad (materia
seca; proteína bruta, fibras detergente neutro y ácido, lignina detergente
ácido, extracto etéreo y cenizas ) de los forrajes (pastura y heno) y del grano
de maíz y se determinaron, semanalmente, las cantidades ofrecidas y rechazadas
de cada alimento, para el grupo correspondiente.
Durante
los últimos 7 días de ensayo se registraron diariamente los consumos grupales
de forraje, concentrado, permeado y la ingestión de agua de bebida. Sobre
muestras de licor ruminal tomadas a diferentes horarios (6, 9, 13, 15, 18 y
21hs.) se determinó en 2 días consecutivos/período: nitrógeno amoniacal
(N-NH3), ácido grasos volátiles (AGV) y recuento bacteriano (Minato et al,
1989). La producción individual de leche (kg/vaca/día) se registró diariamente
con el sistema computarizado AFIMILK®. La composición química: grasa,
proteínas, lactosa, urea y sólidos no grasos, al igual que el recuento total de
células somáticas fueron también fueron medidos diariamente los últimos 7 días,
con un equipo Milkoscan (Foss Electric, Hillerød, Denmark). El peso vivo y
estado corporal (escala 1 a 5) fueron registrados al inicio y al final del
ensayo, en 2 días consecutivos cada vez. Con esa información se calculó la tasa
diaria de ganancia o pérdida de peso/estado corporal.
Para
determinar el nivel estable de ingestión de permeado se comenzó ofreciendo 5
litros/vaca/día y con incrementos graduales la dosis máxima llegó a 30
litros/vaca/día. La ingesta se estabilizó en 20 litros/vaca/día y ese nivel fue
el seleccionado para el tratamiento. Se obtuvo una buena aceptabilidad del
producto, concordando con otras experiencias realizadas en Nueva Zelandia y en
Estados Unidos (Matthews, et al, 1985; Schingoethe, et al, 1988). Desde que el
nivel se estabilizó en 20 litros el grupo de vacas con permeado bebió
diariamente la totalidad del producto. Debido al gradual acostumbramiento no se
registraron casos de acidosis ruminal por sobre-ingestión. Cada día se
suministró una partida fresca de permeado, permaneciendo estable (calidad
química y microbiológica) a lo largo del día. Con respecto al agua de bebida,
como era de esperar, las vacas de Tpermeado ingirieron en general menos. El
promedio fue de 56,7 y 63,4 litros/vaca/día, para Tpermeado y Tmaíz
respectivamente. El tercer día de registro, de mayor temperatura, ambos grupos
bebieron más cantidad y la diferencia entre ellos fue menor. La temperatura
media del período de medición fue de 16,8°C y el día más caluroso de 19,8ºC. El
consumo estimado de MS y la composición y calidad de la dieta suministrada se
muestra en la tabla 1:
Tabla 1. Consumo de materia seca y calidad de
las dietas según tratamiento
|
Ingredientes |
Tmaíz (kg de MS/vaca/día) |
Tpermeado (kg de MS/vaca/día) |
|
Pastura de alfalfa |
11,0±1,7 |
10,4±2,02 |
|
Heno de alfalfa |
2,2±1,9 |
2,6±2,0 |
|
Grano de maíz |
3,5 |
0,0 |
|
Permeado de suero |
0,0 |
3,6 (20 litros) |
|
Expeller de soja |
0,0 |
0,462 |
|
Total |
16.7 |
17.06 |
|
Calidad de la dieta total (base seca) |
||
|
ENl (Mcal/kgMS) |
1,57 |
1,56 |
|
PB ( %) |
21,2 |
20,8 |
|
FDN (%) |
41,2 |
38,0 |
Los
consumos estimados, sobre la base de la medición grupal, fueron semejantes en
ambos tratamientos y las dietas, en general desequilibradas en la relación
energía a proteínas, debido fundamentalmente a la elevada proporción de pastura
de alfalfa (aproximadamente 65% de la MS, en promedio), que aportó una cantidad
apreciable de proteínas (2,3 kg de PB/vaca/día, aproximadamente). Los niveles
de fibra fueron aceptables y la incorporación de permeado no diluyó su
concentración, hecho que se verificó en los tenores hallados de grasa en leche
y en las características del ambiente ruminal, como se discutirá más adelante.
