Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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Principal > Suplementación
proteica y con NNP
Hugo M. Arelovich*. 2004. Conferencia. Jornada Técnica Abierta, AACREA Región Semiárida,
Sta. Rosa, La Pampa:.La ganadería entre la soja y la cordillera.
*Prof. Titular de
Nutrición Animal, Depto. de Agronomía, Univ. Nac. del Sur.
Al igual que otros seres vivos los rumiantes
requieren una serie de nutrientes para cumplir con funciones vitales. Los
requerimientos específicos son esencialmente de energía, proteínas y vitaminas. A nivel
digestivo carbohidratos, proteínas y lípidos de la dieta pueden ser utilizados como fuente de
energía, mientras que las proteínas y nitrógeno no proteico consumidos serán
la fuente, de proteína para el animal. Los niveles requeridos de energía y
proteína crecen a medida que el nivel de productividad del animal es mayor.
Una de las limitaciones mas importantes a la
ingesta adecuada de nutrientes es el consumo voluntario. Un rumiante puede
consumir en forma voluntaria solamente cantidades limitadas de un alimento
debido a que existen mecanismos fisiológicos de regulación de la ingesta diana
Una diversidad de factores impactan sobre estos mecanismos fisiológicos de regulación
del consumo (composición y aceptabilidad de la dieta, clima, condiciones
ruminales, estado de, salud, especie, raza,
sexo, etc.). La cantidad de variables que inciden sobre el consumo hacen que la predicción del mismo resulte poco precisa si no se cuenta con la
información adecuada. En este caso es también incierto el consumo de nutrientes
y en consecuencia la productividad animal.
De las variables mencionadas probablemente la más estudiada y mayor impacto es la composición de la dieta. Así, dietas de baja digestibilidad y bajo contenido de proteína disminuyen el consumo. Bajo condiciones extensivas de producción, además de la composición de la dieta, el consumo voluntario de forraje también estará afectado por la disponibilidad de materia seca por unidad de superficie (Figura l). Durante el otoño-invierno, y principalmente para la cría es habitual encontrar condiciones alimenticias como las descriptas. En la Tabla 1 ejemplificamos el valor nutritivo de algunos forrajes de baja calidad comparados con un heno de pastura base alfalfa
Tabla 1. Composición de heno de pastura base alfalfa y forrajes de baja calidad
de probable uso otoño invernal
|
Recurso Forrajero (1) |
Proteína bruta % |
Fibra detergente neutra % |
Digestibilidad % (2) |
|
Pastura henificada |
14,4 |
65,5 |
-- |
|
Pasto llorón diferido |
2,5 |
77,4 |
33,8 |
|
Digitaria eriantha diferida |
4,4 |
72,0 |
47,6 |
|
Piptochaetum napotaense (3) |
5,6 |
80,1 |
24,0 |
|
Stipa tenuis |
5,1 |
79,1 |
40,9 |
|
Paja de trigo |
1,2 |
80,2 |
40,1 |
|
Paja de avena |
7,2 |
69,9 |
-- |
|
Sorgo diferido |
5,7 |
69,5 |
47,8 |
|
Sorgo henificado |
3,8 |
74,9 |
-- |
(1)
Valores
medios obtenidos en Laboratorio Nutrición Animal, Dto. Agronomía UNS
(2)
Corresponden
a digestibilidad invitro de la materia seca
(3)
Especies
de pastizal natural diferidas.
En general, el suministro adicional de proteína a
forrajes de baja digestibilidad y bajo contenido de proteína estimulan el
consumo voluntario. Sin embargo, la magnitud de este efecto, dependerá también
de la disponibilidad forrajera, del tipo de suplemento y nivel de
suplementación
Figura 1. Relación entre disponibilidad de forraje y consumo de materia seca
(adaptado de Rayburm y col., 1986).

Los primeros intentos de mejorar el consumo y el
nivel de respuesta de animales alimentados
con forrajes de baja
digestibilidad y proteína no fueron precisamente la suplementación proteica, sino el procesamiento
físico (molido, picado) y químicos (soluciones alcalinas diluidas), Las tablas
2 y 3 ejemplifican las mejoras obtenidas con tratamientos químicos del forraje.
Sin embargo, la complejidad de estas alternativas, utilizadas en la práctica en
otros países no parecerían adaptarse demasiado bien a nuestras alternativas de
producción, aunque en este momento de gran despliegue tecnológico en el agro
merecerían una reevaluación.
