M.V. Claudio E. Glauber*. 2007. Veterinaria Argentina, 24(235):366-370.
Revisión bibliográfica.
*Departamento de Producción Animal. Facultad de Ciencias
Veterinarias U.B.A. Chorroarín 280, Ciudad Buenos Aires.
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bovina de leche
Introducción
La vaquillona de reposición en el rodeo lechero es una categoría importante dado su efecto sobre el futuro productivo del rodeo lechero. La planificación de su manejo requiere conocimiento de factores biológicos, productivos y económicos además de un seguimiento que permita determinar puntos críticos, control de objetivos productivos además de un programa sanitario y nutricional adecuado al sistema (manejo, clima, alimentación, recursos humanos y genética) y determinar acciones correctivas para maximizar eficiencia productiva.
Producir con eficacia vaquillonas de reposición en el rodeo lechero es consecuencia de lograr maximizar:
♦ La eficiencia en el manejo de cría y recría.
♦ La adecuación del manejo nutricional y sanitario (prevención)
♦ El desempeño reproductivo
♦ El mejoramiento genético (longevidad y producción)
La recría de vaquillonas debe ser considerada una inversión. Con un buen manejo, llegan antes al peso de servicio y primer parto, anticipan los ingresos, disminuyen los requerimientos de alimentación y superficie y producen más leche en su vida útil. En Argentina, datos CREA indican que el 50 % de los partos de vaquillonas ocurren entre 28 y 32 meses de edad y casi el 50 % de ellos se presentan entre febrero y mayo, asimismo, las vaquillonas paridas en otoño produjeron más que las paridas en otras épocas del año11.
Para lograr excedente de vaquillonas de reposición (para venta o para crecimiento genuino) en el rodeo lechero deben establecerse dos temas:
1º. un aumento en la longevidad de las vacas y
2º. aumento en las Tasa Reproductiva Neta 2.
Durante un estudio de simulación sobre un tambo de 100 vacas se analiza los reemplazos necesarios según la vida útil (promedio de número de lactancias). Los datos indican que cuando el promedio de lactancias es 2,5 son necesarios 40 reemplazos y para 3, 3,5 y 4 son necesarios 33, 28 y 25 respectivamente.
Los datos de porcentaje anual de reposición en Argentina oscila entre 25 y 35 % con variaciones según sistema de producción y nivel productivo. Las vaquillonas de reposición en el tambo representan el futuro del rodeo lechero5, 7. El costo de la vaquillona de reposición es una verdadera inversión y en USA representa un 20 % de los costos totales del tambo. El costo de la alimentación representa un 60 a 70 % de ese total. También deben ser considerados el porcentaje de registros completos. En USA se he informado un índice de rechazo del 39,2 % (Lehenbauer, T , Davis U.C, 1996).
La vida productiva es una característica importante que afecta la rentabilidad de la empresa agropecuaria6,10. El incremento de la vida productiva de una vaca lechera tiene como consecuencia:
a) una reducción en la cantidad de vaquillonas de reposición que se debería criar,
b) un incremento en la producción media del rodeo a través de un aumento de vacas adultas de mayor nivel de producción,
c) una mayor disponibilidad de recursos que se puede utilizar para aumentar el tamaño del rodeo en ordeñe y
d) un aumento en la intensidad de selección para las características de producción.
Sanidad en la recría, mastitis en vaquillonas
Desde lo estrictamente sanitario la etapa preservicio requiere pautas precisas de seguimiento preventivo sanitario orientado hacia:
♦ Conocimiento de la historia sanitaria del rodeo/lote. Programación sanitaria según región, clima, antecedentes.
♦ Rotación y descanso de potreros de recría.
♦ Control estratégico de parásitos externos.
♦ Control estratégico de parásitos gastrointestinales y respiratorios.
♦ Atención pormenorizada: tuberculización, clostridiosis y brucelosis.
La inmunización depende del biológico empleado, del estado del animal y del medio ambiente en que se encuentra. Cada vértice de éste triangulo tiene características y variables a tener en cuenta. Respecto a las vacunas anticlostridiales son muchos los factores que intervienen como variables, deben considerarse los componentes de la vacuna polivalente respecto a algún desbalance, la cepa vacunal utilizada, la discontinuidad de la vacunación, etc. entre otros factores.
La importancia de efectuar la reposición con vaquillonas seronegativas y desparasitadas8,9, desde lo preventivo resulta un concepto básico para la planificación del manejo sanitario durante la recría.
La diarrea neonatal del ternero de tambo es una importante causa de muerte y pérdidas económicas en la producción primaria ganadera. La misma representa aproximadamente casi el 70 % de la totalidad de las causas de muerte de los terneros criados artificialmente, siendo también responsable de la mayor parte de la morbilidad, tanto en la guachera como en la recrías5.
