Dr. Félix
Alfredo Martínez. 2005. Cátedra de Zoología y R. Fáunicos, Facultad de
Ciencias
Veterinarias, Universidad Nacional del Nordeste, Corrientes, Argentina.
www.produccion-animal.com.ar / www.produccionbovina.com
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Producciones > Avicultura
El propósito de este tipo de explotación es brindar
una nueva fuente de proteínas para consumo humano y una alternativa rentable. Hay
dos sistemas de cría, el de apareamiento al azar y el de apareamiento dirigido.
En su alimentación es primordial suministrar un alimento sano, fresco y rico en
proteínas que brinde los requerimientos básicos para la especie. La incubación,
quizás el paso más importante junto con la cría, puede realizarse de dos
formas: natural o artificial. La cría de esta especie puede orientarse a la
producción de carne, huevos, reproductores y perdigones tanto para el mercado
interno como para su exportación.
Palabras Clave: perdices coloradas,
animales silvestres, avicultura, producción animal.
El propósito de la cría de aves silvestres como animales productores de carne y huevo, es el de lograr la incorporación de nueva fuente de proteínas para el consumo humano y brindar a las otras posibilidades rentables.
Las mejoras de las técnicas de crías dependen de los trabajos de experimentación que tienden a determinar, por una parte, cuáles son los mejores productores, y por otra, de qué forma se pueden paliar las deficiencias, a veces inevitables, en el acondicionamiento temporal para favorecer su futura aclimatación.
En una explotación de aves silvestres, como las perdices, hay que considerar cuatro secciones: corrales de reproducción, crecimiento o recría y presueltas, sala de incubación y de desarrollo de los perdigones.
- Instalaciones: Existen dos modalidades de crías que pueden utilizarse, el sistema de apareamiento al azar, tal como se establece en la naturaleza y el sistema de apareamiento dirigido, basado en las crías de casales o tríos. Los costos van a variar de acuerdo a la infraestructura, número de animales y a las posibilidades económicas del productor.
En el sistema de apareamiento al azar se debe disponer de un módulo o corral de reproductores, una de incubación, de cría y crecimiento.
En el supuesto caso de optarse por
un sistema dirigido, pueden disponerse en dos módulos de
Los mismos deberán estar
recubiertos y techados con una malla de alambre tejido, con una base de
ladrillo u otro material (hormigón, fibrocemento o chapas de acero galvanizado)
de unos
En un corral de reproductores, de
unos
En su interior es necesario la implantación de matas de pastos, paja o gramíneas bien distribuidas para que las aves obtengan refugio ante el sol, la lluvia o el viento, como así también donde ocultarse y poder instalar su nido.
● Reproductores: La forma de iniciación del criadero se puede establecer mediante la captura de reproductores de la naturaleza o por recolección de huevos durante su período reproductivo. Ambos sistemas presentan ventajas y desventajas.
● Alimentación: De suma importancia para el desarrollo y cría de estas aves, es primordial suministrar un alimento sano, fresco, y rico en proteínas que brinde los requerimientos básicos de dicha especie. Se debe proveer de alimento balanceado con un tenor proteico del 24 al 28% aproximadamente. Si disponemos de un porcentaje menor al indicado podemos adicionar a la dieta insectos de todo tipo (langostas, escarabajos, etc.), lombrices o bien harina de pescado, sangre o soja, que aumentarán dicho tenor, facilitando una mejor digestibilidad y aprovechamiento. Las aves que consumen raciones con tenor de proteínas más elevado por un mayor período de tiempo, tienen una ganancia de peso superior a las demás aves.
● Sexado y anillado: Debido a que son aves monomórficas se debe realizar el sexado en el mes de agosto, para individualizar los machos y hembras y establecer la conformación del plantel.
●
Postura: Se calcula que una
hembra pone un promedio de
●
Incubación: Es quizás el paso
más importante, junto con la cría de estas especies. Es donde los errores o
accidentes tienen mas repercusión en la operación. Puede realizarse en dos
formas: natural y artificial, siendo más aconsejable esta última, teniendo en
cuenta que el macho puede abandonar el nido y perderse toda la nidada. Se
emplearán incubadoras artificiales, horizontales de hasta 100 huevos,
llevándose a cabo a una temperatura de 39,5- 39,1° C y 80% de humedad,
produciéndose los nacimientos a los 19 días. Nacen con
●
Perdigones recién nacidos:
Permanecerán en incubadora por 24-36 horas para posteriormente trasladarlos a
una habitación, en donde se los ubicará dentro de criadoras, que consisten en
una fuente de calor proporcionada por una campana madre, rodeada por un cerco,
y un aislante del suelo (virutas de maderas) hasta la edad de
Los resultados de la cría de estas especies pueden estar orientados a la producción de carne, huevos, reproductores (requeridos por productores y estancieros ante su desaparición) y perdigones (para exportación).
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