Tabla 2. Mejora en la digestibilidad e incremento en el consumo voluntario
de ovinos con pasto llorón
tratado en pie con soda cáustica (Laborde y col 1985)
|
|
Concentración de soda cáustica |
|
|
0% |
6% |
|
|
Digestibilidad |
38,9 |
48,3 |
|
Consumo MS, g/an/d |
392 |
678 |
Tabla 3.- Resultados de la amoniación de distintos forrajes (Adap. de Lalman y col, 2002)
|
Forraje |
Proteína % |
Digestibilidad % |
Incremento % |
||
|
No tratado |
Tratado |
No tratado |
Tratado |
Consumo MS |
|
|
Paja de trigo |
3,7 |
9,7 |
38,9 |
48,0 |
18 |
|
Heno de festuca |
6,6 |
14,8 |
39,7 |
57,7 |
36 |
|
Sorgo diferido |
5,4 |
16,8 |
46,2 |
|
61,3 |
a) Efecto de la proteína suplementaria en la respuesta
animal
Mencionado previamente, el mayor efecto atribuido al suministro suplementario de proteína es un aumento en el consumo voluntario cuando los animales consumen forrajes, de baja calidad. Sin embargo, la magnitud de este aumento depende de:
¨ Nivel de proteína en el forraje
¨ Cantidad y degradabilidad de la
proteína suministrada
El efecto a nivel digestivo se debe a que mejora la eficiencia de degradación ruminal de la fracción fibrosa del forraje suplementado; en consecuencia aumenta la velocidad de tránsito del contenido y a veces se suman cambios favorables en la digestibilidad en la total. El desalojo más rápido del contenido disminuye la distensión en las paredes del rumen estimulando el consumo. Otros efectos de 1a suplementación, proteica ocurren a nivel metabólico.
Figura 2.- Relación entre disponibilidad
proteína bruta del forraje y consumo voluntario de
MS por kg de peso metabólico (Adapt. de Cochran, 1991)

Como regla practica deberíamos esperar una declinación muy grande en el consumo a medida que los forrajes caen en su contenido de proteína a partir del 7 %. Asimismo podemos esperar una respuesta positiva en el consumo voluntario con estos forrajes (Figura 2).
b) Tipos de suplemento disponible
Una preocupación es que alimentos disponibles pueden utilizarse como suplementos proteicos. Hay una diversidad de materias primas que pueden utilizarse con estos atributos, aunque muchas de ellas no son de disponibilidad inmediata. Debe tenerse en cuenta que la disponibilidad y el costo relativo no siempre son los mejores indicadores para desarrollar un programa adecuado de suplementación. A modo de ejemplo, una clasificación grosera según su disponibilidad incluye:
En el campo:
¨ Forrajes con alto contenido de proteína (henos o pasturas de leguminosas, verdeos).
¨ Granos cerealeros (baja proteína y alto almidón)
En el mercado:
¨
Sojilla (granos defectuosos, pequeños y quebrados de soja)
¨ Harinas proteicas (origen vegetal y animal)
¨ Subproductos molinería (afrechillo, productos de maltería,
gluten)
¨ Fuentes de nitrógeno no proteico (urea)
¨ Alimentos industriales
c) Frecuencia de suplementación
La metodología de suministro de los suplementos es otro aspecto que merece ser considerado, y al igual que con la disponibilidad de materias primas, la metodología mas simple no siempre implica resultados óptimos ni desde el punto de vista económico ni del productivo. La información experimental disponible y la experiencia práctica señalan que se han utilizado una multiplicidad de modalidades en frecuencias de suplementación de nutrientes críticos como la proteína. A saber:
¨ semanal
¨ diaria
¨ más de una vez por día
¨ continua, suplementos de consumo autorregulable
A continuación discutiremos algunos de los aspectos mencionados, en relación a diferentes alternativas de suplementación proteica y su impacto en la productividad animal, nivel de suministro de los suplementos y modo de uso de los mismos.
Algunos forrajes de alto valor nutritivo, que
poseen elevados niveles de proteína hace posible que estos puedan utilizarse en
programas de suplementación. Estos pueden ser forrajes preservados (henos) o
pasturas en pie en estadios jóvenes de crecimiento. Sin embargo debe
considerarse que los forrajes tienen alto contenido de fibra, y comparados con
otros suplementos
pueden desplazar volúmenes importantes de la dieta basal, dependiendo del procesado
del suplemento.
a) Heno de leguminosas (alfalfa)
En otros países se comercializan habitualmente
pellets o cubos de alfalfa deshidratada, que al igual que otros suplementos
proteicos conducen a una mejora en el consumo y utilización de forrajes de baja
calidad. A esto contribuye la mayor densidad de los comprimidos comparados con
henos en forma de rollos, dado que ocuparían menor volumen ruminal. También son
una
fuente de proteína no degradable y se aprovecha un 20 % más que el heno largo (no hay desperdicio en el suelo), resultan
de fácil manejo, almacenaje y el costo del flete para su transporte es menor
que heno como rollos o fardos. La CDA (2002) recomienda para vacas de cría a
pastoreo en forrajes de baja calidad 2 a 3 kg de pellets de alfalfa deshidratada
por día.
