Director: Guillermo Alejandro Bavera, Méd. Vet.,
Profesor Titular Efectivo de Producción Bovina de Carne, Depto. Producción
Animal,
Facultad
de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Río Cuarto,
provincia de Córdoba, República Argentina
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proteico
Dr. James D. Ferguson. 2005.
La urea es
una pequeña molécula orgánica compuesta por Carbono, Nitrógeno, Oxígeno e
Hidrógeno. La urea es el constituyente común de la sangre y otros fluidos
corporales. Se forma del Amoníaco en el riñón e hígado. El Amoníaco se produce
por la descomposición de las proteínas durante el metabolismo de tejido. El
Amoníaco es muy tóxico. La urea no, y puede estar en altos niveles sin causar
ningún problema. Si la urea no se produjera del Amoníaco, podríamos enfermarnos
rápidamente cada vez que consumimos una comida conteniendo proteína. La
conversión de Amoníaco a urea, primariamente en el hígado, previene la
toxicidad del Amoníaco. La urea es entonces excretada del cuerpo en la orina.
La urea se
disemina rápidamente en los espacios con agua en los tejidos corporales. Esta,
velozmente se propaga de la sangre a la leche. La urea es el constituyente
normal de la leche, y comprende parte del Nitrógeno no proteico normalmente
encontrado en la leche.
Las
concentraciones de urea en sangre varían. Estas pueden ser influenciadas por
las ingestas de proteína y de energía, y por la excreta urinaria. Consumir
dietas altas en proteína resultará en niveles más altos de urea en sangre. Un
aumento en la ingesta de energía a menudo disminuirá la concentración de urea
en sangre. Debido a que ésta sale del cuerpo en la orina, incrementando la
ingesta de agua, lo que puede aumentar la producción urinaria, tenderá a
disminuir la concentración de urea en sangre. Inversamente, una leve
deshidratación es de esperarse que incrementará la concentración de urea en la
sangre. De esa manera, la urea es sensible a las ingestas proteica, energética
y de agua.
La urea en
sangre fluctuará a lo largo del día. Las concentraciones serán más altas entre
4 y 6 horas luego de la alimentación, y más bajas justo antes de la ingesta
alimenticia. Debido a que la leche es recolectada dos (o tres) veces en el día,
la urea en leche será levemente menos volátil que la de una muestra de sangre.
Sin embargo, las muestras de leche de la mañana y las de la tarde tendrán
concentraciones de urea que reflejarán el tiempo de alimentación relativo al
ordeñe. Además, alimentar una ración total mezclada versus ingredientes
alimentarios separados influenciará el cambio en la concentración de urea en
alimento. Una alimentación con ingredientes separados ha tendido a incrementar
la concentración de urea más que una alimentación con TMR siguiendo la ingesta.
En vacas
lecheras, la urea en sangre reflejará no sólo el catabolismo de la proteína en
los tejidos del rumiante, sino también el catabolismo de proteína dentro del
rumen por las bacterias. La digestión proteica en el rumen libera Amoníaco, el
cual puede ser utilizado por la bacteria ruminal, o ser absorbido en la
corriente sanguínea. El Amoníaco absorbido por el rumen debe ser convertido en
urea para la desintoxicación. Así, en las vacas lecheras, hay 2 puntos de
entrada que pueden elevar la urea en sangre. La primera es la degradación de
proteína en el rumen, y la segunda es la degradación de proteína en los
tejidos.
La captura de
Amoníaco en el rumen se verá influenciada por la ingesta de granos, lo que
mejora el crecimiento microbiano en el rumen. Por lo tanto, en la vaca, la
digestión de proteínas y carbohidratos en el rumen influenciará las
concentraciones de urea en sangre, sumado al metabolismo tisular de energía y
proteína. Aumentar carbohidratos a la dieta, lo que realza la producción
microbiana en rumen, disminuirá el Amoníaco ruminal y la urea en sangre.
Incrementar el monto de energía absorbida de los procesos digestivos, reservará
el catabolismo proteico y resultará en niveles de urea en sangre más bajos.
En
conclusión, la urea es una molécula orgánica pequeña. Las concentraciones en
sangre son influenciadas por el catabolismo de proteínas, y las ingestas de
energía y agua. El propósito es prevenir la toxicidad del Amoníaco y actuar
como portador del Nitrógeno excesivo fuera del cuerpo, principalmente a través
de la orina. Las concentraciones en sangre están influenciadas por la energía
dietaria y la provisión de proteína, y el funcionamiento del hígado y riñones.
