Uso de mandil anticonceptivo en caprinos

Ings. Zootecnistas Irma Celi Mariátegui* y William Quevedo Gutiérrez**.  

*España, especialista en producción caprina. irma_celi@yahoo.com.

**Perú, especialista en producción caprina. williamq57@yahoo.com.

www.produccion-animal.com.ar

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Introducción

Un aspecto fundamental de la reproducción animal es la detección oportuna de los celos en las hembras de un rebaño. Lo cual permite planificar diversas actividades ya sea servicios por monta controlada o mecanismos más complejos de reproducción asistida como la inseminación artificial y transferencia de embriones.

En la especie caprina, el manejo reproductivo que se lleva a cabo de manera tradicional es dejar a los machos con las hembras todo el tiempo, en donde es el macho cabrío el que decide cuando iniciar la reproducción de las cabras y no el criador como debería ser.  Esto conlleva a una serie de problemas, empezando que las cabrillas (maltonas) sean cubiertas a una edad muy temprana trayendo como consecuencia problemas de partos distócicos lo que puede provocar la muerte del animal o un daño irremediable a su sistema reproductivo. Del mismo modo, el servicio temprano frena el crecimiento del animal, evitándole mostrar todo su potencial productivo y acortando la vida reproductiva de la cabra.

Otro problema de la reproducción continua es que en ese sistema, las cabras son cubiertas a las pocas semanas de parir (en promedio al mes o mes y medio como mucho, luego del final del puerperio que es a los 45 días), casi a los pocos días de la venta del cabrito. Esto acorta la lactación de la cabra evitando que hembras que podrían producir por más tiempo, lo hagan en menos, generando pérdidas en la producción del rebaño.

Existen muchos problemas más generados por la monta libre, ya que por una estacionalidad propia de los caprinos, los partos se concentran mayormente en dos épocas del año (Julio-Agosto, Diciembre- Enero), haciendo que halla una superproducción de leche y abundancia de cabritos, lo que provoca que los precios bajen, cosa que no ocurriría si las cabras pariesen en distintas épocas del año.

Métodos de control de cubrición

Dado que muy pocos criadores se toman el trabajo de separar a los machos del corral de las hembras (lo cual sería lo ideal, pero que se necesitaría una mayor cantidad de instalaciones y en productores de escasos recursos sería limitante), una opción práctica es el uso de mandiles anticonceptivos, como el que se ve en la Figura 1, los cuales evitan que ocurra la penetración en caso de monta. Este implemento debe ser de un material resistente de preferencia plastificado, flexible sin que pierda la forma y que permita ser limpiado, y que al ponerse en el animal quede fijo, pero que permita los movimientos del animal. El mandil se asegura alrededor de la cintura del macho y por el cuello, sin que quede demasiado ajustado, pero que tampoco sea fácil de romper. En la Figura 2, se muestra un mandil fabricado con materiales de bajo costo.

 

   
Figura 1: Detalle del mandil anticonceptivo.

 

De esta manera puede controlarse la monta de los machos, simplemente colocando y retirando los mandiles en el momento que el productor decida que quiere tener cabritos o agrupando a las cabras por lotes, en el cual los machos realicen el servicio de acuerdo al programa de monta elegido por el ganadero.

Entre los cuidados del mandil anticonceptivo, las cuales no son muchos, es que deben ser limpiados de manera periódica; así como realizar un control continuo de los seguros de las correas, ya que pueden ser mordisqueados por las cabras, engancharse en las ramas cuando salen a pastorear y rotos por los mismos machos, los cuales conviene que sean acostumbrados a usarlos desde jóvenes. Luego de eso, no se presentan mayores problemas.

De igual manera, si un productor decide tener a los machos separados y quiere hacer un programa de monta controlada o inseminación artificial, el uso de los mandiles facilita la detección de los celos en un explotación caprina, detectando a las cabras por una atenta observación directa o dejando a los machos con un mandil marcador (con una esponja impregnada de un tinte en la pechera del macho)  y se deja toda la noche en el rebaño. A la mañana siguiente las cabras que presenten una marca nítida y definida en la grupa es señal que entraron en celo y el productor puede tomar la decisión de cubrirla o inseminarla con el macho de su elección.

 

 
 


Figura 2: Macho cabrío criollo con mandil anticonceptivo.

(Cuenca del rió Chillón, Lima-Perú)

 

Como ya se dijo líneas arriba, el control de la reproducción de un rebaño caprino no es complicada y significa un paso muy importante en la tecnificación y mejora de un rebaño, lo cual permitirá tener producciones de leche y carne todo el año, mejores ingresos y elevar el nivel de vida de los productores a futuro.

Este implemento ya se encuentra en uso en algunos productores de la cuenca del rió chillón (Lima – Perú), en especial los miembros de la asociación de ganaderos caprinos de la cuenca del rió chillón “ASOGCARCH” y sus resultados serán evidentes a mediano plazo.

Esperando que esta nota sea difundida y llegue a manos de los productores caprinos o responsables de proyectos en caprinos, de tal  forma que pueda contribuir en algo en la mejora de sus crianzas.

 

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