Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Osvaldo Balbuena. 2002. INTA Colonia Benítez, Chaco.
Trabajo presentado en: III SEMINARIO DE PASTURAS Y SUPLEMENTACIÓN
ESTRATEGICA EN GANADO BOVINO.
27 y 28 de setiembre de 2001, Organizado por la Facultad de Ciencias
Veterinarias, Universidad Nacional de Asunción, Paraguay.
Los recursos forrajeros importantes en la
región (pastizal y pasturas subtropicales), presentan como característica principal
la producción estacional de forraje (primavera-verano-otoño), siendo el
crecimiento escaso a nulo durante el invierno (Tabla 1). La calidad del forraje
producido durante la época de crecimiento activo disminuye rápidamente con la
edad de la planta.
La suplementación es una de las tecnologías
disponibles para aumentar la producción a través de una mejor utilización del
pasto, atenuando o corrigiendo los déficit de calidad y cantidad del forraje
disponible. Se utiliza con los objetivos de aumentar la ganancia de peso
(efecto directo o aditivo) o aumentar la carga animal (efecto indirecto o
sustitutivo), aunque rara vez estos efectos se presentan aislados. Otros usos
son para cubrir situaciones de emergencia (sequías, inundaciones) y para evitar
deficiencias minerales (suplementación mineral).
Los alimentos utilizados en suplementación se
clasifican en concentrados proteicos (expeller de algodón, de soja, de girasol),
concentrados energéticos (maíz, sorgo) y energético-proteicos (semilla de
algodón, afrecho de trigo, semitín de arroz). En la región se dispone de una
variedad de subproductos de la agroindustria, los que se constituyen en los
principales insumos para la suplementación.
Usualmente estos tienen precio competitivo frente a los cereales. La
mayoría de estos subproductos se ubican en la categoría de concentrados
energético-proteicos y se utilizan sin procesamiento previo, lo que constituye
una ventaja adicional. Debido a que hay variabilidad entre partidas, es
conveniente remitir muestras al laboratorio (Tabla 2). Los resultados de los
análisis serán de utilidad para comparar precios y formular raciones. Asimismo,
la industria de los alimentos balanceados ofrece una variedad de formulaciones
para distintas categorías.
Tabla 1. Ganancia de peso vivo (g / día) a pasto, por estación y pastura, de novillos destetados en otoño,
promedio de tres años (Balbuena y col. 1998a).
|
Estación |
Pangola |
Setaria |
Estrella |
Dicantio |
|
Otoño |
403 |
347 |
363 |
359 |
|
Invierno |
109 |
88 |
93 |
32 |
|
Primavera |
634 |
640 |
564 |
461 |
|
Verano |
612 |
550 |
528 |
604 |
Tabla 2. Valor
nutritivo de alimentos frecuentemente utilizados en el Chaco (Balbuena, 2001).
|
Alimento |
En base a Materia Seca, g/100 g |
||||
|
MO |
PB |
FDN |
FDA |
P total |
|
|
Afrecho de arroz Promedio Mínimo Máximo Caña de azúcar Promedio Mínimo Máximo Expeller de
algodón Promedio Mínimo Máximo Expeller de
girasol Promedio Mínimo Máximo Expeller de soja Promedio Mínimo Máximo Maíz Promedio Mínimo Máximo Pellet de
afrechillo de trigo Promedio Mínimo Máximo Semilla de
algodón Promedio Mínimo Máximo Sorgo Promedio Mínimo Máximo |
92,8 91,6 96,0 - - - 92,8 91,4 94,3 91,5 89,8 92,4 93,5 92,6 94,2 99,1 98,8 99,4 94,6 92,0 96,2 95,2 94,4 96,0 98,0 97,8 98,2 |
13,1 9,8 16,3 1,1 0,5 2,2 37,0 31,8 45,0 30,8 20,7 38,5 45,7 41,0 51,3 9,2 8,7 9,7 16,3 12,0 19,6 18,6 14,0 22,1 6,8 6,6 6,9 |
21,6 15,9 30,8 40,6 38,3 42,6 25,8 17,7 33,8 31,3 - - 12,6 12,3 12,8 15,7 - - 32,5 31,2 33,3 53,0 42,8 58,5 12,1 - - |
10,0 6,3 11,9 25,7 23,8 26,8 23,0 14,1 26,5 28,2 24,9 31,8 8,6 7,9 9,0 4,2 2,9 5,5 11,8 9,3 12,9 47,7 38,5 58,3 9,0 8,7 9,2 |
1,65 0,65 2,26 0,09 0,07 0,12 1,20 1,10 1,36 1,32 1,25 1,46 0,74 0,68 0,84 0,33 - - 1,28 1,10 2,00 0,70 0,39 0,86 0,27 0,26 0,28 |
MO = materia orgánica (Materia seca - %cenizas ), PB =
proteína bruta, FDN = fibra insoluble en detergente neutro,
FDA = fibra insoluble en detergente ácido, P total = fósforo total.