Debido a que
la concentración de urea está influenciada por muchos factores, no esperamos
que las vacas consuman la misma dieta para tener igual concentración de urea en
sangre. Las ingestas de materia seca y agua, la producción de leche, los
requerimientos de proteína y energía serán diferentes, lo que influenciará a
las concentraciones de urea. Sin embargo, las investigaciones han demostrado
que una concentración de urea promedio en un grupo de vacas, y el rango de
valores de urea de un grupo de vacas deben caer dentro de un alcance
específico. Así, la concentración de urea puede servir de herramienta de
monitoreo para evaluar el estado nutricional y proteico.
La urea en sangre es esparcible sin restricciones dentro de la leche, y es parte de los constituyentes normales del Nitrógeno en la leche. Podemos estimar la concentración de urea en sangre midiendo la urea en la leche. Todos los factores que influencian la urea en sangre, influirán la concentración de urea en leche. Debido a que la leche es un fluido fácil de colectar, y esto se hace al menos dos veces al día en casi todas las granjas, medir la urea en leche es un estimado útil de los niveles de urea en sangre.
Todos los factores que influencian la urea en sangre, influirán sobre la urea en leche. Esto incluye la ingesta de proteína degradable en rumen, la ingesta de proteína no degradable, la ingesta de energía, la ingesta de agua, la función hepática y la producción urinaria. Debido a que la leche es producida a lo largo del día y es acumulada en la glándula, las concentraciones de urea en la leche pueden desestimular a algunos de los cambios que ocurren rápidamente en la sangre. Si la leche es muestreada de una glándula evacuada, las concentraciones de urea son muy cercanas a las concentraciones en sangre en ese instante. Sin embargo, al llenar la glándula la leche entre ordeñes, el espacio de difusión de urea aumenta y las concentraciones serán ligeramente diferentes a las de la sangre.
Las concentraciones de urea deben ser probadas de muchas formas. Tradicionalmente, la prueba ha involucrado la toma de una muestra de sangre o leche, y utilizando un espectrofotómetro para medir el cambio de color cuando un reactivo era agregado para actuar específicamente con la urea. Usualmente estos tests usan ureasa, una enzima que específicamente descompone la urea en Amoníaco. Un pigmento se añade entonces cuando reacciona con el Amoníaco y forma un color azulado que puede ser medido en el espectrofotómetro. La intensidad del color azul se correlaciona con la concentración de urea en la muestra.
Otro método involucra un agente colorante, diacetilmonoxima, que reacciona con la molécula de urea formando un color rosado. Nuevamente, la intensidad del rosa se correlaciona con la concentración de urea en el fluido. El tercer método que ha estado disponible, ha sido una varilla indicadora de ureasa/pH, la cual reacciona con la urea y se vuelve de naranja a un color verde fuerte, dependiendo del concentración de urea.
Recientemente está disponible un cuarto método que
utiliza la tecnología infrarroja. Esta ha sido usada hace tiempo para medir la
grasa y proteína en la leche. Las moléculas orgánicas, cuando se calientan,
emiten un espectro reflectante infrarrojo que es consistente con el tipo de
moléculas presentes. El espectro de reflectancia puede ser relacionado con la
concentración de la molécula, y ser utilizado para evaluar el contenido de una
muestra. Dentro del último año, los centros DHIA comenzaron a emplear esta
tecnología para medir la urea en leche. Esto proporciona una manera muy rápida
y fácil de medir la urea en leche.
Las
concentraciones de urea en leche son variables de hato en hato, y dentro de las
vacas del mismo rebaño. A través de todas las vacas de Pensilvana esperaríamos
encontrar una amplia variación en las concentraciones de MUN (Nitrógeno de Urea
en Leche). Las muestras ejecutadas en el laboratorio de prueba DHIA de Pensilvana,
indican un rango de
La variación
en las concentraciones de urea en leche entre hatos y entre vacas, indica una
amplia variación en la ingesta de proteína, energía y agua, dentro de las vacas
lecheras y los hatos. La idea de la formulación de ración es balancear
apropiadamente las dietas para la digestión y absorción ruminal de los
nutrientes necesarios para el mantenimiento del tejido corporal y la producción
de leche. Cuando las raciones están formuladas en forma apropiada, contienen
porcentajes aceptables de proteína degradable y no degradable en rumen,
carbohidratos fermentables en rumen, y absorción post-ruminal de metabolitos de
energía. Determinados rangos típicos de la ingesta de materia seca y la
producción dentro de un hato de vacas, consumiendo una dieta mezclada para un
cierto nivel de leche, el MUN medio para esas vacas se esperaría que cayera
dentro de un rango predecible. Si el MUN estuviera fuera de este rango, esto
sugeriría problemas en la provisión de proteína. El MUN medio podría ser
utilizado para señalar problemas potenciales con nuestro programa de
alimentación. No debe ser usado para identificar problemas específicos. La
concentración de urea en leche puede facilitar una oportunidad de ver los
problemas con el programa y sistema de alimentación dentro de nuestra granja.