Estas dietas, de relativamente baja concentración energética, se formularon
teniendo en cuenta básicamente el manejo corriente que las vacas reciben en la
región. El análisis del ambiente ruminal indicó diferencias significativas (p<
0.01) tanto en N-NH3 como para pH entre tratamientos. Los niveles de N-NH3
fueron inferiores y los de pH superiores para Tpermeado. Se pudo constatar
(p<0.08) incrementos en las concentraciones de ácidos butírico, valérico y
caproico en Tpermeado. Para los ácidos acético y propiónico hubo una tendencia
significativa (p<0.05) a valores más elevados en Tmaíz en casi todos los
horarios. En ambos tratamientos la relación acético/propiónico fue superior a
2, lo que indica fermentación de tipo acetogénica, adecuada para la síntesis de
grasa butirosa. Los recuentos totales bacterianos indicaron una tendencia,
aunque no significativa, a ser superiores en Tpermeado, al igual que el número
total de bacterias amilolíticas (p<0.078). Los resultados sobre producción y
composición química de la leche se muestran en la tabla 2:
Tabla 2: Producción y composición química de la
leche entre tratamientos
|
Ítem |
T Permeado |
T Maíz |
p< |
|
kg/vaca/día |
14.75 |
15.23 |
0.210 |
|
GB (%) |
4.20 |
3.83 |
0.014 |
|
PT (%) |
3.51 |
3.42 |
0.297 |
|
Urea (mg/100) |
14.01 |
18.21 |
0.104 |
|
Lactosa (%) |
4.52 |
4.54 |
0.739 |
|
SNG (%) |
8.79 |
8.71 |
0.520 |
|
RCS (Cel/ml) |
411 |
266 |
0.150 |
|
GB= grasa
butirosa; PT= proteína total; SNG=
sólidos no grasos; RCS= recuento de células somáticas |
|||
Los
niveles de producción alcanzados reflejaron la calidad de la dieta. No hubo
diferencias significativas entre tratamientos en casi todas las variables, con
la excepción de la grasa que fue mayor para Tpermeado. Si bien la diferencia en
la concentración de urea no fue significativa hubo una tendencia a ser menor
con permeado. Es posible que al tratarse de un ingrediente rico en azúcares
rápidamente degradables (lactosa) se haya producido una mejor sincronización
ruminal debido a una mayor captación de nitrógeno amoniacal proveniente de la
degradación de proteínas de la pastura. (Beever, 1993). La ganancia de peso
vivo fue significativamente menor (p< 0.05) para Tmaiz (0.432 kg./vaca/día)
que para Tpermeado (0.606 kg/vaca/día). Las vacas de este tratamiento también
ganaron estado corporal (p< 0.05) mientras que las del Tmaíz lo mantuvieron.
La diferencia de estado corporal fue de 0.18 y 0 puntos, respectivamente Estos
resultados, junto a la mayor concentración de GB en leche y a las
características del ambiente ruminal halladas en Tpermeado hacen presumir un
mejoramiento del metabolismo energético en las vacas que recibieron este
producto.
Bajo
las condiciones del presente ensayo, sobre la base de los análisis realizados,
se concluye que el permeado de suero es un subproducto alternativo que puede
reemplazar al grano de maíz en las dietas de vacas lecheras en pastoreo de
alfalfa, hasta un nivel equivalente a 3,6 kg de MS (20 litros/vaca/día).
Beever, D. E. Rumen Function. Digestion. Ch 9. In
Quantitative Aspects of Rumiant Digestion and Metabolism. Edited by: J.M.Forbes
and F. France. 1993.
Ensminger, M.E.; Oldfield J.E. and Heinemann, W.W.
Feeds. Section II. In Feeds and
Nutrition. Second edition. The Ensminger Publishing Company. 1990
Matthews, L.R.; R.
Kilgour; K.J. Bremner; J. Dawson and M. Eden. Evaluation of by-products
feedstuffs: acceptability to cattle and farm feeding procedures. Proceedings of
the New Zealand Society of Animal Production. 1985, Vol.45: 121-123.
Minato,H.; Y.
Ishisaki, Y. Adachi and M. Mitsumori. Effect on rumen microbial populations of
ammonia treatment of rice straw forage for steers. J.Gen.Appl.Microbiol. 35
(113-124). 1989.
Schingoethe, D. J. ,
D. G. Rollins, D. P.Casper and W.J. Costello. Ultrafiltrated whey permeate
products for growing-finishing steers. Can. J. Anim. Sci. 68: 1309. 1988.
Schingoethe, D.J.
Feeding Whey and Molasses. South Dakota State University. In Collection: Feeding
and Nutrition . Origin: Texas A&M University. October, 1993.
Bulletin of The
International Dairy Federation Nº 212. Trends in whey utilization. ISSN
0250-5118.FIL/IDF, 1987.
Yang, S.T. and E.M.
Silva,. Novel products and new technologies for use of a familiar carbohydrate,
milk Lactose. J. Dairy Sci. 78:2541-2562. 1995
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