Con un adecuado manejo sanitario y de la
carga animal las vaquillas llegan a peso de entore a los dos años de edad. Por
ejemplo, asegurando ofertas de 2500 kg de materia seca (MS) a la entrada del
invierno en campo natural reservado, se obtienen ganancias invernales de 100 a
250 g / animal, sin suplementación (Sampedro, 1998).
Cuando por distintos factores se incrementa
la carga y/o no se pueden lograr aumentos moderados de peso invernal en esta
categoría se debe recurrir al uso de suplementos. Por ejemplo, durante el
primer invierno postdestete, la semilla
de algodón ofrecida a niveles equivalentes al 0,7 % del peso vivo (PV) permite
incrementos de 350 a 450 g / animal (Balbuena y col., 1998b).
Otra práctica disponible es suministrar
concentrados proteicos (0,5 a 1 kg de torta de algodón / animal) sobre campo
natural reservado de otoño con el objetivo de entorar las vaquillas a los 18
meses de edad (otoño). Se lograron ganancias invernales de 180 a 500 g /
animal, dependiendo del nivel de oferta de forraje y del nivel de
suplementación. Las ganancias
primavero-estivales fueron de 560 a 630 g / animal, que demuestran que las
ganancias debidas al suplemento se mantuvieron. El segundo entore se realiza sin ternero al pie (destete en
mayo-junio) y la preñez en el segundo servicio mejora notablemente (96 % de promedio). Esta práctica es válida para vaquillas con
alta proporción de sangre británica (Sampedro, 1998).
En una evaluación de niveles de expeller de
algodón (0, 0,4; 0,8 y 1,2 % de PV inicial) en vaquillas destete sobre potreros
de pasto horqueta y dicantio se observó que el nivel de suplementación más
eficiente fue el de 0,4 % del PV. Las ganancias fueron: 0,19; 0,38; 0,47 y 0,46
kg / vaquilla/ día para los niveles de suplementación 0; 0,4; 0,8 y 1,2 % de PV
(Balbuena y col., datos no publicados). En un ensayo con similares tratamientos
con destetes de medición de consumo de heno de pasto estrella de baja calidad
los consumos fueron: 2,01; 2,19; 2,12 y 1,94 % del PV expresado en MS del heno,
para los tratamientos enumerados más arriba, mostrando que la respuesta del
consumo se manifestaba con una suplementación del 0,4% de PV (Balbuena y col.,
datos no publicados).
En cuanto a las fuentes de proteína
utilizadas, no todas parecen igualmente eficientes para aumentar el consumo de
pasturas de baja calidad. En una comparación de expeller de girasol, expeller
de algodón y de expeller de soja, solamente los dos últimos fueron capaces de
incrementar significativamente el consumo de heno de pasto estrella de baja
calidad (Balbuena y col., datos no publicados).
