Suplementacion proteica en ganado de carne

Soto, C.¹ y Reinoso, V.¹. 2007. Rev. Soc. Vet. del Uruguay (Montevideo) 42(167):27-34.

¹DMTV, actividad privada. Manuel Oribe 389, Artigas, Uruguay; srvet@adinet.com.uy

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Resumen

Los vacunos alimentados con forrajes de baja calidad, altos en fibra y deficientes en proteína (ej. campo natural muy empastado, rastrojos de sorgo y maíz, pajas de cereales, etc,) presentan una baja a negativa ganancia de peso vivo debido a que este tipo de forraje se degrada muy lentamente en rumen ocasionando un bajo consumo voluntario. La suplementación con proteína de alta degradabilidad ruminal corrige el déficit de nitrógeno, aumenta la velocidad de degradación, la llegada de proteína verdadera al duodeno y el consumo de forraje.  Para lograr una respuesta positiva a la suplementación proteica el forraje debe ser de baja calidad, deficiente en proteína (menor 6 a 8% PB, relación NDT : PB mayor a 7 o relación PDR :NDT menor a 11%) y encontrarse en alta disponibilidad para que los animales pueden expresar un incremento en el consumo de forraje. Se debe suplementar a bajo nivel (0.1 a 0.3% PV) con un suplemento de elevado tenor proteico (mayor a 30% PB) elaborado en base a proteína verdadera de alta degradabilidad en rumen preferentemente sin la incorporación de NNP o incorporado a bajo nivel. El suplemento proteico puede ser suministrado diariamente o cada 2 o 3 días sin  pérdida de eficiencia.

Palabras claves: suplementación proteica, forrajes de baja calidad, bovinos a pastoreo.

Introducción

En la zona templada las pasturas generalmente son de alta calidad (adecuadas en energía y proteína) siendo la principal limitante la cantidad de forraje, sin embargo, en determinadas condiciones algunas pasturas pueden aparecer deficientes en nitrógeno para los microorganismos del rúmen lo cual limita la performance animal (1, 14, 53).

El objetivo del presente trabajo es discutir brevemente los principales aspectos de la suplementación con proteína de alta degradabilidad en rumen.

Objetivo de la suplementación proteica

Diversos trabajos han mostrado una baja a negativa ganancia de peso vivo (PV) y una perdida de condición corporal (CC) en ganado de carne alimentado con forraje de baja calidad, lo cual se atribuye al bajo consumo de nutrientes que se logra con este tipo de alimento (14, 35, 47, 54 ). Los forrajes de baja calidad (deficientes en proteína) presentan un bajo consumo voluntario debido a que se degradan muy lentamente y permanecen mucho tiempo retenidos en rumen. La suplementación proteica incrementa el consumo de este tipo de forraje debido a que aumenta su velocidad de digestión, la tasa de pasaje ruminal y la llegada de proteína verdadera al duodeno (18, 27, 33, 38). Para que esto suceda se requieren dos factores fundamentales:

1°) el forraje debe ser de baja calidad, con alto contenido en fibra y bajo en proteína (1, 14, 27, 53). En forrajes con niveles adecuados de nitrógeno la suplementación proteica no incrementa el consumo de forraje (1, 34, 36, 41, 46, 52), ocasionando muchas veces una sustitución de forraje por suplemento, en estos casos los suplementos proteicos actuarían únicamente como fuente de energía (1). Dolberg y Finlayson (15) encontraron que con paja tratada con amoníaco en la cual la proteína degradable en rumen no era limitante para los microorganismos ruminales a medida que aumentaba el consumo de torta de semilla de algodón disminuía marcadamente el consumo de forraje ocasionando una sustitución de forraje por suplemento aún con bajo nivel de suplementación.

2°) la oferta forrajera no debe ser limitante, debe existir una alta disponibilidad de pastura, si la oferta de pastura por animal y/o por unidad de superficie es escasa no existe respuesta a la suplementación proteica por la imposibilidad de los animales de expresar un incremento en el consumo de forraje (14, 39, 53, 54).

Determinación de la necesidad de suplementar con proteína

Para determinar si es necesario suplementar con proteína se pueden emplear parámetros del forraje y/o del animal.

Los microorganismos del rumen necesitan un adecuado balance nitrógeno - energía para realizar una eficiente digestión ruminal (11, 18). Se ha sugerido que dietas con un contenido menor a 6 a 8% de Proteína Bruta (PB) serían limitantes para los microorganismos ruminales (1, 14, 47, 53), en estas condiciones suplementar con una fuente de Proteína Degradable en Rumen (PDR) sería beneficioso (1, 14, 38, 39, 53). Moore y Kunkle (47) encontraron que el consumo declina rápidamente cuando el contenido en PB del forraje desciende por debajo de 7%, lo cual sería consecuencia directa de una deficiencia de nitrógeno en rumen que limitaría la actividad microbiana.