Una palabra
de precaución. Dada la variación en el MUN, los valores para las vacas
individualmente no deberían ser interpretados. No deben ser utilizados para
mover a las vacas por diferentes raciones. Sólo deben ser usados para indicar
valores medios para un grupo de al menos 8 vacas.
Una cuestión
mayor resulta adecuada: ¿cuáles deberían ser las concentraciones de urea en
leche? ¿Cuál debería ser el promedio de mi hato? ¿Cómo deberían “promediar” las
vacas a diferentes niveles de producción? Como los conteos de células somáticas
son sólo interpretables dentro del marco laboral de un propósito, las concentraciones
de urea en la leche son interpretables únicamente en relación a un objetivo de
rangos que deben ser aceptables para granjas lácteas. Una desviación por fuera
de un rango aceptable sugiere que hay factores dentro del programa de
alimentación que necesitan ser examinados. Si el MUN medio está fuera de un
rango aceptable, sin embargo, la concentración de MUN puede no ser corregible
sin algunos cambios funcionales en el programa de forraje de la granja, en la
formulación de la ración, o en el programa de reparto de alimento en la granja.
Los valores de urea no deben ser interpretados como una entidad en sí mismos,
esto es que los valores de la urea no deben ser interpretados sin examinar
también el programa entero de alimentación en la granja, incluyendo la
formulación de la ración, el reparto de la misma, la mezcla del alimento, las
ingesta de alimento y agua.
Dadas estas
condiciones, ¿cuáles deberían ser los valores de urea? Los valores de MUN en
vacas alimentadas y en una óptima ingesta de materia seca, típicamente cae en
el rango mayoritario de 10-14 mg/dl. El rango de concentración de MUN para
vacas individuales consumiendo la misma dieta es de +
¿Cuántas
vacas debería “testear”? Dada la variación de urea en leche, 8 vacas como
mínimo necesitan ser medidas dentro de un grupo para tener resultados
interpretables. Probar por debajo de 8 vacas, no resultará en un valor promedio
significativo de urea en leche y no puede ser interpretado. 8 vacas o más
necesitan testearse para estimar el valor de urea medio de un grupo. En suma,
las vacas que son testeadas deben ser vacas que tengan libre acceso al alimento
y estén sanas.
Si los
valores medios de la urea en leche deben ser 10-14 mg/dl, ¿por qué está mi hato
a 16 mg/dl, y debo estar preocupado? El hecho es que la concentración media de
nitrógeno de urea en leche de 16 mg/dl se encuentre en su hato, significa que
hay alguna ineficiencia en la alimentación de proteína ocurriendo dentro del
hato. Esto puede representar un cambio en el forraje desde lo testeado; puede
representar distintas aproximaciones a la formulación de la ración; puede
indicar problemas en el reparto de alimento. Un MUN alto sugiere que más
proteínas se están dando que las necesarias para la producción en ese grupo de
vacas, o que la ingesta de alimento no es tan uniforme como debiera dentro de
ese grupo de animales. Si los forrajes contienen altas cantidades de proteína
degradable en rumen tal como las dietas altas en alfalfa, el MUN puede estar
“alto” y representar valores “normales”. El silaje de alfalfa o heno provee una
alta concentración de nitrógeno degradable en rumen, el que puede no estar
disponible para ser capturado como proteína microbiana, dando una restricción
de carbohidratos fermentables en rumen, lo que puede ser incluido en la ración
debido al riesgo de acidosis ruminal.
Bajo este
escenario, las elevaciones en el nitrógeno de urea en leche puede ser esperado
o anticipado, y debe haber poco que Ud. pueda hacer sobre esto, hasta que la
provisión de forraje sea llevada a un balance más enfocado para justificar el
nitrógeno degradable en rumen.