Cuando se pretenden mayores ganancias y/o la
disponibilidad de pasto es limitante, se debería utilizar una suplementación
energético-proteica invernal. Se evaluaron fuentes proteicas utilizando sorgo
como fuente energética donde los suplementos se formularon para aportar 380 g
de PB y 5,7 Mcal de EM / animal / día y también se utilizó la semilla de
algodón administrada ad libitum. El consumo voluntario de semilla fue de
1,1 kg de MS /an / día, con un coeficiente de variación del 23 % (aporte estimado
de 179 g de PB y 3,5 Mcal de EM / an / día). Para los tratamientos expeller de
algodón, expeller de algodón + urea, expeller de soja, expeller de girasol y
semilla de algodón sola, las ganancias de PV fueron similares para los tres
primeros (682, 546 y 626 g / destete / día) y superiores a expeller de girasol
y semilla de algodón (531 y 416 g / destete / día). Los costos de ración ($ /
destete / día) fueron 0,22; 0,20; 0,26; 0,25 y 0,09 para el orden de tratamientos
enunciados. El costo del expeller de soja no justificaría su uso en ésta
categoría y nivel de ganancia. Para ganancias moderadas, la semilla de algodón
fue la ración más barata de las evaluadas (Balbuena y col., 2000f).
En
destetes cola de parición (terneros atrasados o muy jóvenes al comienzo del
invierno), se verificó que con raciones preparadas con expeller de algodón o
expeller de soja utilizando maíz o sorgo como fuente energética, las ganancias
de peso fueron similares para ambas fuentes de proteína (Balbuena y col.,
2000b)
En el Chaco se está comenzando a difundir el
ensilado de grano de sorgo de alta humedad (25 a 30 %) en bolsas de alrededor
de 60 Ton de capacidad. La misma máquina aplasta el grano a medida que lo
embolsa, por lo tanto no se requiere molido posterior. Esta tecnología aparece
como promisoria, ya que la cosecha puede adelantarse y el cultivo de sorgo en
nuestra zona (este del Chaco) es más segura que el del maíz. El costo de
materia seca del silaje de grano húmedo (SH) es competitivo frente a otras
fuentes de energía disponibles. Un inconveniente frente al grano seco (SS) es
que una vez ensilado el material, tiene como único destino su uso como alimento
animal en el lugar. Tanto el SS como el SH tienen una baja concentración de proteína
bruta (PB), que hace necesario la complementación con fuentes de PB (tanto
proteína verdadera como nitrógeno no proteico) para formular raciones que
cubran los requerimientos proteicos. Se debe tener en cuenta que el sorgo seco
debe molerse para su aprovechamiento. En el INTA de COLONIA BENÍTEZ se evaluó
el valor alimenticio del SH comparado con el SS, llegándose a la conclusión de
que ambos son similares (Balbuena y col., 2001). Hay productores que usan o
desearían usar este el SH en categorías de recría. Uno de los problemas es la
fuente de proteína a utilizar, ya que excepto la urea, los expellers de
oleaginosas no están fácilmente disponibles en la zona. Incluso hay productores
que usan el SH como único suplemento. Se evaluaron las siguientes fuentes de
proteína: semilla de algodón y urea. Los suplementos aportaban 2,6 Mcal de EM /
vaq. / día y la concentración de PB fue de 9 % de la MS en el SH y de 15 % de
la MS en los otros dos suplementos. Las vaquillas de 220 kg de PV tuvieron una
ganancia de PV invernal de 37, 190, 210 y 300 g / vaq / día para los
tratamientos testigo, SH solo, SH+urea, SH+semilla de algodón. Analizando la
evolución de la ganancia de peso se verificó que la respuesta a la urea fue
mayor cuando el pasto disponible (dicantio) estaba helado, pero al comienzo de
la primavera se produjeron las mayores ganancias en el tratamiento SH solo,
coincidente con el rebrote de la pastura (Balbuena y col., datos no
publicados). En otro ensayo con animales de 300 kg de PV, utilizando SH como
fuente de energía, no hubo diferencia cuando la proteína se proveyó a través de
la expeller de algodón, semilla de algodón, semilla de algodón+urea o urea sola
(Balbuena y col., datos no publicados).