Recientemente, investigadores de la Universidad de Florida en EEUU (44, 45, 46, 47) encontraron que mas que el contenido aislado de un único nutriente del forraje, la relación energía – proteína conseguía explicar mucho mejor el efecto de la suplementación sobre el consumo de forraje y el balance de nutrientes (cuadro 1). Cuando la relación entre Nutrientes Digestibles Totales (NDT) y PB es mayor a 7 el forraje presenta un déficit de nitrógeno en relación a su contenido en energía (46) y en consecuencia respondería positivamente a la suplementación proteica (6, 30). El objetivo de la suplementación sería lograr dietas con una relación NDT:PB entre 4 y 6 (39).

 

Cuadro 1.- Balance energía - proteína del forraje y relación NDT:PB del forraje

(adaptado de Moore y col. 1999 y Beck y col. 2005).

Balance energía - proteína

del forraje

Relación NDT:PB

del forraje

Ejemplos de forrajes

Suplementar

con:

Excesivo en Nitrógeno

< 4

Verdeos de invierno de alta calidad

en estado vegetativo

Energía

Adecuado en Nitrógeno

4 a 7

Mayoría de las praderas y del campo natural

Energía

Deficiente en Nitrógeno

7 a 12

Pasturas maduras, algunos ensilajes

y henos de gramíneas

Proteínas

Muy deficiente en Nitrógeno

> 12

Algunas pajas de cereales y forrajes

 tropicales muy maduros

Proteínas (*)

(*) El forraje es tan deficiente en nitrógeno que responde a casi cualquier nivel de proteína del suplemento.

 

Un procedimiento más exacto para determinar las necesidades de proteína suplementaria es balancear la relación proteína : energía de la dieta utilizando la PDR en lugar de la PB. Para maximizar la fermentación ruminal y el consumo de nutrientes, la dieta debe tener una relación PDR:NDT de 10 a 13% dependiendo de la calidad de la dieta (11, 26, 48). Usualmente el 65 a 75% de la proteína del forraje es degradada en rumen (30, 50), el óptimo aprovechamiento de forrajes de mediana a baja calidad (45 a 60% NDT) ocurre cuando el consumo de PDR representa aproximadamente el 11% del consumo de NDT (6, 7, 14, 25, 32). En consecuencia, forrajes con una relación PDR:NDT menor a 11% responderían favorablemente a la suplementación proteica (6, 7, 30).

En condiciones de pastoreo donde la calidad del forraje cambia con el tiempo y la selectividad animal es alta es dificultoso establecer con precisión la relación energía – proteína del forraje consumido (1, 20). En rumiantes la concentración de Nitrógeno Ureico en Sangre (NUS) es indicativo de la relación energía – proteína de la dieta (20). Cuando existe en rumen un exceso de nitrógeno en relación a la energía, la concentración de amoníaco (NH3) ruminal se incrementa (6, 24, 25, 27) lo cual se refleja en un aumento en la concentración de NUS (20). En cambio cuando existe una deficiencia dietética en proteína la concentración de NH3 ruminal es baja (6, 21, 25, 27) y el reciclado de nitrógeno desde la sangre y por la saliva hacia el rumen es más eficiente (24) lo cual se traduce en una disminución en la concentración de NUS (20).

 

Cuadro 2.- Relación entre la concentración de nitrógeno ureico en sangre y el balance

energía – proteína de la dieta (adaptado de Hammond 1992, 1997).

Nitrógeno ureico en

sangre (mg/dl)

Balance energía - proteína

de la dieta

Respuesta

proteica

Suplementación:

Energética

< 7

Deficiente en nitrógeno

Muy positiva

Negativa

8 a 12

Balanceada

Positiva marginal

Positiva

> 10 a 12

Excesiva en nitrógeno

Negativa

Muy positiva

 

El NUS puede ser empleado para evaluar la respuesta biológica a la suplementación proteica o energética y los cambios en la cantidad o calidad del forraje (20). El criterio para iniciar o incrementar el nivel de suplementación proteica podría ser cuando el promedio de una muestra representativa del rodeo presenta una concentración de NUS menor a 7 mg/dl o el 25% de los animales de la muestra presentan una concentración menor a 6 mg/dl (19, 20). Bajo estas condiciones existe una respuesta muy favorable en ganancia de PV a la suplementación proteica en vacas de cría y en novillos en terminación (cuadro 2) (19, 20).

Situaciones en las cuales el forraje se presenta deficiente en proteína

Campos muy empastados con abundante forraje maduro y restos secos presentan serias limitantes en calidad (43). A medida que la pastura madura se produce una pérdida progresiva de calidad que se traduce en una disminución de la digestibilidad y del contenido proteico (1).

La calidad del forraje disminuye a medida que se extiende el período de acumulación, aumenta la disponibilidad o la altura de la pastura. En Uruguay se ha constatado que el contenido de PB del forraje disminuye en forma importante cuando el período de descanso supera los 60 días (2, 5, 51) o se acumulan mas de 2000 kg MS/há (43).

