Selección de cabras Angora

Ing. Agr. Hugo Bottaro*. 2005. Carpeta Técnica INTA E.E.A Esquel, 06/05.

 *Técnico INTA E.E.A Esquel.

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Introducción

Angora: principal raza productora de Mohair. En la Patagonia existen animales mestizos de criollos con Angora, con vellones blancos y variable calidad de fibra.

Mohair: fibra producida por la cabra que, al igual que la lana, se puede hilar por presentar una superficie escamosa que hace que las fibras se traben entre si. Se diferencia de la chilla por ser más finas y no se huecas.

 

En los últimos años, los productores caprineros de la Patagonia están recibiendo un fuerte estímulo para el desarrollo de su actividad, con la implementación del PROGRAMA MOHAIR. Este Programa, impulsado por la Dirección de Ganadería de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, cuenta con el apoyo de organismos nacionales, provinciales y municipales. El Gobierno de la Provincia del Chubut, a través de CORFO, y varios Municipios, han mostrado un gran interés en él, lo que le ha permitido su crecimiento sostenido. INTA Esquel brinda apoyo a estas acciones. El PROLANA tiene como finalidad lograr el máximo reconocimiento internacional posible de las lanas argentinas, en cada uno de los diferentes eslabones productivos y que este reconocimiento agregue valor a cada uno de los productos comercializados.

En nuestra región, la producción de Mohair en general se desarrolla en pequeños establecimientos que poseen alrededor de 200 ó 300 cabras. Aquellos que adhieren al Programa tienen la posibilidad de integrarse a un trabajo asociativo que cuenta con apoyo oficial accediendo así a los siguientes beneficios:

        Disponer de asistencia técnica.

        Acceder a fondos para prefinanciar sus ventas, realizándolas a través de licitaciones y obteniendo así precios muy superiores a los del mercado.

        Integrarse a un subprograma de mejoramiento genético accediendo a mejores reproductores. Dentro de este subprograma, los productores más avanzados tienen la posibilidad de servir a sus cabras por inseminación artificial con semen proveniente de animales nacionales e importados de excelente calidad.

Todo esto despierta un gran interés en seleccionar madres para formar planteles y utilizar castrones mejoradores. Un manejo reproductivo diferenciado de estos planteles permitirá tener bien identificado cuáles son los cabritos hijos de esas madres y atender en forma más esmerada a sus crías valorando el esfuerzo que se está haciendo.

¿Cómo iniciar un plantel?

Criterios de selección La selección inicial de madres para formar un plantel se hará partiendo de las mejores cabras del rebaño. Un plantel organizado tendrá animales identificados individualmente y se llevarán registros productivos. Por tal razón conviene caravanearlas, siendo recomendables utilizar caravanas redondas que se enganchan menos con los arbustos cuando el animal pastorea y, por lo tanto, se rompen menos.

Debe tenerse en cuenta que a medida que el animal crece va desmejorando la calidad de su vellón, por lo es conveniente en la selección inicial ser criterioso en la comparación entre animales de distintas edades. La incorporación posterior de animales se deberá hacer seleccionando sobre las cabrillas de dos años. Los criterios de selección a utilizar deberán ser:

1) Animales defectuosos

En principio debería descartarse todo animal que tenga defectos graves. Se deberá prestar especial atención a los aplomos, deformaciones de maxilares, problemas en los ojos y lesiones crónicas de ubres (pezones ciegos, ubres con deformaciones muy evidentes, que tengan pezones de más). Los inviernos en las condiciones extensivas de las explotaciones patagónicas son indudablemente el cuello de botella de la explotación, y todo animal que posea este tipo de defectos se verá seriamente perjudicado.

2) Animales chilludos

Para la producción de Mohair también se deberá descartar todo animal extremadamente chilludo. Los vellones fuertes tienden a abrirse sobre el lomo. Esta línea se hace más marcada en el cuello y en la cruz.

                         

Evaluación de reproductores     Producción de mohair: lomo de regular calidad

a)-Proceso de evaluación de madres realizado por productores. Medición de largo de mecha.

b)- Una línea de separación marcada en la zona del lomo denota vellones

3) Vellones coloreados

El mohair que se comercializa en la Argentina es únicamente blanco, por lo tanto no deberá incluirse ningún animal de color. Deberá castigarse el color en los pelos de la oreja y no así en la piel. Si bien no sería conveniente animales con manchas en el morro o pezuñas, esto debería ser tomado más como advertencia para buscar con mayor cuidado la presencia de fibras de color en el cuerpo, que como causa de rechazo. Las pestañas bayas generalmente están asociadas con fibras de color en otra parte del cuerpo. Como en el caso anterior debería prestarse especial atención a estos tipos de animales y revisar todo el vellón detenidamente.

4) Características comerciales

Una vez descartados los animales con defectos, chilludos y con vellones con color la selección deberá concentrarse fundamentalmente en aquellas de valor comercial: peso de vellón, finura y medulación de la fibra.

                           

Producción de Mohair: animal con buen calce

El buen calce esta asociado con vellones de buen peso

        Peso de vellón

Lo ideal es pesar los vellones a la esquila y seleccionar aquellos que tienen un peso de vellón superior. El promedio se obtiene pesando todos los vellones y dividiendo la suma total por la cantidad de vellones pesados. También existen algunas formas de evaluar vellones que nos permite tener una idea de su desarrollo. Una de ellas es medir la longitud de la mecha. Se considera que el crecimiento debería ser mayor a 1,5 centímetros por mes, lo que garantizaría un vellón con buen desarrollo y permitiría hacer dos esquilas anuales.