La realidad es que los pellets de alfalfa no
abundan en el mercado regional, pero podíamos hablar ciertamente de una mayor
disponibilidad de henos de alfalfa o de pastura base alfalfa. En un trabajo reciente se compararon henos
de alfalfa de dos calidades como suplemento de un forraje de bajo contenido de
proteína. La Tabla 4 nos muestra los efectos de henos de distinta calidad sobre
la respuesta productiva promedio en novillitos y vacas. Cuando los henos de
alfalfa se suministraron a vacas Hereford (peso vivo = 475 kg e ICC = 4,59), en
un pastizal natural dominado por festuca, falaris, pasto ovillo poa y bromus,
durante, el ultimo tercio de la gestación; la calidad de la alfalfa suplementada
no tuvo incidencia sobre la evolución del peso vivo, índice de
Condición Corporal (ICC) o peso del ternero al nacimiento (Weder y col , 1999).
Tabla 4.- Suplementación con heno de alfalfa de novillitos que consumen
un forraje de baja calidad
|
|
CONTROL |
ABC |
AAC |
|
Consumo total MS, kg/d |
-- |
5,45 |
6,00 |
|
Consumo FBC, kg/d |
4,61 |
4,07 |
4,87 |
|
Consumo alfalfa kg/d |
-- |
1,38 |
1,13 |
|
Suplemento como % PV |
-- |
0,55 |
0,45 |
|
Digestibilidad FDN |
47,5 |
47,6 |
52,0 |
Dieta basal = heno de pradera
6 % PB – novillitos 250 kg
AAC (alfalfa de alta calidad) = 18,8 % PB - 29,7 FDA ABC (alfalfa de baja calidad) = 15,2 % PB- 32 % FDA
Investigación realizada en Kansas, EE.UU., sugiere que cuando la alfalfa u otros suplementos voluminosos similares son suministrados a niveles iguales o mayores que el 0,5 % del peso vivo, la sustitución es del orden de 0,5 kg de forraje por cada kg de suplemento suministrado (Cochran, 1995).
b) Verdeos como
suplementos
Los verdeos invernales pueden convertirse en
pastoreos complementados para vacas de cría, lo que contribuye a mantener la condición
corporal invernal. La investigación no ha proporcionado en nuestra región
suficiente información al respecto, sin embargo, esta puede resultar una
practica simple y altamente efectiva. Algunas recomendaciones prácticas
(Wagner, 1981) incluyen:
¨ 2 h de pastoreo día por medio
¨ Un día de pastoreo cada 3 a 5 d
Esta información está basada en verdeos de trigo
con 20-30 % PB con una alta solubilidad ruminal, lo
que favorece la degradación de la fibra del forraje de baja calidad. Sin
embargo el uso de los pastoreos complementarios pueden estar limitados porque
en algunos verdeos en junio julio pueden tener un contenido de proteína inferior
al 12-13 % PB (Arelovich y col., 2003 y 2004), sobre todo avena en suelos de
baja fertilidad, en la región semiárida. Pasturas perennes cumplirían una
función similar cuando el ciclo de crecimiento de las mismas coincidan con un
forraje abundante de baja calidad. Aspectos sobre la utilización de pastoreos
complementarios merecerian mayor atención en la generación de información
regional.
a) Granos cerealeros
Los cereales poseen un elevado contenido de almidón, lo que en general provoca una disminución en la digestión rumínal de la fibra. Su contenido de proteína es marginal (entre 9 y 13 %), En general no resolvemos una deficiencia proteica con la suplementación con granos. Por el contrario, podemos encontrarnos con una depresión del consumo voluntario de forraje de base. Pero la magnitud de este efecto dependerá de la disponibilidad de forraje, del tipo de grano y de la cantidad suministrada. Ante una baja disponibilidad forrajera, no contando con un suplemento proteico o una mezcla grano-urea, entonces la única alternativa sería suministrar grano para supervivencia.
b) Afrechillo/rebacillo de trigo
El afrechillo es un subproducto de molinería con cantidades variables de almidón, que contiene 15 a 17 % de PB. Posee un contenido de fibra superior al de un grano y un contenido de proteína relativamente marginal para ser definido corno concentrado proteico. La presentación puede ser en pellets o a granel. Cuando se utiliza como única fuente de suplementación el pellet tiene ventajas similares a alfalfa deshidratada de igual contenido de proteína. Para utilizar afrechillo como fuente de proteína debe compararse en costo y contenido de proteína a con otros suplementos existentes en el mercado.