Bien, si mis
niveles de urea son de 16 mg/dl, ¿debo tratar de reducirlos? Los niveles más
altos de concentración de MUN sugieren que hay posibilidades de mejorar su
sistema de alimentación con proteína. Lo que puede hacerse para mejorar su
alimentación de proteínas, necesita estar dirigido por su consultor en
alimentación. Necesita discutir con su nutricionista qué factores tal vez
contribuyan a la elevada urea en leche, y examinar las opciones de manejo, que
pueden resultar en una mejora en la provisión de nitrógeno en sus raciones para
disminuir la concentración de urea en leche. Puede haber oportunidades para
reducir costos, y mejorar la eficiencia en el reparto de alimento y bajar el
nitrógeno de urea en leche.
En nuestro
tambo en la Universidad de Pensilvana, hemos estado examinando la urea en
sangre y en leche a través del test DHIA, y la urea en leche de muestras de la
mañana y de la tarde, utilizando nuestro laboratorio clínico. Teníamos 166
muestras o vacas en las cuales habíamos medido la concentración en sangre y en
leche a través del DHIA, y también las concentraciones matutinas y vespertinas
a través de nuestro laboratorio.
|
Urea |
Urea Media mg/dl |
Desviación Standard |
Rango |
|
Urea en Sangre |
12.11 |
2.31 |
6.0-19.0 |
|
Urea en Leche, A.M. |
12.25 |
2.25 |
7.6-20.6 |
|
Urea en Leche, P.M. |
14.35 |
2.20 |
8.2-20.1 |
|
DHIA Urea en Leche |
13.11 |
2.99 |
2.3-23.0 |
|
DMI, kg |
22.22 |
3.82 |
10.5-31.8 |
|
Leche, lbs |
72.19 |
16.57 |
28.3-118.3 |
La tabla
contiene información presentando los valores medios para sangre, urea en leche
por la mañana, urea en leche por la tarde, y urea en leche DHIA, para 166
muestras de 37 vacas que fueron testeadas repetitivamente de Diciembre a Abril
en nuestro hato lechero. Brevemente, nuestro programa de manejo es en vacas
alimentadas un ración total mezclada a las 11 hs. AM. Dos grupos son
alimentados: un grupo de alta producción balanceado para
La
concentración DHIA de urea en leche representa una muestra compuesta tomada de
pruebas matutinas y vespertinas. La urea en leche de la mañana y la de la tarde
representan muestras tomadas en un día de prueba, y analizadas para su
concentración de urea. Los valores medios para urea en sangre, urea en leche
por la mañana, urea en leche por la tarde, y urea en leche DHIA son muy
similares. Los niveles en sangre son de .913 de la concentración de urea en
leche DHIA (SE = .014). La urea en leche de la mañana es más baja que la urea
en leche de la tarde por unos 2 mg/dl (.856 x MUN p.m.) (SE = .009).
Esperaríamos que la urea en leche de la tarde sea más alta que la de la mañana
debido al hecho que alimentamos a las 11 hs. AM. El promedios del MUN de la
leche de la mañana y de la tarde es 13.30, SE = 2.04, muy cerca al promedio de la
urea en leche DHIA de 13.11.
Las
desviaciones standard son muy similares con los diferentes tests. El MUN DHIA
tiene el más alto SD 2.99 comparado al 2.20 á 2.31 de leche y sangre del
laboratorio clínico. El rango en valores de urea es muy parecido a través de
las diferentes pruebas, pero note el bajo 2.3 en el test DHIA de urea en leche
y el alto en 23.0. El rango en el MUN DHIA es más amplio que el de los
laboratorios clínicos. Sin embargo, en conjunto podemos hacer conclusiones
similares sobre el MUN usando cualquiera de las pruebas. La prueba promedio de
grasas es de 3.6% y de proteínas en 3.3 % para estas vacas.
La urea en
leche puede ser una prueba útil para diagnosticar los problemas en el hato, e
identificar las oportunidades de mejorar el abastecimiento de proteína. Sin
embargo, una palabra de precaución: la urea en leche puede estar en rangos
aceptables de 10-14, pero la proteína puede aún no estar balanceada
adecuadamente. Por lo tanto, no se deje llevar falsamente, pero si los niveles
de urea en su hato están entre 10-14, entonces la proteína es adecuada. La
provisión de proteína puede aún estar desbalanceada en los niveles de urea en
leche estando dentro de rangos aceptables. Adicionalmente, la urea en leche
nunca debe ser interpretada sin evaluar la alimentación en general en los
programas de manejo. La urea en leche es una herramienta útil, pero no debe ser
utilizada aisladamente de la evaluación de otros procedimientos de manejo que
envuelvan la producción y la eficiencia nutricional dentro de su hato.
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