En el cuadro 3 se puede apreciar como a partir de los 2300 kg MS/Há o un contenido en PB del forraje ofrecido menor a 7.7% ovinos pastoreando campo natural cosecharían una dieta deficiente en nitrógeno (relación NDT:PB > 7), debido a la capacidad de los ovinos de cosechar una dieta de mayor calidad que los vacunos (43), cabría esperar que estos últimos comiencen a cosechar una dieta deficiente en nitrógeno con menor disponibilidad de la pastura y mayor contenido proteico del forraje que los sugeridos en el cuadro 3.

 

Cuadro 3: Relación entre disponibilidad de forraje del campo natural y balance energía – proteína

de la dieta cosechada por ovinos (elaborado a partir de Montossi y col. 2000).

Disponibilidad

(kg MS/Ha)

PB forraje

ofrecido (% MS)

PB forraje

cosechado (% MS)

NDT forraje

cosechado (% MS)

relación NDT:PB

Forraje cosechado

1000

11.6

16.5

49.0

3.0

1500

10.1

14.0

61.5

4.4

2000

8.6

11.5

69.0

6.0

2300

7.7

10.0

71.1

7.1

2500

7.1

9.0

71.5

7.9

3000

5.6

6.5

69.0

10.6

Derivado del cuadro:

Relación NDT:PB dieta cosechada  = 0.0000008*x2 + 0.0003*x + 1.8733  ;r2 = 0.9989

donde x = Disponibilidad forraje, Kg MS/Ha

Relación NDT:PB dieta cosechada = 0.0943x2 – 2.8675x + 23.63                                ;r2 = 0.9989

donde  x = PB forraje ofrecido, % MS

 

En el cuadro 4 se presenta la relación energía – proteína de algunos forrajes de Uruguay, analizando los datos de dicho cuadro en general los henos y ensilajes de leguminosas, las praderas y los verdeos de invierno aparecen con un balance de adecuado a excesivo en nitrógeno en relación a la energía que aportan, los verdeos de verano, los henos y ensilajes de gramíneas aparecen con un contenido de adecuado a deficiente en nitrógeno mientras que el campo natural presenta un nivel intermedio de adecuado a marginal.

 

Cuadro 4.- Balance energía – proteína de algunos forrajes de Uruguay (adaptado de Mieres 2004).

Alimento

PB (% MS)

NDT (% MS)

Relación NDT:PB

Praderas (mezcla gram. leg.)

 

 

 

Verano

16,24

63,99

3,9

Otoño

19,25

61,83

3,2

Invierno

19,78

63,62

3,2

Primavera

17,03

62,65

3,7

Verdeos de invierno (avena + raigras)

 

 

 

Invierno

17,74

63,46

3,6

Otoño

16,64

67,16

4,0

Primavera

14,80

63,68

4,3

Ensilajes y henos de leguminosas

 

 

 

ensilaje de alfalfa

18,32

51,71

2,8

ensilaje de pradera

13,77

54,63

4,0

heno de alfalfa

18,82

57,03

3,0

heno de pradera

10,13

44,33

4,4

Campo natural

 

 

 

Verano

8,63

54,73

6,3

Otoño

9,22

55,05

6,0

Invierno

9,15

56,01

6,1

Primavera

10,75

55,91

5,2

Verdeos de verano

 

 

 

maíz, planta entera, verano

8,83

63,91

7,2

maíz, tallo, verano

3,96

50,85

12,8

maíz, tallo, otoño

2,77

54,35

19,6

sorgo forrajero, verano

8,99

54,99

6,1

sorgo forrajero, otoño

10,93

57,95

5,3

Ensilajes y henos de gramíneas

 

 

 

ensilaje de maíz, grano pastoso

7,89

64,54

8,2

ensilaje de sorgo forrajero

6,06

58,26

9,6

heno de paja de avena

6,33

52,04

8,2

heno rastrojo sorgo forrajero

4,16

47,80

11,5

 

Si se asume que en promedio, los vacunos pastoreando campo natural en Uruguay cosechan un forraje con 55 – 59% NDT (43) y para la óptima utilización de forrajes de mediana a baja calidad se requiere una relación PDR:NDT igual a 11%, se puede inferir empíricamente del cuadro 5 que cuando el forraje cosechado presenta menos de 8 a 10% PB se estaría produciendo un déficit proteico.

 

Cuadro 5.- Nivel de PB necesario para lograr en el forraje una relación PDR:NDT igual a 11%.

NDT del forraje

(% MS)

Degradabilidad de la PB del Forraje

65%

70%

75%

48

8.1

7.5

7.0

50

8.5

7.9

7.3

52

8.8

8.2

7.6

55

9.3

8.6

8.1

58

9.8