Director: Guillermo
Alejandro Bavera, Méd. Vet., Profesor Titular Efectivo de
Producción Bovina de Carne, Depto. Producción Animal,
Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional
de Río Cuarto, Río Cuarto, provincia de Córdoba,
República Argentina
Volver a: principal
> Suplementación
Ing. Agr. Alfredo Lange. 1973. Dinámica Rural, 6(62):75.
*Tomado del Curso de Suplementación dictado en
AACREA.
EN animales a pastoreo el consumo voluntario
de sal común es muy variable. Este oscila normalmente entre 15 y 40 gr por día, observándose que el mismo se incrementa
cuando el forraje es muy tierno.
Puede decirse que cantidades del
orden citado exceden las necesidades del vacuno de carne.
En novillos alimentados a corral los
requerimientos quedan ampliamente satisfechos agregando 0,25 % de sal en
relación al total de materia seca, lo que representa unos 20 grs. por
día para novillos con un peso de 300 kg.
No disponiendo de datos precisos para
vacas de cría en lactancia; se pueden tomar como guía las
recomendaciones para vacas lecheras que indican cantidades diarias de 30 a 45
grs. cuando su producción láctea esta entre los 15 a 20 lts.
El uso de sal común para
limitar el consumo de suplementos proteínicos y energéticos es
una práctica bastante empleada en nuestro país. Ofrece las
siguientes ventajas prácticas:
t se evita la reposición diaria de suplemento en los comederos;
t se reducen los riesgos de un consumo excesivo de grano para algunos animales.
t se obtiene una mejor distribución entre los animales de
cantidades pequeñas de suplementos, principalmente cuando se trata de
suplementos proteicos:
t se requiere menos frente de comedero por animal racionado, pues no es
necesario el acceso simultáneo de todos los animales racionados.
La cantidad de sal necesaria para
limitar el consumo de ración es muy variable y esto depende de varios
factores:
t
nivel deseado de consumo de
suplemento;
t
edad de los animales, ya que los
animales jóvenes aceptan menos las cantidades elevadas de sal;
t palatabilidad del suplemento;
t
palatabilidad, disponibilidad y
otras características de los demás forrajes;
t
contenido de sales que existe en
el agua de bebida.
Generalmente se expresa la cantidad
de sal como porcentaje en la mezcla de sal y suplemento. Este puede oscilar
dentro de un amplio rango entre menos de 10 % hasta el 50 % o más.
Al iniciar la suplementación
se puede probar con 50 a 150 grs. diarios de sal por animal para luego ajustar
la cantidad según el consumo deseado,
Se sugiere acostumbrar los animales a
cantidades crecientes de sal, ya que los resultados que se han obtenido de esta
manera son mejores.
A medida que los pastos maduran tornándose
más secos y fibrosos y menos palatables, será necesario aumentar
gradualmente la proporción de sal si se desea mantener constante el
consumo de suplemento.
Es importante destacar que la
aceptación del suplemento con sal varía entre animales de un
mismo grupo. La diferente aceptación podría provocar diferencias
de consumo entre animales.
Estas diferencias de consumo
podrían ser mayores que cuando se les suministra el suplemento sin sal
en comederos que permitan comer a todos los animales simultáneamente.
El agregado de sal limita el consumo promedio
pero eso no significa que lo regule a un nivel uniforme entre los animales.
No existen
limitaciones para el uso de sal en mezcla con los suplementos, aún para
el caso de vacas preñadas o animales jóvenes.
Su
uso en la suplementación de animales de alto nivel de producción
(novillos en terminación o vacas lecheras) plantea algunos interrogantes
aún. En pastoreos tiernos podría contribuir a mejorar los aumentos
de peso, pero en pastos maduros puede tener un efecto opuesto si deprime el
apetito.
En
potreros muy extensos es posible que la hacienda que ingiera cantidades
elevadas de sal permanezca pastoreando en un sector próximo a la aguada
y esto no es conveniente, ya que produce una mala comida de ese potrero.
Es
imprescindible asegurar una disponibilidad abundante de agua a los animales a
los cuales se les suministran abundantes sales en la ración, poniendo
especial cuidado en las épocas de poco viento y cuando exista la
posibilidad que se congele el agua en los bebederos.
Si
bien se puede distribuir la sal a mano sobre el suplemento, una vez que
éste se pone en los comederos no se obtiene una mezcla homogénea
de la ración, y el efecto de la sal en estos casos no es muchas veces el
buscado.
Por
último, es necesario prevenir el efecto corrosivo de la sal sobre las
partes metálicas de moledoras, mezcladoras, acoplados, comederos, porque
muchas veces no se tiene en cuenta y puede llegar a inutilizar los implementos.
Volver a:
principal
> Suplementación
> Principio del documento