Algunos experimentos de suplementación con afrechillo adicionado con minerales críticos (Lusby y Gill, 1992) sobre la respuesta productiva del rodeo de cría son resumidos a continuación:
¨ Animales: vacas Hereford y Hereford x Angus (2-5 años)
¨ Pasturas: pastizal natural - durante meses equivalentes mediados de mayo a octubre.
¨ En presencia de nieve, heno proveniente del mismo pastizal
¨ Programa de suplementación 1: 1350 g/d afrechillo = 210 g PB; resultados 79 % preñez y 187 kg peso destete
¨ Programa de suplementación 2: 3450 g/d afrechillo = 550 g PB; resultados 85 % de preñez y 192 kg peso destete
¨ Conclusión: a niveles de consumo adecuados a los requerimientos de PB, e1 comportamiento es similar a otros suplementos de baja concentración proteica.
c) Harinas proteicas
La Argentina genera como subproductos de 1a
industria aceitera principalmente harinas de soja y girasol. Estas son
concentrados proteicos de aproximadamente 42 y 30 % de proteína respectivamente.
Considerando los precios relativos la harina de
girasol ha resultado de menor costo.
En cuanto a la harina de
girasol los porcentajes de proteína varían en función de la cantidad de cáscara
que la industria adiciona al pellet. La ventaja de los concentrados proteicos
como suplementos de forrajes de calidad baja a intermedia radican en el menor
volumen que debe utilizarse para proporcionar la cantidad de proteína
requerida. De esta manera comparado con e!
afrechillo se utilizaría aproxímadamente la mitad de los gramos necesarios para
proporcionar la misma cantidad de proteína total.
Por lo tanto en la
elección del suplemento es necesario considerar:
¨ Costo por unidad de proteína adicional mas que por kg de suplemento
¨ Concentración de proteína en el suplemento:
o A niveles bajos de suministro total de proteína, puede existir una ventaja de los suplementos menos concentrados por el aporte adicional de energía, y se mantiene el efecto positivo sobre el consumo voluntario
o A niveles más altos de suministro total de proteína, resultarían más ventajosos los suplementos más concentrados en proteína. En este caso no habría efecto de substitución obteniéndose mayor aporte de energía por el incremento de consumo voluntario del forraje.
En algunos experimentos conducidos en el Depto de Agronomía de la Universidad Nacional del Sur utilizamos en general harina de girasol como concentrado proteico, Raramente utilizamos la harina de girasol solamente, generalmente fue la base de suplementos mas complejos que incluían granos, urea y premezclas minerales. La tabla 5 indica claramente como la suplementación proteica a base de harina de girasol mejora la productividad en comparada con tratamiento químico del forraje para mejorar la digestibilidad.
Tabla 5. Efecto sobre la respuesta productiva de borregas Corriedale, en
pasto llorón diferido tratado o no
con soda cáustica y suplementación proteica (adaptado de Arelovich y col., 1987)
|
|
D |
DT |
DS |
DTS |
|
Amoníaco ruminal, mg/dl (a) |
0,73 |
0,00 |
11,01 |
14,13 |
|
pH ruminal |
7,02 |
7,23 |
7,15 |
7,08 |
|
Ganancia de peso, g/día (b) |
114 |
333 |
476 |
471 |
D=diferido; DT=diferido tratado;
DS= diferido + suplemento; DTS= diferido + tratamiento + suplemento
a, b) D y DT vs DS y DTS (p
< 0,05). Suplemento 35 % avena,
65 % harina de
girasol (1kg/d)
En Australia utilizan generalmente harina de algodón
como suplemento proteico por sus atributos de disponibilidad en el mercado,
alta palatabilidad y contenido de proteína no
degradable en el rumen. La tabla 6 permite comparar teóricamente la cantidad
equivalente de harina de girasol que sería necesaria para suministrar la misma
cantidad de proteína pasante a dos niveles de consumo.