También el tamaño del vellón puede evaluarse tomando el mayor puñado posible de mechas sobre el costillar del animal y evaluar cuánto llena de la mano. Cuanto mayor sea este volumen, nos dará una idea de un vellón más denso. Si bien esta metodología requiere cierta práctica, es fácil de hacerla y brinda una idea bastante acertada de la densidad del vellón. También se relaciona al peso de vellón con el calce. Se considera como tal al avance que tiene el nacimiento de las fibras sobre las patas y manos. No debe confundirse con vellones muy caídos o llovidos. Aparentemente el buen calce anterior y posterior son independientes, destacándose animales en uno u otro sentido.

        Finura y medulación

Si bien son características que pueden estar asociadas, es conveniente diferenciarlas. La finura hace referencia al diámetro de la fibra de Mohair y es muy importante por ser la que determina las categorías de clasificación en la esquila (cuadro 1) e interviene como elemento principal para la formación del precio.

 

Cuadro 1. Categorías de clasificación en la esquila

Edad del animal a la esquila

Finura en micrones

Identificación

6 meses

24

Kid fino

1 años

24-28

Kid

2 años

28-32

Joven

3 años

32-36

Adulto

Más de 4 años

Más de 36

Fuerte

 

La medulación hace referencia a la chilla. Son fibras huecas formando una médula interior de aire (de ahí que se denominen también "meduladas"). Estas fibras son también más gruesas y producen molestias al ser usadas para prendas. Así mismo, tienen dificultades en tomar la tintura que se utiliza en el proceso industrial para darles determinados colores. Por esta razón la industria castiga las fibras meduladas con un menor precio.

Estas dos características puede presentar diferencias notables entre las distintas zonas del cuerpo del animal, de ahí que sea conveniente evaluar la finura y la medulación al menos en el costillar, lomo y cuarto. Si bien el cuarto es generalmente más fuerte, existen animales que se destacan por presentar diferencias notables entre estas tres zonas.

Existen una series de características asociadas con la finura y la medulación, las que tenderán a valorarse a medida que se avance en el proceso de selección. A medida que aumenta la proporción de sangre angora la barba tiende a desaparecer y el Mohair reemplaza a la chilla en la cola. La presencia de Mohair en la cabeza y en especial de "flequillo" es en general una característica valorada. Sin embargo algunos productores consideran que para las condiciones de los campos patagónicos no sería conveniente animales extremadamente flequilludos, porque cargan muchas impurezas vegetales al pastorear en estepas arbustivas.

El carácter es otra característica que se asocia con los animales angorizados y hace referencia a la tendencia de las mechas a tener ondulaciones y adquirir formas espiraladas como bucles, dado el tipo de mecha llamada «lápiz». Si bien esta característica es vistosa, no está claro que esté relacionada con cualidades del vellón de valor comercial.

También a medida que se va mejorando la calidad del rebaño estas características van teniendo más importancia, aunque la industria local aún no las reconoce.

5) Características asociadas

También existen características complementarias y asociadas con las ya mencionadas que deberían ser tenidas en cuenta. Algunas de éstas pueden ir adquiriendo importancia a medida que se progresa en la calidad del rebaño, pero para un productor que se inicia debería prestar atención fundamentalmente a lo señalado en los cuatro puntos anteriores. La cornamenta excesivamente desarrollada hacia los laterales del animal, la ausencia de cuerno, la presencia de mamelas o perillas, etc. son características propias de los animales criollos. Las orejas caídas se asocian con razas lecheras. Si bien ninguna de éstas debería ser causante de rechazo, más aún si posee un vellón interesante, deberían tender a desaparecer a medida que se introduce sangre angora.

Tampoco debe dejarse de considerar el tamaño del animal. El angora tiende a ser un animal de menor tamaño y menos rústico y prolífico que el criollo. Para los sistemas extensivos estas características no deberían desatenderse.

Conclusiones

Iniciar un proceso de mejoramiento caprino suele ser una experiencia gratificante porque, a diferencia del ovino, es posible conseguir en pocas generaciones progresos muy llamativos en la calidad del vellón. Como criterios generales no debería olvidarse:

        Partir de las mejores madres posibles para formar el plantel: El castrón aporta la mitad de la información genética, por lo tanto puede diluirse su calidad si las madres tienen vellones de baja calidad.

        Cuidar las crías: De nada sirve hacer un gran esfuerzo en comprar un buen castrón y seleccionar las mejores madres si después las crías se mueren. Necesariamente deberá contarse con un reparo de parición y prestar mucha atención en los primeros días de vida de los chivitos, cuidar el estado nutricional y controlar los predadores.

        Prevenir la consanguinidad: Un castrón, por bueno que sea, no debería permanecer más de dos años en un mismo campo porque si no se corre el riesgo de que empiece a servir a sus hijas y comience a haber problemas congénitos.

        Basar la selección en características de valor comercial y en lo posible que las mismas sean medibles y comparables entre animales: El pesado de vellones es un ejemplo concreto.

        Comprar castrones en base a las características que se quieren mejorar: Es importante que el productor conozca qué tipo de animales tiene, cuáles son sus principales defectos y centrar la búsqueda de su reproductor en animales que introduzcan mejoras en estos aspectos.

        Contar con varios castrones: en el caso que se de servicio a corral o por inseminación artificial, se logra que un castrón pueda servir a un número grande de madres. En este caso es conveniente no verse tentado para trabajar con muy pocos reproductores. Los padres pueden transmitir algún carácter indeseable que no esté expresado en ellos y, si justamente este caso se da en el único castrón que se use, este carácter se difundirá en todo el rebaño.         

                       

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