Para casos de emergencia (sequía,
inundación), 1 kg de semilla de algodón / destete permitió obtener ganancias
moderadas (250 a 300 g / animal) en
condiciones de baja disponibilidad de forraje. En estos casos no hubo
diferencia en distribución de la ración diariamente o su equivalente en tres
veces por semana (Tabla 3) y el costo total de la ración fue de $ 11 / animal
(Balbuena y col. 2000e)
Tabla 3. Efecto de la frecuencia de la
suplementación invernal sobre dos pasturas
|
Variables |
Continuo 7x |
Discontinuo 3x |
E.E. |
Valor P, tratamiento |
Ensayo 1Ganancia PV llena, g/día Ganancia PV vacía, g/día Cambio de condición corporal Cambio de altura, cm |
279 288 -0,17 5,23 |
245 252 0,07 3,80 |
22 22 0,16 0,56 |
0,31 0,26 0,32 0,81 |
Ensayo 2Ganancia PV llena, g/día Ganancia PV vacía, g/día Cambio de condición corporal Cambio de altura, cm |
359 403 0,50 3,60 |
312 335 0,38 4,08 |
32 29 0,17 0,88 |
0,28 0,103 0,57 0,69 |
Ensayo 1: Vaquillas de 160 kg de PV sobre pasto estrella, carga = 3,6 vaq/ha.
Nivel de suplementación de 7 kg de semilla de algodón / semana administrado en
forma diaria (7x) o en tres veces por semana (3x).
Ensayo 2: Vaquillas de 220 kg de PV sobre setaria, carga = 2,6 vaq/ha.
Nivel de suplementación 10,5 kg de
pellet de afrechillo de trigo administrado en forma diaria (7x) o en tres veces
por semana (3x).
El suministro del suplemento tres veces por semana no afectó (P > 0,05) ninguna de las variables de producción medidas. Se observó una tendencia (P = 0,103) a favor de la suplementación diaria cuando se utilizó pellet de trigo. El nitrógeno ureico (15,3±0,72 y 13,9±0,85 mg/dl, para ensayos 1 y 2 respectivamente) indicó que el aporte de nitrógeno no fue limitante para la función ruminal y no fue afectado por la forma de suministro del suplemento. La cuenta de protozoos tendió (P=0,082) a ser menor en las vaquillas que recibieron semilla de algodón 3x (1,9 vs 2,9±0,31 x 105 protozoos/ml). La frecuencia de suplementación no afectó la proporción de los ácidos grasos volátiles más importantes ni la relación acético/propiónico (2,4±0,08 y 2,0±0,09 para ensayos 1 y 2, respectivamente). La suplementación al 0,6 % del PV permitió ganancias moderadas con baja oferta forrajera (Balbuena y col, 2000e).
Otros ejemplos de administración discontinua del suplemento y que pueden se utilizadas para la recría de vaquillas se presenta en la Tabla 4. No se observaron diferencias (P>0,05) entre los tratamientos 6x y 3x. Los animales suplementados tuvieron mayor (P<0,05) GPV que los testigos. Cuando el suplemento se suministró 3x, los animales que consumieron sorgo seco molido (SSM) tuvieron mayor (P<0,05) GPV que aquellos que recibieron silaje de sorgo húmedo.
Tabla 4. Efecto de la frecuencia de suplementación sobre la ganancia de peso vivo.
|
Categoría y Época |
Pastura |
Carga an./ha |
Suplementos |
Ganancia con desbaste, g / día |
||
|
6x |
3x |
Testigo |
||||
|
Vaquillas de 250 kg, verano |
Estrella |
2,0 |
0,47 kg expeller algodón + 1,47 kg sorgo seco |
788 |
828 |
658 |
|
Novillos de 260 kg, verano |
Dicantio |
2,0 |
2 kg sorgo seco-expeller algodón |
760 |
747 |
681 |
|
Novillos de 290 kg, invierno |
Dicantio |
1,55 |
Sorgo húmedo-semilla de algodón al 0,52 % del PV; 3X
también con SSM |
384 |
316 405 (SSM) |
-14 |
|
Vaquillas de 185 kg, invierno |
Estrella |
2,44 |
Sorgo húmedo-expeller algodón-urea al 0,4 % del PV; 3X también con SSM |
159 |
262 345 (SSM) |
14 |
La suplementación discontinua, a tasas bajas a moderadas, aparece como una herramienta promisoria para facilitar la adopción de la práctica de suplementación en condiciones de pastoreo y para disminuir los costos de la misma, que debe validarse a mayor escala de producción (Balbuena y col., 2000g).