Tabla 6.- Aportes equivalentes con
suministro prefijado de harinas de algodón y girasol (basado en Hennessy, 1996)
|
|
Proteína Total % |
Proteína Pasante % |
Total Consumo g/d |
PT Consumo g/d |
PP Consumo g/d |
|
Harina algodón |
40 |
45 |
750 |
300 |
135 |
|
|
|
|
1500 |
600 |
270 |
|
Harina de girasol |
30 |
30 |
1000 |
300 |
90 |
|
|
|
|
2000 |
600 |
180 |
d. Suplementos complejos
A veces; la suplementación de suplementos complejos, es decir con más de un componente es la forma más eficiente para utilizar harina de giraso1 y otras harinas proteicas, tanto desde el punto de vista económico como biológico. Esto implica la utilización de mezclas de granos cerealeros, harinas proteicas, urea y otros componentes como minerales. Así, la incorporación de granos permite realizar un aporte adicional de energía. La inclusión de urea en los suplementos permite disminuir el costo de suplementación, pero la magnitud de la respuesta es casi siempre inferior a la observada con proteína natural. Esto último generalmente depende de la cantidad de suplemento y proporción relativa entre nitrógeno no proteico y proteína suministrada. Las tablas 7, 8 y 9 muestran resultados de trabajos experimentales en que se utilizaron suplementos complejos.
Tabla 7.- Suplementación
de paja vizcachera (1, 2)
|
|
Pastura degradada |
Paja vizcachera |
|
Proteína en forraje, % |
6,9 |
4,7 |
|
TND en forraje, % |
53 |
48 |
|
Ganancia de peso, g/d |
82 |
326 |
1) vaquillonas
con ternero al pie (5/9-21/11); Arelovich, 1990, información sin publicar.
2) Suplemento 60
% grano del establecimiento: 40 % concentrado proteico
Tabla 8.-
Suplementación de pasto llorón diferido (1)
|
|
A |
AG |
AGU1 |
AGU2 |
|
Suplemento, g/d (2) |
|
|
|
|
|
Materia Seca |
820 |
820 |
681 |
542 |
|
Proteína |
88 |
190 |
191 |
194 |
|
Pasto llorón, g MO/d |
2874 |
3501 |
3498 |
3323 |
|
Ganancia de peso, g/d |
-219 |
516 |
297 |
99 |
|
Amoníaco ruminal, mg/dl |
0,7 |
11.7 |
17.1 |
20,8 |
1) Terneros (Arelovich y col,
1992).
2) Suplementos: A, avena; AG:
avena+harina de girasol; AGU1 y AGU2 + urea.
Tabla 9. Suplementación de paja de trigo entera o picada (1, 2)
|
|
Entera |
Picada |
||
|
Ítem |
AGU |
AGUC |
AGU |
AGUC |
|
Consumo MO, g/d |
|
|
|
|
|
Paja de trigo |
4530 |
5160 |
5580 |
5210 |
|
Ganancia de peso, g/d |
303 |
353 |
408 |
512 |
1) Vaquillonas AA 329 kg
(Arelovich y col. 1993) .
2) Suplementos: 1,7 kg MS/an/d;
AGU avena+ harina de girasol + urea; AGUC: + harina de carne
La inclusión de harina de carne en el último trabajo ilustra la respuesta positiva a la proteína pasante (como fuente de proteína de baja degradabilidad), una vez superados los requerimientos de proteína degradable en el rumen.
La urea presenta problemas para su manejo, los
animales necesitan adaptación y su rápida degradación puede provocar toxicidad
si la cantidad de urea ingerida es alta. Presenta problemas de palatabilidad y
rechazo. Algunas reglas prácticas para el uso de urea en suplementos proteicos
incluyen:
¨ adaptación 7-14 d .
¨ máximo 20-30 % del total de proteína y en suplementos de baja concentración proteica.
¨ disponibilidad de una fuente de carbohidratos solubles (granos, melaza)
¨ pocas cantidades y mayor frecuencia
¨ minerales críticos (P, S algunos minerales traza)
¨ 250 ppm Zn disminuye degradación ruminal de la urea (Arelovich y col, 2000)
e. Suplementación con grano entero de soja
En los últimos años se ha expandído el cultivo de
soja hacia zonas antes consideradas marginales para su cultivo.
Simultáneamente, en estas mismas áreas o cercanas la ganadería es de
trascendencia y se dispone de forrajes baja calidad. En un estudio reciente
evaluamos el efecto de la suplementación con grano de soja sobre el consumo en
vacunos alimentados con paja de trigo. En el mismo se encontró un incremento
importante en el consumo de materia seca y mejoras
a nivel digestivo y metabólico lo que
impacta positivamente en el desempeño animal (Tabla 10).
Tabla 10.- Suplementación de paja de tigo con grano entero de soja (adap. De Torre y col., 2003) (1, 2).
|
|
Sin suplemento |
Con suplemento |
|
Ítem |
|
|
|
Consumo MS g/d |
4,93 |