Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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proteica
Ings. Agrs. Marcelo De León y José María Simondi. 2002. INTA EEA Manfredi. Marca Líquida Agropecuaria, 12(109):33-34.
El
uso de silajes de maíz y sorgo es una de las herramientas fundamentales, para los procesos de
intensificación de los sistemas de invernada bovina. Su utilización se incrementó en los últimos años con una
perspectiva de seguir aumentando.
Las
principales características de estos recursos forrajeros son su alta producción
de materia seca por unidad de superficie, con una elevada concentración
energética y alta digestibilidad. A esto se le agrega la posibilidad de ser
utilizados en épocas de déficit de otros forrajes, que los convierten en una
herramienta estratégica para mejorar la eficiencia de producción de los sistemas ganaderos
Estos
silajes son deficitarios en su aporte proteico. Por esta razón, es necesario
conocer en cada caso cuál es el valor obtenido de Proteína Bruta (P.B), para
caracterizar adecuadamente cada uno de los silajes y planificar correctamente
su utilización. Las deficiencias de proteína, se presentan particularmente
cuando los silajes de maíz y sorgo son usados como único alimento o con la adición de granos. Esto
provoca no sólo restricciones para una adecuada nutrición animal, sino que esta
situación se refleja en los resultados productivos y económicos. Por estas
razones se hace necesaria la adición de concentrados proteicos cuando estos
silajes son utilizados como dieta base.
Para
lograr una eficiente utilización de los nutrientes se requiere de un adecuado
balance energético-proteico de la dieta, tanto a nivel ruminal como metabólico.
En
Argentina se dispone de muchos productos que pueden ser utilizados como
suplementos proteicos, pero no se cuenta con información completa respecto a
las características de los mismos en cuanto a la degradabilidad ruminal de su
proteína, lo que dificulta la planificación confiable del balance proteico de
raciones basadas en silajes.
Contando
con esta caracterización de los diferentes concentrados proteicos, se puede
lograr
un adecuado balance
dietario, que
tendrá un efecto importante no sólo sobre la respuesta animal, sino también sobre el resultado económico,
debido al costo relativamente alto de estos productos. En INTA de Manfredi se realizaron estudios
sobre los diferentes suplementos con el fin de determinar el comportamiento en
la digestión animal. En este sentido, se pudo observar las similitudes y
diferencias entre los distintos productos en cuanto a su digestión y utilizar
estos datos para balancear una dieta para bovinos.
Para
determinar el efecto del uso de distintos concentrados proteicos sobre el
balance proteico de las dietas, basadas en silajes de maíz y sobre la
respuesta animal, se definieron cinco tratamientos con tres concentrados
proteicos diferentes (urea, expeller de soja y semilla de algodón respectivamente). Uno
como testigo negativo sin suplementación proteica (T0) y otro como control
positivo (T4) en el que se combinaron diferentes fuentes nitrogenadas
excediendo el requerimiento animal (semilla de algodón mas urea).
El
agregado de cualquiera de las fuentes de nitrógeno mejoró las ganancias de peso
de los novillos respecto al testigo sin suplementación.
Dentro
de las dietas con adición proteicas hubo diferencias en el aumento de peso
según el concentrado utilizado, siendo mayores las ganancias de peso logradas
con proteína verdadera respecto al uso de nitrógeno no proteico (urea).
En
cuanto al consumo, se obtuvieron diferencias dentro de los tratamientos con
agregado de proteína, lo que indica que la fuente de provisión de PB afectó el
consumo total de alimento. La
conversión de alimento en carne mostró una correspondencia con las ganancias de
peso, obteniéndose las peores conversiones en los tratamientos sin proteína y
con urea.
El
exceso de proteína del tratamiento T4 (mayor al requerimiento animal), no
produjo un mejoramiento en la performance.
Considerando estas referencias lo importante es caracterizar e identificar
cuál es el producto a utilizar para suplementar, teniendo presente la
composición del resto de la dieta y al objetivo productivo deseado, formular
una ración adecuadamente balanceada para obtener mejores resultados productivos
como así también económicos.
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