Para situaciones de baja oferta forrajera, tanto en recría como para mantener peso de vaquillas en condiciones de ser entoradas, existe información que demuestra que tanto la semilla de algodón como el expeller de trigo suministrado como suplemento tres veces por semana permite lograr moderadas ganancias de peso (Balbuena y col, 2000d; Balbuena y col, 2000a). Esto es especialmente útil para casos de emergencias producidas por sequías o inundaciones y debería evaluarse como alternativa a otras opciones, como por ejemplo trasladar la hacienda hacia otros campos y ventas.
En los casos de vaquillas de sobre año
atrasadas, la suplementación con semitín de arroz-semilla de algodón al 0,7 al
1 % del PV durante el segundo invierno posibilita ganancias de 40 a 60 kg de
PV, en potreros reservados de otoño (Balbuena y col., no publicado, Tabla 5).
Se recomienda utilizar una oferta inicial de entre 1500 a 2000 kg de MS total /
vaquilla.
Tabla 5. Resumen de tres ensayos de suplementación de vaquillas en su segundo invierno
para alcanzar entore de primavera a los dos años de edad.
|
|
Tipo Hereford |
Tipo Cruza |
|
Peso
inicial, junio |
225 |
267 |
|
Peso
final, setiembre |
272 |
321 |
|
Duración
de la suplementación, días |
115 |
110 |
|
Nivel
de suplementación, % PV |
0.9 |
0.95 |
|
Ganancia,
Kg / vaquilla |
47 |
54 |
El aumento de la densidad energética de la dieta es importante para acelerar el desarrollo genital. Esto se pudo verificar en un ensayo donde se compararon vaquillas sin suplementación vs con suplementación pero al doble de la carga animal (Tabla 6). La suplementación permitió mejorar el escore genital y la condición corporal, incluso en vaquillas que tuvieron ganancias de peso similares (estrella). Ello tuvo un impacto positivo en el porcentaje de vaquillas entorables, especialmente en el lote con menor peso inicial (Balbuena y col., 2001).
Tabla 6. Resumen de suplementación de vaquillas sobre setaria y pasto estrella y su influencia sobre el desarrollo genital.
|
Item |
Setaria |
Estrella |
||
|
Sin suplemento |
Con suplemento |
Sin suplemento |
Con suplemento |
|
|
Nro. de vaquillas Carga, EV/ha MS noviembre, kg/ha MS marzo, kg/ha Peso inicial, kg CC inicial Altura inicial, cm |
7 1,2 2289 2888 222 4,7 111 |
14 2,4 2289 2100 223 4,9 112 |
6 1,2 839 3070 245 5,1 118 |
12 2,4 1630 2158 230 4,6 115 |
|
GDP, kg/d Cambio CC Cambio altura, cm Score genital Entorables (%) |
0,339 a -0,1 a 3,3 a 2,4 a 28,6 |
0,472 b 0,4 a 5,8 b 3,4 b 85,7 |
0,630 a 0,9 a 5,4 a 3,0 a 66,7 |
0,609 a 1,4 b 4,3 a 4,4
b 91,7 |
a,
b en una fila
difieren (P<0,05).
El entore de vaquillas en otoño a los 18 meses de edad es una meta difícil de lograr por los bajos incrementos de peso que se obtienen durante el primer invierno post-destete. Se probó el efecto de dos niveles de suplementación para lograr un desarrollo genital compatible con el entore de otoño en vaquillas con bajo peso corporal a mediados del verano. Sesenta y dos vaquillas cruza cebú de 15 a 17 meses de edad fueron clasificadas en 2 lotes por peso a fines de enero. Un grupo con »220 kg recibió 1,5 kg de expeller de trigo (proteína bruta: 16,7%) y 1 kg de expeller de algodón (proteína bruta: 34%) por animal y día (suplementación alta), mientras que el otro con »250 kg recibió 1,5 kg/animal/día de expeller de trigo (suplementación baja). El período de suplementación se extendió por 43 días. Durante el mismo, las vaquillas pastorearon sobre dos potreros con pasto estrella (Tabla 7)
Tabla 7. Efecto de dos niveles de suplementación pre-servicio.
|
|
Nivel de Suplementación |
Tipo Racial |
||
|
Alta |
Baja |
Cebú |
Británic | |