El objetivo básico de un programa sanitario nutricional durante la recría II (180 días hasta el servicio 15 meses) admite ganancia diaria mínima de 700 g/día, mortandad igual o menor a 0,5 % y un descarte al servicio menor del 1%.3
El sistema mamario se define en los primeros diez meses de vida. Las vaquillonas son susceptibles a la mastitis desde los seis a ocho meses de edad, cuando comienzan a producir secreciones mamarias, así pueden desarrollar procesos infecciosos durante cualquier etapa desde la cría. Muchas infecciones persisten, y provocan daño mamario. Desde hace diez años, este problema fue detectado por el Dr. Nickerson en USA. El stafilococo coagulasa negativo fue responsable en la mayoría de los casos y micoplasmas y coliformes se han sumado a los agentes causales. Más de la mitad de los stafilococos han permanecido en la segunda lactancia. Las vaquillona se exponen al contagio a través de diversos mecanismos: mamar animales infectados, consumir leche infectada o transmisión mecánica, moscas, o falta de higiene en piquetes de crianza. Las moscas han demostrado participar en forma importante en la cadena de contagio.
Los rodeos con mayor conteo de células somáticas corren más riesgos de tener antibióticos en leche y mastitis clínica al igual que descartar más vacas por mastitis crónica e incurable. Este último es un punto que a veces no se tiene presente. Es posible diferenciar un descarte involuntario de uno voluntario por trastornos sanitarios (mastitis, reproducción, patas, etc.). El descarte involuntario es muy caro. No solamente frena la mejora genética sino que a una mayor tasa de reposición lleva a un rodeo más joven que generalmente produce menos leche, también debe evaluarse la diferencia de precio entre una vaquillona próxima a parir y una vaca de descarte.
Las enfermedades respiratorias y digestivas ocupan el 70 % de la etiopatogenia en la sanidad de terneros de tambo. Varios microorganismos están comprometidos, generalmente asociados, algunos de aparición reciente1 como el virus sincicial respiratorio bovino (VRSB) y producen cuadros a nivel de aparato respiratorio alto y bajo que afecta principalmente a terneros menores de 12 meses de edad. Durante la recría las enfermedades clostridiales y las parasitosis, entre otras, requieren planificación preventiva sanitaria racional a veces específica para cada rodeo.
Datos zootécnicos
Independientemente de las razas, livianas o pesadas, medidas de desarrollo como perímetro torácico, altura de cruz, y altura y ancho de cadera pueden resultar de utilidad.
Respecto al peso, el 30 % del peso adulto a los 6 meses de edad, el 60 % del peso adulto a los 15 meses de edad (1º servicio) y 80 a 90 % de peso adulto a los 24 meses de edad (1° parto) (peso post-parto) pueden ser datos de referencia en rodeos con buen manejo. El porcentaje de mortandad no debería superar el 2 % de los nacimientos vivos.
Mantener el desarrollo sostenido según un programa de crecimiento racional es primordial: La primera razón para mejorar la recría es de índole productiva. El concepto de "ganancia compensatoria" aplicada a la ganadería de carne no es válida para la actividad lechera. El desarrollo del sistema mamario se produce y define en los primeros diez mesas de vida de la ternera. En lo que se refiere a la futura ubre, lo que no se logre allí, nunca más se logrará. Limitación nutricional en ésta etapa significa menos células secretoras. Vaquillonas que paren con el 90 % de peso adulto derivan más energía a la producción porque necesitan crecer menos y por eso producen más. Las vacas adultas con peso corporal de 600 kgs paren con 540 kgs.
En cuanto a las tasas de crecimiento, la única oportunidad de cambiar la edad al primer parto es alterar la ganancia de peso diario (GPD) entre el destete y el servicio. El número de días entre la concepción y el parto es relativamente constante. El impacto de diferentes GPD entre el destete y el servicio en la edad al primer parto con un peso al servicio para razas lecheras pesadas permite adelantar tres meses el primer parto modificando la GPD de 680 g a 860 g.
La condición corporal debe supervisarse en vaquillonas de reposición durante la etapa post-servicio y también durante la etapa peripuberal, cuando debe mantenerse entre 3 y 3,5 en una escala de 0 a 5. La pubertad está basada en el peso corporal y no en la edad en la raza Holstein. Una preocupación en vaquillonas con parto a edades muy jóvenes ha sido la menor producción de leche. Las investigaciones han demostrado que eso no es así si las vaquillonas tienen el peso adecuados.
Conclusiones
La escala y la eficiencia de producción requieren actualmente un seguimiento preciso de la vaquillona de reposición para lograr márgenes aceptables de rentabilidad. La inversión del futuro tambo es la vaquillona de reposición. El manejo adecuado de la etapa de cría y recría adaptado a cada sistema de producción con un manejo sanitario programado según región, escala e intensificación son factores esenciales a considerar. Desde lo sanitario, el control de los parásitos, la estrategia vacunal y la prevención de las patologías mamarias desde la recría reclaman atención esmerada como una verdadera inversión durante el manejo racional de ésta categoría.
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